La última juerga. José Ángel Mañas.

La última juerga es la novela flamante ganadora del 51 Premio de Novela Ateneo de Sevilla celebrado en el 2019 y que vio la luz hace unos meses. Heredera de aquella mítica Historias del Kronen, no lo tiene fácil cuando a una le cuelgan el título de “segundas partes” y si encima viene con la etiqueta de ganadora puede despertar muchas reticencias.

Reconozco que aquella primera historia me impactó bastante y soy de los que se desilusionan cuando le chafan las expectativas. Con cierto temor del que no quiere estropear un mito, me entregué a una historia rocambolesca y disparatada, llena de momentos de reflexión y escenas donde reconocerse a unos mismo y a la historia de este país. Casi una road trip  que debo confesar,  he leído casi del tirón.


Sé que estáis esperando el veredicto y no me demoraré mucho más. Leedla porque merece la pena, tanto que al final me dio cierta tristeza de que el libro terminara.




Título: La última juerga.
51º Premio de novela Ateneo de Sevilla.
Autor: José Ángel Mañas.
Editorial: Algaida Editores.
Año: 2019.
Género: Narrativa contemporánea.
Páginas: 392 páginas.
ISBN: 9788491891390




Sinopsis:
Entonces tenían poco más de veinte años: un grupo de amigos que se citaban en el bar Kronen y consumían la juventud a base de sexo, alcohol y drogas. En algunas ocasiones coqueteaban con la muerte e incluso hubo quien salió mal parado de aquel coqueteo. Ha pasado mucho tiempo. Han pasado exactamente veinticinco años. Ahora trabajan y no se ganan mal la vida; algunos se han casado y tienen hijos. Casi ninguno de ellos consume drogas y las borracheras se han convertido en enología.Cuando Carlos recibe una noticia que sacude completamente su vida, siente la necesidad de volver a reunirse con su amigo Pedro, a quien no ve desde hace muchos años. Tal vez no sea más que un reencuentro para rememorar algunos momentos del pasado, o tal vez se convierta en el principio de La última juerga.

Puedes leer su primer capítulo aquí

Impresiones:

Me ha emocionado volver a retomar una historia casi veinticinco años después de tener contacto con ella por primera vez. Saber que ha sido de unos personajes que marcaron una época, que dieron tanto que hablar y supuso cierta revolución cultural, y la aparición de muchas etiquetas. Yo, como los personajes de este libro, no puedo evitar cierta tendencia a reflexionar quienes somos, que fuimos y lo acontecido mientras llegamos desde A hasta B. Sin lugar a dudas una pregunta que en mayor o menor medida será inevitable hacernos mientras leemos este libro, aquellos que pertenecemos a alguna generación que ya tiene parte del camino recorrido.

El libro comienza con un prólogo escrito en primera persona por el autor  que es todo un detalle de ingenio donde realidad y ficción se dan la mano para dejarnos con expectación  a los pies de la senda que vamos a recorrer conociendo qué tal ha tratado la vida a nuestro viejo conocido Carlos Aguilar.
Por cierto Carlos, no recordaba cuanto te odiaba como persona y en tu caso no has cambiado nada y puede que a lo largo de este libro te haya odiado aún más, pero como con tu anterior historia, al final las ganas de saber cómo acabaras tras deambular de  despropósito en despropósito, ha hecho que te sea fiel y que incluso en algún momento haya sentido cierta intensión de perdonar tu comportamiento.

Carlos Aguilar recibe una dura noticia, demoledora, de esas noticias que te dejan fuera de juego y te hacen correr como pollo sin cabeza. Pero nuestro protagonista no es como el resto de los humanos normales (si lo fuera creo que la raza humana se extinguiría mucho antes) y tras recibir semejante varapalo se marcha a una fiesta donde para completar el día, discute con su pareja, la cual esa misma noche  le deja con las maletas en la puerta de casa. Para celebrar semejante día contacta con Pedro, su “amigo” desde juventud y le anima a tomarse unas copas para recordar viejos tiempos sin saber que en esta ocasión lo que iban a ser unos brindis por los viejos tiempos se va a convertir en un episodio que nunca podrán olvidar. Y es que como decían Loscomotoras en su canción A las 7:40 “los tiempos que pasan ya no vuelven más”.

Es Carlos quien nos cuenta la casi toda la historia, con capítulos cortos, que unidos a una constante acción hacen que las páginas de esta novela vuelven entre nuestros dedos. Si a lo anterior le sumamos reflexiones que no pasan inadvertidas para la reflexión del lector, escenas alocadas y frases lapidarias tenemos el caldo de cultivo para un buen guion con el que hacer una  buena película. A mi desde luego no me importaría que así ocurriese.

Llegados al final, creo que Mañas cierra magistralmente una historia que me ha tenido todos sus capítulos con la idea aparcada de cómo iba a darle conclusión a tanto despropósito y tanta juerga sin sentido. Pero antes de ese final recorreremos junto a Carlos y Pedro un camino  en forma de conversaciones, reflexiones y apuntes de los personajes sobre la sociedad, sus bajos instintos y las cloacas de estos en ambientes como la prostitución, el mundo de la literatura, la televisión, el dinero y las drogas.


José Ángel Mañas ha escrito una novela con la que saldar esa deuda pendiente que tenía con todos aquellos que querían volver a saber qué fue de Carlos Aguilar.

Autor:

José Ángel Mañas (Madrid, 1971) es un escritor perteneciente a la generación de novelistas neorrealistas españoles de la década de los 90, junto a autores como Ray Loriga y Lucia Etxebarria. 
Ha publicado las novelas Historias del Kronen; Mensaka; Soy un escritor frustrado; Ciudad rayada; Mundo burbuja; Caso Karen; El secreto del Oráculo; La pella; Sospecha; Caso Ordallaba; Todos iremos al paraíso; Conquistadores de los imposible; Extraños en el paraíso, la verdadera historia de la movida madrileña (audiolibro) y junto a Antonio Domínguyez Leiva la serie de novelas cortas El hombre de los 21 dedos y la novela El Quatuor de matadero. Sus libros han sido traducidos a varios idiomas.


4 comentarios:

  1. De la anterior solo vi la peli y tengo que decir que no es el tipo de historia con la que me identifico. Y es algo que me parece necesario para disfrutar de estas lecturas. Por cierto, que un personaje te genere ese odio es indicativo de que está muy bien construido.
    No la veo para mí.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si la peli no te gustó desde luego que esta novela la puedes dejar pasar.

      Eliminar
  2. No creas que a mí me entusiasma eso de una segunda parte tantos años después pero en cualquier caso sí tengo curiosidad por ver como están ahora e´los personajes de esa novela que tanto me impactó.
    Besos

    ResponderEliminar
  3. Paso de puntillas. Mi intención es leerla.

    ResponderEliminar