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Eva Vildosola es una chica que hace un tiempo sufrió una agresión en la vía pública en la ciudad de ¨Barcelona la cual decidió denunciar públicamente en las redes sociales, lo que provocó un aluvión de muestras de apoyo y que su caso se diera a conocer internacionalmente.


Nacida en un cuerpo equivocado, lo que hoy llamamos “disforia de género” para ella simplemente era un infierno que ha sabido vencer poco a poco, no sin sufrimiento y con un alto coste a pagar en algunas ocasiones, hasta llegar a día de hoy en el que hablando con ella podemos comprobar que está feliz de su situación actual. Viviendo sin tener que esconder sus sentimientos y convertida en toda una mujer.


Me llamo Eva es la autobiografía de Eva Vildosola, un testimonio de la trayectoria de parte de su joven vida, donde nos narra la cárcel que llegó a ser su cuerpo encerrando a lo que sentía y pensaba su mente. La inocencia de su niñez, como se veía condicionada por una sociedad que la obligaba a vestir, pensar y comportarse de forma diferente a como lo ella sentía. La intransigencia y la incomprensión tanto dentro de su hogar como fuera nos lleva a relatos tan duros como abandonar la convivencia con su padre y con sus abuelos paternos, quienes fueron personas donde nunca encontró un apoyo y si una razón para fingir quien no era.


El libro en algunos momentos se convierte en una biografía novelada que destila inocencia, descaro, madurez y momentos a revisar en un futuro. Un cóctel de sentimientos de adolescente que aporta una visión y un testimonio de una persona que como muchas otras luchan para que se les reconozca el derecho a sentirse en libertad y ser reconocidas por los demás siendo lo que verdaderamente quieren ser.


Eva narra los momentos claves de su vida, su infancia, su relación con sus abuelos y sus padres, su decisión de ser mujer, el trató que recibió en sus institutos y el apoyo incondicional de su madre en todo momento. Confiesa que es en este libro donde contará por última vez el episodio de su agresión.


Un testimonio que puede ser muy útil para personas que se encuentren en la situación en la que estaba Eva hace unos años. 


A continuación os dejo la entrevista mantenida con Eva hace unos días.



Libros en el petate: Buenas tarde Eva. Encantado de conocerte y muy impresionado de leer un libro como el tuyo. Verdaderamente me ha parecido un libro muy valiente.


Eva Vildosola: Mucha gracias.


L.P: ¿Soñabas en algún momento con que tu historia terminaría en un libro?


E.V: Para nada había soñado con que estoy podía ocurrir.


L.P: ¿Qué esperas de un libro como este?


E.V: Lo que quiero con este libro es intentar ayudar a gente que se encuentra en la situación en la que yo estaba hace unos años y sobre todo abrir un poco la mente a todas esas personas que lo necesitan.


L.P: Empiezas este libro con un capitulo donde narras la marcha por tu parte de casa de tu padre. ¿algún motivo para empezar por ese suceso?


E.V: He empezado por este capítulo porque simplemente es el comienzo de mi proceso y como el libro se basa en mi proceso he seguido un orden.


L.P: Una sorpresa que me he llevado es que tu madre nunca intuyó nada de lo que te ocurría y se llevó una sorpresa cuando le contaron en el hospital qué te pasaba. A partir de ese momento tu madre se convierte para mi en otra de las grandes protagonistas de este libro ¿Qué significa para ti tu madre?


E.V: Literalmente mi madre es todo porque sin mi madre no hubiera conseguido absolutamente nada.


L.P: En esta biografía uno puede leer entre líneas lo importante que es el papel del profesorado en la educación en la adolescencia. Echando la vista atrás ¿qué sensación tienes  con ellos, cual ha sido tu experiencia en líneas generales?


E.V: En general buena porque al final me quedo con el segundo instituto donde estudié y donde me trataron increíble desde el primer momento en el que entré allí. En el primero no tuve una buena experiencia, pero si es verdad que es el único sitio donde he tenido una mala experiencia.


"Hay que denunciar el acoso porque de lo contrario nunca va a parar"


L.P: Hablas en este libro del acoso que sufriste en el colegio. ¿Es fácil denunciar ese acoso en esos escenarios?


E.V: No es fácil, pero hay que hacerlo. No es fácil porque al final es normal sentirse sol@ y sentir que nadie te va a entender porque al fin y al cabo es un momento donde no te entiendes ni tu mism@ pero hay que hacerlo porque de lo contrario nunca va a parar.


L.P:  Otro tema del que hablas es de ese cambio físico exterior y que es largo. Hablas de un proceso largo y del que contabas que no tenías mucha paciencia ¿Es esa paciencia clave en este proceso?


E.V: Totalmente. Siempre que me preguntan qué mensajes mandarías en estos casos siempre digo que por favor tengan mucha paciencia y mucho amor para los demás y para ellos mismos. Yo siempre he sido una persona que lo quiere todo ya y creo que eso me ha hecho sufrir mucho. Es un proceso muy largo y muy duro, pero si sabes vivirlo y sabes tener paciencia también puede ser muy bonito y sacarle mucho jugo.


L.P: En tu libro demuestras lo importante que es quererse a uno mismo porque si uno no se quiere a si mismo difícilmente puede querer a los demás. ¿verdaderamente es una de las claves?


E.V:  Quererse a uno mismo para mi es lo más importante en este mundo y yo cada día voy aprendiendo un poco más y estos días también he aprendido que es importante creer en uno mismo. Si crees que puedes con todo y que vas a poder con todo lo que te propongas va a pasar. Si no crees en ti mismo no vas a poder lograr nada. Por eso es importante las dos cosas, tanto quererse a uno mismo como creer en uno mismo.


L.P: Pensando en el momento en el que estas ahora mismo. ¿Se puede olvidar todo lo malo que has dejado atrás?


E.V: Se puede perdonar, pero no olvidar. Una persona no puede rechazar toda su vida y olvidarla por mucho que quiera con recuerdos malos o buenos. Es verdad que tú decides si son buenos o malos o como los quieres recordar, pero no puedo olvidarlo todo.


L.P: ¿Y no crees que es peligroso no olvidarlo o que puede ser una mochila pesada con la que cargar?


E.V:  No es peligroso,  es un trabajo más que te pone la vida y tú tienes que trabajar, afrontar y decidir. Me toca recordar esto y entonces voy a recordar lo mejor posible.


L.P: Algo que me llama la atención es que te refieres a tu yo original con la expresión “matar”. ¿Es fuerte decir eso?


E.V: Si, pero literalmente es lo que quería. Siempre he dicho que una vez me intente suicidar y esa vez mi yo pasado se suicido y me quede yo, es decir, mi caja se rompió y pude salir.


L.P: Las redes sociales en las que has sido una triunfadora pueden llegar a ser un peligro. ¿Cómo lo estas gestionando ahora que con el tiempo has adquirido cierta experiencia y acumulado vivencias en ellas?


E.V:  Hoy por hoy yo diría que las redes sociales son mi vida, son mi trabajo y mi afición. Me encanta pasar tiempo en ellas y he aprendido a llevarlas con cuidado. Una vez que has aprendido a usarlas y a dar los mensajes que puedes dar son un medio muy útil.


L.P: En el libro te haces la pregunta de qué pesa más la ilusión del deseo o la realidad pura y dura. ¿Ya has encontrado la respuesta?


E.V: La verdad es que no (risas)


L.P: ¿Te lo sigues preguntando?


E.V: Si.


L.P: Llegando a la parte del libro más delicada dices que es la última vez que vas a contar la historia de la agresión que sufriste ¿Supone esto que con este libro empiezas de cero como a ti te gusta hacer en las redes sociales? ¿Es este libro un nuevo punto de partida?


E.V: Si, pero de forma diferente. Este libro va a estar ahí para siempre y no me molesta. No pienso hablar nunca más de algo que me afecta y me molesta. Creo que con todo mi proceso he aprendido algo muy bonito que es hacer siempre las cosas por y para mí y anteponiendo siempre mi felicidad y mi comodidad. He decidido que no voy a hacer cosas en las que no me sienta cómoda y con las que no me sienta bien.


L.P: Leyendo tu libro cuesta no pensar que el ser humano a veces es muy cruel.  ¿a pesar de todo lo que te ha ocurrido tienes confianza en la gente y tu respuesta puede que me de esperanza?


E.V: Yo tengo plena confianza en la gente. Creo que todo el mundo es bueno, pero que todos necesitan aprender y hay gente que tiene la oportunidad de aprender y gente que no. No creo que haya gente mala, simplemente es gente desinformada y sobre todo gente que necesita aprender que es la empatía y por fin empezar a tenerla.


L.P: Hemos hablado de tu pasado, pero para finalizar quiero que me cuentes del presente y de proyectos futuros.


E.V: Pues ahora mismo estoy muy contenta y con redes sociales como comentabas. Tengo muchos proyectos muy chulos para trabajar con distintas marcas y de hecho esta semana me voy de viaje con una de ellas y con compañeros míos. Te puedo adelantar que el año que viene hay expectativas con proyectos ilusionantes y muy grandes mientras espero dentro de poco sacar mi marca de ropa.


L.P: ¿Te podré entrevistar en un próximo libro?


E.V: Por supuesto porque estaría encantada.


L.P: Muchas gracias Eva y que disfrutes de todos tus proyectos.


E.V: Gracias a ti.



Aquí puedes escuchar el audio de la entrevista a Eva Vildosola.





El pasado día 22 de octubre, la Feria del libro de Sevilla tuvo entre su concurrida agenda un acto un acto que vengo a destacaros y del que disfruté muchísimo. Se trataba de la presentación de Una mujer y dos gatos, la nueva novela de Ayanta Barilli, quien fuera finalista del Premio Planeta 2018.


Con un escenario concurrido de público, la autora habló sin tapujos de la situación que le llevó a escribir este libro y en las circunstancias en las que le dio forma.


Enfrascada en otro proyecto literario, fueron sus circunstancias personales y la pandemia la que le hicieron decidirse por aparcar en lo que estaba trabajando y ponerse a escribir esta novela.  Un libro que nace fruto de una separación sentimental repentina, unida a hecho que sus hijos se independizaron y abandonaron el hogar, Ayanta se encuentra en un piso sin muebles, sola y en mitad de un confinamiento por una pandemia que no es la protagonista de la novela, pero que si aparece como telón de fondo.


Una situación la de la escritora, que le da para pensar, reflexionar en que momento se encuentra y sobre las circunstancias por las que está pasando, de donde viene y quién ha sido. Como ella misma la define es una novela autobiográfica, que, si bien no es una continuación de Un mar violeta oscuro, si rescata a algunos personajes de aquella obra porque como ella dice “para saber quienes somos hay que saber de donde venimos”.


Una obra sin lugar a  dudas muy personal, fruto de un momento complicado y delicado de la autora que no solo va a mostrar detalles personales de la escritora sino la reflexión que ellos producen.



Aquí podéis ver un resumen de los mejores momentos en mi opinión de lo que aconteció en la presentación. 


Destacó la autora por su simpatía, la cual derrochó en todo momento, su espontaneidad,  y franqueza a la hora de hablar de cualquier detalle que pudiera dejar claro toda el alma que ha puesto en esta novela.

Una mujer y dos gatos, más que una novela es un frasco de píldoras de acción rápida, compuesta por capítulos cortos que sirven para recordar lo que hemos vivido, lo importante que es la familia y por qué no, utilizarlo para hacer examen de conciencia nosotros también. 




La protagonista, trasunto de la propia autora, relata y desgrana una etapa de soledad, marcada por una ruptura sentimental y la marcha de sus hijos, cada uno a un destino que no puede visitar.

En el transcurso de estos meses, acompañada tan solo por sus dos gatos, la escritura se convertirá en el único acto de resistencia posible frente a la adversidad. Repasará los momentos clave de su existencia, vistos desde una óptica obligadamente distinta, en la que una mujer -que es también hija, madre y amante- se convertirá en una mentirosa.

La desobediencia será la luz que alumbrará su camino.



 



 

María y Tomás son dos jóvenes madrileños que se conocieron siendo pequeños, crecieron fortaleciendo su amistad hasta que el roce y sus dos personalidades se dieron una oportunidad en el amor descubriendo que estar juntos podía ser lo más maravilloso del mundo. Con 19 años la vida los puso a prueba y María se quedó embarazada de Tomás. En esos momentos el mundo se paró y dejó de girar en mitad de carreras universitarias, fiestas, viajes y risas. Lo que para unos puede ser un drama, para ellos fue un paso atrás para tomar impulso y comenzar una nueva vida con mucha más ilusión. No niegan que fue duro y que en algunos momentos lo pasaron mal, pero con el apoyo de sus familiares y amigos hoy en día están muy orgullosos y felices de haber dado aquel paso.


Tuvieron un niño que se llama Tomi y que hoy está loco por cumplir años y aprender a leer para poder echar un vistazo a ese libro que desde hace poco tiene en la estantería de su cuarto en el que sus padres le han contado que es la historia de ellos y en la que él también aparece. Un libro que es un gran regalo para él y que la editorial Planeta les propuso escribir estando en su luna de miel.  Era algo que ya habíamos pensado hacer en algún momento, pero que cuando nos lo propusieron nos hizo mucha ilusión y nos ayudó a decidirnos a llevarlo a cabo”.




María y Tomás han conectado a la primera. Cuando están juntos la magia flota en el aire, aunque ellos sean los últimos en enterarse. Pero ni la vida es un camino de rosas ni este libro es un cuento de hadas. Ellos lo descubrirán enseguida. Como también descubrirán el dolor, el temor, la amistad y, sobre todo, el amor. Esta es una historia de decisiones difíciles, de hacerse mayor de golpe, de realidades que nunca se soñaron y de ilusiones que se cumplen a base de tesón. Pero también es una historia sobre el valor de tomar las riendas de tu propia vida.





Su historia podría ser la historia de cualquier pareja, pero es la suya, un episodio de sus vidas del que no se arrepienten, pero que cuando escribían el libro han recordado momentos muy duros que no han sido fáciles, que les demuestra que con fe han sabido salir adelante y les ha merecido la pena. Por el camino han quedado los tiempos en que María acudía a clases en la Facultad de Derecho embarazada y eran inevitable las miradas que los compañeros de clase le dedicaban por su estado. Tomás nos cuenta que fue duro vivir esos meses como padre en la “distancia”, puesto que al principio cada uno vivía en casa de sus respectivos padres.


No creen en casualidades ni en el destino, pero si en el amor por eso a pesar de que tras el verano del 2014 dejaron de verse y hablarse, gracias a su amiga Cris que creó un grupo de whatsapp entre ellos tres para que volvieran a entablar contacto, ellos aseguran que de una forma u otra sabían que terminarían juntos.


Botas de colores para días de lluvia ha sido escrito por ambos, los capítulos más personales los escribía su propio protagonista, pero en líneas generales todo era consensuado y aprobado por la pareja dejando testimonio de muchas historias novedosas que sus  seguidores nunca han llegado a leer en sus contenido de Instagram. “Hemos ido subiendo a las redes fotos y situaciones nuestras, pero este libro es nuestra historia desde que nos conocimos hasta nuestra luna de miel y aquí hay muchas cosas que no saben nuestros seguidores”. Nos cuenta María que “cuando lees el libro es muy fácil saber intuir quien ha escrito cada capítulo por el estilo que le ha dado cada uno”.


Viendo sus trayectorias uno no puede sino preguntarles cual es el secreto para siendo tan jóvenes tener un hijo, acabar sus carreras y embarcase cada día en infinidad de proyectos.


Nos cuenta Tomás que “detrás del trabajo de influencer hay muchas horas de trabajo, muchas reuniones con su manager, con marcas, con fotógrafos y con un equipo para supervisar y trabajar en el contenido que vamos a publicar porque si no estás constantemente innovando y aportando contenido la gente puede cansarse y dejar de seguirte”


Tomás Páramo se unió a varios influencers y empresas durante el confinamiento en una iniciativa llamada “Acortando las distancias” donde recaudaron fondos para llevar móviles, tablets y datos a los enfermos de covid para que pudieran estar en contacto con sus familiares mientras estaban ingresados y en aislamiento durante la estancia de su enfermedad en los hospitales.


María nos confiesa que “el secreto es el tesón, trabajar duro en lo que te gusta y organizarte muy bien. Pienso que cuando uno tiene muchas tareas que hacer se organiza mejor y termina sabiendo priorizar y organizarse para cumplimentar todo”.


Un libro muy emotivo en el que ambos destacan sobre todo su historia en Coin y el capítulo quince, el que corresponde a su boda. “Hay otros momentos muy importantes y muy bonitos pero por diversos motivos nos quedamos con esos dos por todo lo que significan en nuestra historia


El libro está funcionando muy bien  y para una persona tan creyente como Tomás, que la gente se desplace kilómetros para poder saludarlos en un acto de firmas y les muestren todo su cariño no deja de transmitirles mucha felicidad por saber que lo que ellos han hecho y han querido difundir significa tanto para tanta gente y puede hacer tanto bien.


Un libro muy emotivo que refleja una bonita historia de amor no exenta de momentos duros y que suponen toda una prueba de superación. Como los buenos cuentos tiene un final feliz que esperamos que dure para siempre.



Futbolista que marcó una época, campeón del mundo con la albiceleste  en un periodo tan difícil y complicado para su país como aquella Argentina de 1978. Han transcurrido cuarenta años desde que ganó aquella copa del rey con el Valencia C.F y Mario Alberto Kempes tiene en la librería editada por la editorial Sargantana “su” autobiografía.

Un libro sin lugar a dudas muy personal, donde relata sus comienzos en un ejercicio de memoria retrospectiva digno de elogiar, con sus sensaciones, sus reflexiones a toro pasado de aquellas épocas y lo que es muy importante mojándose y dando su opinión sin esconderse.

El jugador argentino relata su vida, su dilatada trayectoria futbolística, sin pararse en sensacionalismos pero no ahorrándose ningún comentario ni opinión sobre cada hecho que ha acompañado su vida durante su vida como futbolista.
Creo que estamos ante un libro muy personal, que sin lugar a dudas muestra una vida y sobre todo a un hombre que logró grandes triunfos a nivel deportivo pero que no dejó de ser un tipo normal.

Fue fácil sentarse a conversar con él ya que en ningún momento trató de regatear ninguna pregunta y fue todo un placer escuchar con la sencillez y la naturalidad con la que se expresa alguien que ha sido y sigue siendo todo un icono para muchos amantes del futbol. 



Libros en el petate: Final de la Copa del Rey entre Valencia y Barcelona, cuarenta años que ganó usted dicha copa con el Valencia, centenario del Valencia. Este libro coincide con todas esas fechas ¿Qué bonito todo y cuanto que recordar?

Mario Alberto Kempes: Bonito y agradable. Nunca he podido ver al Valencia en una final estando en la cancha y recordar aquella final de hace cuarenta años es muy lindo pero hay que recordar que eso es historia y en esta final  el Valencia tiene que escribir otra historia para que esa historia tan bonita que tiene vaya creciendo.

L.P: Empieza su libro contando su vida desde chiquito como usted dice y habla de sus padres haciendo mucho hincapié en cómo le trataban por lo que entiendo que para usted fue muy importante esa asesoría por parte de ellos.

M.A.K: Que me tuvieran cortito como decimos allí en Argentina. Si uno lee el libro puede ver las edades de las que uno habla puede ver que la juventud la disfruté porque hacía lo que me gustaba no lo que otros jóvenes hacía como por ejemplo salir de discotecas, tener vacaciones, etc. Yo no pude disfrutar de todo eso pero se dice “quien te quita lo bailado” porque yo me dedique desde pequeño a algo que me gustaba y eso en un tiempo en el que no existían tantas diversiones tecnológicas era puro placer.

L.P: Habla en el libro de los sacrificios que tuvo que hacer, que no fueron pocos. Habla de esos viajes interminables en autobús en solitario a corta edad para poder ir a entrenar. ¿En algún momento echo de menos ser un tipo normal?

M.A.K: Un tipo normal es lo que uno hace cuando lo hace a gusto. Yo a la semana tenía que hacer en colectivo unos 800 kilómetros para ir a Córdoba a entrenar y competir, pero lo hacía encantado porque disfrutaba de jugar.

L.P: Con una edad muy joven vivió viajes en solitario, una dictadura, polémicas, duras negociaciones. De todo eso habla usted en el libro y por ello quería preguntarle si el futbolista madura más deprisa.

M.A.K: Yo no creo que madure más deprisa pero sí que es una vida diferente a todas las demás. Hoy es muy diferente a aquella época porque a los futbolistas los tratan como a reyes y en aquella época íbamos por ejemplo  en autobús y tren  a jugar desde Valencia a Bilbao y hoy en una hora te plantas en una avión en cualquier parte.  Si es verdad que yo venía de un país donde estábamos acostumbrados a viajar en colectivo a todos lados por eso a  mí no me resultaba excesivamente duro esos viajes.

L.P: Pero durante la dictadura no tuvo que ser fácil siendo tan joven tanta polémica y verse envuelto en medio de todo aquello cuando formó parte de la selección.

M.A.K: Yo vine a España en el 76 y la dictadura empezó después por eso no la viví mucho aunque sí la tuve que sufrir durante el mundial.

L.P: Pero si sufrieron presiones para que no jugaran aquel mundial.

M.A.K: No, nunca se dijo en Argentina en el 78 que no jugáramos aunque si es cierto que en el 82 se escucharon rumores. De todas maneras nosotros jugábamos engañados porque en prensa no salía nada de lo que sucedía en las Malvinas, al contrario según los noticiarios nosotros íbamos ganando la guerra y cuando llegamos a España y vimos todas esas noticias descubrimos que la realidad era que íbamos perdiendo por mil a cero. Fíjate que curioso, he sabido de personas que estuvieron amenazadas de muerte o presas que luego se salvaron de milagro y cuentan que la única alegría que tuvieron en aquella época fue saber que Argentina salió campeona del mundo.

L.P: Es un libro donde he podido comprobar que habla de muchas cosas y sin tapujos de todas ellas. Habla de los incentivos a Polonia en aquel mundial, opina sobre compañeros y confiesa muchas curiosidades, demostrando que para este libro no ha tenido pelos en la lengua.

M.A.K: Bueno lo de Polonia fue un incentivo por hacer su trabajo, yo nunca he estado en contra de pagar por ir hacia delante pero si en contra de cobrar por dejarse perder.

L.P: En el libro pone claro que es una autobiografía. Se puede decir lo más personal que se ha escrito sobre Mario Alberto Kempes.

M.A.K: Sí, pero siempre en lo deportivo. No he querido contar intimidades de las que hacen daño, de las que luego cuando se cuentan ciertas bromas o chances de algunas concentraciones quien las sufre pasa por tonto. Nunca me ha gustado que me gasten bromas por eso yo no las hacía y por unos segundos de risa en general no he querido incluir en este libro algo que haga a alguien le pueda hacer daño.

L.P: Hablando de esas concentraciones, usted habla de las diversas experiencias que tuve a lo largo de su carrera y especialmente habla con cariño de la del 78 más que de la del 82 ¿Cree que con una concentración con la del 78 en el mundial de España hubieran sido diferente el resultado?

M.A.K: Fue muchísimo mejor. No sé si hubiera cambiado algo pero en el 78 nosotros estábamos concentrados, aislado de todos y pensábamos en grupo y sabíamos que de hacer algo grande lo haría el grupo, todos juntos.

L.P: Desde la distancia y una vez con el libro en las librerías ¿piensa que se le ha quedado algo en el tintero?

M.A.K: Yo creo que esta todo, lo he repasado varias veces y pienso que no he olvidado nada.

L.P: Habla de los enfrentamientos entre su selección y los países europeos. Habla de las diferencias entre el estilo de futbol europeo y el sudamericano. ¿Llegó a sentirse jugador de estilo europeo en sus años en Europa o nunca perdió la esencia?

M.A.K: Yo creo que había una gran diferencia entre el fútbol del otro lado y el de este lado. Europa era fuerza, potencia y aunque había buenos jugadores el fútbol de acá era más fuerza. En cambio allá los jugadores eran más habilidosos pero a medida que los jugadores de allá fuimos cruzando el charco, se fueron mezclando las cosas. Los que no corríamos allá comenzamos a correr y los que aquí eran casi picapiedras comenzaron a jugar. Creo que Europa se adaptó mejor y más rápido al cambio que nosotros porque al brasileiro o argentino lo hacías correr pero tenía que ser con pelota porque de otra forma no corría. Yo pienso que lo que siempre falló en nosotros fue la organización en el campo aunque ahora está todo más parejo.

L.P: En su libro habla de ese interés del Barcelona y de otros clubs importantes en su etapa de más éxito en España y de repente renueva con el Valencia. ¿En algún momento piensa Mario Alberto Kempes que se precipitó al tomar aquella decisión?

M.A.K: No. En mi renovación por el Valencia nadie sabía cómo iba a salir mi mundial y me la jugué yo renovando con ellos y se la jugó el Valencia. Puede que en aquella ocasión me precipitará pero la mentalidad que tenía en aquellos momentos era la de firmar por tres años y regresar a Argentina pensando que el dinero aquel nos iba a durar para toda la vida. Hoy a la larga y pensando en cómo se manejan las cosas creo que puede que me precipitara pero en cuando firme  no.

L.P: Volviendo a la selección, habla sin tapujos de aquella etapa. Creo que es una de las partes más emotivas y bonitas del libro cuando habla de enfundarse la albiceleste y de todo lo que pasó vistiendo aquella camiseta. No dudo que lo dio todo por aquella selección por eso quiero preguntarle si le hubiera gustado entrenar a Argentina en algún mundial.

M.A.K: Jugar un mundial no te capacita para ser buen entrenador. Hay muchos entrenadores que no han jugado un mundial y lo han ganado como entrenadores. Yo no sé si estaba capacitado para dirigir al combinado nacional pero tengo que reconocer que mi paso por algunos países en los que no salí bien parado como entrenador y tener que estar haciendo la valija para ir de un país a otro entrenando hizo que cuando me llegó la oferta de la televisión cambiara los banquillos por el plató de televisión. Siempre dejé la puerta abierta por si llegaba alguna llamada de algún equipo pero tengo que reconocer que el tema selección nunca se me cruzó por la cabeza.

L.P: Hay frase que comenta en el libro que dice que “se sufre más fuera que dentro de la cancha” refiriéndose a esos momentos en los que no pudo jugar por alguna lesión o alguna tarjeta-. ¿Se reafirma en esa frase?

M.A.K: Cuando estas dentro de la cancha todo depende de uno mismo y del conjunto. Cuando estas fuera ya sea como entrenador o como jugador, dependes de lo que hagan los demás, por eso nunca he sido, como entrenador, de llenarles la cabeza a los jugadores con órdenes y de estar dándole indicaciones constantemente. Si eres bueno y sabes lo que debes hacer con tres o cuatro cosas ya vas bien.

L.P: Sufrirá Kempes mucho viendo la final del Valencia-Barcelona

M.A.K: No soy mucho de sufrir. Si yo supiera que el Valencia no va a ganar esa final no hubiera venido y le tengo la confianza del 50% y cuando empiece el partido veremos de qué lado de la balanza cae ese otro 50.

L.P: Estoy seguro de que Mario Alberto Kempes se ha sentido querido lo largo de su carrera deportiva  ¿Hoy en día sigue notando ese cariño?

M.A.K: Más que antes porque antes porque dentro de la cancha puedes ser bueno, malo o regular y te van a aceptar como jugador. El problema es cuando sales fuera y vas vestido de calle y eso es lo que siempre he intentado siempre saludar a todo el mundo y ser algo familiar aunque algunas veces me haya equivocado y no lo haya hecho bien. El jugador de fútbol no es intocable, lo hacen intocable los empresarios o incluso ellos mismos. Si la gente se acostumbra a que eres un tipo normal no te van a molestar pero si no te ven nunca y te consideran intocable la gente te mitifica e intentará acercarse más a ti.

L.P: Dice usted que es parco en palabras pero en el libro demuestra que un asado, un vino y una reunión le encantaba.

M.A.K: Y me encanta. En Argentina es típico juntarte los sábados antes de un partido y comerte un asado. Es algo normal.

L.P: Me encanta esa anécdota de cuando jugaba en el Hércules,  de los asados después de los entrenamientos en el mismo Rico Pérez.

M.A.K: Exacto, en cualquier momento y sin planificar. Terminaba un entrenamiento y comentábamos de hacer un asadito y allá que iba uno por la carne, otro prendía el fuego y otros ponían la mesa y el vino. Esas cosas no se planifican sino que nacen espontáneamente.

L.P: Esa y muchas otras curiosidades que cuenta en el libro que el fútbol ha evolucionado una barbaridad.

M.A.K: Ahora se cuida mucho a los futbolistas. Cuando uno está dentro de la cancha por mucho que se cuide puede tener un día tonto  y que el rival te pase por encima y a quien le vas a echar la culpa por ello a que no comiste lo que no debías. Hay que vivir la vida y hacer cosas normales. A los jugadores hay que cuidarlos pero no sacarlos de su hábitat natural.

L.P: El libro está lleno de curiosidades sobre su persona y salvo una anécdota sobre el bigote ocurrida durante el mundial de Argentina 78 yo quería preguntarle si ha sido muy supersticioso Mario Alberto Kempes en su vida como futbolista.

M.A.K: No al contario, aquella anécdota del mundial fue más por flojo que por supersticioso. No lo he sido nunca, creo que la suerte es de quien la busca.

L.P: Pues Mario Alberto muchas gracias por todo y desde luego ha sido todo un placer leer este libro y poder charlar contigo sobre él.

M.A.K: Un placer.