Autor: Fernando Azevedo
Título: Arroz
de Palma
Genero: Narrativa- Familiar
Editorial:
Espasa
ISBN:
9788467007817
Páginas: 364
Precio: 19.90
Sinopsis: (facilitada por la editorial)
Había una vez un arroz que fue plantado en la tierra, caído del cielo y
recogido de entre las piedras, un arroz que no se pasaba nunca que llegó de
lejos de la mano de tres jóvenes llenos de ilusiones y sueños…Arroz de Palma es
la historia de una familia, la de José Custodio y María Romana, emigrantes en
Brasil a principios del siglo XX. Durante la preparación de la fiesta para
celebrar el centenario de la boda de José y María, su hijo mayor, Antonio, ya
un abuelo, repasa las vidas de sus padres, de su tía, de sus hermanos, de sus
hijos y nietos y, por supuesto, la suya. Antonio sabe que la familia es un
plato de compleja elaboración y que la felicidad se cocina día a día. Pero
ellos tienen un ingrediente secreto: el arroz de la tía Palma, cuya magia se
extiende más allá del fuego y del tiempo. La saga familiar que ha triunfado en
Brasil llega a España para cautivar a miles de lectores.
Algunas veces siento que tiendo a magnificar las obras, a
otorgarles una puntuación que quizás
algún@s piensan que son excesivas pero me gusta que los libros dejen huella en mí,
me hagan sentir y me corten la respiración de tal manera que tenga que parar en
su lectura para tomar aire. Si en algún
momento consiguen esto ya cuentan para mí
como obra que ha merecido la pena aunque por el camino haya bostezado en alguna
que otra ocasión. Está claro que para otorgarle la máxima puntuación, en el
libro deben quedar con restos de huellas, de lo fuerte que lo he agarrado
mientras lo devoraba o me he parado a recapacitar frases, ideas, historias, que
hacen que finalmente me sirva para darle vueltas y recapacitar ciertos temas.
Creo que hoy puedo decir con total sinceridad que Arroz de Palma se encuentra entre esos
libros que guardare como oro en paño en mis estanterías no perdiéndolo de
vista, confiando algún día en volver a perderme entre sus páginas y me lleve a
emular a su protagonista Antonio.
Porque en un futuro lejano con mil recuerdos ordenados en las
estanterías de la memoria, quiero ser Antonio, rodeado de sus cacharros de
cocina, preparando una receta familiar, rememorando una vida llena de historias
que contar y cuyo ingrediente principal sea la felicidad.
Para ello, bonito recetario el libro de mi tocayo Fernando
Azevedo, original en su forma de escribir y narrar una historia, fragmentada en
retales de pequeñas escenas que le vienen a la memoria de su protagonista
Antonio, ordenadas en un viaje a través del tiempo, enumerando cronológicamente
la historia de su familia, desde que emigraron de Portugal hasta su llegada a
Brasil, la gran colonia, echando raíces, primero sus padres y su tía Palma,
figura protagonista de la obra, sin
apenas destacar por un papel directo, pero que con su sabiduría y su forma de
ser, es nexo de unión y responsable directa del crecimiento personal de la
familia.
Por ello, desde sus primeras páginas, la forma de narrar que
tiene la autor, telegráfica, pausada, te
atrapa o te desespera, una forma tan poco común de contar las cosas no puede
ser santo de devoción de todos. A mi particularmente me conquista, me hace
interactuar con sus protagonistas desde primera hora ya que en sus frases
cortas encuentro el cobijo perfecto para detenerme, reflexionar y recrearme en
la idea que está transmitiendo y si algo he de destacar de este libro es el
billete a mi pasado que me ha regalado por el módico precio de muchas sonrisas
mientras leía hoja tras hoja a la espera
de leer, pensar y traer hasta mi memoria mis propios recuerdos familiares.
Nacido en una capital de provincia, de padres emigrantes he visto como muchos
de los casos que se daban en el libro podían extrapolarse a mi propio mundo. El
crecimiento en la ciudad con el recuerdo puesto en su lugar de origen, como se
van desarrollando los roles dentro del ámbito familiar, el padre, cabeza
visible de la familia, la madre, verdadera timonel de la nave en la sombra con
el permiso y el respeto del padre, los celos entre hermanos en una familia
numerosa, los amores, la muerte, la disgregación familiar por razones naturales
de la vida, los reencuentros entre hermanos. Todo contado como si fuera una
disertación gastronómica, con bellos pasajes llenos de coloridos, de viejos y
rancios proverbios que sientan cátedra y llegado un punto cuando crees que no
puedes emocionarte por nada más, una nueva vuelta de tuerca del autor, hace que
se saque una nueva historia de boca de Antonio para volvernos a sorprender.
No puedo dejar de reconocer que es una apuesta arriesgada,
que como cualquier comida no siempre puede encontrar el consentimiento en el paladar de tod@s pero si quieres
acercarte a una historia familiar que puede que te haga recordar más de una
historia de tu pasado, desempolvara de tu memoria familiares y amigos que quizás injustamente tenias semi
enterrados en el olvido.

Gracias a la Editorial
Espasa por la oportunidad de leer esta obra cediéndome el ejemplar
Esta reseña también ha sido publicada en el blog de Momentos de silencio compartido y podéis verlo aquí




