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Decía Machado “Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla, y un huerto claro donde madura el limonero, mi juventud, veinte años en tierras de Castilla; mi historia, algunos casos que recordar no quiero

Parafraseando al gran autor yo podría decir que mi madurez son recuerdos de aquella presentación del 13 de mayo en el excelentísimo Ateneo de Sevilla, de aquellos días azules convertidos en libro, mi satisfacción, todo lo que allí se vivió, mi historia, ahora mismo os la cuento.

Con un auditorio donde no cabía ni un alfiler y con la organización poniendo todo de su parte por acomodar a  las personas que permanecían de pie para no perderse un acto que abrió el Presidente del Ateneo Don Alberto Máximo Pérez Calero, quien alabó la figura y trayectoria de la periodista Nieves Herrero a la par que leyó unas  palabras de Antonio Machado con las que nos preparaba para un acto cargado de sentimiento en todo momento.
Seguidamente tomó el relevo en la palabra Agustin Bravo, que hizo las funciones de maestro de ceremonias dando paso a cada una de las personas que intervinieron en la presentación.

Llegado el turno de presentar a Nieves Herrero, para la cual hubo palabras de cariño en todo momento, la autora recordó aquella nota encontrada en uno de los bolsillos de la chaqueta del poeta días después de su muerte  que rezaba “Estos días azules y este sol de la infancia” explicando así el título de la novela. Quiso hablar de Giomar y de su relación con el poeta y de lo injusta que había sido la historia con ella en la figura de Pilar de Valderrama.

Nos hizo partícipe a todos los presentes de los primeros escarceos con lo que a la postre sería  historia al conocer “El rescate de una diosa”  de Mª  Dolores Ramírez, en un curso de la Universidad Menéndez Pelayo. Se dio cuenta que estaba ante una historia en cierta medida injusta y de secretos que morían con el tiempo, dos factores que le apasiona a la hora de buscar elementos para una novela.

Fue Alicia Viladomat, nieta de Giomar quien mostró a Nieves Herrero en un encuentro, las cartas donde Pilar de Valderrama confesaba “Yo ame al poeta, Giomar existió y fui yo” reconociendo así la relación que tuvo con Machado y que solo reconoció por escrito y una vez dejado este mundo.

Comentaba Nieves Herrero que Esos días azules estaba cargado de anécdotas sevillana, siendo un libro que era toda una lección de comportamiento y honradez de los personajes, donde el lector se iba a sentir espectador y arbitro de esa relación y donde podían conocer a un Machado en sus últimos años y en diversos saltos en el tiempo en su infancia.
Vamos a descubrir a un Machado muy cercano, en mi opinión, más que en otros libros, un Machado que no fue feliz y que como el dijo, vivir es sufrir”

Llegando casi al final de su exposición sobre el libro, Nieves Herrero reconoció a Alicia  Viladomat como la responsable de que ella entrara en el mundo de Pilar y de Antonio por lo que no podía sino agradecer esa oportunidad. Aprovechando ese momento cedió la palabra a la nieta de la protagonista de la novela.

Alicia Viladomat quiso dejar claro que no eran unas memorias de su abuela ni una biografía y aunque tenía ciertas licencias, era una historia muy fiel a la realidad. Una novela donde se mantenía muy viva la historia de España al aparecer personajes relevantes de la sociedad española del momento, siendo España y su evolución, un personaje permanente en la novela.

La nieta de Giomar continuo hablando de su abuela y de su linaje familiar regalando a los allí presentes muchos detalles importantes para comprender la dimensión del trabajo de la autora. Hablo de la relación entre su abuela y el poeta, de un amor prohibido que nunca fue más allá de la pasión de unas conversaciones y de una correspondencia y así se lo dijo al Machado quien le respondió  con un “con tal de verte lo que sea”

Quiero pensar que los días azules eran en los que yo aparecía en tus versos” dejó escrito su abuela.

Durante todo el acto se contó con la presencia de Arturo Pareja Obregón, que durante las  intervenciones recitó al piano poemas de Machado y algunos versos propios. Todo un lujo contar con su actuación que puso en más de una ocasión al público asistente, al borde del aplauso, que solo puede salir del alma más agradecida.



Hablo el pianista de su infancia rodeada de libros, de sus lecturas y sentenció antes de regalarnos unos versos de su invención que “para escribir hay que leer mucho

Si no estás a mi lado me siento como un barco varado en la arena,
que no sabe surcar sin tu aliento, sin tu mar yo me muero de pena.
Soy la duna que la mueve el viento, sin un rumbo donde acariciarte.
Soy la espuma del mar en tu orilla, que se intenta quedar por besarte



Broche de oro para una tarde con aires de historia y poesía que sin lugar a dudas quedará en el recuerdo de los que allí tuvimos la suerte de disfrutar de la presentación.

Al final pudimos conversar con Nieves Herrero unos momentos sobre su libro y alguna que otras curiosidades.





Llegó el mes de Junio a Sevilla y una de las citas literarias más esperadas por el mundillo literario  como es el fallo de los Premios de Novela Ateneo de Sevilla, en una edición muy especial en esta ocasión pues ni más ni menos que celebraba su cincuenta edición. Medio siglo de títulos y autores que han convertido a este Premio en uno de los más prestigiosos del panorama nacional.
Este año a pesar de lo importante de la fecha y de que la cuantía del premio se había incrementado hasta los 40.000 euros, se han recibido menos obras que otros años, un total de 258 obras que optaban al Premio Ateneo y 33 al Premio Ateneo Joven cuya edición es ya  la XXIII.

La procedencia de las obras de origen internacional ha aumentado este año situándose en un 15% del total y como dato anecdótico comentar que todas las comunidades autonómicas del Estado estaban representadas en los originales recibidos.

Entre las obras recibidas figuran novelas de casi todos los géneros narrativos destacando este año un hecho curioso y que creo que va en aumento, la proliferación de nuevo de la novela histórica, con especial atención en este premio a la historia más reciente y la guerra civil.




Fue una tarde cálida en temperatura y humanidad porque entre los presentes al acto se podían ver antiguos ganadores del Premio Ateneo en sus dos modalidades y como siempre una buena oportunidad para charlar con autores y periodistas del mundo literario, en un marco impresionante como es el Patio de la Montería del Real Alcázar de Sevilla bajo la atenta mirada en primera fila de la Giralda de Sevilla.

Hubo palabras por parte del Presidente del Excmo Ateneo de Sevilla Don Alberto Máximo Pérez Caleroy de Francisco Prior  de recuerdo para la literatura y los autores, para las instituciones que hacen a diario un esfuerzo por contribuir a la cultura, y sentimientos de emoción por el logro que supone para un Premio como el Ateneo llegar a los cincuenta años de vida, un esfuerzo que ha sido posible gracias al trabajo de muchas personas.

Mientras los asistentes cenábamos en distintas intervenciones el que viene siendo el habitual presentador de este acto durante los últimos años, el periodista Cristóbal Cervantes iba dando la palabra a los oradores y presentando las novelas finalistas que fueron las siguientes:

Finalistas del L Premio de Novela Ateneo de Sevilla:

La última llave, de Rebeca (pseudónimo)
El periplo de una familia judía ante el edicto de expulsión de los Reyes Católicos.
Deriva continental, de Serma (pseudónimo)
Una historia de amor con el trasfondo de la guerra civil y la guerra mundial.
Las voces de la Maqui, de Manuel Lozano Leyva.
Un asombroso viaje en el tiempo con inesperadas consecuencias.
Guadalquivir: aguas turbias, de Gaspar de Baryton (pseudónimo)
Novela negra sobre el narcotráfico en el Sur de España.
El hombre que respondía los correos basura, de Agustín Lázaro (pseudónimo)
Una intriga ambientada en el mundo de la televisión.
El paseo de los canadienses, de Amelia Noguera.
Huida de los republicanos de Málaga a Almería durante la guerra civil española.
El último señorito, de Lola (pseudónimo)
Una demanda de paternidad podría resucitar los fantasmas del pasado.
Vuelo sin alas, de Marcelo Galeano (pseudónimo)
Una venganza postergada mucho tiempo a ambas orillas del océano.

Finalistas del XXIII Premio de Novela Ateneo Joven:
Distanciamiento de la obra poética de Clara Dubasenca, de Conrad Desmond (pseudónimo)
Novela de autodescubrimiento juvenil a través de la búsqueda de otra persona.
Las raíces del viento, de Christian G. Serna
Intriga sentimental en Madrid y el París de principios de siglo XX
La llave de Navit, de La llave de Navit (pseudónimo)
Drama histórico-familiar en la guerra española y la postguerra.

Al finalizar la cena Cristóbal Cervantes que a lo largo de la cena había ido nombrando las obras que pasaban a la siguiente ronda, dio paso al Presidente del Ateno de Sevilla quien cito los ganadores en sus modalidades.



En la categoría senior la novela ganadora fue El último señorito cuyo autor bajo pseudónimo, es el periodista sevillano Francisco Robles.

Sinopsis: En la Baja Andalucía de los años 50, un jovencísimo señorito andaluz se enamora de la hija de unos criados. La deja embarazada de una niña que con el tiempo, ya entrado el siglo XXI, demandará la paternidad y la herencia encontrándose con la oposición de su hermana legítima. A partir de este conflicto nos sumergiremos en los últimos cien años de nuestra historia, y viajaremos por la guerra civil, el franquismo, la transición y la actualidad en esa Andalucía que ha ido cambiando a través del tiempo, como cambió el último de sus señoritos antes de morir en pleno tránsito hacia la democracia. Pasiones, odios, venganzas, crímenes y amores sirven para que los personajes vayan encontrando lo más valioso de cada uno: su propia identidad.

 En la categoría joven, la triunfadora de la noche fue Distanciamiento de la obra poética de Clara Dubasenca, de la autora Alba Ballesta, cuyo título final será Distinta Clara.

Sinopsis: Laia, una joven estudiante de literatura decide investigar
para su máster sobre Clara Dubasenca, una poeta desconocida de la que, al parecer, solo se conoce un libro: el tercer tomo de sus obras completas. Lo que empezó siendo una investigación académica se convierte en otro tipo de búsqueda, entre detectivesca y personal, donde Clara y Laia se irán desvelando poco a poco.


 Ambas obras serán publicadas por la editorial Algaida entre los próximos meses de Septiembre y Octubre.

En la posterior rueda de prensa que tuvo lugar en uno de los salones del Alcázar ambos escritores respondieron a las preguntas de los medios.



Francisco Robles (Sevilla, 1963) respondió negativamente a la pregunta de si era una obra donde el autor narraba alguna vivencia personal pero que algunos de sus personajes si estaban fundamentados en personas que conocía e incluso que después de crearlo lo ha conocido pero reconoció que aunque tópico, cuando se escribe un libro siempre se habla de uno mismo en alguna parte de lo narrado.  Una novela que comienza en los años 50 pero que da un repaso histórico a los últimos cien años de historia , regresando a los años treinta y pasando por la Guerra Civil hasta nuestros días.

Desarrollada en un pueblo ficticio de la Baja Andalucía, reconoce que por sus investigaciones pudo pasar en cualquier lugar de España. Una historia que Francisco Robles ya tenía en mente antes de que se presentara el premio y que fue a última hora cuando decidió probar fortuna.

Encantado con la idea de que uno de sus protagonistas sea un señorito andaluz porque sabe la mala fama que tienen popularmente, aunque cree que entre las personas y lo tópicos hay de todo y por eso su figura la encuentra muy interesante. Una historia entre un señorito y una criada que aunque socialmente no pueden estar juntos, el amor como fuerza todopoderosa hacen que tengan una relación entre ellos.

Una novela que le ha servido para saldar cuentas con una generación de muy brillante de  andaluces de los años 60 y 70 como Manuel Barrios, Caballero Bonald. Requena que hicieron una radiografía de la sociedad andaluza y que hoy en día están prácticamente olvidados aunque reconoció que en parte era inevitable porque en la literatura no se puede recordar todo porque todo no cabe en la memoria.


Alba Ballesta (Orihuela, 1991) ejerce en la actualidad de profesora de español en Francia, escribió esta novela a tiempo completo durante el año que disfrutó de una beca en Madrid. Ambientada en la Barcelona de los años 80, no tiene mucha documentación histórica reconoció que su título está inspirado en la canción Clara,  de Joan Baptista Humet ya que la música juega un papel importante en el libro porque a lo largo del libro resuenan los temas de aquella época.










Hace poco que dejamos atrás el mes de Noviembre y fue por esas fechas que acudí a la entrega y presentación oficial de los Premios de Novela Ateneo de Sevilla, los cuales se fallaron el verano pasado y cuya crónica os recuerdo aquí.

Presidiendo el acto y encargado de hacer las presentaciones como presidente del Ateneo de Sevilla un año más, el Doctor Alberto Máximo Pérez Calero quien agradeció todo el esfuerzo realizado por el Ámbito Cultural de El Corte Ingles, la editorial Algaida y el propio Ateneo para que un año más, dicho premio contara con una edición más y confirmó que ya se está trabajando para lo que será la edición número cincuenta que se espera esté a la altura de dicha cifra.

Acto seguido tomó la palabra Francisco Prior, director de publicaciones del Grupo Anaya, que explicó los pasos dados hasta llegar al momento final, que culminaba con la presentación que se estaba realizando. Al igual que anteriormente hizo el doctor Calero, Prior volvió a destacar la importancia de la próxima edición de un premio que se inició en 1968 y que espera e invita en su cincuenta edición a la participación de entidades y empresas sevillanas.



Llegado el turno de Miguel Ángel Matellanes, editor de Algaida, este presentó en primer lugar el premio de novela joven de Sevilla, La torre invertida y cedió la palabra a su autora, Tania Padilla para que explicara su obra.

Una novela que surge de un viaje a la Quinta de Regaleira, en Sintra con unos amigos. Esa fascinación  por los jardines de dicha Quinta lo que le ha llevado a plantear el argumento de la obra en torno a la relación de su propietario con el arquitecto de la misma, estableciendo conexiones con la Lisboa de Pessoa a través del esoterismo. Habló de sus personajes y que a pesar de lo que pueda parecer, que sus personajes masculinos no salgan bien parados y los femeninos sí no ha sido intencionado. Se habla en La torre invertida sobre el amor, el deseo y la mentira y el intento por construir un pasado mítico.  Describió la autora su obra como un puzle donde tenían cabida la novela histórica, el thriller y la metaliteratura porque se puede ver claramente explicado el proceso de cómo se escribe un novela.

Tras finalizar Tania Padilla su turno, llegó el de Jerónimo Tristante quien reconoció que esta novela era un quiebro importante respecto a sus novelas anteriores  y que originariamente había sido un intento de guion cinematográfico que había quedado apartado momentáneamente debido a otros trabajos y que recuperó para darle forma de novela con motivo con intención de presentarse al Premio Ateneo.

Una trama que se desarrolla en el pirineo aragonés, con un paisaje muy parecido al nórdico y que tanto le seduce al autor. Un reto nuevo para él, enfrentarse a una historia basada en tiempos actuales y con un protagonista femenino. La primera vez que le otorga dicho papel a una mujer tras numerosos libros editados y reconoció que se había sentido muy cómodo con el cambio de registro. Nunca es tarde es una novela donde ocurren ciertas cosas misteriosas, con momentos de miedo y muchas incógnitas del pasado que volverán con fuerza al presente.  Por este motivo sus personajes investigaran en el pasado, los hechos ocurridos en un pueblo años atrás para dar respuesta a lo que está ocurriendo en la actualidad. Tristante la describió  como una novela llena de callejones sin salida dentro de un género, el policial que te permite hablar de muchas temas que algunas veces no es tan fácil en otros géneros.

Quiso matizar el autor sobre su obra, la cual tiene algo de novela divulgativa, pues en ella se habla de los asesinos seriales, en un repaso sobre esos temas que tanto atrae a la gente.



El acto concluyó con la entrega de las estatuillas a los premiados y algunas preguntas de los presentes a los escritores.



El pasado 21 de Junio tuvo un lugar un año más el fallo de los Premios de Novela Ateneo de Sevilla para este 2017 en un marco de lujo como es el Patio de  la Montería, situado en el Real Alcázar de Sevilla.


Un año más tuve la suerte de ser invitado y poder compartir mesa con blogueros, escritores, periodistas y gente del mundo de las letras y los libros. En algunos casos ya son viejos conocidos con los que cada vez uno estrecha más vínculos y no falta el año en que resulte interesante conocer a personas nuevas relacionadas con este mundillo.



En esta ocasión según la nota de prensa para esta edición se han presentado un total de 315 obras de las cuales 236 optaban al XLIX Premio Ateneo de Novela de Sevilla y 79 al XXII Premio Ateneo Joven de Novela por lo que según los datos de otros años la participación se mantiene en cifras muy semejantes a convocatorias anteriores.

Para los amantes de las curiosidades estadísticas mencionare que las obras concurrentes procedían de
todo el territorio español pero destacan en número en su procedencia Barcelona, Madrid, Valencia y Sevilla. Las que se han presentado procedentes de más allá de nuestras fronteras destacan Alemania, Argentina, Bolivia, Chile, Estados Unidos, Francia, Italia, México y Reino Unido.
En cuanto a la temática según la organización el género negro y el thriller predominan sobre la narrativa histórica que sigue experimentando un descenso considerable. En el Premio Ateneo Joven el género más habitual sigue siendo el fantástico, destacando como novedad algunas novelas donde el deporte se convierte en motivo literario.



Como en anteriores ediciones los miembros del jurado estaban compuestos por Alberto Máximo Pérez Calero como presidente y los vocales Miguel Cruz Giráldez, Miguel Ángel Matellanes, Ramón Pernas, Francisco Prior y Luis del Val.



Las obras que quedaron finalistas fueron las siguientes:

Finalistas del XLIX Premio de Novela Ateneo de Sevilla:

Tiempo de siega, de Ignacio Mora. (Una investigación criminal en el Madrid asediado durante la guerra civil.
Viento del norte, de Jorge de la Caleta. (El misterioso robo de una imagen religiosa en el siglo XVII).
En el fondo, un crimen, de Ioia Arbillaga. (Una historia de amor, amistad y superación en dos épocas diferentes).
El lugar de los libros malditos, de Luis Felipe Campuzano. (Una colección de viejos libros desatará unos sucesos inesperados).
El valle, de Elisabeth Forrester. (Un entorno paradisiaco también puede ser el escenario de un crimen horrendo).


Finalistas del XXII Premio de Novela Ateneo Joven:

La torre invertida, de Leonarda Parda. (Un affaire amoroso conduce a un mundo sorprendente y misterioso).
Títeres sin cabeza, de Jesse Pinkman. (Una trama de corrupción urbanística que no se detiene ante nada).
El azul y el rojo, de Jerónimo Andreu. (Una mirada irónica y ácida sobre los eventos deportivos).



A los postres el periodista Cristóbal Cervantes  habitual maestro de ceremonias de este evento cedió el turno de palabra al editor de Algaida Miguel Ángel Matellanes que en primer lugar notificó quien había resultado ganador del Premio Ateneo Joven y que fue para:

La torre invertida presentada bajo el seudónimo de Leonarda Parda y tras el cual su verdadera autora es la escritora cordobesa Tania Padilla con una dotación del premio de 6.000 euros.



Sobre su obra, la autora dijo que era una historia difícil de resumir y que básicamente es la historia de
una bibliotecaria con inquietudes literarias que decide acometer la empresa de escribir una novela sobre Sintra y la Quinta de Regaleira que una quinta construida por un millonario excéntrico donde a la novelista comienzan a sucederle cosas extrañas. Una historia que recorre la Portugal de la actualidad y la de un joven y aún desconocido Fernando Pessoa.



En medio de una expectación absoluta se proclamó ganadora del XLIX Premio de Novela Ateneo de Sevilla la obra El valle bajo seudónimo de Elisabeth Forrester bajo cuya identidad se escondía Jerónimo Tristante autor de la famosa saga de novelas del detective Victor Ros. La obra finalmente llevará el nombre de Nunca es tarde y tiene un premio económico de 24.000 euros.

Tras mostrar su alegría por el premio y lanzando a los presentes el comentario de  que por fin podía sacarse la espinita de contar con un premio ya que hasta ahora vivía con la presión de que su hija ya contara con tres premios literarios y él aún ninguno.

Sobre Nunca es tarde el autor la resumió en una historia cuenta la historia de una mujer de 42 años decepcionada con el amor y sola en una madurez donde sus hijos viven lejos de ella que un buen día descubre por azar la noticia sobre una chica que desapareció en el pueblo hace 43 años y decide investigar sobre tan misterioso suceso.



Tras la entrega de las estatuillas el presidente del Ateneo y el Alcalde de Sevilla dirigieron unas palabras sobre la importancia de la literatura en la sociedad, el impulso que los premios literarios daban al mundo de los libros y la gran labor que los libreros y las librerías ejercían como faros de cultura en los lectores.


Tras las fotos de rigor de los premiados posando con las estatuillas tuvo lugar una rueda de prensa donde ambos autores contestaron las preguntas de los presentes a cerca de sus novelas.


En la rueda de prensa Jerónimo Tristante se sentía muy feliz por ganar el Ateneo un premio de tanto prestigio, de los mejores de panorama español dijo, con una obra que ha estado madurando durante largo tiempo y que le supone dar descanso a su personaje Victor Ros del que ya tocaba separarse por el momento para acometer otros proyectos.

Sinopsis de la novela Nunca es tarde
“Nunca es tarde” es una novela negra, ambientada en el pirineo aragonés, donde la misteriosa desaparición de unas jóvenes parece repetir la investigación sobre unos crímenes que sucedieron en 1973. Un entorno paradisiaco también puede ser el escenario de un crimen horrendo.

Por su parte Tania Padilla reconoció que  esta era su obra hasta el momento más personal y en la que había puesto su particular sello, una obra que le costó mucho trabajo elaborar debido a los temas que tratan y el reto que supone dar vida a un personaje como Pessoa. Con esta obra espera que la gente conozca al poeta y anima al público en general a conocer Portugal, el escenario donde está basada la novela, afirmando que es un país que tenemos muy cerca y del que desconocemos muchas maravillas.

Sinopsis de La torre invertida
 Sofía Bernier, una joven bibliotecaria con inquietudes novelísticas, se propone contar la historia de la construcción de la Quinta da Regaleira, en Sintra. En sus jardines se encuentra la torre invertida, metáfora del descenso a los infiernos. Durante la investigación que precede a la escritura, la inquieta Sofía recorrerá las calles de la Lisboa actual tras las huellas de un joven y aún desconocido Fernando Pessoa. La torre invertida ahonda en las relaciones entre la literatura y la vida, el paradigma de lo femenino, el poder iniciático del viaje y las consecuencias de la mentira.




En Octubre o Noviembre las dos novelas verán las luz editadas por Algaida editores y serán entonces cuando se produzca la presentación oficial de las obras.
Nos encontramos cara a cara con Javier Lasheras en el Hotel Inglaterra con las escusa de hablar de su novela Las mujeres de la calle luna, una novela que ha sido galardonada con el LXIII Premio de novela Ateneo Ciudad de Valladolid y que aparte de tener un título bastante atractivo y una portada sugerente posee detrás una historia de asesinatos, obras de arte y de personajes como le gusta catalogar a su autor su creación.

De gesto serio, Javier Lasheras pierde esa fachada nada más empezar nuestra conversación, se muestra cercano, te llama por tu nombre y eso es de agradecer cuando llevas varias entrevistas y el baile de nombres comienza a ser numeroso. Posee ciertas dotes de embaucador de la palabra que hace que uno quede hipnotizado con su conversación y su discurso. Un discurso que ha trasladado a la perfección a su novela y que le ha hecho merecedor de ese galardón antes mencionado con una novela muy atractiva y donde uno puede disfrutar de un ramillete de temas muy interesantes alrededor de una trama original y que parten de un detonante bastante curioso que llevó al escritor a tomar un vuelo y saciar su curiosidad en París.  Si quieres descubrir cómo empezó todo y que puedes encontrar en Las mujeres de la calle luna os animo a leer todo lo que nuestro encuentro dio de sí.



"Yo definiría mi obra como una novela de personajes antes que como un thriller."

Confundiéndose con los sueños un todoterreno avanzó en paralelo al cauce del río, giró a la derecha y atravesó el Pont Neuf hasta detenerse delante del paso de cebra. Allí parado, al ralentí, la luz del semáforo proyectó sobre las pupilas del conductor un haz de gotas rojas y brillantes, apareciendo y desapareciendo al ritmo del limpiaparabrisas. Desde lo alto, las nubes opulentas se concedieron una tregua, dejando que algunas gotas volanderas demorasen la llegada a su último destino. Pero como todo el mundo sabe lo importante no es la caída, sino el aterrizaje, y al cabo esas gotas de lluvia fueron estrellándose contra la piel dura y fría del asfalto. En pocas palabras: era una noche cruda de invierno, difícil incluso para los perros y los vagabundos más aguerridos.

"Soy escritor y una de las cosas que tenemos que hacer es ser fotógrafo fedatarios del mundo en el que vivimos y eso es lo que he intentado"



Libros en el petate: En primer lugar Javier enhorabuena por el premio.

Javier Lasheras: Muchísimas gracias, la verdad es que estoy encantado con el Ayuntamiento de Valladolid, con la ciudad, con el Ateneo y con el jurado. He sido jurado en otros premios ahora conozco las dos caras de estos eventos.

L.P: Tras leer Las mujeres de la calle luna y viendo esa vena poética que tienes, hay que preguntarte si es Javier Lasheras un escritor emergente de thriller.

J.L: Yo no soy de etiquetas pero esa que me comentas me parece muy sabrosa. Pienso que los géneros desde el Quijote son híbridos y esa es la mayor lección que un escritor puede recibir de los clásicos. Para esta novela yo no quería escribir un thriller lo que ocurre es que cuando vi el cuadro por primera vez lo primero que se me paso por la cabeza fue ir a París y robar el cuadro.  Al final terminé delante del cuadro embobado y pensando cómo podía robar esa obra y por qué alguien podía querer tenerlo. Todo el mundo que le gustan los libros quiere tener su pequeña biblioteca en casa y si no puede tenerla pues va a la biblioteca y de ese modo por qué no tener su pequeña pinacoteca y ahí es donde surge toda la historia. Ahora bien, hay una serie de digresiones, es un thriller es verdad, pero hay reflexiones sobre el mundo del arte, de la política, de la actualidad, del fútbol y desde ese punto de vista quién es el que roba ese cuadro y por qué y que posibilidad hay que esa misma persona pueda ser un asesino en serie. Una serie de preguntas que empiezan a sobrevenir y a las que he ido tratando de responder y de sumar incluso más preguntas para que el lector intente preguntarse a sí mismo y encontrar respuestas si cabe.

L.P: Has dicho que hubo un pequeño detonante para que esta historia viera la luz. Puedes contarme con más detalles como surgió ese pequeño detonante.

J.L: El detonante fue que en una consulta con un médico hablando de ciertas cosas me preguntó si conocía el cuadro El origen del mundo de Courbet y yo le reconocí que no, así que al regresar a casa lo busqué y allí encontré una mujer desnuda de cuerpo ambarino que no mostraba el rostro y en su lugar mostraba su sexo abierto y ante ello no pude sino convencerme que  es un cuadro que interpela a quien lo mira y tras esto cogí un avión a París, me planté allí y me quedé a mirarlo. Cuando estuve en la sala siete del museo de Orsay lo que vi es que pasaba mucha gente y vi las reacciones que tenían y esa fue la clave que me mostró como escritor que ahí tenía una historia, y un personaje que era este cuadro.

L.P: Tenía que ser este cuadro y no otro.

J.L: Tiene que ser este porque es el primero que vi. Coubert pinta otro cuadro que es El sueño, en el que  dos mujeres están acostadas justo después de haber hecho el amor. Esta obra representa la primera historia de lesbianismo en el arte contemporáneo. Es un cuadro que he visto tanto en exposiciones en Madrid y en Oviedo y podría haber sacado una historia de ahí y que se hubiera robado el cuadro en España y no en Francia pero ya no hubiera sido la misma novela francesa ni se hubiera podido  contar todo lo que el cuadro nos está queriendo  decir. Ten en cuenta que hay un debate, un dialogo entre el cuerpo y el pudor, entre el deseo de quien mira y quien es mirado. Nosotros no conocemos la identidad de esa mujer recostada porque no se ve su rostro con lo cual su pudor queda salvaguardado. Esa dialéctica me interesaba mucho porque el lector podría disfrutar mucho sacando de sí mismo qué es lo que el mira cuando ve a alguien. No es sólo ver el desnudo, es el concepto de mirada, de cómo miramos al otro ya sea por su color, su religión, su sexo y para todo eso este cuadro es fundamental.

L.P: A través del libro y de los comentarios que se vierten del cuadro, nos queda mucho por asimilar tanto culturalmente como en el ámbito social para que un cuadro como este no sea mirado de una forma inquisitorial.

J.L: En efecto es una reflexión que viene muy al hilo y eso es desgraciadamente lo que está ocurriendo y para solucionar eso es necesaria mucha educación aún y hace falta mucha mayor participación de la mujer y hace falta  mucha porosidad por parte de los cerebros masculinos para asimilar que el mundo de la mujer tiene una sexualidad entre otras cosas mucho más completa que la del hombre, mucho más desarrollada y esto no significa que estemos juzgando si es mejor o peor, simplemente es que es así y si miramos bien eso aspectos en la mujer quien vamos a salir ganando somos nosotros, no ellas. Esta forma de mirar es muy importante., tenemos que hacer esfuerzos una y otra vez por mirar por ejemplo la historia del arte, la pornografía, la moda y el mundo laboral sobre todo desde un punto de vista femenino.

L.P: Volviendo a París, la ciudad la decides tú o lo decide el cuadro.

J.L: Lo decide el cuadro, una cosas lleva a la otra y París aquí está alejada del tópico.

L.P: Eso iba a preguntarte porque este París no es al que estamos acostumbrados a saber de él y del que todos conocemos.

J.L: No es el París turístico, de hecho no aparece la Torre Eiffel en ningún momento y sin embargo aparece otra torre de la que casi nunca nadie habla que es como un monolito, la tour Montparnasse y aparecen unas calles que son como si habláramos de Sevilla, de barrios como las Tres mil viviendas. Calles difíciles y se hace en un París y una Francia que tiene de actual que se está votando a la presidencia de la República. En el año 2002 aparece por primera vez la figura de Jean Marie Le Pen, hablamos ya de quince años, de una generación pero es que lo que está ocurriendo ahora en Francia, en Europa tiene sus preámbulos en estos años y hablamos de un años 2002 donde el sistema político francés estaba ya corrompido con escándalos políticos y es el inicio del fin del socialismo. Por tanto hablamos de un mapa y de un territorio como París que es el ejemplo vivo de Francia y el libro es una radiografía de una ciudad que nos afecta a todos porque no debemos olvidar que París es una ciudad que nos acoge absolutamente a todos. Yo creo que a nadie le son ajenos los temas que yo he desplegado en esta historia como la Yihad, el fútbol, el arte, la gastronomía, los viajes, todo esto aparece en este libro, se desarrollan y he intentado que todo se coordine y este bien enlazado.

L.P: Mirándolo desde un punto de vista más personal por lecturas que he tenido, aunque cada libro es único, debo reconocer que cada vez se habla más de este tema sobre la política francesa, los hechos que ocurren en París y de cómo está configurada su sociedad y la repercusión que pueden tener estos acontecimientos en la política futura del mundo.

J.L: Pues te felicito por tu lectura y por tus reflexiones porque es lo que iba buscando en el lector cuando escribí mi libro. No había reparado en toda tu reflexión pero al hilo de lo que estas hablando nos estamos encontrando un territorio que puede ser el ejemplo de lo que nos va a suceder y no es extraño ya que  París, Francia ha estado siempre a la vanguardia de los derechos humanos, la declaración de los derechos del hombre sucede allí, la Revolución francesa con los valores que todos conocemos de libertad, fraternidad, igualdad suceden allí y creo que a lo que estamos asistiendo es una defensa de una democracia que debe avanzar más y que todo lo que sucede en algún u otro sentido va a pasar también por París.



L.P: Hay que reconocer que en estas últimas elecciones francesas, la gente se ha olvidado por un momento de lo que ocurre en su propio país y ha mirado de forma expectante a los resultados electorales del país vecino.

J.L: París más que nunca somos todos, sabemos que Francia es pieza clave en la construcción de una Europa Unida.

L.P: Me gustaría escuchar de boca del autor una definición del tipo de thriller que has escrito o una definición de tu novela.

J.L: Yo definiría mi obra como una novela de personajes antes que como un thriller.

L.P: Lo que ocurre y perdona que te interrumpa es que los muertos pesan mucho.

J.L: Los muertos pesan mucho, tienes toda la razón pero venimos de algún sitio, no venimos de la nada y yo vivo en Oviedo, pase mi juventud e infancia aquí en Sevilla. Gabriel García Márquez decía que “uno no es de donde vive sino de donde están sus muertos” y en este sentido los personajes tienen un pasado en el cual hay mucho de ficción porque cuando la memoria mira al pasado muchas veces crea recuerdos falsos y nos dejamos llevar por delirios como un error necesario porque necesitamos como seres humanos sobrevivir y no nos lo podemos explicar todo y muchas veces la verdad esta oculta de tal manera que no podemos llegar a ella. Es verdad que en la novela existe por parte del comisario un anhelo hacia su mujer fallecida y la teniente por su parte tiene unos sucesos del pasado que para bien o para mal ha ido omitiendo y cuando uno quiere descubrir quien ha robado un cuadro y se adentra en la fisionomía mental de un psicópata  no olvidemos que nos estamos enfrentando también a nuestros propios demonios, a nuestras propias sombras a nuestros propios muertos y en ese sentido creo que no va desencaminado citar esta novela como una novela de personajes.

L.P: Hablamos de Millet y Danglade que son los dos personajes principales aunque luego hay otros con cierta relevancia. Te pido que te mojes y te quedes con uno.

J.L: Yo me quedo con Isabelle Millet, una mujer viva, libre, creativa y muy excitante, y es más te digo que yo que he creado su personaje aún no la conozco.

L.P: Millet también es mi preferida porque pienso que si el comportamiento de ella lo hubiera tenido un hombre estaríamos alabándolo pero en una mujer nos desagrada y tenemos que aprender a que ciertas situaciones deben de considerarse normales y dejar de juzgarlas.

J.L: Tienes razón y esa reflexión viene muy bien al hilo de esta novela porque yo creo la mujer es considerada en ciertos aspectos como una enfermedad en sí misma por culpa de este patriarcado en que se sustentan muchos valores de los hombres. Esto hace que muchas veces las mujeres no vean delante suya  a auténticos parteners con  los que pueda dialogar  sino a simples burros y esto es un problema. En definitiva creo que los hombres debemos trabajar mucho y hacer un verdadero esfuerzo para estar a la altura de las mujeres.

L.P: Cuando creabas la novela ya sabías que tus personajes iban a ser así, enfrentándose pero predestinados a entenderse.

J.L: No lo sabía, lo que si sabía es como eran ellos, lo que ocurre es que yo no soy Dios, solo un creador y hay muchos autores que trabajan con fichas y saben el mapa y la cartografía de los personajes pero yo no trabajo así, lo único que hice fue poner en contacto dos personajes que vienen de situaciones morales distintas y que van a evolucionar al relacionarse entre ellos dos hacia lugares insospechados. Esos lugares insospechados yo los fui descubriendo al tiempo que escribía y si dijera lo contrario estaría mintiéndome a mí mismo.

L.P: Un tema que me ha gustado particularmente es que la novela gira en torno a la figura de la mujer. Es esta una novela para que los hombres que la lean entiendan un poco más a las mujeres.

J.L: Eso espero, para mí el mundo femenino siempre me ha provocado una atracción voraz, tal vez sea por ese punto femenino que creo que tengo. Insisto en mis palabras anteriores, tenemos ante nosotros un ser humano que desconocemos de una forma brutal debido a la forma en la que el hombre ha ejercido el poder históricamente. Este mundo no sólo sería mejor sino que nosotros mismos como hombres seríamos más inteligentes si sumamos con respecto a la mujer en lugar de restar. Las mujeres no tienen que ganar en el plano de la inteligencia, de la personalidad, del psicológico Tienen que ganar en el plano de la igualdad de salarios, de la igualdad de oportunidades. Ojala como tú dices los hombres que lean esta novela sean capaces de reflexionar sobre el papel de la mujer y sobre todo que sepan mirarse en el espejo y saber como miran porque esta es una novela de miradas, es la mirada del autor, de como veo yo el mundo pero es también de como ve el mundo el lector. Yo invito al lector a través de este cuadro a reflexionar de como esta mirando su propio mundo.

L.P: Hablando de los secundarios corrígeme si me equivoco pero creo que has dejado a estos dentro de la novela para que sean ellos los que hablen de un montón de temas cotidianos pero de gran importancia.

J.L: Si pero si te das cuenta, esos secundarios plantean esos temas tal vez de una manera buscada e inacabada hasta cierto punto. Terrorismo, fútbol, corrupción política, inmigración, enfermedades sin cura son muchos temas tratados en el libro pero creo que así consigo hacer una foto fija del momento en el que estamos viviendo. Soy escritor y una de las cosas que tenemos que hacer es ser fotógrafo fedatarios del mundo en el que vivimos y eso es lo que he intentado, no sé si lo he conseguido o no pero espero que los lectores lo puedan ver así.

L.P: Yo creo que los que te lean, al menos van a pararse a pensar en esas cuestiones que tú has incluido en el libro.

L.P: Para finalizar este premio te ha condicionado a futuros trabajos que tuvieras pensado.

J.L: No, más bien los ha paralizado porque como es normal, un premio tiene cierta liturgia de promoción con la que hay que cumplir pero bienvenido sea todo esto. Cuando lo retome adelanto que es una historia que se desarrolla en Sevilla y que termina en una ciudad europea que empieza con S. No va a ser un thriller porque haya ganado el premio con este género pero sin lugar a dudas voy a esforzarme en realizar ese trabajo.

L.P: Javier todo un placer conocerte y leerte 

J.L: El placer es todo es mio de participar en una conversación tan amena e interesante como esta.



El pasado jueves 18 de junio tuve la suerte de poder asistir a la gala de XLVII Premio de Novela Ateneo de Sevilla y XX Premio de Novela Ateneo Joven de Sevilla donde en un ambiente de gala y como su presentador Cristóbal Cervantes declaraba ante el público allí congregado, con una testigo de excepción como la Giralda, no se podía disfrutar de un escenario con más encanto.

El evento comenzó a las 21:00 horas en el Patio de la Montería de los Reales Alcázares de Sevilla como viene siendo habitual años atrás con una cena donde antes del primer plato Cristóbal Cervantes pronunció el nombre de los finalistas en cada categoría.

Finalistas Premio de Novela Ateneo de Sevilla

Duele la noche de Ubi Sunt
(Una mujer trata de encontrar su destino en la Europa de Entreguerras
Tres mil viajes al sur, de Manuel Machuca
(Cuatro mujeres de muy distinto origen unidas por sus vivencias en el mismo barrio marginal)
En la oscuridad, de Berta Tormenta
(Tres asesinatos en otras tantas ciudades evidencian la actuación de un asesino en serie)
La basílica de Selemtis, de José Octavio Sánchez Acevedo.
(Las excavaciones en un templo paleocristiano tendrán consecuencias insospechadas)
El hombre que amó a Eve Paradise, de B.Morán
(La emigración andaluza a Estados Unidos en los años de la Ley Seca).

Finalistas del Premio Ateneo Joven:

Los supervivientes, de Jimina Sabadú
(La inminente desaparición de un colegio moviliza a los que han estado vinculados a él)
Los ángeles caídos, de Creonte.
(El atraco a una sucursal bancaria en la época del boom inmobiliario)
Las ninfas de latón, de Tania Padilla
(El disparatado secuestro de un prometedor político.
Los conspiradores, de Cristina Morales
(Novela histórica sobre la España de principios del siglo XIX)