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Bajo cielos lejanos es la última novela de Sarah Lark y mi reencuentro como lector con la autora alemana tras un largo paréntesis, después de leer la Trilogía del Kauri casi de forma continuada sus tres ejemplares.


Una lectura muy grata que ha cumplido todas las expectativas de disfrutar leyendo y que se ha visto coronada con el gran privilegio de poder charlar con la autora y cuyo momento os dejé hace unos días en una entrada que puedes leer aquí.



Título: Bajo cielos lejanos.
Título original: Under fermen Himmeln.
Autora: Sarah Lark.
Traducción: Susana Andrés.
Editorial: Ediciones B.
Año: 2018.
Género: Landscape. 
Páginas: 654 páginas. 
ISBN: 9788466661164.



Sinopsis:


Hamburgo, en la actualidad: la periodista alemana Stephanie nació y creció en Nueva Zelanda. Pero ha perdido cualquier recuerdo sobre sus primeros años de vida ahí. Ahora deberá volver al país de su infancia y recuperar su pasado.
Ahí descubre la existencia del diario de una joven maorí del siglo pasado, cuya dramática historia tiene una profunda influencia sobre los hechos del presente.
En su viaje por Nueva Zelanda la acompañará el carismático y atractivo maorí Weru, que la ayudará no solo a descubrir secretos familiares escondidos durante mucho tiempo, sino también emociones que Stephanie nunca se había atrevido a conocer.

                                                             

Impresiones:


Stephanie Martens es una periodista que desarrolla su labor de investigación para el periódico de Hamburgo, Die Lupe. Se encuentra trabajando en unos artículos sobre crímenes que no se resolvieron. Un día, su jefe Florian Sölder le encarga un trabajo algo peculiar, someterse a una sesión de hipnosis para un reportaje sobre el hipnotizador Rupert Helbrich, con la intención de comprobar si sus números de regresión son una falsa.  Este es el comienzo que llevará a Stephanie una vez realizada la sesión con Helbrich a viajar a Nueva Zelanda de donde emigro cuando apenas tenía unos pocos años en busca de descubrir su pasado, en concreto un pasaje que ella tiene olvidado y que la hipnosis ha sacado a relucir.

Allí encontrará restos de una vida que no recordaba que había tenido y se verá envuelta en la investigación de un crimen de los que estaba estudiando que está más directamente relacionado con ella de lo que podía imaginarse. En el centro de todo este misterio encontramos la existencia de un diario, el de Marama, la hija de un jefe tribal que tras la desaparición de sus padres y su familia en pleno conflicto con los ingleses es adoptada por una familia acomodada de un oficial del ejército británico.

En líneas generales este es el argumento de la novela, dos historias que transcurren alternándose en el tiempo para su mejor disfrute y que narraran el viaje de Stephanie a Nueva Zelanda y lo que allí va descubriendo y por otra la lectura del diario de Marama Clavell  y su dura vida dentro de la sociedad Pakeha.

Esta es una de las novedades que introduce Sarah Lark por primera vez en sus novelas que transcurren en Oceanía, la narración de una historia en el presente que convive con las que ya nos tiene acostumbrados en el pasado, concretamente esta de 1866 en adelante.

Otra de las novedades que he podido comprobar con respecto a sus anteriores novelas es la inclusión de algunos toques de novela negra, thriller o misterio en la trama, aunque  no sabría cómo denominarlo pues en realidad son unas pinceladas. Por lo demás es una obra landscape como a las que nos tiene acostumbrados la autora salvo las innovaciones reseñadas.

En esta ocasión los personajes principales no son tantos como en otras novelas, podríamos decir que el protagonismo lo comparten Stephanie y Marama aunque Weru, Frank y Leonard son secundarios de gran nivel que van a dar mucho juego a la novela y resultan imprescindibles en ella. Me ha parecido perfecto el equilibro entre personajes e historia que hace la autora, nos entrega unos personajes moldeados en su justa medida pero sin que falte nada para echen a perder la trama. Os puedo asegurar que no da tiempo a aburrirnos porque aunque el fin que persigue Sarah es mostrar la vida de los niños maorís que se criaron en el seno de familiar pakeha, encontraremos temas tan interesantes como la lucha por la identidad cultural maorí, los matrimonios mixtos entre ingleses y maorís, las leyes discriminatorias, el papel de la mujer en la sociedad de la época y algo de las guerras entre nativos y británicos.

Me ha gustado mucho Bajo cielos lejanos, me ha encantado las novedades de estilo que la autora ha introducido, creo que han evitado que esta historia cobre más interés y ha evitado que caiga en la monotonía de seguir con la trama de lo que son sus últimos libros. A pesar del volumen de páginas al que nos tiene acostumbrado Lark, es una novela con un ritmo ágil puesto que los cambios temporales, de escenarios y todo lo que ocurre en ella, la convierten en una novela muy entretenida e interesante.

Mención especial a la parte final de la historia donde la autora ha logrado que mis sentimientos se pusieran a flor de piel por el dramatismo que llegan a tomar los sucesos que narra.

Un gran reencuentro con la pluma narrativa de Sarah Lark.

Autora:


Sarah Lark (Bochum, 1958), trabajó mucho tiempo como guía turística, gracias a lo cual recorrió el
mundo entero y descubrió su amor por Nueva Zelanda. Desde hace años vive en una granja en el sur de España. Es una autora superventas en más de veinte países gracias a sus grandes sagas familiares ambientadas en lugares exóticos.


Hace unos días tuvimos el gran privilegio de poder sentarnos cara a cara con una de las reinas del landscape, una autora que ha vendido millones de libros y que a pesar de ciertos problemas con el idioma supo compensar dicha barrera con la simpatía y la sonrisa de su talante. Una Sarah Lark que nos habló de algunos de los detalles de su última novela Bajo cielos lejanos respondiendo a nuestras preguntas con mucha sinceridad y sin pelos en la lengua. Supimos por ella de sus viajes, de su infancia con un padre comisario, de por qué escribe sobre todo novelas ambientadas en parajes exóticos, sobre su nuevo proyecto y algunas confesiones sobre Nueva Zelanda y sus moradores.



Una novela que a pesar de tener su desarrollo principal en Nueva Zelanda y en el pasado como otras obras anteriores suyas, ha significado un cambio en el registro de la autora, introduciendo novedades en su trama como algunos toques de novela negra, una trama dual que comparte pasado y presente y un tema de fondo tan interesante como los niños maorís que fueron criados por familias de pakehas (personas de origen no maorí). Un libro que sin duda recomiendo para transportarnos a tierras lejanas y una charla que sin duda puede aportar datos interesantes para los que gusten de la autora y sus novelas.






Libros en el petate: Buenas tardes Sarah. Nuevamente una novela ambientada en Oceanía. Qué tiene esta tierra para que te haya marcado tanto.

Sara Lark: El género es landscape y por lo tanto necesito un país exótico porque puedo plasmar en él experiencias pasadas y por Nueva Zelanda siento una fascinación especial porque es un país único, con una naturaleza especial  de animales muy pintorescos e increíbles y una vegetación con plantas endémicas y bosques húmedos que parecen lugares mágicos. Tras ver las películas de El señor de los anillos me dije que esta tierra tan maravillosa no podía ser la protagonista sólo de una historia mística sino de una real.

L.P: Esta novela tiene una serie de características diferentes a las anteriores. Parte de la historia se desarrolla en el presente. A qué se debe esta serie de cambios.

S.L: Solo queríamos hacer algo diferente porque hacer siempre lo mismo es un poco aburrido  y por eso hemos combinado presente con pasado, probar diferentes estilos. La historia de Stephanie está escrito en un estilo actual y el la de Marama es un diario.

L.P: Bajo cielos lejanos tiene algo de novela negra.

S.L: Un poco sí.

L.P: A mi particularmente me ha gustado mucho esas pinceladas que da usted en la historia. No sé si antes había tenido experiencias con este género.

S.L: No, solo de lectura. Yo leo novela negra e incluso fantástica pero la novela negra es un género del que no me considero buena escritora. No creo que tenga esa imaginación malévola para escribir historias es ese tipo. En este caso he tomado las ideas de casos criminales famosos  que he buscado en Nueva Zelanda y he cogido algunos ejemplos de ellos.

L.P: Y cómo ha sido la experiencia, te has sentido cómoda.

S.L: Si, siempre me siento cómoda sobre lo que escribo pero tengo que admitir que yo no soy una persona que le resulte fácil escribir sobre crímenes y pueda crear personajes policiales y puede ser porque mi padre fue comisario de la policía y la vida de un agente de la ley no tiene nada mágico y para mí no tenía nada de interesante, al contrario era muy estresante. De casa al trabajo, del trabajo a casa e incluso algunos fines de semana tenía que trabajar y no podía jugar conmigo y eso era una diferencia que yo notaba entre los demás niños y yo. Nunca he comprendido la fascinación que siente la gente por esos comisarios de las novelas suecas o islandesas donde ellos sufren y viven una vida con tantos tormentos. La vida de un maestro creo que es más dura (risas).

L.P: Esta historia tiene parte de ficción y otras partes reales. Cómo llegas a estar partes de tu novela que son reales.



S.L: Es algo que hago siempre en estas novelas que se desarrollan en Nueva Zelanda introduzco partes de ficción pero otras reales. Normalmente los eventos como catástrofes naturales, guerras, etc es lo que yo busco real para introducir mis personajes ficticios en esas partes reales. En esta ocasión encontré un crimen muy parecido al que hay en la historia de Marama de niños maorís perdidos y crecieron en familias inglesas. Son historias reales que ocurrieron en realidad y a partir de ahí hago una mezcla con la ficción y creo que eso es lo que hace que las historias parezcan auténticas que tengan esas partes de realidad.

L.P: Stephanie es una de las protagonistas. Quién es Stephanie y puedo preguntarte si comparte algo de Sarah.

S.L: No mucho aunque como Stephanie yo he sido periodista aunque no en la sección de noticias sino para una revista del mundo del caballo. Si hablamos del carácter no nos parecemos en nada (risas).

L.P: En este libro y en anteriores  mencionas cierta colonia alemana en Nueva Zelanda con personajes de origen alemán que vivían en aquellas tierras. Realmente existieron esas personas o es un guiño a tus orígenes alemanes.

S.L: Claro que sí. En la última trilogía escribí sobre un pueblo alemán que prácticamente todos sus habitantes emigraron a Nueva Zelanda, aunque si es verdad que su porcentaje no era tan elevado como los ingleses. Hay dos o tres ejemplos datados de comunidades alemanas que juntas fueron hasta aquellas tierras.
En Hamburgo hay un museo en la zona del puerto dedicado a los  colonos alemanes que partieron a América y a Oceanía  y es muy interesante todas las historias que de aquellas personas se cuenta.

L.P: Lo comenté en las redes sociales que mi conocimiento sobre Nueva Zelanda es sobre todo gracias al rugby y a ti. Por eso te doy las gracias por descubrirnos tanta información de tierras tan lejanas.

S.L: (risas) Gracias, aunque tengo que decir lo mismo porque he descubierto un montón de cosas que desconocía.

L.P: Bajos cielos lejanos es una historia fascinante y refleja mucho la personalidad y la historia de Nueva Zelanda. Hay mucha historia aún por descubrir de aquel país.

S.L: No mucha porque la historia de este país es muy corta y yo ya he escrito sobre casi todo. Actualmente estoy escribiendo sobre una tribu que vivía en las islas Chatham al este de Nueva Zelanda y que no son maorís aunque tienen las mismas raíces porque vienen de polinesia pero su cultura es completamente diferente y vivían en esas islas completamente aislados hasta que 1835. En ese año fueron invadidos por una tribu maorí que casi les hizo desaparecer y es una historia muy interesante y poco conocida.

L.P: Se puede decir que sería tu próximo libro.

S.L: Se puede decir que es sobre lo que estoy escribiendo ahora (risas).

L.P: Narras en este libro pasajes muy duros. Cuesta ser objetiva cuando uno escribe sobre hechos como los que aparecen en tu libro.

S.L: No puedo ser objetiva porque para mí es difícil entender como alguien puede maltratar a otra persona. Forma parte de la profesión de escritor algunas veces escribir sobre estas cosas y uno debe ser capaz de hacerlo poniéndose en la piel de los personajes que viven esas experiencias aunque tengo que reconocer que para mí hay fronteras y hay pasajes que tengo que pasar por alto e intento evitar reproducir esos pasajes de crímenes muy crueles en mis historias.

L.P: Las personas que como yo han leído tus libros y hemos sufrido con sus personajes nos hacemos la pregunta de cómo viven ahora esos maorís en la actualidad. Están integrados o hay diferencias en la actualidad.

S.L: Es una pregunta algo difícil porque depende de cada persona, de cada zona o incluso la comunidad. Si miras las estadísticas hasta ahora son los peor educados, tiene una esperanza de vida más corta, sus índices de paro y alcoholismo son más elevados y ocupan los primeros puestos en las listas negativas de la sociedad. Son estadísticas muy duras aunque pienso que para integrarte en la sociedad, tienes que querer integrarte y si no estás por la labor tienes estos problemas porque la oportunidad para integrarse en Nueva Zelanda es bastante favorable porque la cultura maorí no está vetada en los colegios, se respetan y comparten ambos idiomas públicamente, la justicia publica defiende los derechos de los maorís. Las posibilidades para la integración de los maorís son muchas y si las cifras que he comentado antes son una realidad habrá que buscar de quien es realmente la responsabilidad.

L.P: Esta nueva novela tuya no es una trilogía verdad.

S.L: No, es una  novela única, desde el principio he querido que la historia de Marama y de Stephanie fuera contada en un solo libro y que se centrara y abarcara solo esas dos historias.

L.P: Lo que sí es una historia muy cinematográfica.

S.L: Pienso que lo son todas mis novelas.

L.P: A mi esta me lo ha parecido más, tienes alguna propuesta.

S.L: El problema es que hay muchas empresas de producción que se interesan por mis libros pero las posturas y los proyectos no están muy definidos. Creo que el verdadero escoyo para la realización es la falta de financiación más que de interés. Son muy caros porque si hablamos de las sagas familiares nos encontramos que en los rodajes hay niños, se sitúan en el siglo XIX  y eso supone vestuario, animales, hay que trasladarse hasta Nueva Zelanda y todo eso es difícil.

L.P: Tengo una observación que hacerte. Por qué eres tan mala con Rick, uno de los personajes masculinos de tu novela.

S.L: Yo no soy mala con él, lo es Stephanie y yo no soy ella. Si yo tuviera un Rick en mi vida lo cuidaría mucho porque él es todo un  caballero. (Risas)

L.P: Te reconozco que al principio llegué a odiar un poco a Stephanie.

S.L: Lo sé, pero hay que comprender también que la vida de ella no ha sido fácil y su carácter es de ese modo un poco debido a sus circunstancias.

L.P: De todas formas tus historias de amor son algo peligrosas porque no siempre salen bien paradas.

S.L: El amor en el fondo siempre tiene algo de peligro si no encuentras a alguien como Rick pero eso hace los libros interesantes (risas). Nadie quiere leer historias donde todo lo que ocurra sea normal.

L.P: Para terminar, crees que te será fácil cambiar de ubicación de país.

S.L: Para mí no sería un problema cambiar de registro pero mis lectoras solo quieren leer historias que se desarrollen en Nueva Zelanda y de momento nos quedamos en ese país, lo que ocurra más adelante no lo sabemos.

L.P: En Alemania se tiene muy en cuenta lo que quiere el lector.

S.L: Sí muy en cuenta, aunque al final elijo yo lo que quiero escribir y nadie me obliga pero  si es verdad que las ventas y los beneficios influyen mucho a la hora de decidir sobre lo que quiero escribir.

L.P: Sarah tengo que reconocer que ha sido un verdadero placer conocerte y poder charlar contigo sobre este mundo maravilloso al que nos trasladas con tus novelas.

S.L: Gracias, he estado encantada de estar aquí.

Una novela landscape o saga familiar que me ha encantado y que me obliga con gusto a leer para satisfacción mía la segunda parte, así que mientras vuelvo con la segunda aquí os dejo la reseña de Hacia los mares de la libertad


Título: Hacia los mares de la libertad.

Título original: Das Gold der Maori

Autora: Sarah Lark

Editorial: Ediciones B

Año: 2014

Páginas: 718 páginas.

Genero: Novela Landscape, saga familiar

Volumen: 1/3.

ISBN: 9788466654913

Precio: 21 euros.




Sinopsis: 
Una emocionante saga familiar sobre aquellos irlandeses que colonizaron oceanía.
Título que recupera el espíritu, estilo y ambición de En el país de la nube blanca, novela con la que Lark irrumpió con fuerza en el escenario literario de nuestro país.
Irlanda, 1846. Kathleen y Michael se aman y planean en secreto abandonar su tierra natal, la humilde y hambrienta Irlanda, en busca de una vida mejor en el Nuevo Mundo. Pero todos sus sueños se ven truncados cuando Michael es condenado como rebelde y desterrado a Australia. Kathleen, embarazada, se verá obligada a casarse con un comerciante de ganado y emigrar con él a Nueva Zelanda. Entretanto, Michael, con la ayuda de la audaz Lizzie, intentará escapar de la colonia penal para reencontrarse con su primer amor.
Magistral recreación de la vida de aquellos irlandeses convictos que colonizaron Australia, así como los avatares de los barcos de presidiarios que se dirigían a las colonias penales de la Tierra de Van Diemen, la actual Tasmania, sin perder el marco de la cultura maorí en la Nueva Zelanda del siglo XIX, paisaje que se ha convertido en el sello indiscutible de la autora.

(sinopsis facilitada por la editorial)

                                                   





Autor: Fernando Azevedo

Título: Arroz de Palma
Genero: Narrativa- Familiar
Editorial: Espasa
ISBN: 9788467007817
Páginas: 364
Precio: 19.90





Sinopsis: (facilitada por la editorial)

Había una vez un arroz que fue plantado en la tierra, caído del cielo y recogido de entre las piedras, un arroz que no se pasaba nunca que llegó de lejos de la mano de tres jóvenes llenos de ilusiones y sueños…Arroz de Palma es la historia de una familia, la de José Custodio y María Romana, emigrantes en Brasil a principios del siglo XX. Durante la preparación de la fiesta para celebrar el centenario de la boda de José y María, su hijo mayor, Antonio, ya un abuelo, repasa las vidas de sus padres, de su tía, de sus hermanos, de sus hijos y nietos y, por supuesto, la suya. Antonio sabe que la familia es un plato de compleja elaboración y que la felicidad se cocina día a día. Pero ellos tienen un ingrediente secreto: el arroz de la tía Palma, cuya magia se extiende más allá del fuego y del tiempo. La saga familiar que ha triunfado en Brasil llega a España para cautivar a miles de lectores.


Algunas veces siento que tiendo a magnificar las obras, a otorgarles una puntuación  que quizás algún@s piensan que son excesivas pero me gusta que los libros dejen huella en mí, me hagan sentir y me corten la respiración de tal manera que tenga que parar en su lectura para tomar aire.  Si en algún momento consiguen esto  ya cuentan para mí como obra que ha merecido la pena aunque por el camino haya bostezado en alguna que otra ocasión. Está claro que para otorgarle la máxima puntuación, en el libro deben quedar con restos de huellas, de lo fuerte que lo he agarrado mientras lo devoraba o me he parado a recapacitar frases, ideas, historias, que hacen que finalmente me sirva para darle vueltas y recapacitar ciertos temas.

Creo que hoy puedo decir con total sinceridad que Arroz de Palma se encuentra entre esos libros que guardare como oro en paño en mis estanterías no perdiéndolo de vista, confiando algún día en volver a perderme entre sus páginas y me lleve a emular a su protagonista Antonio.

Porque en un futuro lejano con mil recuerdos ordenados en las estanterías de la memoria, quiero ser Antonio, rodeado de sus cacharros de cocina, preparando una receta familiar, rememorando una vida llena de historias que contar y cuyo ingrediente principal sea la felicidad.

Para ello, bonito recetario el libro de mi tocayo Fernando Azevedo, original en su forma de escribir y narrar una historia, fragmentada en retales de pequeñas escenas que le vienen a la memoria de su protagonista Antonio, ordenadas en un viaje a través del tiempo, enumerando cronológicamente la historia de su familia, desde que emigraron de Portugal hasta su llegada a Brasil, la gran colonia, echando raíces, primero sus padres y su tía Palma, figura protagonista  de la obra, sin apenas destacar por un papel directo, pero que con su sabiduría y su forma de ser, es nexo de unión y responsable directa del crecimiento personal de la familia.

Por ello, desde sus primeras páginas, la forma de narrar que tiene la autor, telegráfica, pausada,  te atrapa o te desespera, una forma tan poco común de contar las cosas no puede ser santo de devoción de todos. A mi particularmente me conquista, me hace interactuar con sus protagonistas desde primera hora ya que en sus frases cortas encuentro el cobijo perfecto para detenerme, reflexionar y recrearme en la idea que está transmitiendo y si algo he de destacar de este libro es el billete a mi pasado que me ha regalado por el módico precio de muchas sonrisas mientras leía  hoja tras hoja a la espera de leer, pensar y traer hasta mi memoria mis propios recuerdos familiares. Nacido en una capital de provincia, de padres emigrantes he visto como muchos de los casos que se daban en el libro podían extrapolarse a mi propio mundo. El crecimiento en la ciudad con el recuerdo puesto en su lugar de origen, como se van desarrollando los roles dentro del ámbito familiar, el padre, cabeza visible de la familia, la madre, verdadera timonel de la nave en la sombra con el permiso y el respeto del padre, los celos entre hermanos en una familia numerosa, los amores, la muerte, la disgregación familiar por razones naturales de la vida, los reencuentros entre hermanos. Todo contado como si fuera una disertación gastronómica, con bellos pasajes llenos de coloridos, de viejos y rancios proverbios que sientan cátedra y llegado un punto cuando crees que no puedes emocionarte por nada más, una nueva vuelta de tuerca del autor, hace que se saque una nueva historia de boca de Antonio para volvernos a sorprender.

No puedo dejar de reconocer que es una apuesta arriesgada, que como cualquier comida no siempre puede encontrar el consentimiento  en el paladar de tod@s pero si quieres acercarte a una historia familiar que puede que te haga recordar más de una historia de tu pasado, desempolvara de tu memoria familiares  y amigos que quizás injustamente tenias semi enterrados en el olvido.






                                                             

                     Gracias a la Editorial Espasa por la oportunidad de leer esta obra cediéndome el ejemplar


Esta reseña también ha sido publicada en el blog de Momentos de silencio compartido y podéis verlo aquí