Con un título atractivo, donde la palabra desaparición ejerce de poderoso imán para quien quiera buscar enigmas e intrigas en una lectura que te haga olvidar el estado de alarma sanitaria en el que nos encontramos me acerqué a esta novela que se desarrolla en un edificio de vecinos de variopintas personalidades y peculiaridades varias.

Me gustan los escenarios opresivos donde alrededor de una escalera, la inventiva de cualquier autor tiene acotado su espacio pero no su imaginación. Para mí es todo un desafío y un verdadero tesoro del que disfrutar sí el resultado es bueno.

Por ello Breve crónica de una paulatina desaparición ya tenía un punto a su favor, al que se le sumaba un segundo tanto al tratarse de una novela del genero Realismo Mágico, el cual hasta ahora no me ha defraudado en las lecturas que he podido leer de similar estilo. Eso sí, reconozco que me deje llevar más por la posible trama que nos trasmitía el título que por lo que podía esconderse tras su género.



Título: Breve crónica de una paulatina desaparición.
Autora: Juliana Kálnay
Editorial: Acantilado.
Año: 2020.
Género: Realismo mágico.
Páginas: 214 páginas.
ISBN: 9788417902261 



Sinopsis:

El edificio de vecinos del número 29 es un microcosmos en el que casi cualquier cosa insólita puede ocurrir. En él conviven la primera vecina, Rita, siempre presente y vigilante, y tan vieja como el propio edificio; Maia, la niña a la que le gusta cavar hoyos en el suelo para esconderse; Lina y su marido Don, que sufre una extraña metamorfosis; Tom, que vive inadvertidamente en el ascensor; los insomnes crónicos, siempre alerta, suerte de ejército de Rita; y otros muchos personajes sorprendentes pero profundamente humanos. Con esta primera novela, Kálnay funde de un modo inteligente y magistral el realismo mágico con la literatura del absurdo para crear su personal universo.


Impresiones:


Una niña que hace hoyos y se esconden en ellos hasta que un día no se vuelve a tener noticias de ella, un vecino convertido en hombre-árbol y al que su familia  traslada al balcón de casa. Rita, la vecina del primero derecha quien no tiene ningún tipo de filtro y suelta por su boca lo primero que se le ocurre o piensa. A este elenco se le une la familia Wild, esos que una noche llegaron al vecindario pero que nadie logró ver jamás y de los que se sospechaban no podían dedicarse a nada legal. También esta Tom, el extraño que se quedó un buen día a vivir en el ascensor. Todos estos y más personajes podremos ver a lo largo de todas las plantas de ese curioso edificio que representa al nº 29 de una calle cualquiera. Algunos como los Wild o  Tom su paso será fugaz, otros como Rita o Maia conoceremos más acerca de ellos pero en esta novela es más importante lo que se cuenta que los propios  personajes en sí.    


Un momento, dejadme que rectifique, en esta obra no es más importante ni los personajes, ni lo que se cuenta. La verdadera esencia de la novela de la que os hablo es lo que nosotros queramos ver en ella. Hay novelas que tienen una lectura y sus posteriores relecturas y esta es precisamente una de ellas. Situaciones, escenas o comentarios que con el paso del tiempo toman significado y que añaden valor a su lectura. Sin lugar a dudas esta es de las lecturas que siempre sumara, de las que no restan,  pero que desgraciadamente no es para lectores con poca paciencia y que necesitan tramas que sigan las reglas establecidas de una lectura común. 

Con esto no quiero decir que sea para elegidos, pero sí para lectores que no les importen perder el tiempo en una obra que nos va a ofrecer un sinfín de disparates sin sentido para que nosotros le otorguemos, el significado que nuestros sentidos quieran darle y eso desde luego no siempre es lo que quien se acerca a un libro como este, está dispuesto a desembolsar semejante sacrificio.

No me preguntéis sobre qué va, quienes son los personajes que más me han gustado porque la historia la van contando alternativamente unos y otros, pero lo que si os puedo decir es que no he disfrutado tanto como de otras lecturas del mismo género, pero que me ha gustado mucho porque me encanta descubrir lo que esconden las pequeñas historias que hay detrás de cada vecino.

Pensar por un momento que esta lectura no dista mucho de lo que sucede en algunos casos en esos bloques de vecinos donde vivimos actualmente. Pensar porque muchas veces la realidad supera a la ficción.


Autor:

Juliana Kálnay (Hamburgo, 1988) creció en Colonia y Málaga. Antes de escribir esta primera novela, había publicado cuentos en español y alemán en antologías y revistas, y en 2016 disfrutó de la beca de la Fundación Cultural Schleswig-Holstein destinada a jóvenes escritores. Por Breve crónica de una paulatina desaparición  recibió los premios Aspekte en 2017 y Hebbel en 2018.



El club Bilderberg siempre es un reclamo para mí en cualquier novela y cuando el nombre de esta famosa organización apareció con fuerza en los titulares que hablaban del libro junto a la palabra thriller, lo primero que me vino a la mente es que quería leerlo.

Al final, dicho club resultó ser en esta novela un caramelo que se saborea al principio pero que no se termina uno de comer porque su paso por la trama es testimonial, aunque  contundente a la hora de indicarnos que este, va a ser un thriller sobre el poder, la política, los negocios sucios, las conspiraciones y la manipulación que los medios de comunicación ejercen sobre la sociedad y los poderosos.


Debo reconocer que al finalizar la lectura de Algo va mal  la sensación es de que me ha gustado y he disfrutado mucho, pero que debo reconocer que aun siendo un thriller de conspiraciones  de los de toda la vida, no es una novela al uso de las que estamos acostumbrados a leer donde se nos da todo mascado. 


Título: Algo va mal.
Autor: Fermín Bocos..
Editorial: Destino.
Año: 2020.
Género: Thriller, Novela negra, Intriga.
Páginas: 330 páginas.
ISBN: 9788423356959









Sinopsis:


«Algo va mal. Aquí hay algo que no cuadra», dijo el comisario encargado del caso señalando uno de los dos cuerpos que aparecían en la foto con el rostro desfigurado por el impacto de una bala.
El cadáver de Cosme Damián, magnate de los medios de comunicación y director del influyente El Diario, aparece en su habitación de hotel en Ámsterdam la víspera de una de las elitistas reuniones internacionales del Club Bilderberg a la que iba a asistir. 
La intriga se desarrolla en escenarios que transportan al lector a las reuniones privadas del Club Bilderberg en los días previos a la guerra de Iraq; al París del mundo secreto del tráfico de obras de arte; a Berlín cuando todavía operaba la Stasi, la temible policía política de la RDA, la Alemania comunista; o a Gibraltar, puerto de negocios turbios y refugio de espías.
Un thriller trepidante en el que el autor vuelca con inteligencia y solidez narrativa su experiencia como periodista y construye un retrato acerado de la relación no siempre limpia entre la prensa y el poder, con la corrupción como telón de fondo en la España de nuestros días.

Impresiones:


Estamos a principios del año 2003 y en el hotel donde se reúne el club Bilderbeg, uno los invitados es hallado muerto en una de sus habitaciones. Se trata de Cosme Damián, un magnate español de un poderoso medio de comunicación sensacionalista. Ha sido claramente un asesinato, pero los motivos se desconocen y este hecho no es más que una pieza más de un complicado rompecabezas que  a la larga nos llevará por diversos estamentos sociales y diversos países. Un asesinato que pondrá a trabajar a la policía española en busca de respuestas que reflejan  sobre la mesa de actuaciones  lo difícil que es a veces la colaboración entre cuerpos policiales y lo complicado que es cuadrar su trabajo con los jueces. La investigación nos llevará hasta un empresario inmobiliario encaprichado en los negocios de obras de arte, los sobornos a políticos  y en el blanqueo de dinero.

Mientras tanto, en una trama que discurre paralelamente, podremos ver como un reportaje periodístico sobre hechos  históricos puede convertirse en algo peligroso si uno levanta el polvo de viejas fotos de la antigua Alemania del telón de acero.

En medio de todo, un asesino a sueldo implacable y metódico, que nos recordará en cierto modo al Chacal de Frederick Forsyth, puede incluso hasta que nos resulte fácil cogerle cierto “cariño” por su forma de trabajar y  de llevar a la práctica sus encargos.

La trama es ágil, se desarrolla rápidamente y con capítulos no muy largos que hacen que la lectura avance sin necesidad de realizar paradas obligadas. Una trama que nos recuerda en cierto modo a la regla de los seis grados de separación y en la que al final nos damos cuenta, que por muy imposible que parezca, todo puede estar conectado entre sí. Un thriller que a simple vista puede parecer ficción, pero que en palabras del propio autor está basado en muchos casos, en sus experiencias como periodista durante sus años de reportero cubriendo las noticias de innumerables países. Noticias que muchas veces nos parecen anecdóticas o imposibles y que esconde de fondo, una trama más compleja y una historia con oscuros propósitos.

Una novela en cierto modo coral, que cerrará ciertas historias y otras las dejará con la puerta abierta a la imaginación del lector, sin ningún propósito a una segunda entrega. Puede que a muchos lectores esto no les guste porque ellos prefieren las novelas donde todo quede cerrado y en la que sabemos hasta el último dato de los personajes, pero aquí no van a encontrar nada de esto. En Algo va mal la historia tiene más importancia que los personajes. Lo que hacen y cómo funciona el mundo es realmente lo que Fermín Bocos ha querido trasmitirnos y sus personajes son meros medios para hacerlo.

Sobre los personajes,  en cierto modo es una historia coral donde los papeles de sus protagonistas son pequeños y entre los que destacan tal vez un punto por encima de los demás el inspector Gabriel Montañés, el comisario jefe Aquilino Malvar, Julián Santaeugenia, Telmo Salcedo,  El Marsellés, nuestro asesino en serie. Todos estereotipos poco desarrollados pero que cumplen a la perfección su función.

Mientras seguimos la trama principal, Fermín Bocos aprovecha para hablarnos de cómo se decide crear una guerra, en este caso la de Irak, para que los negocios de unos saquen tajada a costa de otros, las consecuencias del nacimiento del periodismo digital y como  comienza a sufrir el convencional de toda la vida, las relaciones políticos-empresarios-periodismo y los favores y tejemanejes que estos se hacen entre unos y otros y la capacidad para entre todos colocar o derribar peones en el tablero de juego.


En definitiva una novela que me ha encantado por la forma en que Fermín Bocos nos enseña  cómo funciona el mundo que los ciudadanos de a pie desconocemos, un thriller distinto a lo que estamos acostumbrado, escrito con mucha puntería, de forma seria, pero donde no falta el humor, la intriga y la acción. 


Autor:
Fermín Bocos (1949) nació en Santander y tiene tres hijos. Es escritor y periodista. Ha dirigido y presentado diversos informativos y programas de actualidad tanto en emisoras de radio como en televisión. Ha sido profesor asociado de la Universidad Carlos III de Madrid y es columnista político de la agencia Europa Press. Ha publicado las novelas El libro de Michael (1998), El resplandor de la gloria (1999), La venganza de Byron (2005) y El informe San Marcos (2009). En el ámbito del ensayo, es el autor de Tecnología bélica y censura en la Guerra del Golfo y Ellas (en coautoría con otros escritores) y el libro de viajes Viaje a las puertas del Infierno (2015).


                                                           
Con tono de voz tranquilo y no muy alta, como si de una conversación reservada se tratará, Rafael Tarradas Bultó nos habla de su primera novela El heredero. Una ambiciosa novela que se desarrolla en un periodo histórico que siempre levanta ampollas como es la guerra civil española, pero que su autor quiere dejar claro en todo momento que su libro usa el conflicto solo como marco histórico y no entra a valorar ni enumerar hechos o sucesos conocidos de esa contienda.

Ha querido mostrar la respuesta que pueden dar determinadas personas en unos momentos tan delicados como supuso la guerra civil. Esta novela habla de un marco extremo que lleva a la gente al límite y donde aflora el verdadero yo de las personas en esas circunstancias

Un verdadero placer conversar con Rafael Tarradas y que me contará como surgió la necesidad de este libro, de donde sacó la inspiración y los verdaderos sentimientos que ha querido dejar a los lectores para su reflexión. Una novela que huele a serie que tal vez algún día lleguemos a ver en la pantalla, pero que mientras tanto se puede disfrutar en su versión literaria con todos los ingredientes para no aburrir y disfrutar de las peripecias de unos personajes singulares, en una novela llena de aventuras. 




Un majestuoso landó avanza en dirección a la imponente finca de los Marqués. Con tan solo siete años, la pequeña Josefa entra a trabajar como sirvienta en la casa, incapaz de imaginar cómo su presencia cambiará para siempre la historia de dos poderosas familias. 
Treinta años más tarde los Marqués se ven abocados a huir de su casa y abandonar su más que acomodada posición social. No serán los únicos, pues los Sagnier habrán de exiliarse y otros, como Antonio, pobre pero idealista, intentará dar un giro a la sociedad. Todos ellos, defendiendo sus ideales, son ajenos al caprichoso destino que los une mediante un poderoso lazo y un asombroso secreto.
Barcelona, San Sebastián, Madrid, Gijón, o Teruel son los escenarios de esta fascinante historia de amor, coraje, lealtad y traición, basada en hechos reales, que nos revela cómo en un mundo donde la lucha por la supervivencia hace aflorar lo peor del ser humano el amor es una fuerza poderosa capaz de hacernos superar las mayores adversidades.


"Hoy en día tenemos que aprender de las consecuencias de una guerra fratricida como la guerra civil y no tanto de quien o quienes lo hicieron bien o mal"


Libros en el petate: Rafael, en primero lugar felicitarte por esta novela, por sus personajes y por su historia. Espero que no sea la última.

Rafael Tarradas Bultó: Yo espero también que no, pero en cualquier caso ya tengo uno escrito que no está mal.

L.P: Viendo que es tu primera novela y analizando sus detalles y sus personajes. ¿Cuánto tiempo te ha llevado escribirla?

R.T.B: Realmente sobre el papel dos años y medio, pero tengo que reconocer que había muchas historias que ya las tenía en mi cabeza porque la historia y en particular la guerra civil son temas que siempre me han interesado históricamente hablando y me parece increíble poder hablar con personas que han vivido una guerra y que te transmitan sus experiencias. Tal vez este libro no estaba ordenado en mi cabeza en un principio pero muchas de sus historias que la componen ya estaban en su interior.

L.P: Hay tantas historias que se desconocen y que son tan sorprendentes que uno se pregunta cómo han podido suceder en periodos tan cercanos.

R.T.B: En un encuentro con escritores  me di cuenta de que todo el mundo tiene historias sobre la guerra civil, ya sean de sus abuelos, de sus padres, etc. Lo que ocurre es que no siempre escuchamos a nuestros abuelos para entender esas historias y comprender las enseñanzas que estas pueden entrañar.

L.P: He visto como en tu novela has intentado con ejemplos  demostrar que se puede generalizar entre buenos y malos, que en cualquier bando puedes encontrarte personas que cometan injusticias.

R.T.B: En la guerra civil ver como se parte el país en dos y generalizar entre buenos y malos no tiene sentido porque gente buena y mala hubo en ambos bandos. Por ejemplo la mitad de mi familia eran republicanos y otra parte de ellos franquistas y eso quiere decir que unos eran buenos y otros malos, creo que no.

L.P: He encontrado original y muy  interesante en tu libro y que no suelo encontrar en libros que hasta ahora había leído sobre la guerra civil es que se habla de la burguesía catalana y es que la tónica general es encontrar libros que se desarrollan en Madrid, Castilla, Andalucía. Eres consciente o te has dado cuenta de si tal vez buscando información sobre este tema de la burguesía catalana se había tratado poco

R.T.B: La burguesía catalana tiene cierta similitud con el latifundismo del campo andaluz en que tenían muchos obreros trabajando a su cargo. El estallido de la guerra es muy virulento en ambos casos porque la burguesía vivía muy bien y las condiciones de los trabajadores eran muy malas. Son estos contrastes tan grandes que en el momento de una guerra, el choque entre ambos es muy importante.
En parte puede que se haya tratado poco porque la burguesía catalana siempre ha sido muy hermética y desde siempre se ha hablado poco de ellos, porque ellos mismos han practicado ese silencio al ser muy celosos de sus asuntos y de su intimidad. Ten en cuenta que la burguesía catalana fue siempre muy proclive al franquismo y muerto el dictador se ha querido ocultar esa faceta.

L.P: Este libro trascurre antes y durante la guerra civil pero hay que aclarar que no va sobre la guerra civil y eso creo que has querido dejarlo muy claro desde el principio.

R.T.B: Con este libro la gente no va a aprender más sobre la guerra civil. Esta novela habla de un marco extremo que lleva a la gente al límite y donde aflora el verdadero yo de las personas en esas circunstancias. No hablo de batallas ni entro en detalles específicos de aquella contienda. De lo que hablo es de la situación que crea una guerra civil como esta en la gente, en cómo les cambia la vida, en la incertidumbre que les generó todo aquello mientras eran obligados a estar lejos de sus casas sin saber dónde estaban ni que era de sus familias. Todo esto crea un sentimiento de incertidumbre, de no futuro que hace que ciertas situaciones con las que uno no contaba se vuelvan prioritarias.

L.P: En tu novela hablas de tu familia. Sin entrar en detalles ¿Cuánto hay de real y de ficción sobre ellos en El heredero?

R.T.B: Yo te diría que un 20 por ciento es real y un 80 por ciento ficción, pero  ese 80 por ciento de ficción ha sido creado gracias a historias de la guerra civil que he ido escuchando y atesorando a testigos y receptores de esas historias. Muchas de ellas se las atribuyo a personajes que no les ocurrieron a ellos pero que  en el fondo son historias reales.

L.P: ¿Es la novela un homenaje a tu familia?

R.T.B: Para que fuera un homenaje a mi familia realmente tendría que hablar mucho más de ellos. Realmente lo que he hecho ha sido coger algunas historias de mi familia y desarrollarlas, pero el peso de este libro tiene más de ficción que de realidad.

L.P: Te considero un privilegiado porque no todo el mundo puede decir que ha escrito un libro a partir de las historias que le contaron sus abuelos.

R.T.B: Pues no lo hice de forma intencionada. Me puse a escribir con todas esas historias que había ido escuchando, cuando tuve el borrador lo di a conocer a mi familia y amigos y de ahí al Grupo Planeta. Yo animo a todo el mundo que lee a escribir y más si tiene alguna buena historia que contar y que pruebe suerte como me ha ocurrido a mí.

L.P: El heredero es una novela que por la historia de sus personajes y lo que ocurre en la trama es una novela que invita a la reflexión y una de esas reflexiones es  la de historias que se pierden por no escuchara nuestros mayores.

R.T.B: Yo creo muy poco en  dejar a los niños que hagan lo que quieran o callarlos concediéndoles el capricho  de estar horas jugando a videojuegos o ver un móvil. A los niños hay que enseñarles a que escuchen a sus mayores  porque al final, el día de mañana, esas historias que nuestros mayores atesoran pueden servirles a ellos de experiencia.

L.P: En tu novela llevas a tus personajes al límite. En una novela coral donde les ocurre de todo. ¿Se sufre mucho cuando uno tiene que ponerlos en situaciones tan extremas?

R.T.B: Yo creo que no se puede escribir sin tensión porque si estás hablando de la muerte,  esos pasajes tienen que remorderte por dentro, es la única manera de que lo que expresas este cargado de sentimiento y provoque al lector para que no quede impune cuando lo lea. No he sufrido pero sí que ha habido momentos en los que me ha hecho pensar sobre lo que había escrito.

L.P: Son tres familias las que aparecen en tu libro. Muchos personajes en una primera novela que además están desarrollados y a cada uno le creas una vida y unas experiencias. ¿Cómo has conseguido meterte en la piel de cada uno de ellos y vivir en tantos  personajes?

R.T.B: Para mi esos personajes son la herramienta perfecta para que la gente entienda las sensaciones de la guerra civil. Son los personajes los que en todo momento opinan y hablan de un conflicto a través de sus sensaciones que al fin y al cabo es una manera de explicar una historia y eso te permite de una manera más fácil meterte en el papel que ellos desempeñan. La dificulta estriba en que tienes que tener los personajes muy bien dibujados para que el lector sepa en cada momento de quien estás hablando en todo momento, pero una vez conseguido el lector comprende mucho mejor la historia que quiero trasmitir.

L.P: Te pongo en un compromiso Rafa. Un personaje y las razones para elegirlo. Yo me mojo y te  digo que José Manuel Bultó y Antonio son mis preferidos.

R.T.B: José Manuel es muy generoso pero a la vez muy individual y quiere siempre actuar solo. Tiene amigos, tiene amantes y la capacidad de coger (y digo esto en positivo) de cada persona lo que cree que le beneficia. Es una persona muy serena, que sabe mantener la calma en los momentos de tensión y todo lo que hace lo tiene muy bien pensado.
Antonio es el héroe, es la persona injustamente tratada por la vida, que a pesar todo sigue siendo buena y manteniendo sus valores.

L.P: Has comentado mis dos preferidos pero no me has dicho el tuyo (risas).

R.T.B: Al igual que tú, me quedo con Antonio. Me gusta mucho ese personaje  porque es un tío que no tiene rencor. Por un lado es práctico y cuando tiene que ser alegre es alegre y se puede ver que es una persona muy noble que sabe arriesgar su vida por los demás y que elige en todo momento qué camino tomar para hacer las cosas como deben hacerse.

L.P: Yo suele simpatizar con personajes tipo “madre coraje” pero tengo que reconocer que en esta novela han sido los personajes masculinos los que me han ganado.

R.T.B: Pues fíjate que muchos me han destacado la fuerza que tienen los personajes femeninos en esta novela.

L.P: Al ser una novela donde ocurren tantas cosas puede que me haya decantado y me haya seducido más la parte aventurera y de acción de la historia.

L.P: Mientras leía El heredero notaba en todo momento que en tu novela hablas de personas y no de bandos, ni ideales o condiciones sociales. Cuesta mucho mantener esta idea cuando se trata un tema tan delicado como el que has usado para escribir esta novela.

R.T.B: Cuesta trabajo, pero yo no he vivido la guerra ni el franquismo, y en mi familia tengo personas que han sido franquistas y otros republicanos. Visto desde mi perspectiva no pensaba que hubiera un bando mejor que otro, yo solo veía gente buena y mala en un bando y otro. Las consecuencias de la guerra es de lo que tenemos que aprender y no de quien o quienes lo hicieron bien o mal. Lo que intentas entender es que una guerra es una cagada y que es la peor solución que hay.

En la España de hoy hay que superar lo de rojos y fachas porque son adjetivos que quizás tuvieran sentido en la época de la guerra civil pero en la de hoy no tienen ningún sentido.

Yo no he tenido que esforzar porque al hablar de personas 
solo he tenido que representar que motivaciones movía a cada personaje y en que se sostenía porque al acabar la guerra todos coinciden en que esta no ha compensado.

L.P: Yo creo que la falta de memoria es uno de los grandes enemigos del ser humano a lo largo de la historia y hay ciertas cosas que uno no puede olvidar para no repetir errores.

R.T.B: Comparto esa idea. Al final hay que tener presente lo que dices, explicarlo bien y que la gente entienda la historia y sea algo que esté presente.

L.P: Para finalizar te diré que esta novela huele a serie. ¿Te seduce la idea?

R.T.B: Me encantaría pero habría que verlo porque los autores somos los que decimo sí o no, pero tiene que venir alguien a quien le guste la historia y que saque el proyecto adelante sin desvirtuarlo. Yo solo puedo decirte que he escrito una historia que me encantaría que llegase al mayor número de personas.







                                                     
Conocí de la existencia de esta novela cuando fue nombrada  finalista del Premio de Novela Histórica Ciudad de Úbeda 2018. Me resultaba una historia interesante, que podía reunir una serie de ingredientes que la convirtieran en una lectura muy atractiva pero que con tantas lecturas que incrementan a diario  el catálogo de libros que a  uno le gustaría leer quedó apuntada en la lista para no olvidar.

Fue el pasado mes de Noviembre cuando en el Certamen Internacional de Novela Histórica Ciudad de Úbeda, que tuve la oportunidad de conocer durante esos días a su autor Julio Alejandre. Por raro que parezca creo recordad que si hablamos de su libro fue apenas un par de pinceladas puesto que nuestras conversaciones discurrieron por otros derroteros como es  su amor por la historia, su vida  como cooperante en tierras americanas.


Hoy estoy aquí para saldar esa pequeña deuda que contraje conmigo mismo y en la que me propuse conocer al Julio Alejandre escritor. 



Título: Las islas de Poniente.
Autor: Julio Alejandre.
Editorial: Pàmies.
Año: 2019.
Género: Novela histórica de ficción.
Páginas: 544 páginas.
ISBN: 9788417683115




Sinopsis:


Álvaro de Mendaña parte del Perú a la conquista de las islas Salomón y el descubrimiento de las Regiones Australes al mando de una flota. Un aprendiz de cirujano, preso de la justicia virreinal, se enrola, para escapar a su condena, en uno de los navíos: la nao Santa Ysabel. A bordo también viajan la dama por cuyo amor había sido apresado; un marinero fanático que, iluminado por una visión, confecciona una lista de los bienaventurados que se habrán de salvar en la travesía, y una tripulación de soldados y marineros, mujeres recatadas, atrevidas busconas, hidalgos aventureros y familias de colonos, todos en busca de fama, fortuna y una vida mejor en el otro confín del mundo.
Pero en medio del Pacífico una sublevación contra el capitán hace que la nao cambie el rumbo, se separe de la flota e inicie un viaje tan incierto como apasionante por mares y tierras desconocidos.
Las islas de Poniente es una apasionante novela de viajes y descubrimientos —entre ellos, el del continente australiano—, pero también una historia marcada por las traiciones, los crímenes, las penurias y las aventuras de un puñado de expedicionarios que, perseguidos por una fatídica profecía, luchan por el poder, la codicia o la mera supervivencia.
Impresiones:



Corre el año del señor de 1595 y el adelantado Don Álvaro de Mendaña se dispone a partir de Perú al mando de varias embarcaciones en lo que será su segunda expedición para poblar y colonizar las  islas Salomón y las regiones australes. Entre los barcos bajo sus órdenes, se encuentra la Santa Ysabel, que desaparecerá del grupo de naves expedicionarias  el 7 de Septiembre de ese mismo año con casi doscientas almas a bordo. Siglos más tardes diversos documentos encontrados de los  que no puede certificarse su veracidad al ser copias, relatan de boca de uno de sus tripulantes, un tal Juan Torres, el destino que pudo tener aquella nave y los que abordo iban.

Será Juan Torres, un soldado de fortuna embarcado en la Santa Ysabel para redimir una pena de cárcel,  nuestro protagonista en esta aventura literaria en la que Julio Alejandre nos invita a ser testigos privilegiados, nunca mejor dicho, para conocer a través de los ojos  de este personaje todo lo que aconteció en aquella travesía. No será la vida de Juan la única que conozcamos pues a lo largo de sus páginas, como sí de una novela coral se tratara sabremos la vida y milagros de muchos de sus tripulantes, convirtiendo la obra en una obra de teatro en la que por un barco que será escenario improvisado, desfilaran sus protagonistas desempeñando sus papeles en una aventura épica que como en casi todas las del estilo tendrá mucho de drama.

A modo de diario relatado de boca de Juan Torres se nos narra el día a día de los acontecimientos más importantes en la Santa Ysabel y en las tierras a las que estos intrépidos personajes arribaron. Contado de forma ágil, amena y muy detallada, aunque sin abrumar con descripciones, el lector se sentirá en todo momento como parte de la expedición. Una expedición de auténticos aventureros, embarcados en un viaje incierto por motivos casi siempre extremos que bien podrían ser el último cartucho para unas gentes cuyas vidas estaban al borde de la ruina personal o económica. 

Emprenden su larga travesía con la esperanza puesta en una nueva vida en  tierras inexploradas, donde empezar de cero en el caso de los civiles o el afán de gloria, fortuna y conquista para los soldados y mandos eran la razón de acometer semejante empresa.

La verdadera aventura comienza cuando debido a las desavenencias por su manera de gobernar la nave, sucede un motín que hará que la  Santa Ysabel se separe del grupo de naves de la expedición que comandaba Mendaña y de la que a título informativo el autor dará algunas pinceladas sobre el destino que dichas naves tuvieron.  Comienza así un viaje lleno de luchas por el poder y el control de la nave, las desavenencias por la ruta a tomar que harán que de cierta forma esto se convierta en la brújula que guiará el camino de la  trama. Dentro de la nave conoceremos como se vivía a diario en un galeón como el que protagoniza la novela, la distribución de las tareas, su limpieza, su mantenimiento, el racho y la manera de aprovisionarse. Todo ello explicado de forma muy inteligente por el autor a través de las narraciones  del soldado Torres mientras relata todo lo que va ocurriendo en la nave.

A las disputas por el poder se le unen los romances, las historias de amor, que no serán muchas peros si importantes, porque como en la vida real, por celos y temas de amoríos, el hombre llega a hacer auténticas locuras y pierde el juicio de lo racional.

En el libro no faltaran escenas de expediciones para conquistar tierras aun no exploradas, luchas contra nativos, epidemias, naufragios, fundación de nuevas ciudades. Un sinfín de situaciones porque como en las buenas historias de aventuras, siempre esta ocurriendo algún inconveniente del que hay que salir, que harán en todo momento, que el interés por la narración no decaiga, ya que  en definitiva esta es una gran aventura con todos los ingredientes para pasarlo muy entretenido con una lectura en la que se disfruta, se aprende y se reflexiona, que viniendo de un libro es de agradecer.

Puede que mis palabras al final se queden cortas para describir todo lo que Las islas de Poniente contiene y puede ofrecer al lector, pero un viaje de semejantes características, con aquellas condiciones y el misterio que envuelve a lo que ocurrió con aquellos aventureros,  tiene mucho que contar pero mientras más se diga menos capacidad a la sorpresa  deja uno a los futuros lectores.

No me queda más que recomendar su lectura, que tiene todo lo que este género de aventuras y de ficción histórica puede ofrecer  para hacer disfrutar al lector. Una buena trama que en todo momento pondrá a los lectores en vilo sobre el  destino que  deparará a los personajes y sobre el final que dará el autor a toda esta historia. Una  buena narración, con un lenguaje muy bien trabajado que hace que vivíamos mucho más el ambiente de aquellos siglos, donde cualquier viaje era una odisea épica y una gran aventura en condiciones muy precarias en la mayoría de los casos.

                                                            

Autor:

Julio Alejandre nació en Madrid allá por los años setenta, donde estudió Magisterio y más tarde Pedagogía. Después de unos años dedicado a la enseñanza, se marchó a Centroamérica para trabajar como cooperante con refugiados de guerra, y allí permaneció más de una década. En la actualidad reside en Extremadura y forma parte de un equipo de Orientación Psicoeducativa.
Ha obtenido premios literarios en certámenes nacionales e internacionales, y ha publicado los libros Héroes, tumbas y libros perdidos, Seis mil lunas Reporte de una boda y un entierro, y es autor del blog «La otra literatura». y tiene una interesante página personal El blog de Julio Alejandre
Es un placer hablar con María Sirvent. Su tono de voz es cálido, su hablar pausado hacen que uno se relaje escuchándola hasta el punto que en algunos momentos la entrevistada se convierta en entrevistadora por cierto afán obsesivo por saber que impresiones ha dejado su libro en quien lo ha leído. Al final tengo que rendirme ante ella y confesar intimidades y sentimientos despertados con una novela que si bien no es coral se le acerca bastante, con unos personajes que yo creía cubiertos por una pátina de tonos grises y que acabé convencido que son una tropa de luchadores natos en pos de una vida que quieren vivir a su manera.

Es duro nacer en un pueblo donde no hay muchas esperanzas de progreso y donde el tiempo y las costumbres parecen anclados al mismo lugar durante toda una eternidad. Este libro es original como su estilo, un estilo que sorprende porque se revela en muchos momentos a lo que los lectores clásicos estamos acostumbrados, pero que atesora momentos brillantes y mucho sobre lo que reflexionar porque al fin y al cabo la vida de sus personajes no contienen nada que no puedan contener las nuestras. 

"Esta es una novela que he escrito en un año y he corregido a lo largo de nueve"



Libros en el petate: Buenas tardes María. En primer lugar felicitarte por esta novela la cual me ha gustado mucho y me he encontrado una lectura que ha sido algo distinta a las que suelo estar habituados a leer.

María Sirvent: Gracias. Ese comentario ya me lo han dicho antes y en tu caso a qué te refieres con eso.

L.P: Me refiero a que entre mis lecturas habituales encontramos novela histórica, novela negra, etc y con Los años impares me he encontrado una novela original, que me ha hecho reflexionar y todo un placer su lectura porque tiene un estilo valiente y algo fuera de lo común.

L.P: Una curiosidad María. Publicaste en el 2010 y hasta este 2020 que ha salido este libro a la luz no has publicado nada. ¿Qué ha pasado durante estos diez años?

M.S: Parece que me haya ocurrido algo durante todo este tiempo (risas). Cuando publiqué en 2010 la primera novela, unos meses después comencé a escribir este libro con mucha obsesión y dedicándole muchas horas y en nueve o diez meses la tenía prácticamente escrita entera. Fue entonces cuando me mudé a Madrid y ese cambio de ciudad  afectó a mi ritmo de escritura hasta tal punto que me sacó de la novela Reconozco que nunca he dejado de lado la historia pero el trabajo primero y la maternidad después han hecho que  me haya costado avanzar porque yo no soy una persona de escribir solo los fines de semana. Puedo decirte que la he escrito durante un año y la he corregido durante nueve.

L.P: Se puede decir que has vuelto con fuerza porque he leído por ahí que ya estás trabajando en la tercera.

M.S: He empezado con ella y me gustaría tener mucho más tiempo disponible para dedicarle pero en mi caso es una cuestión puramente de tiempo.

L.P: ¿Y hay diferencia como escritora  entre la María Sirvent de aquel 2010 a esta del 2020?

M.S: Esta está mucho mejor escrita porque ha pasado un filtro año tras año durante todo el tiempo que he estado trabajando en ella y a pesar del tiempo que ha ido transcurriendo en ningún momento he cambiado de opinión con respecto a la calidad de lo que había escrito.

L.P: La novela se llama “Los años impares” y en la novela hay un momento en la que un personaje dice que “los años impares son los mejores” yo estoy de acuerdo con esa afirmación. De donde te viene la idea para titular así esta novela.

M.S: Pues fíjate que durante todos estos años he estado trabajando con la novela sin ponerle ningún título y fue al final cuando se nos ocurrió ponerle Los años impares a raíz de esa conversación que mencionas y que tienen dos de los personajes de la novela cuando uno intenta animar al otro y  pensamos que esa frase era perfecta ya que quedaba un título como muy literario.

L.P: Recordando tu anterior novela, viendo aquellos personajes y comparándolos con estos me da la sensación de que tienes simpatía por los perdedores o cierto interés en retratarlos.

M.S: ¿Te parece a ti eso?

L.P: A mí me lo parece.

M.S: Yo no los llamaría perdedores puesto que son personas que en ningún momento dejan de luchar. Si es verdad que los conceptos de ganar, perder, fracasar, triunfar, sobrevuelan a todos los personajes a lo largo de la novela y es una reflexión que queda ahí. ¿Qué es el fracaso? Para mí el fracaso es lo normal y no porque yo considere que este bien fracasar sino porque triunfar lo que se dice triunfar en el sentido literal de la palabra no es algo que hagamos a diario y en todo momento. No vamos cumpliendo todos nuestros sueños, ni vamos haciendo lo que nos da la gana en todo momento.

L.P: Yo en este caso diría que fracasar es no intentarlo y tengo que reconocer que Nieves, una de las protagonistas no para de intentarlo en todo momento.

M.S: Es bonito ver como una persona lo intenta una y otra vez con la ilusión con la que lo hace ella y para mí lo importante no era mostrar en la novela si triunfaba o no. Lo importante era reflejar que a pesar de todo es un personaje que no sucumbe en ningún momento.

L.P: Por eso mismo quiero preguntarte que llega a detonar el germen de una novela como esta, con una historia tan curiosa y tan profunda a la vez para que tú digas  “voy a escribir sobre esto”.

M.S: Yo en un principio no sabía sobre que iba a escribir y fue mientras me servía un café en un bar de Mallorca cuando conocí a Manolo, un camarero ya mayor, muy profesional pero algo cansado. Escribí esa misma noche el comienzo del capítulo uno describiendo a Manolo. Eso fue en el 2008 cuando yo aún no había escrito nada y fue tras publicar mi primera novela, volviendo de Barcelona que escribí del tirón el capítulo dos hablando sobre una joven y ya envalentonada decidí unir a estos dos personajes tan diferentes y ver hasta donde llegaba. Alternando a uno y otro fue que alrededor de ellos fueron apareciendo más personajes y me obsesioné por completo  por la historia que no había quien me sacara de casa durante los ocho o nueve meses seguidos en los que no existía nada más que la historia que estaba creando.

L.P: Me equivoco sí creo intuir que tu estilo narrativo está influenciado por tus gustos literarios.

M.S: Está influenciado por el lenguaje que yo he vivido en mi familia a la hora de contar las cosas. Esa forma que tiene mi madre de reírse con los sucesos que le suelen ocurrir porque ella es una auténtica contadora de historias.  Estoy influenciada por eso, por mis amigos y los libros que me han gustado mucho y que en aquel momento leía como los de Goran o Goethe.

L.P: Hablamos de personajes. En esta novela hay bastantes y muy variopintos pero te confieso que aunque sale poco a mí por una decisión que toma en un momento determinado de la novela  me resultó muy interesante y no es otro que Howard. ¿Por quién siente predilección María Sirvent de entre sus personajes?

M.S: Creo que me quedo con Manolo porque además es un poco el centro de toda la historia. Con Nieves me he reído mucho y sufrido mucho. Finalmente me quedo con Manolo, Nieves y Paca que además son los que más desarrollados están en la novela.

L.P: manolo tiene una vida gris y algo triste pero creo que en el fondo es un hombre feliz con el papel que desempeña en la vida.

M.S: Me alegra que me digas eso porque Manolo está quieto, no hace nada pero a lo mejor es porque él no quiere.

L.P: Efectivamente, piensa que su trabajo dentro del hotel es lo más importante del mundo y quiere creer que sin él, todo lo que depende de su puesto en el hotel se va al garete. Se da la importancia que quiere darse y se da mucha aunque luego en su vida no salga de esas cuatro paredes.

M.S: Hay que darle la importancia que tiene porque Manolo en el fondo está haciendo lo que quiere. Yo lo dejo en el aire y que cada uno lo interprete como quiera.

L.P: María ¿es los años impares una novela donde escondes más de lo qué dices?

M.S: ¿Por qué me dices eso?

L.P: Porque este libro no puede leerse del tirón sin pararse a reflexionar lo que significan muchas de las escenas que entre sus páginas se desarrollan.

M.S: La novela está muy corregida y supongo que me gusta usar un lenguaje que se pueda fácilmente leer pero los temas que contiene este libro son cuestiones que nos afectan a todos y a poco que te sientas identificado con alguno de los personajes y tengas algo de empatía tienen que tocarte la fibra.

L.P: Me he dado cuenta de que la música está en toda la novela ¿Por qué?

M.S: La música está en toda la novela porque es parte de la vida de Nieves, de la vida de Adela cuando era pequeña, de la vida de José Antonio, de Sastre y entonces es inevitable que la música aparezca por todas partes en la novela.

L.P: Pero no es por un motivo en concreto personal.

M.S: No, lo pedían los personajes, yo no tengo nada con la música.

L.P: ¿Se pregunta María Sirvent como lo hacen sus personajes todos los días sí te mereces algo más?

M.S: Buena pregunta.

L.P: Reconozco que esa escena en el libro me ha dejado marcado. Esa conversación entre Manolo y Sastre es brillante.

M.S: Yo creo que un poco si me lo pregunto y quiero pensar que me merezco algo más. Decía Lorca que “solo el misterio nos hace vivir” o lo que aparece en una parte del libro “la vida es como una piñata que siempre está llena y siempre puedes darle golpes” y eso es cierto porque hasta que uno no se muere la piñata está llena y siempre tienes posibilidades de romperla para ver que cae.

L.P: Pues yo no me lo planteaba y es algo que a partir de ahora voy a tener que preguntármelo más a menudo.

M.S: Me alegro mucho de que sea gracias a mi libro de que por lo menos te lo plantees porque es algo a lo que no estamos acostumbrados.

L.P: Es un libro muy interesante y está lleno de cosas sobre las que reflexionar y te reconozco que por ese momento me ha merecido la pena leerlo.

M.S: jajaja me pones los pelos de punta jajaja, muchas gracias

L.P: En serio lo reconozco es un libro que me ha hecho reflexionar más de lo que me esperaba. Estoy muy contento con su lectura por eso yo te voy a dar las gracias como lector y ya si me lo dedicas para mi tendrá mucho más valor.

M.S: Claro que sí, muchas gracias por tus palabras.



                                                          






Los años impares es una original y singular novela que mezcla con acidez e ironía situaciones absolutamente divertidas con otras absolutamente melancólicas. María Sirvent nos ofrece un relato en el que personajes de carne y hueso, entrañables todos y perfilados maravillosamente, nos acercan a un mundo casi perdido y un fresco sobre la España contemporánea, con una crítica que va desde la sociedad al arte actual, pasando por los concursos televisivos y la música.