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Hay lugares, personas y libros que se prestan a combinarse de tal manera que disfrutar de esos momentos que nos otorga la susodicha oportunidad son de obligado cumplimiento. En una casa palacio, entre buena sombra que invite a la conversación y con un libro tal que “Un asunto demasiado familiar” y en compañía de Rosa Ribas no pasan los minutos, el tiempo se detiene y uno se deja llevar hasta que despierta de ese sueño que nunca quieres que acabe porque la entrevista llega a su fin.

Con aire de ciudadana del mundo, aún le acompaña cierto acento de su tierra aunque lleve veintiocho años lejos de ella. De discurso moderado aunque con las ideas muy claras, Rosa Ribas habla de su última novela con orgullo de madre. Una novela con mucha intriga, mucha reflexión y que según como la miremos nos puede parecer mucho más cercana de lo que podría parecer en un principio. Un misterio que al abrirlo nos descubre otros que poco a poco se van adueñando del protagonismo de la novela. Esos secretos o asuntos internos que cada familia tiene de puertas para dentro. Magnifica la novela, magnifico su estilo y el tempo con que Rosa nos va regalando cada frase, cada escena. Alimenta al lector con la dosis precisa para no empacharnos y que en cada momento tengamos ganas de más.

Hay recomendaciones literarias que a uno le gustaría que le tomaran en serio y esta es una de ellas.

La agencia de detectives de Mateo Hernández tiene su sede en una céntrica calle del popular barrio barcelonés de Sant Andreu. Allí, junto a Mateo, trabajan sus hijos Marc y Amalia, y un asistente, Ayala, encargado de los trabajos más sucios. A veces, además, colabora de una forma peculiar Lola, la mujer de Mateo, cuyas intuiciones sobre los casos suelen ser desconcertantemente certeras. Hasta hace unos meses también formaba parte del equipo Nora, la hija mayor del matrimonio, pero en la actualidad se encuentra en paradero desconocido; una preocupación que, como un silencioso cáncer, está erosionando la convivencia de la familia… y de la empresa. Un día se presenta en las oficinas de la agencia Carlos Guzmán, un constructor muy poderoso, conocido y temido en el barrio a partes iguales. Guzmán encarga a Mateo que encuentre a su hijo, desaparecido desde hace días, y quién sabe si por culpa de los turbios negocios del padre. La investigación va a revelar los vínculos inesperados entre los personajes, los pasados compartidos y las historias secretas que arrastra cada clan… Y de esta forma, una desaparición nos llevará a otra. Y un fascinante paisaje humano seducirá al lector a primera vista.




Libros en el petate: Rosa en tu haber hay unas trece novelas y algún que otro libro más. Con semejante bagaje ¿se hace complicado encontrar historias?

Rosa Ribas: Por suerte para mí no. Si algo se me hace complicado es encontrar tiempo para contar todas las historias que tengo pendientes. He empezado tarde a publicar y a escribir con dedicación completa y me he dado cuenta que se me acumulan las historias y que cada historia te sugiere otra y otra mientras vas acumulando libretas con cosas que te gustaría escribir, así que de momento no y espero que nunca.

L.P: Una nueva novela de detectives. Entiendo que lo tuyo con este género es pasión pero de dónde le viene a Rosa Ribas.

R.R: Pasión o adicción (risas). No sé de donde me viene pero desde luego no puedo negar que hay una afinidad gracias a todo lo que me permite contar a través de este género y no por un interés morboso por el crimen. Son estas historias donde ocurre un suceso muy duro las que dan pie a contar historias que son más importantes. El género negro es muy flexible y facilita muchas opciones a la hora de mezclar elementos, estirarlo todo lo que quieras o romperlo en cualquier punto que al tener unas bases muy claras y reconocibles, el autor siempre lo encuentra.

L.P: Hablemos un poco sobre su título, “Un asunto demasiado familiar”. A medida que uno va leyendo se va dando cuenta que el barrio donde se desarrolla la trama es como una gran familia. Me equivoco.

R.R: Efectivamente, no te equivocas pues Mateo el protagonista tiene la agencia de detectives en un barrio donde conoce a todo el mundo y es un ambiente muy familiar. Por el contrario, a su hija Amalia le encantaría que la agencia estuviera en un barrio más céntrico pero su padre piensa en lo importante que es para el negocio saberlo todo de todo el mundo.

L.P: Esta novela es un drama muy duro que se suaviza con cierto humo y la trama detectivesca y eso me ha llamado la atención, la manera de expresar un drama de forma tan natural.

R.R: Lo que quería contar es la historia de una familia muy complicada, con unas relaciones familiares complejas y sobre todo cuando en el centro de esa familia hay una madre con problemas de un desequilibrio psíquico grave. Lo de convertirlos en detectives fue una idea que vino a posteriori para darles el tejido de que sean ellos justamente por profesión y por vocación los que se dediquen a desenmascarar los secretos ajenos teniendo precisamente cada uno de ellos una historia familiar cargadísima de secretos. La capa esencial es la de la familia y la secundaria la de los detectives.

L.P: Reconozco que he ido disfrutando con cada página, porque es poco a poco y página a página como vas facilitando la información sobre la vida de estos personajes haciendo la novela mucho más interesante. Todo este entramado ya estaba en tu cabeza o ha ido surgiendo a lo largo del desarrollo de la idea principal.

R.R: Un poco de las dos cosas. Tengo que saber a dónde voy porque es mi forma de trabajar pero no quiero saberlo todo porque eso me quita las ganas de escribir. No es un trabajo como el de los guionistas que tienen que saber todo lo que va a ocurrir para ir montando las escenas. Me gusta tener una historia básica y a medida que escribo van pasando otras cosas y a veces la historia que tenías en tu cabeza puede variar y se van añadiendo detalles como personajes completos que no estaban en el plan original.

L.P: “Un asunto demasiado familiar” se desarrolla en un barrio de Barcelona. Uno de esos lugares que originalmente eran un pueblo y que la ciudad los anexionó como barrio al ir creciendo poco a poco. Viviendo desde hace tanto tiempo en Alemania por qué escoges un escenario como este.

R.R: Por dos razones. La primera es que quería que fuera un barrio-pueblo porque yo vengo de una ciudad pequeña donde nos conocemos todos y la segunda que he descubierto estos días a raíz de la promoción y que tiene que ver con mi nostalgia tras llevar veintiocho años fuera, dándome cuenta que añoro muchas cosas y escribiendo esta novela me permitía volver a moverme por Barcelona y era como vivir de nuevo en ella. Me ha permitido volver a una Barcelona que añoro porque cuando escribes sobre un lugar vives en él ya que caminas por sus calles, hablas con su gente  y era una manera de quitarme un poco esa nostalgia.

L.P: Una curiosidad. Yo reconozco que esta historia que cuentas en tu libro podría pasar en mi barrio, pero podría pasar en la Alemania donde vives.

R.R: Algunas cosas son muy de aquí, son cosas que se reconocen como españolas o mediterráneas. Si lo hubiera desarrollado en Alemania si es verdad que hubiera tenido que buscar elementos más propios del país ya que tienes que ir a la idiosincrasia de cada lugar pero en el fondo en un barrio puedes representar el mundo entero. Existen en la novela  aspectos que son específicos de aquí pero después podemos encontrar cosas que son muy humanas y esas no cambian de un lugar a otro ya que son universales. La frase que dice “Háblame de tu pueblo y me estarás hablando del mundo” es cierta.

L.P: El germen para la creación de esta novela surgió en una conversación con tu marido mientras paseabais. Puedes contarnos algo más sobre aquel momento.

R.R: Íbamos paseando cuando le conté a mi marido de que tenía muchas ganas de escribir una historia familiar que contara como son las relaciones entre padres e hijos y mientras conversábamos surgió la idea de los detectives porque me preguntó si no iba a ser policiaca. Hablar sobre detectives nos llevó a conversar sobre aquella mítica serie de detectives llamada Remington Steele y fue clave para introducir en la novela a una persona de esa familia que actuara en la sombra y que diera las pistas decisivas que arrojaran luz sobre los casos.

L.P: uno cierra el libro y queda muy satisfecho con su lectura y con ganas de más porque llega un momento en que sin darte cuenta les has cogido cariño a los personajes y no quieres desprenderte de su presencia. Yo sé que podría ser una saga.

R.R: Lo será.

L.P: Y esta todo en el aire o hay algo planificado.

R.R: Cuando empecé a escribir esta novela yo pensaba dejarla cerrada, pero muy cerca del final y cuando me había enamorado de sus personajes pensé que quería darles más recorrido a la familia Hernández y me planteé una serie de tres novelas para tener un arco narrativo y7 por eso tuve que introducir algunos cambios en esta para dejar algunos hilos de los cuales poder tirar más adelante, aunque por supuesto cerrando y dándole conclusión al tema principal sobre el que gira esta novela.

L.P: Quiero pensar que este libro tiene cierto propósito de denuncia sobre ciertos temas sociales.

R.R: No me planteo nunca las novelas como una tesis, no quiero ni denunciar nada ni protestar por nada pero evidentemente esos temas están ahí porque si hablas de un barrio actual tienes que hablar de corrupción, de la explotación de los inmigrantes, la violencia doméstica, el vandalismo, los robos y ahí en esos temas es clara mi posición respecto a esos temas que son denunciables.

L.P: Decías en una entrevista que una familia era como una novela negra y este libro me lleva a la reflexión de que una familia es perfecta para inspirarse.

R.R: En el fondo si se dice que esta novela es negra es más porque trata de una familia más que por los casos detectivescos porque lo negro es la familia no el caso que le encargan. Lo más negro de esta novela está en la casa, en lo que ocurre dentro de esa familia que es donde encontraremos su aspecto más oscuro.

L.P: Y si te digo que en algunos momentos me ha importado más el contenido por lo que cuentas, que la trama en sí.

R.R: Pues me alegro mucho porque eso era lo que pretendía. Las tramas pueden a veces ser intercambiadas o las puedes resumir en unas líneas porque eso es lo más fácil de hacer pero lo importante son los personajes, lo que hacen y lo que te hacen reflexionara ti y de qué manera te toca lo que les pasa a ellos. Muchas veces recordamos personajes por lo que nos transmitieron pero hemos olvidado la historia en la que aparecían.  Esto no quiere decir que quiera restar importancia a la trama porque está muy trabajada pero después de la novela uno recuerda sobre todo a Mateo, a Lola, a Amalia, su mundo, su forma de verlo, su personalidad y las cosas de las que te han hablado que están fuera de lo que es la trama pura y dura.

L.P: Como lector invito a todo el mundo a leer tu novela porque es una historia maravillosa y sus personajes son dignos de conocer. Yo por ejemplo me quedo con mateo, un personaje que es capaz de reinventarse  y que ejerce dentro de la familia como una especie de salvavidas o mediador al que todos pueden aferrarse o dirigirse llegado el caso Te pongo en un compromiso y te pregunto si tiene Rosa Ribas algún favorito.

R.R: Me cuesta mucho decidirme porque son todos mis personajes aunque te podría hablar de Amalia, que se finge sensata pero que tiene una rabia en el cuerpo tremenda por todo lo que pasa en su vida, por la familia que tiene y por toda su frustración y ha sido por todo ello por lo que me gustaba trabajar con ese personaje.

L.P: Podría decirse que Amalia es un personaje que por su rol podría tener mucho recorrido en futuras entregas.

R.R: Sí aunque como todos, tiene una cara luminosa y una oscura, Amalia es muy joven y puede adquirir una gran solidez por lo que está viviendo y que puede hacer de ella un personaje muy importante. Hay personajes de los que también se puede contar mucho porque aunque sabemos mucho de sus historias quedan aún huecos por rellenar en todos ellos.

L.P: Rosa tengo que reconocerte que leer tu novela ha sido un verdadero placer pero conversar contigo sobre ella mucho más.

R.R: Gracias a ti por tus apreciaciones y tus palabras.


Mujeres en la oscuridad es el nuevo trabajo del escritor murciano Ginés Sánchez al que conocía de vista y oídas pero cuya literatura no había tenido  oportunidad de descubrir hasta hace unas semanas.

Tras concluir la novela y reflexionando sobre el curioso título, reconozco que es el idóneo porque resume todo su contenido e invita a descubrir una novela de aristas, de sombras a las que lentamente el autor irá arrojando luz hasta que llegado el momento el conjunto de la trama ponga en pie todas esas reflexiones que la historia nos ha ido arrancando de nosotros mismo.

Hace unas semanas tuve la oportunidad de conversar con el autor y pude subir la entrevista que podéis ver aquí.





Título: Mujeres en la oscuridad.
Autor: Ginés Sánchez.
Editorial: Tusquets Editores.
Año: 2018.
Género: Novela negra, Drama, Narrativa contemporánea. 
Páginas: 590 páginas.
ISBN: 9788490665657



Sinopsis:
Mujeres en la oscuridad narra la huida de tres mujeres distintas, cuyas vidas están entrecruzadas sin saberlo, y que comparten algo en común: una vida deslustrada y la búsqueda de luz en el amor, en el deseo. Julia, catedrática universitaria, atraída por los muchachos jóvenes. Miranda, latinoamericana que trabaja en clubs selectos, padece de una profunda nostalgia por su tierra, y un marcado desprecio por todo cuanto tenga que ver con el sexo. La más joven, Estefanía, veinteañera e incurablemente romántica, aunque en las relaciones se siente como un globo que se pinchó demasiado pronto. Las tres se verán empujadas por sus respectivos fracasos a viajar a Amsterdam en un mismo coche. No obstante, sin saberlo, llevan una mochila de color azul cuyo contenido desconocen y que deben entregar al hermano de Julia. (sinopsis facilitada por la editorial)

Impresiones:


Tres mujeres, un misterioso viaje donde deben entregar el contenido de una maleta y la vida de estas protagonistas es a groso modo lo que podemos encontrar en esta novela. Unas vidas que el lector tendrá que estar dispuesto a descubrir para poder disfrutar de una lectura donde la trama cobrará sentido con el tiempo. Una trama que discurre de forma paciente por la vida de Julia una profesora universitaria, Tiff una camarera amante de la fotografía y Miranda una prostituta que trabaja en clubs selectos.

Ginés Sánchez nos irá narrando la vida de cada una de ellas en el pasado, intercalando otros episodios donde cuenta las circunstancias que juntas vive el trio. Por separado su vida trascurre sin conocerse pero poco a poco y a través de conocidos comunes, sus caminos se irán a encontrar para desembocar en un final lleno de acontecimientos y giros que darán cierto ritmo vertiginoso a la novela.

Son esas descripciones de estas tres mujeres por separado, de sus circunstancias, de sus deseos y anhelos, que bien podría denominarse búsqueda constante de un sentimiento, lo que viene a explicar mis palabras iniciales. Una historia que se saborea lentamente a través de sus personajes, de las reflexiones que sus vidas nos llevan a tener, provocando que por un momento solo tengamos ojos para estas mujeres y la trama  quede relegada a un segundo plano por decisión propia.

Un libro con unos personajes brutales, que representan diferentes etapas de la vida de una mujer como son la juventud, la madurez y el declive, en un mundo que no es sencillo para las feminas que retrata Ginés Sánchez y aunque en algunos momentos parece que el autor las lleva hasta el límite y cueste reconocer a  estas mujeres en los ámbitos que solemos movernos,  es obligado conocerlas para salir de nuestra zona de confort y abrirnos a otras personalidades. 

Son mujeres que quieren ganar la batalla a la vida, la batalla ante la opresión del hombre que en el caso de ellas tres, es un denominador común.

Autor:


Ginés Sánchez (Murcia, 1967) Licenciado en derecho y abogado en ejercicio durante diez años, ha
sido columnista enel diario La verdad en Murcia, y ha vivido desde 203 en diversos lugares de Europa y América, donde ha desempeñado los más diversos trabajos. Entre sus novelas destacan Lobisón, cuyo debut fue un éxito de critica y por el que fue elegido Nuevo Talento FNAC, con Los gatos pardo, su segunda novela recibió el IX Premio Tusquets Editories de Novela. Les siguieron Entre los vivos (2015) y Dos mil noventa y seis (2017).



Este mes de Octubre nos visitó en Sevilla con motivo de la promoción de su novela Mujeres en la oscuridad el escritor Ginés Sánchez, un autor con una trayectoria consagrada gracias a novelas como Lobisón, Los gatos pardos o Dos mil noventa y seis.


De mirada azul, fue el autor quien convirtió nuestra charla en un debate sobre sus personajes y la forma de construir su novela. Son estas ocasiones donde te sales del guion establecido y te encuentras a un gran conversador con las ideas muy claras y donde más se disfruta permitiéndote salir del protocolo y comentar esas cuestiones que uno tiene en la cabeza y se guarda de airear.  








Sinopsis
Mujeres en la oscuridad narra la huida de tres mujeres distintas, cuyas vidas están entrecruzadas sin saberlo, y que comparten algo en común: una vida deslustrada y la búsqueda de luz en el amor, en el deseo. Julia, catedrática universitaria, atraída por los muchachos jóvenes. Miranda, latinoamericana que trabaja en clubs selectos, padece de una profunda nostalgia por su tierra, y un marcado desprecio por todo cuanto tenga que ver con el sexo. La más joven, Estefanía, veinteañera e incurablemente romántica, aunque en las relaciones se siente como un globo que se pinchó demasiado pronto. Las tres se verán empujadas por sus respectivos fracasos a viajar a Amsterdam en un mismo coche. No obstante, sin saberlo, llevan una mochila de color azul cuyo contenido desconocen y que deben entregar al hermano de Julia.



Libros en el petate: Mujeres en la oscuridad es una novela donde partes de tres personajes cuyas vidas vas narrando de forma individual hasta que poco a poco terminan interrelacionándose.  Cuál es el detonante o el punto de partida donde surge esta historia.

Ginés Sánchez: Una pregunta difícil porque tiene su intríngulis. Aquí sucedió que teníamos en perspectiva hacer algo extenso y ambicioso. Partiendo de esa premisa cogí a unos personajes que ya tenía anteriormente perfilados en una línea más básica y comencé a entrelazarlos de una forma más complicada a como lo tenía pensado inicialmente. Fue, pensando en unir a estos personajes a través de una historia como se tejió ese mar de fondo que tiene la novela y son los personajes secundarios los artífices de que con ellos le dé la vuelta a todo.

L.P: Podemos decir que primero fueron los personajes y después surgió la trama.

G.S: Por supuesto, es una novela muy de personajes y son ellas las que tienen el peso por encima de cualquier cosa que ocurra finalmente. La trama va por detrás y a posteriori.

L.P: Una novela donde los personajes se llevan el protagonismo de la narración y la trama en algunos momentos queda como eclipsada por ellos.

G.S: Es una novela muy larga, que además trata de muchas cosas y la trama principal aparece y desaparece porque realmente el foco esta puesto en ellas. Son las protagonistas más importantes que la trama, la cual es una excusa para desenvolverlas a ellas.
Este es un viaje largo e intenso y lo importante es que el lector se dé cuenta que al mando de la narración hay alguien para que no se preocupe y se deje llevar porque al final, la novela le va a mostrar cosas muy interesantes.

L.P: Tienes otra novela que se llama Los gatos pardos donde también aparecen tres personajes.

G.S: Es muy divertido lo de los tres personajes y andar ahí aireando sus vidas, da mucho juego.

L.P: Se puede decir que funcionó tan bien que has querido usar la misma estructura aunque ahora cuentes otras cosas.

G.S: Coger varias historias para al final entrecruzarlas y hacer un todo, o establecer un tema, es un recurso que me gusta y si el cuerpo aguanta lo haré más veces porque es una forma muy entretenida de hacer las cosas y sinceramente lo paso muy bien. Ahora que lo pienso son tres personajes pero creo que sería más divertido hacerlo con más.

L.P: He leído en algún sitio que no te gusta encasillar tus obras pero en esta  no me negaras que algo de novela negra y de crítica social si hay.

G.S: Novela negra y crítica tienen todas mis novelas ya sea matizado de una forma u otra, pero todas tienen un punto de protesta.

L.P: También puede ser un ensayo sobre la mujer.

G.S: Esto es ficción (risas) pero puede ser un ensayo o un corte valido de un determinado estado de cosas ya que ten en cuenta que hemos cogido tres generaciones distintas de mujeres y se ha tratado de establecer las coordenadas del amor o del sexo, incluso en cada una de ellas, pero siempre teniendo en cuenta que ellas son individualidades, y aunque pueden representar a su generación, a quién representan verdaderamente es a ellas mismas.

L.P: Entonces mejor no ponerle etiquetas a tu novela.

G.S: Es que cuando empiezas con un ismo me da la sensación de que te están poniendo en una estantería y poner cosas en una estantería muchas veces es resumir demasiado. Yo tengo cinco novelas en Tusquets y creo que ninguna tiene nada que ver con las otras.

L.P: Las protagonistas de tu novela son tres mujeres, que debo reconocer he encontrado muy interesantes, diferentes entre sí pero con una carga emocional tremenda. Llegados a este punto me surge la típica pregunta pero obligada de hacer.  Te ha resultado difícil meterte en la piel de tantos personajes femeninos y tan dispares entre ellas.

G.S: Son distintas y diferentes. Al principio eso puede generar una cierta indecisión pero creo que eso tiene más mística que realidad. Al fin y al cabo no estoy construyendo una mujer determinada sino una mujer con una serie de complementos que vas añadiendo como de un fondo de armario donde solo el barro inicial determina que es una mujer. Si reflexionas, el número de capas que me separa de uno de mis personajes de esta novela como podría ser Julia (cincuenta años, catedrática de universidad) es menor que por ejemplo las que lo hacen del asesino en serie de otra de mis novelas como puede ser Los gatos pardos. Para mi es mucho más cercana la forma de pensar de Julia aunque sea mujer que la forma de pensar del asesino de Los gatos pardos.

L.P: Yo pensaba que con ese ejemplo que pones era más fácil recrear a un asesino con tanta serie de televisión y tanto cine que a una catedrática.

G.S: Depende de lo que tú quieras hacer. Crear un asesino es fácil, sólo tiene que llegar y matar pero el problema es que quieres hacer algo más que un asesino en serie aportando algo más, unos motivos, un tormento y la forma en cómo lo vamos a contar de forma que seamos capaces de generar una tensión y una curiosidad. Por eso desde ese punto de vista el más difícil sinceramente a efectos prácticos crear a una asesino en serie que ponerme en el papel de una mujer.

L.P: De estas tres mujeres que has convertido en protagonistas de tu novela, tienes alguna favorita.

G.S: Miranda, es el primer personaje que hice de todos mis personajes. La primera vez que me senté a escribir y algo funcionó fue describiendo a Miranda y de eso ha pasado ya unos quince años. Creo que soy escritor por culpa de que Miranda salió ese día. No se le tiene más cariño pero si da gusto de que este ahí.

L.P: Mi preferida era Tif, por su manera de moverse por el mundo, sus conversaciones consigo misma pero en el momento en que miranda se mudó de ciudad y le cambió la vida tengo que reconocer que ahí se convirtió en mi favorita porque a Julia nunca conseguí que me resultará simpática.

G.S: Miranda hasta el momento en que me dices no ha sufrido y Julia es muy arisca, lo tiene todo para ser feliz pero en el fondo está igual de triste que las otras dos teniendo mucho más.

L.P: Esta novela está llena de momentazos y para escribir esos momentos basta con ser tú y no hace falta ser mujer u hombre. Por ejemplo “sobrevivir, esa es la única verdad sobrevivir, estar aquí mañana para respirar” Este tipo de momentos abunda en la novela.

G.S: Yo intento darle independencia a mis personajes y son momentos que debido a las circunstancias que viven llegan solos.

L.P: Por qué el amor es tan esquivo en esta novela.

G.S: El amor yo creo que es esquivo en general. Cuántas veces sale bien el amor en tu vida y cuántas relaciones hemos tenido hasta llegar a ese final que de momento mantenemos. La probabilidad del amor es escasa si lo piensas. Aquí se trataba de crear tres historias de amor con tres edades distintas que suponen tres cortes distintos con un desenlace. El amor en el fondo es muy importante en la novela ya que es el motivo fundamental de su búsqueda.

L.P: Pensando en estas protagonistas las definiría como mujeres nada corrientes pero muy reales.

G.S: Me gusta. Yo creo que son mujeres que hacen cosas que podrían salirse un poco de lo que consideramos como normal pero si lo explicas bien si son corrientes.

L.P: Han sido fruto de la inspiración en alguien.

G.S: Son trozos de mucha gente al principio pero después tienen personalidad propia y lo difícil es hacerlo de tal manera que no se me escape de las manos. Una novela así con una estructura tan grande hay que hacer muchos malabarismos y mantener un equilibrio entre ellas.

L.P: Quería preguntarte por los personajes masculinos los cuales no salen muy bien parados. Hay un mensaje o efectos del guion.

G.S: Hay un mensaje. Ellos son todos un poco arquetipos no digamos de villanos pero si de ese comportamiento machista casposo y la inmensa mayoría de ellos no se caracterizan por ser unos caballeros. Mensaje final o crítica lo que dicen ellas al final. “El mundo lleva cuatro mil años en manos de los hombres y porqué los hombres no están haciendo algo por este mundo para que sea mejor y en su lugar  está hecho una mierda” un mensaje en el que en general estoy de acuerdo, creo que no estamos haciendo nada positivo por este mundo.

L.P: Estoy completamente de acuerdo contigo y por eso mismo te digo que ha sido un placer conocerte y por supuesto leer tu novela.

G.S: Muchas gracias.