Mostrando entradas con la etiqueta Úbeda. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Úbeda. Mostrar todas las entradas

 


Dicen que el trece es un número que da mala suerte, pero hay un principio jurídico medieval que se enuncia «Exceptio probat regulam in casibus non exceptis» o lo que traducido resulta, la excepción confirma la regla y en esta ecuación latina, la excepción es el Certamen Internacional de Novela Histórica Ciudad de Úbeda, que en su XIII edición no sólo ha salido todo un éxito, sino que nos ha dejado con ganas de volver pronto.


ÉXITO se escribe con mayúsculas parafraseando aquella canción de Enrique Urquijo y esta edición lo ha sido en asistencia de público, en calidad de las recreaciones históricas y en la presencia de autores, que han sido un total de 26 entre los que se encontraban autores contrastados en el mundo de la novela histórica y otros que empiezan a despuntar, siendo ya una opción más que aconsejable a la hora de buscar novelas e historias que leer. También ha estado sobresaliente la organización a la que se le nota la experiencia y las tablas para solventar cualquier imprevisto o cambio de guion.


Destacar como cada año la sección internacional que tiene el certamen y que permite conocer literatura y autores de otros países. Este año la invitación a participar fue para Monika Zgustova quien presentó Soy Milena de Praga en un acercamiento a los lectores a la literatura checa.


Yan Lespoux puso el acento francés en el Certamen con su Para morir, el mundo, una aventura por la ruta de las indias portuguesas.


 La estadounidense Tracy Chevalier recibió el Premio Ivanhoe, otorgado por el Certamen en reconocimiento a la trayectoria y aportación personal de la autora a la novela histórica.





Ni que decir tiene que veintiséis autoras y autores son un escaparate amplio para todos los amantes del género y a lo largo de todo el evento, el público asistente ha tenido la oportunidad de conocer épocas lejanas como el Egipto y la Roma de los hijos de Cleopatra de la mano de La luna de Roma de la autora Emma Lira o a un personaje tan peculiar como Tiberio Graco, tribuno de las legiones, en una presentación en la que Luis Manuel López Román dio muestras de que conoce la época y a los personajes como si hubiera vivido en ella o los hubiera parido.


Tuvimos los presentes nuestro momento exótico a cargo del hombre que vino de China, Fabián Plaza quién convirtió por unos momentos el salón de actos del Palacio de Úbeda en la corte de la dinastía Qin a través de su novela Jirones de Seda.


Y así como en una presentación nos encontrábamos en China, de un salto yen cuestión de minutos disfrutábamos del todopoderoso Hernán Cortes con Tony Gratacós en Todos sabrán mi nombre en la conquista del imperio azteca, para acto seguido ser testigos de la decadencia de España en Nuevo México, en un territorio peligroso y en decadencia como el que Santiago Mazarro muestra en Los muertos de río Grande, un wester a la vieja usanza cargado de mucho misterio.


No muy lejos de México, también pudimos visitar el Caribe de la mano de Mara Costa (El eco de las Antillas) y Mayte Uceda (El maestro de azúcar) en una Cuba al borde de la independencia, en unos ingenios o plantaciones de azúcar interesantes de descubrir. Y es que allí podía ocurrir de todo. De isla a isla y tiro porque me toca llegamos a La Española, de la mano de Enrique Bocanegra, quien, en su primera novela, El ataque a la española, nos hará testigos de la defensa fiera de los habitantes de la isla contra el pirata Francis Drake y sus barcos.






Qué importantes eran los barcos en ciertas épocas para poder trasladarse, invadir o descubrir nuevas tierras y para convencernos de ello Julio Alejandre, con La armada de Dios y Luis Zueco con El mapa de un mundo nuevo nos propusieron vivir sendas aventuras donde los barcos tienen cierto protagonismo.


Y es que parte de las historias que se presentaron en el Certamen partieron de España rumbo a territorios lejanos, pero dichos viajeros pararon antes en las islas Canarias para reabastecer sus bodegas. Y llegados a este punto de la crónica, nosotros también haremos una parada para hablar de Ana Salamanca, la flamante ganadora del Premio de Novela Histórica Ciudad de Úbeda con su novela Los últimos guanches, donde nos habla de unas islas donde lo salvaje y lo exótico se mezcla con el nuevo orden llegado de la península.







El mundo como hemos podido comprobar esta formado por historias que nacen de viajes peligrosos, de comienzos inciertos, pero a la vez para que todo esto sea posible se necesitan mujeres y hombres que den el primer paso o escriban grandes hazañas acordes a su personalidad como los Borgia, un apellido que ha perdurado en el tiempo y que Juanjo Braulio con En el nombre de Borgia nos mostró las grandezas y las sombras de una familia cuyo segundo apellido era Poder. Mujeres como Egilo, una mujer que vivió entre dos mundos y que David Yagüe nos descubre como La última reina goda. Mujer y madre esta última muy recomendable de conocer.  Hablando de madres, llegamos a conocer de forma distinta a como nos lo han retratado casi todos los novelistas, a Alejandro, un personaje histórico fascinante y muy influenciado por su parte materna. Alfonso Goizueta nos habla de La sangre del padre, finalista del Premio Planeta 2023 y que se atreve con una visión del macedonio muy personal y valiente.


Llegado a este punto, en el que nos encontramos hablando de personajes fuertes, tenemos que hablar de uno fuerte de carácter y duro de oído como es Goya. Pudimos disfrutar de las peculiaridades de este pintor de fama mundial gracias a La última mirada de Goya del valenciano Javier Alandes, flamante Premio Cerros de Úbeda 2024, otorgada por la comisión lectora del certamen, a quien, en su criterio, ha sido la mejor novela histórica publicada durante el 2023 de todas las que se presentaron al galardón.




Y el certamen es un mundo de sorpresas y como tal, la que Nieves Muñoz nos dio vestida de época al sonido de los cantares de gestas, al compás de las Cantigas de sangre,  novela que presentó vestida para la ocasión con la colaboración de una criada que pasaba por allí cantando y alabando sus virtudes.


Unas cantigas que bien podía haber bailado María la Bailaora, una de las protagonistas de la obra Hasta que pueda matarte de José Soto Chica quien también da vida en la novela a José de Monteagudo, alférez del Tercio de Granada, quien no hubiera sido mal soldado en otros tercios, en los de Felipe II, ese rey que aparece en Hambre de gloria del extremeño Víctor Fernández Correas quien nos mostró que Portugal fue una vez, más que un país vecino.








Y llegados a este punto y casi con todos los escritores presentados podía sonar la novela sinfonía de Beethoven para ensalzar de forma jubilosa la gran fiesta que ha sido el Certamen, del mismo modo que suena en El misterio de Razumovski del gran, en todos los sentidos, Martín LLadé.


Me faltaba aún por nombrar a Gonzalo Giner, un escritor cuyo oficio es el de veterinario lo que me llevó a preguntarme si además de para hablar de sus libros no estaba en Úbeda en previsión de que algo le ocurriera a los Centauros del Rif, la nueva novela del escritor David Gómez que relata la heroica escolta que hizo el regimiento Alcántara en la retirada de las tropas españolas del desastre de Annual. A diferencia de la historia que el autor nos cuenta en su novela, la presentación terminó de forma genial como una convidada a churros por parte del escritor al ser a primera hora de la mañana.


Pero el Certamen no es solo la presentación de libros, es también la convivencia ente lectores, autores y medios. Es el acercamiento de la lectura y la historia a los centros educativos y a los clubes de lectura a través de la organización y de los autores. Es también espectáculo donde las recreaciones toman las calles y por momentos toda Úbeda se convertía en un campo de batalla entre americanos y alemanes durante la Segunda Guerra Mundial en la toma de Carentan. Integrantes de la resistencia, soldados de la 101 aerotransportada o soldados de la Wehrmacht se prestaban a dar colorido a las calles con sus uniformes y a que la gente se llevará un recuerdo en forma de foto posando junto a hombres y mujeres de otro tiempo. Por otra parte, los ejércitos de la unión y el confederado libraron la batalla de Gettysburg para finalmente hacer las paces delante del balcón donde Lincoln dio su discurso para la posteridad.




Uno vuelve a casa con nuevas historias, nuevos amigos y por supuesto con libros en la maleta que está deseando leer. Úbeda es especial, también la gente que durante unos días allí convive y forman parte de las jornadas a un lado u a otro del escenario.







Como dijo MacArthur cuando tuvo que retirarse de las Filipinas ante la llegada de las tropas japonesas I shall return (Volveré).

 

 

 

 

 

Algo tendrá el agua cuando la bendicen dice el refrán. Por eso cuando hablamos del Certamen Internacional de Novela Histórica Ciudad de Úbeda tenemos que afirmar que cada año va a más con cada edición (y ya cuenta con once a sus espaldas). Fruto de la buena labor de su organización y de la calidad humana que imprimen todos aquellos que participan (de aquellos mimbres estos cestos recurriendo de nuevo al refranero español) se ha podido constatar el éxito de esta edición.


Del 5 a al 10 de octubre la novela histórica, las recreaciones y las actividades culturales toman las calles de una Úbeda que no olvidemos está catalogada por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad lo que confiere al marco un valor añadido para su disfrute.


Se suceden los días y en todos se aprende algo, se descubre un autor o libro interesante o la sorpresa acude a nuestros sentidos porque el Certamen al final se ha trabajado duro en su realización para conseguir llegar a quien quiere vivirlo.





El pistoletazo de salida lo dio el día 5 Sebastián Lozano con Los sueños efímeros, su segunda novela que cuenta una historia de amor durante el ocaso de la dictadura española y el conflicto de las relaciones personales, en una época de muchos cambios. Una presentación que contó con la sorpresa musical del cantautor Paco Ortega, quien cantó dos canciones inspiradas en la novela.


El día 6 descubrimos junto a un autor de la tierra como es Marcos López Herrador, que hay periodos de la historia romana oscuros, con poca documentación y poco tratados, pero que su novela El final de los días puede arrojar algo de luz para quien guste como cantaba otro autor de la tierra, “una de romanos”. Y de un autor veterano, a otro que con su segunda novela está demostrando que va a más con cada nuevo trabajo. Santiago Mazarro y su obra El fuerte de la Florida nos confirmó que nuestra historia esta llena de grandes obras y grandes hombres que nos son desconocidos y que es a través de las novelas que son rescatados del olvido de la historia. Fuerte Mosé y el gobernador Manuel de Montiano son gracias a Mazarro, parte del nuevo interés de muchos de los que allí los conocimos. 


A partir del viernes el certamen llega a su apogeo y la agenda a penas tiene huecos para dar respiro. Hablábamos de autores jóvenes y con mucho futuro como Santi Mazarro y tenemos que continuar con Alan Pitronello, antiguo ganador del Premio literario del certamen y que presentaba Vientos de conquista un viaje literario original que nos muestra en formato aventura, como era organizar y abastecer una de esas expediciones al nuevo mundo, recuperando para el conocimiento popular una figura no tan destacada en la literatura como es Pedro de Alvarado.





Nieves Muñoz con Las damas de la telaraña puso la nota emotiva de la jornada, explicando que con su novela había querido dar visibilidad a todos esos personajes anónimos que existen en un conflicto bélico. Creo que su novela, su discurso y sus pelochos formaron parte de una presentación que tardará Úbeda en olvidar.




Y como su personaje dijo o se le atribuye Veni, Vidi, Vinci, así se puede decir que fue el paso de Santiago Posteguillo por su presentación de Roma soy yo. Encandiló a los asistentes con sus historias y ese humor inglés del que suele hacer gala en estos actos. Ni que decir tiene que la cola para la firma de un ejemplar del autor bien podía confundirse con una columna romana de alguna legión perdida de Bétula.









Faltaba picante en el evento y José Luis Corral se lo dio con su Matar al rey, donde el autor rescata la figura de un rey Alfonso XI eclipsado por su Alfonso X según la opinión del escritor. Interesante la charla de  José Luis animando a ir a las fuentes originales para conocer la verdadera historia. No estuvo exenta de polémica sana algunas de sus declaraciones, pero nada que una buena conversación posterior entre muchos de los asistentes no se pudiera saldar en tablas regadas con algún vino del lugar.




Puedes ver la presentación en este video



Llegó el momento de uno de los actos señalados del viernes y fue la entrega del Premio Cerros de Úbeda otorgado por la organización a la mejor novela histórica publicada durante 2021, que  este año recayó en Juan F. Ferrándiz con su novela El juicio del agua, una epopeya medieval donde el derecho romano es rescatado por su importancia en la sociedad en una autentica aventura histórica con personajes muy humanos y de gran calidad.


Si quieres ver la presentación pincha en el video







El sábado comenzó temprano. Se iniciaba la mañana y nosotros nos trasladábamos al Imperio del Sol naciente de la mano de Paloma Orozco y su novela La hija del loto, una novela muy espiritual que muestra el Japón feudal desde sus personajes. Pero no sería la última aventura que viviríamos en tierras niponas porque David B. Gil llegó más tarde para presentar Forjada en la tormenta, una novela que recrea una investigación a raíz de las extrañas desapariciones de unas jóvenes en una aldea.


Si quieres ver el video pincha en él




Pero antes viajamos a los Países Bajos en plena Segunda Guerra Mundial y concretamente a Ámsterdam, a su gueto judío con La casa de los niños, una novela de Mario Escobar necesaria y que hace justicia a todas esas personas que se entregaron a ayudar a desconocidos sin pedir nada a cambio. Toda una lección de vida la que dio el autor ante el público allí congregado.



Certamen Internacional y hacemos hincapié en lo de internacional porque del país vecino nos visitó para hablarnos de sus reyes y nuestras princesas Isabel Stilwell con su novela Dos hermanas para un rey, donde relata la historia de Manuel de Portugal y sus esposas españolas Isabel y María. Una historia interesante que se desarrolla durante una época en la que España y Portugal eran auténticas potencias en el mundo.




Desde el otro lado del charco, concretamente desde Argentina pudimos disfrutar de una autora que es un auténtico fenómeno de masas en su país, Viviana Rivero y que vino a presentar Un luz fuerte y brillante, una novela que salta en el tiempo entre dos épocas en un país tan exótico como Siria.



El momento estrella llegó de la mano de la comisión lectora y la entrega del Premio a la novela ganadora del Certamen de Novela Histórica Ciudad de Úbeda, que este año ha recaído en CovaDónnica de Yeyo Balbás una mirada a la batalla de Covadonga.



Continuó la jornada María Reig, una autora que pese a su juventud ya cuenta en su haber con tres grandes novelas hablando por calidad y por tamaño de páginas. Con ella viajamos al Cádiz posterior a la proclamación de la Pepa. La autora interesada en imaginar como era vivir en momentos históricos reales a través de dar vida a sus personajes con Los mil nombres de la libertad.



Un momento muy interesante de la jornada fue cuando tuvo lugar la mesa de editores de novela histórica en la que Penélope Acero (Edhasa) y Carlos Alonso (Pàmies) hablaron sobre la actualidad del mundo editorial y de la salud que tiene la novela histórica. Curiosidades, algún que otro secretillo y confesiones varias fue lo que deparó un coloquio, que resultó más interesante de lo esperado.



Cerró la jornada del sábado en cuanto a presentaciones Mario Villén, un autor  con una novela que le da una visión particular a la Iliada “Allí, donde la leyenda, el mito y la historia se difuminan, Homero nos recibe en la llanura”. Mario es un escritor al que hay que conocer, ambicioso con las tramas que escoge, es otra de las grandes promesas hechas realidad de la hornada de escritores de novela histórica que están apareciendo en el panorama nacional.




Si parecía que ya lo habíamos visto todo, la jornada del domingo nos deparaba grandes alegrías y momentos para su disfrute. Porque es una verdadera delicia disfrutar de como vive, siente y respira la historia Dativo Donate y descubrir de “su pluma” a un personaje tan peculiar y grandioso como La isla de Caravaggio y los secretos que se esconden en sus pinturas.





Y seguimos descubriendo tesoros literarios como el de Olalla García que trata un tema  desconocido y tan interesante en La buena esposa,  como la historia de Francisca Pedraza, la primera mujer que consiguió el divorcio en España allá por el siglo XVIII.





El siguiente en aparecer con morrión en ristre fue Víctor Fernández Correas, con una novela de nombre impronunciable como es Mühlberg , pero que no puedes olvidar cuando la has leído. La novela no es la historia de una batalla, es la historia de unos personajes cuyas vidas se vieron condicionadas por una batalla. Tercios, Flades, Emperador Carlos V creo que no hay más que decir y si mucho por leer.




Tercer acto institucional y que cerraban las presentaciones del domingo fue la entrega del Premio Ivanhoe que se da para reconocer la trayectoria literaria de un autor o autora  y que se otorgó en esta ocasión a Paloma Sánchez Garnica que aprovechó el acto para hablarnos de su novela Los últimos días en Berlín, novela finalista del Premio Planeta del año pasado.





El lunes finalizó el Certamen con la presencia de Espido Freire quien tuvo un encuentro literario en la sede de la UNED.

Pero no sólo de presentaciones vive el amante de la historia. Las calles de Úbeda se llenaron de forajidos, sheriff, colonos americanos y de nativos americanos. De muchos nativos americanos cuyas tribus formaban el publico asistente a cada recreación histórica que se presentaba en la vía pública. Tiroteos, ataques a fuertes militares o ajusticiamientos fueron los motivos para transportarnos por unos instantes al lejano y salvaje oeste.




El saqueo de Vethula, a manos de las tropas romanas intentó ser impedido por los iberos ¿Lo consiguieron? Si no estuviste presente tendrás que leerlo en alguna novela o manual de historia


¡¡Y ojo!! porque por unos momentos las calles se llenaron de un clamor popular patriótico contra los soldados franceses cuando estos entraron marchando al mando del duque de Angulema por la calle Real para sofocar el levantamiento del general Riego. Un encarnizado combate entre tropas españolas y francesas dio lugar entonces sobre el empedrado de la ciudad… Si quieren saber cómo terminó deberán esperar a la edición del año que viene donde la organización recreará con motivo del aniversario de su ejecución lo que aconteció en 1823.




Emocionante fue disfrutar de las recreaciones. Sentir en vivo lo que ocurrió, escenas que bien podrían ser las mismas o parecidas a lo que sucedió hace cientos de años. Verlo a la par que te lo explican. Conocer, aprender, disfrutar, descubrir.


Uno de los objetivos del Certamen es acercar la historia de manera divertida y lúdica a los más jóvenes, por eso durante todo el año, la organización ofrece recreaciones a los centros educativos de toda la provincia, que así lo soliciten. No obstante, con esta iniciativa también se pretende despertar el gusto por la lectura entre los jóvenes.






 

En esta edición, el autor ha visitado el IES “Francisco de los Cobos” Olalla García, Nieves Muñoz y Santiago Mazarro, que han compartido con el alumnado del centro educativo, como es el proceso creativo que sigue todo escritor/a así como algunos detalles de las novelas que han presentado en la Ciudad de Los Cerros, que son: “La buena esposa”; Las damas de la telaraña” y “El fuerte de la Florida”.


Terminar hablando de libros y de sus autores. En esta edición he vuelto a descubrir novelas que me han cautivado, donde una charla, una frase o un motivo han hecho que ese libro se venga conmigo a casa en la maleta. Una conversación en la Beltraneja, charlar de tú a tú con un escritor/a al que tienes mil preguntas que hacerle. Compartir gustos con otro amante de los libros, de la historia. Saber que hay gente que siente pasión por tus mismos gustos y que un solo comentario puede dar pie a horas y horas de charla. Hablar de Alvarado, de Aquiles, del Duque de Alba como si los conociéramos desde chiquititos. Defender con pasión que un soldado de un tercio es el personaje más atractivo para la literatura de época que ha podido parir madre y eso lo saben en Mühlberg o en Pekín y lo demás son otros Cantores.



Me despido con una imagen en la retina, la que guardo tras vivir un certamen más. La sonrisa en la cara de toda persona escuchando una conferencia, consiguiendo la dedicatorio en su libro de aquel que lo escribió, de conversar con tal o cual escritor o escritora al que antes veía en la distancia y ahora allí de pie a tu lado sabes de su cercanía y de que es de carne y hueso. La ilusión de comprar un libro tras una conferencia espectacular porque no lo olvidemos, el certamen no deja de ser una máquina del tiempo que te permite viajar a numerosas épocas y momentos de la historia, y un libro la posibilidad de vivir una aventura y viajar sin salir de casa gracias a quien invirtió horas y horas escribirlo.


Gracias a la organización y los que lo hacen posible por hacer un año más de este evento, un lugar de encuentro y de disfrute para todos los amantes de la historia y de la literatura de novela histórica.





 





 El Premio de Novela Histórica «Ciudad de Úbeda» 2021 ya tiene ganadora en una edición muy especial, la décima. Ayer el jurado de dicho premio, conformado por los escritores Jesús Maeso, Espido Freire y Alan Pitronello, así como por el periodista David Yagüe y el editor de Pàmies, Carlos Alonso, se reunió para fallar la novela ganadora del Certamen. Decidieron por mayoría que la merecedora del premio fuera El encargo del maestro Goya, cuya autora es Elena Bargues.

ACTA DEL JURADO

A juicio del jurado, se trata de una novela de estilo literariamente estético, natural y visible, que prende de inmediato en el lector. «La autora ha conseguido una novela lograda, y enhebra una trama con oficio y maestría», en palabras del jurado.

Esta obra ha recibido más puntuación que las otras dos finalistas en la calificación final. Los miembros del jurado han destacado la calidad literaria de la autora.

El jurado ha apreciado también la originalidad de la novela La isla de Caravaggio, que ha quedado en segundo lugar, con personajes muy interesantes y muy bien retratados psicológicamente, escenarios vívidos y una trama atrayente.

Centrado en el análisis de estas dos novelas, y tras un largo tiempo de controvertida discusión, el jurado cree que el proceso creador, la originalidad del tema tratado y la riqueza de escritura eran cualidades que hacían ganadora a El encargo del maestro Goya, por lo que ha acordado conceder el Premio del X Certamen de Novela Histórica «Ciudad de Úbeda» a la citada obra, de la autora Elena Bargues.

A continuación detallamos una reseña de la novela premiada y una nota biográfica de su autora:

Santander, 1810. Mercedes Velarde emprende un viaje a Santander, junto con sus hermanos Salvador y Marta, para tomar posesión de una herencia en plena guerra napoleónica. Marta es sordomuda y discípula aventajada del pintor de la Corte, Francisco Goya, quien, aprovechando el desplazamiento al norte de Mercedes, realiza un increíble y arriesgado encargo a los hermanos.

El coronel de la Gendarmería Imperial, Claude Cornulier, llega a Santander para investigar una serie de denuncias por abusos en el seno del propio ejército y resolver el malestar de los civiles franceses afincados en la ciudad, cuyas protestas sobre el perjuicio que causa cierto general en el asentamiento y el abastecimiento del ejército han llegado a París. Al frente del regimiento de la Gendarmería debe mantener abiertas las rutas de comunicación en la provincia y organizar las escoltas a las columnas de avituallamiento. En un desplazamiento a San Vicente de la Barquera coincide en el coche de línea con una bella y misteriosa mujer: Mercedes Velarde.

El teniente de navío Alfonso Bustamante vive retirado en el valle de Liébana a causa de las heridas recibidas en la batalla de Trafalgar. Las lesiones no le permiten tomar las armas, pero sí organizar una red de informadores para acosar a las fuerzas invasoras desde el cuartel general de la División Cántabra, ubicado en Potes, y, junto a Porlier y Llano Ponte, dirigir las guerrillas que impiden el asentamiento y el triunfo de los franceses en la región. Su vida solitaria se ve alterada cuando se cruza con los hermanos Velarde y su extraño encargo.

Elena Bargues es licenciada en Historia Moderna y Contemporánea por la Universidad de Cantabria. Desde muy joven reside en Santander, donde ejerce como profesora de Lengua y Literatura. Sus novelas son una mezcla de géneros: histórico, aventura y romántico. Destaca una relación romántica sobre un trasfondo histórico que la autora recrea con detallismo y rigor. Uno de los escenarios preferidos es Santander y su provincia. Este estilo personal sumerge a las personas lectoras en el espíritu de una época y sus acontecimientos.

El premio otorgado conlleva una dotación económica de 10.000€, además de la publicación de la obra en la colección «Histórica» de Ediciones Pàmies. La obra estará disponible en todas las librerías y en todas las plataformas digitales a partir del mes de noviembre y coincidiendo con el Certamen, que tendrá lugar entre el 9 y el 21 de ese mismo mes.

El evento es posible gracias al apoyo del Ayuntamiento de Úbeda, la Diputación Provincial de Jaén, la Fundación Caja Rural de Jaén, la UNED Jaén, las empresas Gráficas La Paz, Grupo Avanza, Software del Sol, la Fundación Unicaja de Jaén, el Hotel Alvar Fañez y Ediciones Pàmies.


De “non grato” recuerdo nos está quedando este 2020 en el que para muchos habrá más momentos para la tristeza y el olvido que para la felicidad y el regocijo. Entre tanto desastre laboral, impotencia política y perdida humana, siempre puede uno consolarse con el trabajo encomiable de nuestr@s sanitari@s y de tantos y tantos profesionales que a la hora de la verdad han demostrado que están ahí, al igual que las innumerables muestras de solidaridad de una sociedad que a poco que quiera demostrar su valor humano aprueba con matrícula de honor.


Por ello, y queriendo seguir con buenas noticias os cuento que la cultura, que pasa al igual que otros muchos sectores por horas bajas, nos ha dado una de esas pocas alegrías por escasas, a las que nos está acostumbrando este año.


Se puede decir que la ciudad de Úbeda, buscando un símil de características históricas es esa aldea gala donde Asterix y sus paisanos resisten contra viento y marea todos los intentos de las legiones romanas por hacerla sucumbir. Del mismo modo, la organización de el Certamen Internacional de Novela Histórica “Ciudad de Úbeda” ha hecho todo lo posible, adaptando el certamen a la normativa de seguridad vigente, para que la novena edición del evento no faltara a su cita con la historia. Ha costado mucho esfuerzo, con continuos cambios en la agenda hasta casi a una semana vista de su puesta de largo, pero el trabajo y el tesón de todos sus organizadores ha dado sus fruto y lo mejor de todo es que sin ningún percance que reseñar. Esto ha demostrado que si se puede, que la cultura tiene su espacio en esta nueva normalidad y que es necesaria para que nos sintamos personas e insufle algo de vida a una sociedad a la  que tantos y tantos sueños se le han truncado por las condiciones que nos ha impuesto este virus


Por ello del 12 al 15 de Noviembre, Úbeda volvió a disfrutar de
su certamen de historia abriendo su certamen el Jueves día 12 con la entrega del Premio “Ivanhoe” a Santiago Posteguillo, una distinción que viene a reconocer la trayectoria y aportación personal de algunos autores a la novela histórica tanto en el ámbito nacional como internacional. Santiago Posteguillo atesora tras de sí catorce años de actividad literaria desde que en el 2006 debutara con su novela “Africanus, el hijo del cónsul”. Desde entonces sus novelas han cosechado numerosos premios tanto nacionales como internacionales, por lo que han sido traducidas a diferentes idiomas, entre los que se encuentran el francés, italiano, árabe, alemán o polaco, por citar algunos ejemplos. 

El autor aprovechó para presentar su última novela “Y Julia retó a los dioses” en la que habla del cáncer, de la xenofobia, de una mujer en un mundo de hombres, de la lucha constante por el poder político.


El Premio Planeta 2018 comenzó su intervención con unas palabras de agradecimiento hacia la organización por mantener el certamen a pesar de las dificultades. Agradecimiento que ha hecho  extensivo al público por su presencia, pues como ha subrayado “hay que seguir haciendo cultura, algo que se ha hecho con guerras y pandemias, pues es nuestra obligación mantener viva la llama de la cultura”. 


El viernes 13 la jornada nos deparaba en la terraza del Hotel
Álvar Fáñez, la presentación del libro Lloran las piedras por Al-Andalus del autor sevillano afincado en Cádiz, Juan Luis Pulido y presentado por Pedro Pablo Uceda. La novela que se desarrolla en el siglo XIII nos muestra la vida de la sociedad musulmana tras la batalla de las Navas de Tolosa. En la trama nos presentara las vicisitudes de una familia andalusí cuyos miembros, unos han optado por pactar y colaborar con los cristianos, en esos momentos en claro ascenso de poder, y los que se niegan a abandonar sus costumbres y ejercen la oposición más radical a esa reconquista cristiana que en esos momentos se está produciendo lentamente en la Península Ibérica. Una obra cuyo autor reconoció que ha intentado ser lo más rigurosa posible a las fuentes históricas, pero que no deja de ser una obra de ficción con unos elementos característicos que intenta que el lector se vea envuelto dentro de su contexto histórico y su trama.

La presentación propició que Juan Luis Pulido pudiera hacer gala del dominio a nivel de documentación que tiene sobre la época, indicando que es un periodo al que la literatura no ha recurrido demasiado. También se pudo debatir sobre esa herencia andalusí o árabe que se tiene en la actualidad en Andalucía y en la que el autor en su opinión pensaba que era poca a tenor de ser los árabes finalmente el bando perdedor.



El sábado 14  fue el día en que el Certamen presentaba una jornada repleta de actividades siendo la primera de ellas un encuentro para los medios  de la novela El  último sueño del rey de Paco Bocero de la Rosa, acto que podéis leer detalladamente aquí, donde el autor detalló de forma magistral un periodo de la historia de España que se ha visto eclipsado por las circunstancias especiales de un rey como Fernando VI, quien no estaba en un principio destinado a reinar y cuya enfermedad le obligó a recluirse en Villaviciosa de Odón cuando debido a la muerte de su esposa Bárbara de Braganza este se sumió en una depresión y melancolía que terminaron con la abdicación en favor de Carlos III. 


El siguiente acto tuvo lugar en el Hospital de Santiago y fue la entrega del Premio de Novela Histórica Ciudad de Úbeda que este año en su novela edición ha recaído en la novela  El custodio de los libros del autor gallego Rodrigo Costoya en la que es su segunda novela  publicada en su carrera literaria.


Tras los discursos oficiales se le entregó el galardón y el autor dio un emotivo discurso donde los sueños, la literatura y los libros formaron un bonito paisaje con aires a salitre de la costa da morte y a la tierra mojada de los bosques y del camino de Santiago. Rodrigo Costoya  que no había venido a hablar de su libro, pero que nos los coló en cada frase de su magistral discurso que cerró con una cita de uno de sus personajes “Creer en un sueño imposible es darle sentido a la vida. Lucha por él hasta la extenuación es firmar la paz con uno mismo

Posteriormente Javier Velasco charlo con el autor sobre la
novela ganadora donde apareció una teoría que el autor defiende fervientemente y que no es otra que el origen gallego de Cristóbal Colón. Sobre la novela la trama gira en torno a un cargamento de libros que llega a Miserela, un monasterio en los bosques de Galicia, procedente de la escuela de traductores de Toledo compuesto por libros  considerados prohibidos por la Inquisición y que serán custodiados por los monjes hasta que la humanidad esté preparada para asimilarlos. Un libro que no dará tregua según prometió el autor.


Tras el ganador del premio de este año, le tocó el turno al
finalista de la edición del año pasado Santiago Mazarro con su novela Senderos Salvajes que conversó con Pedro Pablo Uceda sobre el protagonista de la novela, Manuel Lisa, nacido en el Nueva Orleans español, de padres murcianos y que fue la primera persona conocida que en pos de la aventura y de intereses comerciales pisó el Parque de Yellowstone. Fundó puestos de avituallamiento a lo largo de un vasto territorio que cruzó Estados Unidos de sur al norte, a la frontera de lo que es hoy el actual Canadá y que por aquel entonces todo era territorio inexplorado. Un personaje interesante y una obra alabada por los lectores que la hacen un libro muy recomendado.

Hay que resaltar un aspecto importante del certamen y es que el día anterior, Santiago Mazarro había estado visitando un instituto de Úbeda para conversar con los alumnos de su obra.


Sin dar tregua a los actos y siguiendo en el Hospital de
Santiago viajamos casi en sentido literal (véanse las fotos) a la antigua Roma de la mano de Javier Velasco y del autor Luis Manuel López Roman con su novela Oscura Roma que nos sitúa en Roma en el año 67 a.c, en la zona de la Subura, un barrio marginal de aquella época y que hoy en día se barajan diferentes hipótesis sobre su antigua ubicación. Un libro con un trasfondo histórico muy interesante al que se le añade unos toques de fantasía que la convierten en una novela muy original.



El domingo 15, teníamos nueva dosis de romanos en el Hospital de Santiago con la novela El primer senador de Roma, del escritor navarro  Juan Torres, presentado por Yolanda Rocha.

Una novela autentica de romanos, de corte muy clásico donde podemos encontrar batallas, conspiraciones políticas, intrigas familiares, etc. El autor habló de que la historia y en particular la historia de Roma es una de sus pasiones desde que era niño y eso se ha visto reflejado en sus estudios y las ganas de documentarse sobre el tema desde siempre. Se habló del marco temporal en el que se desarrolla la novela que es durante la Republica, un periodo que se ha desarrollado poco en la literatura y el cine  aunque en palabras de Juan Torres cada momento de la historia de Roma da para un libro. Entre el autor y Yolanda se desarrolló un dialogo en el que se habló de la época y de los personajes todo documentado en fuentes originales. 


Tras este acto se pasó a las actividades de recreaciones históricas en las que por las calles de Úbeda se volvieron a ver soldados ingleses de finales del siglo XIX del Camel Corps y del 24º Regimiento de Infantería o  2º Regimiento de Warwickshire.



En el primer acto se recreó la evacuación de las tropas inglesas  de la delegación británica en la ciudad sudanesa de Sennar durante la rebelión del Mahdi en Sudán. Tras su finalización y con gran asistencia de público en ambos eventos respetando en todo momento las medidas de seguridad al aire libre tuvo lugar en la Plaza Vázquez de Molina la Batalla de Rorke´s Drift, uno de los enfrentamientos anglo-zulú. En aquel entonces 150 soldados defendieron con éxito una estación misionera junto al río Buffalo, en la provincia de Natal  (Sudáfrica) frente al ataque de más de tres mil guerreros zulúes. Este enfrentamiento se produjo unas horas después de la humillante derrota británica en la batalla de Isandhlwana que fue la que se recreó en el certamen del año pasado. 





Finalizó con estos espectáculos el Certamen de Novela Histórica que dada las condiciones de confinamiento, las cancelaciones e imprevistos de última hora se puede decir que ha sido todo un éxito de público y  participación y que ha demostrado como dijo Rodrigo Costoya en su presentación, “cuando se tiene un sueño y se cree en él, uno le da sentido a su vida y luchar por él da sentido a la vida y uno queda en paz consigo mismo

Por unos días la cultura venció al Covid y fue en Úbeda y para terminar y agradecer a quien lo hizo posible os dejo con las palabras de la concejal de Cultura, Elena Rodríguez quien  agradeció el tesón demostrado por la organización de la cita, “pues hasta hace dos días, debido a las nuevas medidas adoptadas no se sabía si finalmente se podría celebrar el Certamen de Novela Histórica”. Una organización, ha reconocido la edil, "agotada pues no es la única cita cultural que impulsa en la ciudad y por los cambios que han tenido que realizar en la programación a última hora".

Esta novena edición será recordada por todos, no solo por la pandemia sino porque ha habido valientes que en estas condiciones han apostado por la cultura—respetando todas y cada una de las medidas de seguridad y las normas dictadas tanto por el Ministerio de Sanidad como por la Junta de Andalucía—con la que  han llevado luz, alegría y aportado esperanza a muchas personas”.


Próximamente os contaré con más detalle cada presentación y acto.


Estos días este Certamen ha vuelt0 a demostrar que es un evento magnifico para disfrutar de cultura literaria y turistica en una ciudad, que ofrece al visitante un cóctel magnifico del placer de disfrutar de los libros, la novela histórica y sus autores,  la historia y los paseos por sus calles.