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Hay novelas que se leen con interés, otras que se leen con placer y, muy de vez en cuando, aparecen libros que se leen con una mezcla de inquietud, curiosidad y una especie de hambre narrativa que hace saltarte cualquier dieta. La capitana pertenece claramente a este último grupo. Susana Martín Gijón vuelve a demostrar que sabe moverse con soltura por terrenos complejos, y pasar del thriller contemporáneo al histórico tiene su enjundia y no es moco de pavo. Resumiendo, que Susana lo borda y se nota que confía en la fuerza de su historia.

 

Definir La capitana como un thriller histórico no es una etiqueta comercial: es una descripción bastante fiel de lo que el lector se va a encontrar. Desde las primeras páginas se instala dentro de nosotros ese misterio que la autora nos muestra, y que obliga a seguir leyendo casi por pura necesidad. Y lo mejor está  aún por llegar porque este misterio no se impone, más bien se filtra poco a poco entre sus páginas y nos va calando con cada capítulo hasta sentir que nos inunda todo (aunque tal vez no sea este el mejor símil en estos tiempos lluviosos que corren).

 

La novela se apoya en un contexto histórico duro, convulso, marcado por tensiones sociales, políticas y religiosas que no se limitan a ser un simple decorado. Aquí el pasado no es un fondo pintoresco: es un espacio vivo, incómodo, donde el poder se ejerce con violencia, donde las lealtades se compran y se traicionan, y donde la justicia es un concepto elástico, casi siempre al servicio de unos pocos. Martín Gijón maneja este marco con inteligencia, sin convertir la novela en un tratado histórico ni caer en explicaciones forzadas. Todo está ahí porque tiene que estar, porque afecta directamente a los personajes y a sus decisiones.

 

Uno de los grandes aciertos de La capitana es su carácter coral. Clero, nobleza y pueblo llano conviven en una misma narración, chocan, se vigilan y se utilizan mutuamente. Cada personaje, incluso los secundarios, tiene un peso específico y una función clara dentro del engranaje narrativo. No hay relleno ni figuras decorativas: cada gesto, cada palabra y cada silencio cuentan.

 

La tensión se mantiene de forma constante. No es una tensión basada únicamente en la acción o en el sobresalto, sino en la sospecha permanente. ¿Quién dice la verdad? ¿Quién oculta algo? ¿Quién mueve realmente los hilos? Ese deseo de saber “quién ha sido” convive con preguntas más incómodas sobre el poder, la culpa, la venganza y la memoria. Porque La capitana no se conforma con entretener: también invita a reflexionar sobre los mecanismos que sostienen las injusticias, sobre cómo se construyen los relatos oficiales y sobre quién paga siempre el precio de los conflictos.

 

Hay en la novela un regusto político muy marcado. La autora no disfraza las tensiones ideológicas ni suaviza las heridas históricas. Se percibe cierto aroma de revancha, no tanto en un sentido personal como colectivo, casi histórico, como si la narración quisiera ajustar cuentas con un pasado donde muchos no tuvieron voz.

 

Leer a Susana Martín Gijón se ha convertido, con el paso del tiempo, en una apuesta segura. La capitana confirma esa sensación de confianza: sabemos que vamos a encontrar una historia bien contada, personajes sólidos y una mirada crítica que invita a que el lector comprenda que se está mostrando.

 

Al cerrar el libro queda esa sensación tan poco frecuente de haber terminado un viaje intenso, de esos que dejan poso. La capitana no se olvida fácilmente, quizá porque habla del pasado, es que no debe olvidarse y que sirve para reflexionar desde el presente.


 

Sé lo qué estas pensando. Otra novela más de templarios y tienes razón, es otra novela más sobre templarios, pero con la diferencia de que, a Yo, templario hay que darle una oportunidad. Su autora, Verónica Martínez Amat Ha cogido una leyenda ya conocida y la usa para darle una vuelta de tuerca y meter en ella a unos personajes que muestran que bajo su armadura y su cruz patana al pecho había personas con sentimientos.

Siendo sincero, me costó arrancar en un libro donde su autora parecía que no tenía prisa por presentar sus argumentos y en cambio se desvivía por darnos a conocer a todo el elenco de personajes que conforman la trama. El truco está en que Verónica construye los cimientos de una novela solida y cuando la lectura despega te das cuenta de cuan necesario era esa labor de presentación y de construcción de los personajes para más adelante sentirlos tan cercanos como para que nos importe tanto todo lo que les pase.

Una clara muestra de esos personajes son Sunifred, un muchacho que vive en un territorio fronterizo de moros y cristianos y Hug de Monrós, un templario de los de antes: serio, disciplinado y de pocas palabras. Lo mejor de la novela es la relación entre ellos. No esperes discursos épicos ni sentimentalismo barato. Es una amistad de silencios y de cuidarse las espaldas en el barro. Juntos se meten de lleno en la Orden del Temple, que por fuera parece invencible, pero por dentro es un nido de conspiraciones que te mantiene pegado al libro.

La trama va de menos a más. Empieza como un relato de aventuras y termina convirtiéndose en un thriller histórico donde se mezclan misterios, traiciones y momentos en los que te paras a pensar: "¿Qué haría yo en su lugar?".

Otra cosa que me ha encantado es que no solo hay templarios. Martínez Amat mete en la coctelera a cátaros, guerreros almogávares y hasta a las mujeres de la Orden del Hacha. Es una historia coral donde todas estas piezas acaban encajando en un final que te deja con un nudo en el estómago. Al final, no es solo un libro sobre caballeros; es una reflexión sobre cómo las instituciones más grandes del mundo pueden caer por culpa de la envidia, el miedo y la política.

Definitivamente y tras un comienzo con algo de duda, Yo, templario es una novela que atrapa al lector por unas cuestione principales. Los personajes son humanos: Tienen dudas, meten la pata y evolucionan. No son figuras de mármol. La ambientación es de diez: Te vas de viaje al siglo XIII sin moverte del sofá. El ritmo: Una vez que pasas el inicio, la trama vuela hasta un desenlace de esos que te dejan satisfecho.

En resumen, Yo, templario es una novela con corazón. Verónica Martínez Amat ha conseguido que nos olvidemos por un rato de los libros de texto para recordarnos que, tras las grandes leyendas, siempre hubo personas de carne y hueso intentando sobrevivir a su tiempo. ¡Totalmente recomendada!



 

El día que decida escribir un libro, me gustaría hacerlo como lo hace Marta Robles. Utilizando un protagonista que, con el paso de las historias, se ha convertido en casi un amigo íntimo al que contarle lo que necesita plasmar sobre el papel para que él lo lleve a cabo. Me gustaría escribir sobre temas tan demoledores como los que ella acomete en sus novelas, usando su delicadeza, pero sin escatimar ni esconder un ápice de la verdad sobre ellos. Me gustaría conmover como conmueve "Amada Carlota", tanto como para que, pasadas unas semanas de su lectura, la trama, los personajes y ciertas reflexiones sigan dando vueltas a mi cabeza. Tal vez por todo ello, se ha convertido en una de las mejores lecturas que he tenido el placer de disfrutar este año y, créanme si les digo que ha tenido que pelearse literariamente con muy buenas candidatas.

El detective recurrente de Robles, Tony Roures —antiguo corresponsal de guerra, curtido en desencantos—, regresa en esta obra con un rostro más humano que en entregas anteriores. Esa humanización del investigador resulta clave: la confianza mutua entre la autora y su álter ego literario permite que Roures actúe como brújula moral, como espejo de la indignación y la ternura que el lector necesita para implicarse. Roures, "adepto a la lealtad", es ese confidente con el que la autora se siente con "la confianza suficiente como para hablar a través de él de casi todo".


La novela gravita en torno a tres personajes esenciales: Roures, Carlota y Magdalena, una joven asturiana cuyo testimonio, recogido en un diario íntimo, ilumina las raíces del drama. De hecho, la propia Marta Robles ha confesado que Magdalena fue el personaje que más trabajo le costó construir, evidenciando la profundidad y la carga simbólica que porta. El choque entre estos tres ejes configura la tensión narrativa: Roures investigando lo que Carlota quiere saber y, al mismo tiempo, lo que Magdalena tiene que contar. El lector se ve atrapado no solo por la trama policial —el robo de bebés, las adopciones ilegales, la explotación de poder—, sino por la manera en que esos hechos resuenan en lo íntimo, en lo cotidiano.


El corazón de la trama es un episodio oscuro de la historia reciente de España: el robo de bebés. Un crimen que, según la autora, comenzó con una finalidad de adoctrinamiento ideológico (gen rojo) para luego degenerar en un simple y cruel negocio. Este entramado parte del secuestro de una recién nacida en 1985 en una clínica vinculada a las viejas estructuras de poder, un hecho que hunde sus raíces en la violencia y la hipocresía moral de épocas pasadas.


"Amada Carlota" se convierte así en un espejo de las mujeres silenciadas, en particular de una generación "criada para callar". Carlota, la jueza de carácter fuerte, es el reflejo de algunas mujeres de su tiempo, pero no de todas, encarnando a la vez la rebeldía y el peso de un pasado lleno de secretos y "circunstancias adversas" que, como dinamita, nos explotan cuando menos lo esperamos.

Con ello, Robles no solo entretiene —y lo consigue— sino que denuncia. Esa dualidad —novela de suspense que no renuncia a la carga social— convierte a "Amada Carlota" en una lectura «entretenida pero necesaria». Es una novela que "hace que el lector mantenga el interés, de las que te hace sentir y emocionarte paseando por muchas historias", alternando momentos donde "se pasa mal" con otros de disfrute gracias a su humor y a su banda sonora implícita.


Una obra conmovedora que le costó trabajo enfrentar a la propia autora, pues sabía que, si ella no lograba conmoverse con lo que estaba escribiendo, no podría provocar ese reflejo en quien la lee. Al final, "Amada Carlota" nos invita a una profunda reflexión sobre el perdón, sobre la importancia de mirar atrás "para saber qué nos hizo llegar a cometer ciertos errores, pero no para señalar culpables o inocentes", sino para entender la historia que nos une.


En ese sentido, su afirmación funciona como lema: «Me gusta señalar con el dedo, no para adoctrinar sino para que la gente vea lo que hay». Esa idea vocaliza la intención: no sermonear, pero sí exponer. Y en ese contexto cobran valor frases como «una novela de villanos porque no solo los culpables son quienes cometen delitos; también son culpables los que callan».


Una lectura absorbente y necesaria que, sin duda, se erige como la obra que hace aún más difícil decidir que obra de Marta Robles nos puede llegar a gustar más.




Puedes escuchar la entrevista con la autora en el siguiente enlace.





 

 

El espía, la nueva novela de Jorge Díaz, nos sumerge sin contemplaciones en los rincones más oscuros de la historia europea del siglo XX. En Mojácar, 1952, un hombre aterrado huye de unos jóvenes con perros adiestrados para matar. Su cuerpo aparece brutalmente mutilado en la playa, con un número en la muñeca: 12425. Ese arranque demoledor marca el tono de una historia que no da tregua desde la primera página.


La muerte del hombre nos arroja de lleno en una investigación del cabo Javier Bermejo, un joven de la Guardia Civil destinado a Mojácar para un caso que parece irreal. Por un lado, avanzamos en el presente con sus pesquisas: interrogatorios, cartas a su prometida, descubrimientos que chocan con las zonas oscuras de un pueblo que no desea revelar sus secretos. Por otro, viajamos atrás, a episodios de la Primera y la Segunda Guerra Mundial, donde conocemos al "barón" Von Rolland, un hombre lleno de contradicciones, experto en seducción e inteligencia, judío que sirvió al Tercer Reich, y cuyo misterio se fue desvaneciendo hasta que acabó en Mojácar.


Esa alternancia de presente y pasado no sólo multiplica el suspense, sino que nos permite apreciar la complejidad de un entorno histórico repleto de matices: desde la Barcelona de 1917 hasta la Almería postbélica, pasando por los laberintos del espionaje internacional.


Hay una base sólida de hechos reales: la existencia de Isaac Ezratty (alias Von Rolland), su trabajo para Alemania, las redes de inteligencia, contactos con personajes como el comisario Brabo Portillo o el almirante Canaris, y figuras secundarias como Pilar Millán Astray. El autor mezcla estos elementos con ficción verosímil (la base para submarinos en Mojácar, los interrogatorios británicos, las redes clandestinas) y logra un resultado creíble y adictivo.


No se trata de un libro de historia, pero sí de una novela que rescata la memoria de personajes curiosos (y casi olvidados) dentro de los grandes acontecimientos bélicos. Esa idea, la de rescatar figuras reales que quedaban en los márgenes, es uno de los grandes aciertos: gracias a Díaz, personajes como Canaris o el comisario Brabo adquieren nueva dimensión.


El espía no será un tratado académico, pero su gran virtud es humanizar la historia: rescatar personajes interesantes que de otro modo habrían quedado en la penumbra. Es una novela de espías en el mejor sentido: una trama absorbente, un pasado intrigante, secretos por descubrir, y una ambientación que nos transporta. Y lo mejor: sin caer en artilugios literarios ni argot excesivamente técnico, usando un lenguaje cercano y lleno de ritmo.


Para los lectores que disfrutan con los buenos thrillers históricos, que valoran la mezcla de datos reales con una narrativa adictiva, y que buscan personajes con múltiples facetas, El espía de Jorge Díaz es una lectura recomendable. Un viaje a través del siglo XX, con suspenso, traición y la satisfacción de ver recuperada la memoria de aquellos que quedaron en los márgenes.


Puedes escuchar la entrevista al autor en este video 








 ¿Qué se oculta en las bolsas de basura para que sea un negocio tan rentable? Esa es la pregunta inquietante que plantea Susana Jódar desde la sinopsis de El negocio, debut noir que transcurre entre las calles del casco antiguo de Oviedo y que nos lanza directo a la penumbra de un crimen “perfecto”. Y si existía la fórmula para escribir un noir casero, con sabor local y ritmo trepidante, esta novela va finísima.


Nada más empezar, lo que destaca es la ambientación: una Oviedo que deja de ser decorado para convertirse en personaje. Calles medievales, parques, rincones donde la noche se alarga y el silencio encubre secretos. La ciudad respira, caminas con los personajes, oyes pasos por el Fontán, e incluso temes lo que puede acechar desde un portal.


La novela gira en torno a “los invisibles”: personajes que pasan desapercibidos hasta que la autora les pone el foco. Marcos, trabajador de la basura, y Iva, detective privada sin instinto ni recursos, encarnarían fácilmente a dos caras de la misma moneda: dos invisibles en un sistema que los ignora. Como explica Jódar, “la falta de miradas” les convierte en presas y pies para su propia trampa


La novela alterna dos puntos de vista y la alternancia se convierte en potencia: dos historias que corren en paralelo y que nos tienen enganchados, esperando saber cuándo se cruzarán.


Marcos es un tipo corriente, con un trabajo que le humilla, un pasado mediocre y una decisión que puede cobrar muy caro: recibir dinero por no preguntar y seguir su turno de recogida. ¿El dinero puede comprarlo todo?. Por otra parte, tenemos a Iva, en cambio, es una detective atropellada. Pocas herramientas, vida desordenada, y una misión personal: encontrar a la nieta de una clienta. Aunque su trama arranca de una desaparición “convencional”, pronto se descoloca cuando detecta que esto no va solo de una chica extraviada, sino de algo más oscuro.


El estilo es claro y sin florituras inútiles. Tiene sus momentos de reflexión psicológica —culpa, frustración, indignación—, pero sin ralentizar el ritmo. Como digo, es un noir casero que respira. Es de esas tramas donde sientes que lo que está contado podría pasar, incluso cerca de ti, sin necesidad de conspiranoias complicadas.


Uno de los puntos que más engancha es cómo dos historias que pintan muy diferentes se van uniendo. Primero son pistas sueltas, luego cruce de personajes o situaciones, hasta que llega ese momento en que, más que dos narraciones paralelas, necesitas entender a fondo por qué están conectadas. Ese momento de “precipitación” que promete la sinopsis es real: páginas finales que aceleran y llevan a un clímax donde todas las piezas encajan… salvo una: ¿te estaban engañando todo el tiempo?


Esa tensión se mantiene hasta el final. Lo que parecía un caso de desaparición se extiende hacia un entramado de corrupción, cadáveres y dinero sucio. Y cuando crees que has deducido el final, Jódar lanza el giro que hace replantearte todo lo leído.


El negocio es un noir con raíces asturianas que sabe jugar con el lector. Lo que parece un thriller pequeño, de crímenes modestos en una ciudad pequeña, desemboca en una historia que tiene de todo: misterio, acción, momentos de tensión, unos protagonistas que luchan contra su invisibilidad y una atmósfera que mantiene el suspense


 



Fernando Benzo regresa con El dragón negro, un thriller intenso y atmosférico que se adentra en los rincones más oscuros de la criminalidad internacional. Esta novela combina los códigos clásicos del género policíaco —asesinatos, investigación, dúo policial dispar, giros argumentales— con una inmersión fascinante en la cultura china y sus redes criminales. Lo que en un inicio parece un caso rutinario de ajuste de cuentas entre bandas locales, pronto se convierte en un conflicto con implicaciones globales, conectando el pasado, el presente y un futuro amenazado.


La novela se estructura alrededor de una investigación encabezada por la inspectora Estela Domínguez, una mujer meticulosa, ética hasta el extremo, que representa el orden institucional. A su lado, como contrapunto perfecto, se encuentra Roi Conde, un policía de métodos heterodoxos, desengañado y ambiguo moralmente, pero con un olfato infalible. El contraste entre ambos es el primer gran acierto de Benzo: los dos personajes no solo aportan ritmo y tensión a la narración, sino que encarnan la dualidad esencial del thriller  (la lucha entre el deber y la necesidad, entre la ley y la justicia)


Todo un logro del autor el equilibrio entre la acción trepidante y la profundidad de los personajes. Estela, por ejemplo, no es la típica inspectora rígida atrapada en el cliché de la “policía de manual”, sino una mujer cuya evolución moral va tensándose página a página, enfrentada a decisiones que pondrán en duda sus principios. Por su parte, Roi Conde, con ese aire de antihéroe cansado, conquista por su complejidad: no es simplemente el “poli malo” que sirve de contraste, sino alguien que arrastra cicatrices, culpa y una visión amarga del sistema.


Fernando Benzo construye esta historia sobre una premisa clásica (un crimen que desencadena una investigación), pero detrás de los asesinatos hay una compleja red de intereses internacionales, ligada a una tríada china que se presenta como un ente omnipresente y casi invulnerable. Este enemigo, el “dragón negro” que da título a la novela, no es solo un hombre o una organización, sino un símbolo del mal que trasciende fronteras, instituciones y códigos morales. En la tradición china, el dragón negro representa el caos, la perversión del poder, y esa simbología se cuela sutilmente a lo largo de toda la narración, sin convertirse en un elemento exótico gratuito.


La ambientación es otro de los puntos fuertes del libro. Aunque la acción principal se sitúa en España, las ramificaciones del caso nos llevan a escenarios internacionales que refuerzan la sensación de que lo que está en juego no es solo una investigación policial, sino el orden mismo del sistema. El autor sabe dosificar la información con pericia, conectando hechos pasados con consecuencias en el presente y planteando una amenaza futura que eleva la tensión narrativa. Esta estructura de “efecto mariposa”  (donde un pequeño hecho puede alterar un ecosistema completo) resulta especialmente efectiva en el género negro, y Benzo la maneja.


 El estilo narrativo es ágil, visual, con diálogos bien construidos y descripciones lo suficientemente precisas como para situarnos sin lastrar la acción. La prosa de Benzo no pretende exhibirse, sino servir a la historia, lo cual es de agradecer en un género donde el exceso estilístico suele jugar en contra de la tensión con maestría.


El dragón negro es, en definitiva, una novela que respeta las convenciones del thriller  (un crimen, una investigación, un duelo moral)  pero que al mismo tiempo se atreve a explorar nuevas capas: la complejidad de las relaciones humanas, la fragilidad de las certezas éticas, y la influencia silenciosa de culturas tan fascinantes como herméticas, como la china. La obra propone una reflexión sutil pero constante: ¿hasta dónde estamos dispuestos a llegar para detener el mal? ¿Y qué estamos dispuestos a sacrificar en el camino?

 

Con un final que cierra la trama principal, pero deja abiertas heridas y preguntas, Fernando Benzo nos entrega una novela sólida, adictiva y reflexiva, que engancha tanto por su trama como por su trasfondo. Un thriller de los de siempre, sí, pero con una ambición narrativa que lo coloca entre lo mejor del género reciente en lengua española.

 



 



Título: Todos a la mesa 

Autor: Chef Bosquet

Género: Recetas de cocina

Año: 2024

Páginas: 288 páginas.







El mundo de la cocina casera ha evolucionado significativamente en los últimos años, y el libro "Todos a la mesa" del reconocido Chef Bosquet es un claro reflejo de esta tendencia. Como su cuarto libro, Bosquet nos invita a explorar el placer de cocinar en casa a través de más de 100 recetas organizadas en secciones que abarcan diversos momentos del día, desde el desayuno hasta una quedada improvisada con amigos. Este libro no solo es una colección de recetas; también ofrece consejos prácticos, trucos de cocina y sugerencias sobre herramientas esenciales, convirtiéndolo en un recurso indispensable para cualquier entusiasta de la cocina.


Uno de los puntos más destacados de "Todos a la mesa" es su enfoque estructurado y funcional. Cada sección está diseñada para responder a las necesidades específicas de diferentes momentos del día o situaciones sociales. Por ejemplo, las recetas para picoteos y cenas entre amigos son fáciles de seguir y están pensadas para sorprender sin exigir habilidades culinarias avanzadas. Esta organización temática facilita la navegación y hace que el libro sea altamente accesible, incluso para aquellos con poca experiencia en la cocina. Además, el Chef Bosquet incluye alternativas para ingredientes y trucos para salvar recetas que no salen como se planeaba, un detalle que refleja su comprensión de las dificultades comunes que enfrentan los cocineros caseros.


La variedad de recetas es otro elemento clave que hace de este libro una joya. Desde desayunos nutritivos hasta cenas sofisticadas, "Todos a la mesa" ofrece algo para todos los gustos y necesidades. Por ejemplo, las recetas de almuerzos equilibrados son ideales para quienes buscan opciones saludables sin sacrificar sabor. Asimismo, las propuestas para picnics y encuentros casuales destacan por su creatividad y practicidad. Esta diversidad no solo inspira a los lectores a probar cosas nuevas, sino que también fomenta la inclusión de platos adaptados a distintos estilos de vida y preferencias alimentarias.


Un aspecto particularmente encantador del libro es el tono cercano y motivador del Chef Bosquet. Sus consejos sobre utensilios imprescindibles y técnicas culinarias no solo educan, sino que también empoderan al lector para experimentar y disfrutar del proceso de cocinar. Además, las ilustraciones y fotografías que acompañan las recetas son de alta calidad y logran transmitir el placer de compartir una buena comida, lo que convierte la lectura en una experiencia visualmente atractiva y estimulante.


En conclusión, "Todos a la mesa" es mucho más que un libro de cocina: es una guía inspiradora que celebra el arte de cocinar y compartir. Con su enfoque práctico, variedad de recetas y consejos útiles, el Chef Bosquet ha logrado crear una obra que es tanto un recurso funcional como una invitación al disfrute gastronómico. Ya sea para principiantes o cocineros experimentados, este libro merece un lugar destacado en cualquier cocina. Sin duda, "Todos a la mesa" está destinado a convertirse en un clásico contemporáneo que transformará cómo vivimos y compartimos la comida.




 


Título: El hijo del reich.
Autor: Rafael Tarradas Bultó
Editorial: Espasa.
Género: Novela histórica de ficción.
Año: 2024
Páginas: 632


El hijo El hijo del Reich, la más reciente novela de Rafael Tarradas Bultó, combina elementos de espionaje, drama histórico y emociones humanas para sumergir al lector en una historia ambientada en los momentos más oscuros de la Segunda Guerra Mundial. Con una narrativa que abarca desde la Inglaterra rural hasta la Madrid plagada de espías y la Argentina como refugio nazi, Tarradas nos presenta un relato cargado de tensión, amor y dilemas morales.
La sinopsis de la obra deja entrever la complejidad de su trama: una madre española, Daisy García, lucha por proteger a su hijo, considerado un "príncipe del Reich" por su linaje paterno, mientras es perseguida por el servicio secreto nazi. Este conflicto se entrelaza con la historia de Félix Zurita, un joven español que, bajo una apariencia frívola y una personalidad de héroe atípico, oculta un profundo compromiso con los ideales aliados. Su historia, llena de giros y decisiones arriesgadas, añade tensión y dinamismo a la narrativa. La intersección entre los caminos de Daisy y Félix crea un entramado de emociones que sostienen el ritmo vertiginoso de la novela. Ambos personajes están inmersos en una red de espionaje, identidades falsas y secretos que podrían alterar el rumbo de la guerra.
El contexto histórico está meticulosamente tejido en la trama. Tarradas nos guía por una Europa devastada, plagada de espías y falsas identidades. Uno de los puntos fuertes de la novela es la atmósfera histórica. La novela logra plasmar con detalle la tensión política y social de la época, desde los lujosos salones de las embajadas hasta los pasillos oscuros de las conspiraciones. La variedad de escenarios otorga dinamismo a la historia y refuerza su verosimilitud. Además, la profundidad emocional de Daisy y su lucha por proteger a su hijo conectan al lector con los aspectos más humanos de la guerra.
En conclusión, El hijo del Reich es una novela que destaca por su profundidad histórica y su capacidad para explorar dilemas humanos en un contexto de guerra. Es una obra que cautivará tanto a los aficionados a la ficción histórica como a quienes buscan un relato lleno de emociones y giros inesperados.






 


Título: La niña de la Manoli.

Autor: Juande Ibáñez y Rocío Niebla

Editorial: Platero.

Género: Autobiografía novelada, Drama, narrativa contemporánea.

Páginas: 240 páginas.

Año: 2024 


¿Cuál es la mejor edad para ver un muerto por primera vez?

Con esta pregunta se inicia la historia de LA NIÑA DE LA MANOLI. Es posiblemente el mejor comienzo de un libro que haya leído últimamente y también es la interrogante que no pudo hacerse Rocío, protagonista y personaje real de la trama, cuando con cuatro años vio morir a una persona en circunstancias violentas tras una agresión.

Tomando como punto de partida este hecho, esta obra autobiográfica escrita por Juande Ibáñez a partir de los testimonios de Rocío Niebla sobre sus vivencias, nos traslada a la Sevilla de finales de los años ochenta y principios de los noventa. Una Sevilla quinqui a las puertas de la Expo 92, donde se desarrolla este drama familiar de una familia desestructurada inmersa en el ambiente de los bajos fondos.

La niña de la Manoli es una historia dura, pero a su vez emotiva, contada desde el punto de vista inocente de una niña. La candidez de una hija que jugaba a llenar papelinas de droga sintiéndose orgullosa de ayudar a su madre. El anhelo de una cría que no sabía porque motivos su madre la abandonaba en manos de vecinas, de familia o conocidos, y a pesar de romperse una y otra vez con cada desilusión y con cada encontronazo cuando la realidad de la vida te muestra su lado más crudo, ese que una niña de cuatro años a penas puede llegar a entender con esa edad, bastaban unas gotas de cariño para volver a pegar el alma ilusionada de pertenecer a una familia, de sentir el afecto de los demás.

Una historia que puede parecer increíble, pero que es más sorprendente cuando descubres que todo lo narrado es cierto y que es ahí donde reside uno de los valores de esta novela, mostrarnos el poder de la infancia para crear jardines de recreo en auténticos infiernos.

Juande ha contado la historia de Rocío y tal vez, sin darse cuenta se ha convertido en un autor que ha puesto voz a muchos niños que viven en situaciones extrema y cuya infancia nadie merece.

Esta novela no tiene clichés, en ella no abundan tópicos. Son hechos reales sacados del recuerdo de una mujer adulta que supo sobrevivir a una infancia que auguraba una sentencia poco favorable.




 

Título: Tinta y fuego

Autor: Benito Olmo

Editorial: N de Novela

Género: Thriller de aventuras

Páginas: 480 páginas.

Publicación: 2024 


Benito Olmo, conocido por sus thrillers muy inspirados en la novela negra clásica llenos de tensión, da un salto ambicioso con Tinta y Fuego, una novela que mezcla aventuras, misterio histórico y pasiones literarias. Esta obra transporta al lector al mundo de los bibliófilos y cazadores de libros raros, explorando un tema fascinante: el robo y la desaparición de bibliotecas durante la Segunda Guerra Mundial. No hay nada que guste más a un buen amante de los libros y de la lectura que un libro que hable sobre libros.


La protagonista, Greta, es una buscadora de libros cuya vida profesional y personal está en crisis. Su caída en desgracia comienza tras la desaparición de una valiosa edición de Borges. La oportunidad de redimirse llega con el encargo de encontrar la biblioteca de los Fritz-Briones, una colección perdida que la llevará desde Berlín hasta los rincones más oscuros del pasado nazi. Sin embargo, pronto descubre que está en medio de una conspiración mortal: una serie de asesinatos apunta a reconstruir la legendaria Biblioteca de la Comunidad Judía de Roma.


Greta es un personaje complejo y bien delineado, cuya pasión por los libros contrasta con su vulnerabilidad emocional. Su viaje no solo es físico, sino también interno, enfrentándola a sus miedos y errores pasados. Todo un acierto el personaje protagonista que Olmo se ha sacado de la manda. Un personaje que, aunque sabes que es la buena de la historia te cae mal desde el principio, aunque con trascurrir de los capítulos, el personaje crece tanto que puede que nuestra opinión sobre ella cambie progresivamente.


Entre los temas destacados están la memoria histórica, la redención y el poder transformador de los libros. Benito utiliza el telón de fondo de los saqueos nazis para reflexionar sobre la pérdida cultural y el valor intrínseco del conocimiento preservado en los textos. Hasta que punto, un libro vale una vida humana. Pagar fortunas por un objeto que dormirá el sueño de los justos en una estantería altamente protegida sin que nadie más que su dueño pueda disfrutar de él. Una novela llena de acción, intriga y misterio, pero que carga con fuertes dosis de reflexión histórica y sobre la posesión material y el deseo de esta.


Con un estilo preciso, con descripciones evocadoras que sumergen al lector en escenarios históricos y contemporáneos. El ritmo es frenético pero equilibrado, manteniendo la tensión y el interés sin caer en excesos. Benito nos hará con Tinta y fuego viajar a diversos lugares de Europa con la calidad de quien habla de donde ha estado.


En lo personal, Tinta y Fuego es una novela adictiva que combina acción y reflexión. Aunque algunos giros pueden parecer predecibles, la riqueza de los detalles históricos y la pasión de Greta por su misión lo compensan con creces.


Una obra para a los amantes de las novelas de aventuras con trasfondo histórico y a quienes disfrutan de historias sobre libros y sus misterios. Sin duda, Tinta y Fuego es un tributo a la pasión literaria en su forma más pura.


Puedes escuchar la entrevista mantenida con el autor aquí



 

Título : El misterioso caso del impostor del Titanic

Autora: Carmen Posadas

Editorial: Espasa

Género: Novela de misterio

Año: 2024

Páginas: 432


Carmen Posadas nos transporta a la era dorada de los misterios clásicos con su novela El misterioso caso del impostor del Titanic, una intrigante historia que combina hechos históricos reales con el enigma de un posible impostor que intenta suplantar la identidad de un pasajero dado por muerto en la catástrofe del famoso trasatlántico.

La novela sigue a Emilia Pardo Bazán y a Ignacio Selva, invitados ambos a desentrañar tan curioso misterio. Juntos viajarán a Asturias en una investigación que entrelaza el pasado con el presente. Cada uno aportará lo mejor de sí mismo convenciendo al lector que esta historia no podría existir sin la unión de ambos personajes. A su alrededor, encontramos una galería de personajes fascinantes, cada uno con sus propios motivos oscuros y secretos. Porque si algo no va a faltar en esta historia son los secretos. Este elenco enriquecido por su ambigüedad aporta capas de intriga a la narrativa.

El libro aborda temas como la ambición, la identidad y la lucha por la verdad. También rinde tributo al poder de las mujeres como creadoras y protagonistas de historias, reivindicando su papel tanto en la literatura como en la vida real. La obra reflexiona sobre la búsqueda de justicia y cómo las mentiras pueden construirse incluso en las tragedias más públicas.

Posadas adopta un estilo ágil y envolvente, lleno de diálogos vivaces y descripciones evocadoras que transportan al lector tanto al lujoso Titanic como a la Cuba de principios de siglo. La estructura de la novela, que entrelaza el misterio contemporáneo con la reconstrucción histórica, resulta magistral y cautivadora.

La novela brilla por su capacidad de equilibrar la tensión del misterio con una ambientación rica y bien documentada. Su homenaje al género detectivesco y a las mujeres como protagonistas es entrañable. Sin embargo, algunas resoluciones pueden parecer demasiado convenientes para los lectores más exigentes.

Recomendada para amantes de los thrillers históricos, quienes disfrutan de una narrativa sofisticada con tintes feministas. Un viaje imprescindible al misterio y la elegancia del pasado.

 



En un mundo donde las redes sociales juegan un papel crucial, Begoña Pérez ha logrado conquistar a más de un millón y medio de seguidores. Su nuevo libro, LOS TRUCOS DE LA ORDENATRIZ se presenta como una guía innovadora y útil para resolver uno de los problemas más comunes en la vida diaria: las manchas. A través de un formato original y práctico, el libro se organiza como un diccionario en orden alfabético, donde se ofrecen soluciones para todo tipo de manchas, desde las más comunes hasta las más difíciles, que pueden aparecer en cualquier superficie.

El valor principal de este libro radica en su enfoque basado en la experiencia personal, el estudio profundo y, sobre todo, la interacción constante con sus seguidores. La autora ha dedicado tiempo a recopilar los trucos y consejos que mejor han funcionado para su comunidad, lo que le otorga un nivel de confianza y efectividad a sus recomendaciones. A lo largo de las páginas, se destacan soluciones caseras, naturales y accesibles, pero también se mencionan productos imprescindibles para el cuidado del hogar.


Pero además d ser una guía para las manchas un aporte atractivo es la revelación de lo que Begoña describe como la "fórmula mágica", una combinación “secreta” de productos, que una vez mezclada entre sí, no puede faltar en ningún armario de limpieza. La influencer se encarga de desmitificar el proceso de limpieza, haciendo énfasis en que no es necesario tener productos costosos ni complicados para lograr resultados impecables. A través de consejos fáciles de seguir y explicaciones detalladas, el libro ofrece una experiencia educativa que va más allá de la simple eliminación de manchas.


Además, la autora se asegura de incluir remedios para todo tipo de manchas: de vino, de grasa, de tinta, de maquillaje, entre muchas otras, lo que convierte al libro en una herramienta integral para cualquier persona que quiera mantener su hogar y su ropa en perfecto estado.


En resumen, "LOS TRUCOS DE LA ORDENATRIZ" es un libro que no solo responde a una necesidad práctica, sino que también refleja la cercanía y el compromiso de la autora con su audiencia. Con un tono amigable, accesible y lleno de soluciones efectivas, este libro se convierte en un imprescindible para aquellos que buscan tener su espacio siempre limpio y libre de manchas.

 




Ahora que en la sexta están emitiendo un ciclo sobre cine de romanos, para todos aquellos que se haya quedado con el gusanillo de conocer más sobre esta apasionante civilización, acaba de publicarse La Historia de Roma contada para escépticos, una obra de 456 páginas que se atreve a condensar mil años de la fascinante historia de Roma en un relato ágil , divertido y lleno de ironía. Dirigido tanto a quienes aman la historia como a quienes la miran con desconfianza, el libro no se limita a listar fechas y eventos, sino que analiza con picardía las particularidades de una civilización que marcó la historia de Occidente. El autor logra transformar la complejidad de Roma —con su interminable lista de emperadores, intrigas políticas, conquistas militares y curiosas costumbres— en una narración amena, casi como una conversación con un amigo muy leído y con mucho sentido del humor. La obra no solo informa, sino que entretiene, haciendo guiños cómplices al lector y desmitificando figuras históricas que solemos idealizar.


El libro explora Roma desde sus orígenes legendarios, cuando Rómulo y Remo fueron amamantados por una loba (o, más probablemente, por una prostituta, según algunas versiones menos gloriosas), hasta el colapso del Imperio en Occidente. . A lo largo de sus páginas, se intercalan anécdotas curiosas con explicaciones de gran profundidad desde los baños públicos hasta las bacanales, el autor describe cómo los romanos vivían, trabajaban, se divertían y hasta cómo entendían el amor y la religión. Aquí es donde el humor brilla con fuerza, burlándose de las excentricidades que a menudo nos hacen preguntarnos cómo esa sociedad pudo haber dominado el mundo.


A lo largo de este viaje, se explorarán las costumbres de los romanos, su genio militar, su peculiar forma de hacer política y las extravagancias de sus emperadores. Los personajes más emblemáticos de la historia romana desfilan por las páginas del libro, desde Julio César hasta Nerón, pasando por Augusto y Marco Aurelio. Cada uno es presentado con una mirada crítica y humorística que resalta tanto sus grandezas como sus absurdos. Por ejemplo, el texto no escatima en subrayar las excentricidades de los emperadores más polémicos o en ironizar sobre las estrategias políticas que llevaron a cabo para ascender al poder o mantenerlo.  Porque Roma es lucha constante, intriga y conspiración además de que el romano era una persona muy práctica.


El libro también dedica un espacio significativo al impacto del cristianismo y a las razones múltiples que explican la caída del Imperio. Lejos de respuestas simplistas, el autor analiza este proceso con profundidad, sin perder el tono ligero que caracteriza la obra en general. 



Título: La letra herdia

Autor: Sergio Hernández

Editorial: Contraluz

Año: 2024

Páginas:  504 páginas

Género: Thriller Histórico






Es bueno que haya autores que aporten historias diferentes, y este es el caso de Sergio Hernández, un autor con una interesante carrera literaria que, con La letra herida (un título con mucha fuerza y muy significativo), nos sumerge en un escenario diferente al que estamos acostumbrados a encontrar. A través de su novela, viajaremos a la Valencia de 1916, donde se trabaja en la construcción de la estación del Norte. Acompañaremos a Miguel, quien, tras la muerte de sus padres y en la miseria más absoluta, será reclutado por un amigo de la infancia para trabajar en la capital. Pronto se da cuenta de que es un trabajo duro, en el que tendrá que lidiar con sus compañeros, para bien y para mal, a lo que hay que sumar unas condiciones laborales no del todo favorables. Además, los trabajos se encuentran en una situación contrarreloj, puesto que la estación tiene fecha de inauguración a un año vista.

Como veis, el ambiente es interesante y tiene su miga, pero es aquí donde se complica la cosa: Miguel se enamora de María, la mujer de su amigo, con quien tendrá una relación tormentosa, pues no es fácil resistirse a la pasión que siente por ella, sabiendo que se está traicionando a su único y mejor amigo. Pero sigamos sumando; a este drama le añadimos el componente de thriller con la inclusión en la trama de una serie de asesinatos en los cuales alguien está matando de forma violenta a los líderes sindicales de la obra de la estación.

Una historia de amor apasionante, unos crímenes misteriosos, un escenario original y lleno de elementos que nos abren una ventana a una Valencia que comienza a despertar en un nuevo siglo. Todo esto está regado con un amor a la literatura y a los libros que no solo es obra del autor, sino que los personajes también lo transmiten. Por cierto, no se pierdan a los personajes secundarios, pues también son un punto fuerte de esta novela.

 

Hay libros juveniles que son una trampa en la que conviene que también los adultos caigan. Libros entretenidos, escritos con un lenguaje que atrapa a ambos bandos, con ideas para reflexionar y enseñanzas que sirven tanto para jovenes como para quien ya no lo es tanto. Lo importante es que lecturas como esta no caigan en saco roto y aprendamos a confiar en nuestros hijos, que ellos confíen en nosotros, que la vida es maravillosa y no tiene que ser precisamente por estar pegado a la pantalla de un móvil o un ordenador.


Daniela y yo hemos leído esta novela y ambos con unos años de diferencia le hemos dado el visto bueno y hemos disfrutado de ella porque es entretenida, interesante y muy divulgativa.


Leer un libro como La Guarida, supone dejar unos días de reflexión antes de verbalizar lo que pasa por la mente. Antes de contar lo que se van a encontrar los lectores.

Pensé que era una novela sólo para adolescentes. Una portada de un joven con capucha y un fondo que me dejaba intuir ese profundo y peligroso mundo que es la Deep Web (este año ya os hablé sobre ella en Creep). Pero ha sido algo más, una lectura real y dura a cuyo contenido espero no tener que enfrentarme nunca en la realidad. 


Lucas es un adolescente de 16 años que no quiere estudiar, vive rodeado de lujos pero en una familia en la que predominan los gritos, los insultos y la falta de respeto y de diálogo. Su padre es juez de menores, triunfador y déspota. Su madre siempre ha vivido a su sombra y se ha dedicado a proteger a Lucas más allá de lo debido, justificando comportamientos injustificables. Por eso él está acostumbrado a obtener lo que quiere cuando quiere, y cuando no es así y se encuentra a alguien que le frena, busca conseguir lo que busca aunque sea de la forma más retorcida posible. Y para ello cuenta con ayuda: amigos que le siguen, contactos en los bajos fondos de internet, visionado de páginas de agresiones, violaciones y sangre, drogas, alcohol, un padre que ya no lo soporta y una madre que cubre sus desacatos. 


Como no quiere estudiar y va de un centro privado a otro, su padre decide que comience a estudiar en un instituto público, en el que conoce a Dani, un chico centrado y responsable muy alejado del mundo de Lucas, pero que en un momento se acerca a su entorno y ahí comienza el principio de su sufrimiento. Pero a Lucas solo le interesa Sole, la novia de Dani, una joven guapa, trabajadora y estudiosa con unos principios sólidos y unos valores que nuestro protagonista no entiende. Con malas artes y muchas mentiras, consigue separar a la pareja y comenzar una breve relación con Sole, relación que termina pronto cuando la chica descubre la verdadera personalidad de Lucas.


Y a Lucas no lo deja nadie. A Lucas nadie le dice lo que debe hacer. Lucas nunca pierde. Por lo que su rabia y su odio lo llevan a tramar un plan digno de las direcciones web que visita. En este libro se cuentan barbaridades, y lo peor es que son reales, aunque nos duela escucharlo y leerlo. Racismo, maltrato, humillación, ciberacoso, violación, pornografía, drogas, agresiones, subastas de menores y de jóvenes vírgenes, pedofilia, raptos, suicidios, fiestas al margen de la ley… Y por encima de ellos, deben quedar los jóvenes con principios, los adultos que luchan porque sus hijos no pertenezcan a esa minoría, quiero pensar que a ese mundo sólo pertenece una minoría, que encuentra placer en hacer daño a los demás.


Quizá Julia Cortés condensa demasiado dolor y demasiadas aberraciones en muy pocas páginas, pero si esto sirve para que jóvenes y adultos conozcan lo que pasa en la sociedad y traten de evitarlo educando a sus hijos en valores y no viviendo al margen, habrá merecido la pena. Y es que, como dice la autora, “muchos padres no saben decir no a sus hijos y les dan todo lo que piden, todo menos lo que de verdad necesitan, atención y amor”. Y también habrá logrado su objetivo si se tiene en cuenta también una de sus denuncias, puesta en boca de un juez de menores: “la ley del menor tiene que cambiar”. Y un consejo que la autora ya da en sus primeras páginas: “Entra en la Red, por supuesto, pero no te dejes engañar: a la más mínima duda, consulta. Tus padres y profesores no te aconsejarán mal, te lo aseguro”.

 Daniela sigue creciendo, aprendiendo y disfrutando de la lectura y en esta ocasión nos trae la segunda parte de un libro muy interesante que nos narra diversas leyendas populares y no tanto de la ciudad de Sevilla. 



Hace unos años, pedí a través de mi reseña de Mis Leyendas de Sevilla vol.1, que sus autoras escribiesen una nueva entrega, y mi deseo se cumplió, y cumplió con las expectativas que tenía. Y si el primero me gustó, este ha conseguido crear en mi una nueva curiosidad por ampliar la información de las leyendas que aparecen, que vuelven a ser cortitas, pero que mantienen toda su esencia.


Mis Leyendas de Sevilla respira sevillanía en sus páginas, no solo por sus historias sino por las referencias a los lugares y a las familias de la época que hoy dan nombre a calles y plazas de la ciudad. Y eso me lleva a pensar que muchas veces no nos paramos a mirar lo suficiente, o no mostramos la inquietud necesaria, cuando vemos un nombre en una esquina o un azulejo que cuenta una historia, y después de este libro, me comprometo a dar tiempo a mi curiosidad para aprender y entender muchas de las cosas que ocurrieron en la ciudad y sobre la gente que la habitó.


Había leyendas que no conocía, como la de Bustos Tavera, la de cómo Abenamar salvó a Sevilla con una partida de ajedrez, la Virgen costurera, o la leyenda de Itimad la Romaiquía, que quizá sea la que más me ha gustado no solo por su historia sino por la imagen que la representa. Y no sólo esta imagen, sino todas las que acompañan a los textos, no solo son bonitas y originales, sino que cuentan tanto como las palabras, y las acompañan dando frescura y color a la obra.


También hay leyendas de las que conocía parte o había oído hablar, pero que al leerlas me han vuelto a crear un interés que no esperaba, como la leyenda de la mujer emparedada o la historia del Costurero de la Reina. Y otras que me han gustado especialmente por cómo están contadas, como La venta de los gatos y Miguel de Mañara.






De nuevo, un total de 18 leyendas muy resumidas, asequibles, generadoras de una curiosidad infinita, y que, aunque ellas digan que están contadas para niños, los no tan niños también las podemos disfrutar, y es que, al estar contadas como cuentos, llegan fácilmente a todos los públicos. Como dicen sus autoras: “Este cuento no es un cuento, que como lo viví te lo cuento”.


Isa y Teresa, Teresa e Isa, han vuelto a conseguir que nos interesemos por las leyendas de la ciudad, que tengamos curiosidad en ampliar las historias y visitar los lugares en los que se desarrollaron. Ellas sí que son divulgadoras de Sevilla, así que… ¡que comience la cuenta atrás para recibir el siguiente volumen!

 


 

Vuelve Héctor y sus reseñas y en esta ocasión ha comenzado su verano con un cómic que le acerca a Granada, una tierra próxima a su ciudad. Nuevamente a través de la lectura, nuestro joven lector viaja en el tiempo y en el espacio para descubrir lugares nuevos, personajes entrañables e historias entretenidas, divertidas y que además le enseñen 







La Sabika son diferentes historias que se desarrollan en Al-Andalus, y más concretamente en Granada, en La Alhambra. Tiene como protagonista al joven

príncipe Yusuf, a su ayo Goós y a los palacios nazaríes.


Cuando la familia de Yusuf se marcha de vacaciones a Almunakar, él decide

quedarse con su maestro para disfrutar de la tranquilidad y las piscinas de la

Alhambra. En la posta de torres participa en la prueba familiar de llevar y

recoger un mensaje por todas las torres de la Alhambra, pero tarda más de lo

que a su maestro le gustaría. Yusuf también se divierte jugando y descubriendo

nuevas atracciones. Y en el baño real conocemos a un príncipe que no quiere

bañarse pero que acabará en el agua a cambio de una dulce recompensa.


El libro nos permite conocer muchas curiosidades de la Alhambra, de las

costumbres de los musulmanes y de cómo vivían: el uso del agua, sus

inventos, la variedad de comidas, el palacio real… Quizá uno de los capítulos

más entretenidos sea el de Arqui-mixtura, porque te hace recorrer el interior de

la Alhambra buscando arquitecturas de otras civilizaciones.


Este comic infantil es entretenido, fácil y rápido de leer. En sus viñetas nos

enseña diferentes partes de la Alhambra, y eso me ha gustado mucho, porque

es realmente bonita. Las imágenes son muy coloridas y hacen que la lectura

sea más divertida. Me hubiese gustado que el autor contase por qué el libro se

llama La Sabika, pero la curiosidad me he llevado a buscar información y ya sé

que la Sabika es la colina sobre la que se levanta la Alhambra de Granada, un

espacio único lleno de color y sonidos de agua, como el cómic.