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Matilde Losal, la protagonista de nuestra historia, tiene 12 años y es “una chica normal, con una vida normal. Casi normal. Prácticamente normal”. Y cuando leí esto, nada más empezar, pensé: ¡menuda sorpresa me espera! Porque yo no creo que haya nadie taaan normal.


El Cañonazo cuenta la historia de Matilde, a la que ya os he presentado, y su familia: su abuela Matilda, su padre el hombre bala, su madre Dafne Cantalorí y la pareja de esta, Krasimir el lanzacuchillos, y la gran familia del Colosal Circo Losal. Matilde vive con su padre y su abuela en una caravana en el circo, que está asentado en Torrero, y nunca sale de gira. Matilde piensa que el circo siempre está en el mismo sitio porque tiene éxito, público y pueden descansar las dos semanas de fiestas del Pilar en las que llegan otros circos a la ciudad. Entre ellos, el Circo Atlas, donde trabaja su madre, y con la que pasa en su circo esas dos semanas al año. Y será Krasimir el que le de una pista de por qué su circo nunca sale a otras ciudades y por qué su padre siempre tarda en volver de sus cañonazos. Así, empezará una aventura que le llevará a conocer la verdad de la desaparición de su abuelo Paco, el primer hombre bala de la historia.


Un día, en un espectáculo del exitoso lanzamiento del hombre bala, Matías, que se encargaba de poner la pólvora del cañón, lanzó a Paco tan lejos que nunca volvió. Y desde entonces, el padre de Matilde repite cada semana el lanzamiento para averiguar dónde cayó su padre y traerlo de vuelta. Pero un día, el padre de Matilde tarda en regresar de su cañonazo y ella decide ir a buscarlo para que no desaparezca como su abuelo. Y para saber más de las averiguaciones de la protagonista, tendréis que leer esta maravillosa historia, que nos mostrará los sorprendentes secretos de la “normal” familia Losal. 


El cañonazo despierta la curiosidad de cualquiera desde la primera página, y conforme va avanzando te das cuenta de que no puedes parar de leer. Así que en dos días me lo he terminado y le he pedido a mi familia que lo lea para que disfrute tanto como lo he hecho yo. Es sencillo de leer y muy divertido. Mezcla la aventura y el misterio y hace que vuele la imaginación como vuelan los hombres, y las mujeres, bala. Y cuando leáis el libro sabréis por qué las mujeres de esta historia son tan importantes o más que los hombres que aparecen en ella. Porque, como dice Matías: “como somos idiotas, lo que hacen las mujeres no parece tener importancia y enseguida se olvida”. Y yo no me he olvidado de deciros esto porque mi madre, al leer el libro, me dijo que siempre tuviese presente lo que dice Matías y la importancia del valor de las mujeres en la vida y para que este libro tenga su gran final.




Autoría: 
Fernando Lalana, Jose Videgaín

Nº colección: 3
Edad: De 10 a 14 años
Páginas: 160
ISBN: 9788491425694
Formato: 15 x 23,2 cm
Encuadernación: Tapa dura
Ilustración: Raúl Salazar





Sinopsis:

Una novela con un punto irreverente, pero siempre tierno, que nos habla del amor y el desamor, la juventud y la vejez, la creatividad y la imaginación, los celos, la esperanza, la valentía…

Matilde Losal es una chica normal; o prácticamente normal. Reside en el barrio de Torrero, en Zaragoza, va al instituto, vive con su abuela Matilda y su padre, que es un hombre-bala. Su madre era trapecista y su abuelo, Paco Losal, fue el fundador del Colosal Circo Losal.

Hace años, Paco, primer hombre-bala de la familia, desapareció tras ser disparado por el cañón. La vida normal –o prácticamente normal– de Matilde cambia cuando sospecha que la desaparición de su abuelo quizá no fue un mero accidente. A medida que tira del hilo para entender qué ocurrió aquel día, Matilde descubrirá secretos inauditos sobre el pasado de su familia; y emprenderá un largo y asombroso viaje gracias al impulso… ¡de un cañonazo!
Una historia divertidísima sobre los límites de la imaginación, la familia y la normalidad.

Bajo una apariencia ligera y humorística, El cañonazo es una invitación a mirar el mundo con una solemnidad irónica.

«Yo también voy a ver las funciones de esos circos. Como sé que algún día heredaré el Colosal Circo Losal –con sus muchas deudas– y tendré que tomar importantes decisiones empresariales, quiero aprender cómo funciona este negocio».

 Nueva lectura de Héctor, que con solo siete años ya se esta convirtiendo en un pequeño lector consumado y que aspira a poder ayudar a otros pequeños lectores para que disfruten también de los libros con los que él se lo pasa pipa.

En esta ocasión nos habla de La isla infinita, una novela que le ha gustado tanto que ha terminado pasando por toda la familia. 



Lluna y su abuela Bernarda son las protagonistas de La Isla Infinita. Llegan a ella un día en barco dejando atrás sus problemas económicos y buscando una nueva vida. En la isla está la casa de los padres de Bernarda, donde ella vivió hasta que abandonó la isla, como otros habitantes, porque pensaban que estaban en peligro por la existencia de un monstruo marino que rodea la isla y vive en la Cueva del Dragón.


Cuando llegan a la casa, y al contrario de lo que esperan, la encuentran arreglada y limpia, aunque sin luz y sin lavadora. Pero al día siguiente, cuando Lluna se levanta, enciende la luz y las bombillas se iluminan. Otro día, al salir al jardín, ven que hay una lavadora y comida. Una mañana, al levantarse, la casa por fuera ha sido pintada y está como nueva. Otro día, encuentran una cesta con pinturas con las que Bernarda decora la fachada de su casa. Alguien las ayuda, pero no saben quién puede ser.


Por otra parte, Lluna empieza a ir al colegio. Y allí conoce a Kenia, una niña de 9 años como ella, que le cuenta que en la escuela hay siete niños, de diferentes edades, y todos comparten el aula. Y ella quiere ser su amiga, pero es tan intensa que hace que la niña la rechace y se sienta mal. Porque no se da cuenta de que Lluna necesita espacio y tiempo para adaptarse a su nueva vida y a las personas que va conociendo.


Pero lo más sorprendente que la protagonista encuentra en su nuevo hogar, es un niño pelirrojo, despeinado y vestido de blanco llamado Enric, del que enseguida se hace amiga y que se convertirá en el protagonista de la historia por motivos que no os voy a contar porque quiero que cada niño que lea el libro se sorprenda y disfrute como lo he hecho yo. Y descubra cómo una isla pequeña, tal vez minúscula, puede convertirse en una Isla Infinita.


La historia de LLuna, Bernarda y Enric me ha gustado mucho. Bueno… en realidad, ME HA ENCANTADO, así, a voces. Se lee con facilidad, es un libro bonito, entretenido, que te enseña cosas sobre la amistad, sobre la ayuda a los demás, los cambios, la adaptación, el amor de las personas, el miedo a lo desconocido… Y es que, como dice Bernarda, “tememos por ignorancia, que no saber da miedo. También dice que el miedo es bueno, que nos protege cuando el peligro es real, pero que a veces es un obstáculo para disfrutar de la vida”.


Tenía muchas ganas de dar mi opinión de este libro nada más terminarlo, para que otros niños quieran leerlo y disfruten tanto como lo he disfrutado yo. Y mi madre. Y mi hermana.




Nº de páginas:
88
Editorial:
ANDANA
Idioma:
CASTELLANO
Encuadernación:
Rustica
ISBN:
9788417497712
Año de edición:
2021
Plaza de edición:
ESPAÑA
Fecha de lanzamiento:
02/12/2021

 

Pitré es un niño de trece años. Tiene una moto intergaláctica con la que explora el espacio, hasta que se acerca a la Tierra para ver todas las cosas que había estudiado y la fuerza de la gravedad lo atrae hacia su centro, y cae en la costa de Cádiz, donde lo recoge el Vaporcito. Allí, antes de quitarse su casco, adapta su forma a los humanos que ve, los guiris que lleva el barco: rubios, con ojos claros y piel rojiza por el sol. Allí conoce a José, un torero retirado que, aunque lo ha visto caer del cielo con su moto, no quiere delatarlo para protegerlo de Bocaboca, un periodista que busca noticias sin importarle el daño que pueda hacer, y de los americanos, que piensa van a retenerlo para estudiarlo como un bicho raro. Y también le presenta a Mukiko, su perro, que se acabará convirtiendo en el compañero de Pitré.


Pero Pitré no es raro. Solo es una especie evolucionada que viene de una galaxia donde todo es blanco y muy limpio y la comida son pastillas que no saben a nada. Así que cuando se une a un grupo de niños como él y descubre los churros con chocolate, no puede parar de comerlos. Como yo.


Y con esos niños también conoce las Bodegas de El Puerto de Santa María, donde hacen rodar los toneles que contienen el elixir de los dioses, y hacen que el toro de Osborne se escape y tenga que ser José el que ayude a que vuelva a su sitio. El protagonista del libro es travieso, pero sus travesuras siempre se solucionan. Aún así, al final termina en la comisaría, porque como no está con sus padres y parece perdido, deben llevarlo a los servicios sociales. Y como allí tienen muchas tecnologías, consigue contactar con su familia, que le riñe porque ha sido desobediente y como castigo le encarga una misión: conocer la Tierra en profundidad y salvarla para que no se convierta en un planeta como el suyo, sin plantas ni animales.

 

El libro me ha gustado mucho. La historia de Pitré es muy divertida, porque es un niño muy inquieto al que le pasan cosas muy graciosas. Además, como es de otro planeta y no conoce las costumbres de la Tierra, hace cosas con las que me he reído mucho, como mojar el pulpo en el salmorejo o tirarlo a las ventanas para que se peguen las ventosas o comer churros con un bocadillo de calamares. Tampoco sabía usar la ropa de los humanos y se puso un calzoncillo de sombrero. Es fácil de leer, aunque no lo he podido leer entero porque la historia también está contada en inglés, lo que me parece muy interesante pero algo complicado todavía para mi. Cuando sea un poco mayor y estudie un poco más de inglés, podré leer de nuevo este libro y disfrutarlo otra vez.


Me ha sorprendido que un extraterrestre sea alguien tan normal. Por eso se llama así el libro, porque Pitré no es verde, ni tiene antenas, ni chips, ni nada que nos recuerde a los extraterrestres de las películas. Es un niño como yo, algo más mayor, que quiere jugar y descubrir cosas. Y que prefiere pasar por guiri antes que por extraterrestre. También me ha gustado la facilidad del niño para hacer amigos y caer bien, primero a José, luego a El Pipas y al final a sus compañeros del centro de menores, con los que juega al fútbol porque él en su galaxia también lo hacía. Al final, no era tan diferente a los niños de la Tierra.


“Él no era mu diferente a ellos, nada diferente, sólo un poco más evolucionado, un poco más inteligente y más sensible. Quizá como muchos humanos. Pero no era un monstruo, ni un ser con patas en la cabeza o antenas y cosas así. Y mucho menos un conquistador o un guerrero del espacio. Era un joven de otro lado que quería ayudar, que quería evitar que en la Tierra pasara lo mismo que en su planeta”.


Recomendaría este libro a mis amigos porque creo que les gustaría leer las historias de Pitré, José y Mukiko. Y para que viesen que las cosas sencillas que nosotros vemos y hacemos todos los días sin darnos cuenta ni darles importancia, se convierten en maravillosas y únicas si son descubiertas por alguien que no las ha vivido nunca.


Y ahora me llevo el libro al cole para enseñárselo a mis compañeros.



Π3 es un joven humanoide que durante uno de sus viajes interestelares con su moto aeronáutica se pierde y acaba cayendo en la Tierra, concretamente en la Bahía de Cádiz, donde es rescatado por los marineros del mítico Vaporcito.
A partir de ese momento, comienzan una serie de aventuras en las que «Pitré» (que es como sus nuevos amigos gaditanos acaban llamándole) conoce la idiosincrasia de la vida en la Tierra.

 



Pitré no es verde es un libro editado en formato bilingüe tanto en español como en inglés. Esta reseña ha sido compuesta a partir de las impresiones y comentarios de nuestro pequeño colaborador de siete años, Héctor. Para nada hemos interferido en la exposición de sus ideas, ni añadido información que no nos haya aportado él. 


Vuelve Héctor con sus reseñas y vuelve desde las playas de Huelva donde se ha llevado uno de los últimos libros  que le hemos encargado diseccionar para nosotros. A sus siete añitos ya va  soltándose y nos aporta mucha información con la que poder componer una reseña que os pueda resultar interesante para descubrir un libro que nos ha resultado genial para los más pequeños.





Lo importante es que un comic como el de Fermín Solís no solo entretiene, además cala en los infantes y son ellos, unas veces solos y otras con ayuda de su mami, los que sacan sus propias reflexiones.


Reciclar está de moda y es necesario, y La Tribu Chatarra nos enseña en este cómic cómo el reciclaje puede convertirse en una gran aventura que nos lleve a un mundo mejor y más verde.






Arruguitas, Gorrión, Ojo de bolsillo, Repelente, Niña elefante y Burbujita han decidido desafiar al temible y todopoderoso Señor Amo Supremo y escapar de Mundo basura, el inmenso vertedero donde viven. Mediante su ingenio y con la ayuda de sus poderes construirán un globo aerostático y surcarán los cielos hasta los confines de su apestoso mundo. Pero... ¿dejará el Amo Supremo que la Tribu chatarra escape de su reino?

Aventuras, malos olores, chistes, acción y líquidos pegajosos en la increíble nueva serie de cómic infantil de Fermín Solís.








Arruguitas, Ángela Gorrión, Ojo de Bolsillo, Repelente, Niña Elefante y Chico Burbuja forman La Tribu Chatarra. Ellos son un grupo de niños mutantes que vive en el Mundo de la Basura, gobernado por el Señor Amo Supremo, que, ayudado por el Maestro Pájaro y sus soldados pájaros, tratará que nadie salga del gran vertedero en el que viven. Pero un día, la tribu encuentra un mapa en el que descubren un mundo verde que parece ser mejor que en el que habitan. Y aquí comienza la aventura. Ojo de Bolsillo localiza la pieza mecánica que los ayudará a desplazarse en el zepelín que entre todos han construido reciclando los restos encontrados a su alrededor. Pero el Maestro Pájaro no se lo pondrá nada fácil, y los perseguirá en su máquina-perro Robotgós hasta encontrarlos.


Los niños vivirán así una serie de aventuras, de búsquedas y malos olores, y momentos muy divertidos, que los llevarán a volar muy alto para lograr su objetivo.


Me ha gustado mucho el libro. He disfrutado leyéndolo. Es divertido, enseña cosas y cuenta mucho en poco tiempo. El comic no es muy largo pero tiene el tamaño necesario para que un niño como yo lo lea y se divierta sin cansarse. Los textos son cortos y todo se entiende muy bien. La historia es muy entretenida, y el tema del reciclaje debería llegar a todos los niños. Lo hemos visto en el cole y esta es otra forma de hacernos responsables de reciclar para alcanzar un mundo más verde y mejor, como ha hecho la Tribu Chatarra. A veces no es fácil, pero si ponemos empeño, entre todos podemos conseguirlo.


Las ilustraciones me han gustado mucho, están muy bien. Son sencillas pero enseñan muchas cosas. Y cuando las juntas con las palabras, hacen de este libro un comic que llama la atención y que dan ganas de leer. Se lo voy a recomendar a mis compañeros para que lo lean en verano, y me gustaría seguir disfrutando de otras aventuras de estos niños mutantes.