En verano bajan las novedades pero el ritmo de lecturas no disminuye porque no hay viaje, playa o rato de piscina que se lleve mucho mejor con un buen libro. Es buena época para probar géneros nuevos, lecturas cortas y fresquitas aunque para gustos los colores y lo interesante es leer y disfrutar.


Una portada atractiva y una faja con palabras cono legendaria, épica o Juego de Tronos es motivo más que suficiente para que a uno le puedan las ganas de indagar, descubrir y conocer la lectura a la que van dirigidas esas palabras y por ello, gracias a Laky y Albanta con una nueva lectura conjunta más hemos aprovechado para conocer la primera entrega de una trilogía que se desarrolla en un mundo que mezcla distintos elementos de las historias de aventuras que siempre han gustado tanto.


Título: Darien. El imperio de sal.
Título original: Darien. Empire of salt.
Autor: C.F. Iggulden.
Traducción: Antonio Prometeo Moya.
Editorial: Duomo Ediciones.
Año: 2019.
Género: Fantasía Épica. 
Páginas: 366 páginas.
ISBN: 9788417128012




Sinopsis:


La ciudad de Darien se encuentra en el corazón de un imperio a punto de extinguirse. Doce familias mantienen el orden gracias al control del monarca, a las alianzas y a las intrigas, aferrándose a una paz voluble que se desmorona. Los habitantes de la ciudad
soportan una realidad que no pueden cambiar.
Sin embargo, viejas disputas desembocan en un complot para matar al rey, una conspiración que convocará a seis forasteros a la ciudad: Elias Post, un cazador, Tellius, un viejo espadachín expulsado de su hogar, Arthur, un niño que no habla, Daw Threefold, un chancero y jugador, Vic Deeds, mercenario sin remordimientos, y Nancy, una chica cuyo talento podría ser la ruina de todos.
Su llegada a las murallas de la ciudad con el ocaso desatará una serie de acontecimientos explosivos. Antes de que el sol vuelva a levantarse, juntos forjarán el destino del Imperio de sal.


Impresiones:


Un imperio en decadencia, una ciudad como centro neurálgico de todo, donde conviven un rey que más bien es un títere que comienza a estorbar y que se las tiene que ver con una serie de familias que viven en una conspiración eterna en pos de su beneficio particular. Como invitados seis personajes que nos serán presentados por parejas que llegarán a la ciudad con un destino común, el de acabar con el rey actual en medio de un juego de intrigas y aventuras que prometen dotar a la saga de ingredientes suficientes para que los lectores disfruten de lo lindo.

Como os he dicho Darien, El imperio de sal es una primera entrada de una saga de tres libros. Se nota que tendremos que leer las siguientes entregas para disfrutar del conjunto de la historia porque aunque esta cierra algunos temas, los principales quedan abiertos y en este se nota o se echa en falta, cierta información que imagino tendremos que encontrar más adelante. Esto puede ser negativo o positivo según los gustos del lector pero comprendo que este mundo y sus personajes son muy complejos para desarrollarlos en una primera entrega.

Destaca por un estilo que logra meter desde el primer momento al lector en la trama a través de la descripción del mundo de Darien. Sin excederse en descripciones pero dando los suficientes detalles para que compongamos un cuadro en nuestra cabeza de cómo puede ser el escenario descrito. Un mundo que no paramos de imaginar y de retocar en nuestra cabeza gracias a que el autor va metiendo elementos que cambian la cronología y juega a crear un mundo que es una mezcla de muchos teniendo cabida pistolas, cuchillos, sarracenos, pistas de atletismo, etc. Esta parte me ha gustado muchísimo porque me hacía constantemente poner a funcionar mi imaginación.

Los personajes son interesantes, bien presentados y saben ganarse su hueco en la trama para aunque sabemos que de algunos de ellos tal vez lo mejor aún este por llegar en nuevas entregas.

Curiosa la manera de introducirlos en escena por parte del autor, el cual los presenta por parejas y en una especie del ying y el yang, uno que aparentemente tiene dones naturales con alguien que destaca por tener un poder sobrenatural. Estos personajes se verán envueltos en el complot para matar al rey y en esta entrega nos llevará a conoceros y dejarlos a las puertas de las murallas a la espera de conocer más sobre su misión.

Dividido en dos partes, en la primera, algo más pausada, el autor nos presentará a los personajes y  dará pinceladas del mundo donde viven. Aquí si tengo algunos peros puesto que en ciertos momentos cuesta trabajo descifrar algunas palabras o elementos de la vida cotidiana de los personajes.

En la segunda, mucho más ágil la historia se vuelve más trepidante y el autor va preparando el camino para cerrar el primer libro y preparar el camino para que en siguientes entregas descubramos más de estos personajes, su historia y su mundo.

Una historia a la que hay que tener paciencia porque en algunos momentos tarda en darnos lo que queremos o nos deja con ganas de más pero que resulta original y con unos personajes bastante atractivos. Yo he tomado la decisión de que  merece la pena completar la trilogía porque como se suele decir, lo mejor está aún por llegar.




Autor:





Conn Igugulden (seudónimo) nació en Londres en 1971 y estudió Filología Inglesa en la Universidad  de Londresy fue docente durante siete años, hasta que decidió dedicarse a la escritura de manera exclusiva. Irrumpió con fuerza en la escena literaria con sus novelas históricas, conviertiéndose en un de los autores más leídos del momento. Sus libros combinan imaginación, historia y aventuras. Ha escrito sobre Gengis Kan y el Imperio romano, entre otros temas. Su serie de novelas históricas Ka guerra de las Dos Rosas tuvo una gran acogida de publico.  




Daniela no descansa en verano y se ha llevado lectura en sus vacaciones para disfrutar de la playa. Con doce años se ha enfrentado a una lectura para todos los públicos y ha salido bien parada de la experiencia. Puede que el baloncesto no sea su pasión pero sin lugar a dudas ha podido experimentar a través de la lectura que le esperan muchas aventuras a su edad. De momento, por sus palabras, sabemos que ha sacado varias lecturas positivas de Kolia.



Cuando ves la portada del libro, sabes que va a girar en torno al baloncesto, ya que una pelota de basket centra toda la atención. Y es que este deporte es la ilusión del protagonista de la novela. Kolia, Jon Kolic, cuenta la vida de un joven de 14 años que mide 2 metros y que sueña con jugar en la NBA. Juega a diario con sus amigos en el patio y en su equipo, el Tizona de Burgos. Y es bueno, tan bueno que pronto los grandes equipos se fijan en él. Y cuando ya tiene su futuro más o menos formado, ocurre algo que hará que sus planes cambien y que tenga que enfrentarse a nuevos retos y afrontar casi como un adulto, situaciones bastante duras.

En su aventura contará con la ayuda de su familia y sus amigos. Su padre ha sido un reconocido jugador de baloncesto y su madre campeona olímpica de voleibol; su hermana Katy se convertirá en su gran amiga. Guz será como un hermano para él y uno de sus grandes apoyos. Y luego está Vega… porque el baloncesto es lo más importante en la vida del protagonista, o casi, porque en esta historia hay muchos “casi”, y uno de ellos es Vega, el primer amor, el primer beso.

La lectura de este libro ha sido amena y sencilla. Frases cortas, de fácil lectura. Muy entretenido. Está escrito como si fuese el diario de Kolia, como si lo escribiese un chico de 14 años. Y esto me ha llamado la atención, que el autor, siendo un adulto, sea capaz de meterse tan bien en la mente de un adolescente.

Aunque yo no sea muy fan del baloncesto, se nota que el autor del libro controla este deporte y casi he podido ver cómo eran las jugadas de las que hablaba. Así que supongo que los lectores que sean fans del baloncesto, disfrutarán aún más de lo que yo lo he hecho.

Kolia me ha gustado mucho porque me ha enseñado que aunque las cosas no salgan como uno quiere, si sigues intentándolo, puedes conseguir lo que te propongas. Y es que, como cita el autor a Michael Jordan, “algunas personas quieren que algo ocurra, otras sueñan que pase, otras hacen que suceda”. Y lo que menos me ha gustado, es quedarme con la duda de lo que ocurrió en el último partido. Pero espero que ese sea el principio de un segundo libro sobre Jon Kolic, Kolia.


Lo que en un principio iba a ser media hora terminó convirtiéndose en una hora de entretenida conversación donde casi nos olvidamos de las preguntas y  respuestas, convirtiéndose nuestra charla en un intercambio de opiniones y pareceres sobre unos cuentos, como a su creador le gusta denominarlos, que son auténticas obras de arte capaces de despertar los sentimientos más aletargados de cualquier lector. 

Con este ya son cuatro los libros que he leído de Andrés Pérez Domínguez y reconozco que tiene una pluma que hasta ahora no me ha defraudado, todo lo contrario, ha convertido su bibliografía en una asignatura pendiente que tendré que ir saldando poco a poco para quedar en paz con mis deseos.



Claro, conciso y desde luego sin tapujos. Así es el autor  de La letra pequeña, una pequeña joya la cual recomendé hace unas semanas (pues ver la reseña aquí) y que no deja indiferente a nadie que no posea la suficiente sensibilidad para reconocer en estas diez historias combustible para alimentar la máquina de hacer brotar sentimientos y reflexiones.



¿Qué tienen en común una mujer a punto de abandonar a su marido adúltero y la discusión de una pareja durante una escapada romántica? ¿Y un hombre ansioso por que su mujer vuelva con él y dos desconocidos atrapados en un montacargas? Lo mismo que el marido que lleva a cenar a su esposa al restaurante donde quince años atrás le pidió matrimonio o los dos amigos que asisten a la presentación de una novela. Ni más ni menos que el tipo que se ha quedado solo por culpa de su afición al buen comer y el enamoradizo empleado de una floristería. O el abogado cuya vida se derrumba por la llegada al bufete de un inquietante novato y el hombre que emprende un viaje para buscar a su mejor amigo y a su exnovia.
Todos saben que en la vida, como en los contratos, anida una incómoda y a menudo cruel letra pequeña. Aunque lo hayan descubierto demasiado tarde.



Libros en el petate: La vida posee esa letra pequeña de la que hablas en tu libro y además le da título. Una letra pequeña que en algunas ocasiones no vemos o no queremos ver pero que forma parte de nuestro día a día. ¿Qué significado tiene la letra pequeña en este libro dicho por ti Andrés?

Andrés Pérez Domínguez: La letra pequeña es lo que no te cuentan de la vida o quizás siendo más preciso, lo que no imaginabas de la vida.
Al principio crees que todo es posible y esa postura está bien porque el optimismo es un motor muy importante para afrontar el día a día, pero cuando vas cumpliendo años te vas dando cuenta que las cosas no son como tu pensabas sino que además no suceden como lo habías imaginado. Esto no quiere decir que necesariamente sea malo, pero generalmente las cosas son diferentes.
La letra pequeña y aquí si hablo en negativo es lo que descubrimos que no es tan bonito y que siempre está ahí y que dependiendo de lo que hagas, antes o después te puede pasar factura.

L.P: Entonces estamos rodeado de letra pequeña.

A.P.D: Sí. Fíjate que todos los cuentos tratan si no de la decepción, del descubrimiento de cómo es la vida de verdad. Que el matrimonio y el trabajo tienen momentos que no son tan bonitos y eso es la letra pequeña que hay que tener en cuenta y con la que hay que convivir. 

L.P: Andrés lo que dices me da a pie para preguntarte ¿cuál es la letra pequeña de un escritor?

A.P.D: Ser escritor es maravilloso y desde fuera se ve muy glamuroso y algo verdaderamente envidiable y de hecho lo es, pero también tiene mucha servidumbre y muchas horas de soledad, mucha incertidumbre, frustración y amargura. Todo eso es su letra pequeña  aunque esto no quiere decir que sea lo único ni mucho menos sino que hay que tenerlo en cuenta y aprender a vivir con ello.

L.P: Me surge la curiosidad por saber  qué es lo que desencadena esta selección de relatos. Parte de una propuesta, una idea sobre la que escribir o una necesidad.

A.P.D: No tiene nada que ver con eso. Son cuentos que tenía en un cajón de mucho tiempo atrás y a los cuales no había podido dar salida en forma de libro con las editoriales con las que suelo publicar. La realidad es que cuando quieres publicar un libro de cuentos tu agente resopla, los editores que normalmente publican novelas miran para otro lado o te dan largas porque no son tan rentables como las novelas y son mucho más difíciles de vender. Un día hablé con Triskel, les mostré los cuentos y les convenció el proyecto y me dieron la oportunidad de publicar el libro. Con el tiempo al leer los cuentos cuando se iba a publicar me di cuenta que había un hilo común entre todos ellos y me sorprendió porque yo no los había escrito así deliberadamente buscando un conjunto sino de forma independiente pero he de reconocer que a la hora de escribir hay una serie de temas que a mí me tocan más que otros como escritor.  Son temas de parejas, triángulos amorosos, la decepción de la vida, la rutina, el tedio. Con los cuentos, al final puedes dar tu visión muy clara y muy exacta aunque sea de una manera metafórica o simbólica de la vida, de como ves el mundo.

L.P: ¿Han ido directamente del cajón a la imprenta?

A.P.D: Como te decía, estos cuentos ya existían y lo que he hecho ha sido recopilarlos y mandárselos a la editorial. Lo que si he hecho es un trabajo muy importante de corrección y de pulido porque hay cuentos tienen algunos años y mi idea de lo que es escribir bien, va cambiando con el tiempo. Es un libro que ha tenido un proceso de podado que ha dejado al final el número de páginas en unas  ciento treinta cuando partió de ciento sesenta. En este libro hay relatos como Ojos tristes que ganó el Premio Internacional Max Aub, uno de los certámenes de cuentos  más importantes que se convocan en castellano en el mundo y Duarte por ponerte otro ejemplo ganó el Premio de novela corta Tierras de León.

L.P: Por curiosidad. ¿Se han quedado muchos en ese cajón?

A.P.D: Tengo algunos aún y en 2009 publiqué El centro de la tierra uno de los diez finalistas del Premio Setenil, un premio que se da al mejor libro de cuentos publicado en España, y que fue editado por  Paréntesis, una editorial de Sevilla que desapareció. De este  libro que tengo los derechos y  espero publicarlo en el futuro junto con otros cuentos que tengo nuevos.
Te puedo decir que llevaba tiempo sin escribir cuentos y gracias a la corrección de La letra pequeña me he animado de nuevo a escribir narrativa corta y es algo que no pienso dejar aunque el mercado demande otro tipo de géneros. 

L.P: La gente quizás teme a los libros de relatos porque en toda recopilación no siempre el conjunto mantiene el mismo nivel y uno llega a encontrarse relatos que superan con creces a los otros. En La letra pequeña según mi opinión no ocurre eso y uno llega a encontrarse en serios apuros para elegir de todos un favorito. Un libro con un puñado de relatos que poseen una potencia muy equilibrada en su conjunto. 

A.P.D: Te agradezco ese comentario porque es totalmente cierto. En los libros de narrativa breve el lector tiene que ser más avezado y no entiendas esto como un comentario elitista. Hay que leer con un poco más de concentración e interés y eso te proporciona un mayor disfrute y además está el hándicap que algunos lectores tienen de cambiar con cada cuento a una  historia diferente.

 A pesar de todo, siempre he seguido escribiendo cuentos porque es un género que me encanta y me hace crecer mucho como escritor porque en la literatura no todo debe ser rentabilidad y con esto no quiero decir que no me guste vender libros pero para mí, lo importante es que haya un trabajo bien hecho y que mi carrera se vaya viendo en conjunto. Yo empecé con mis cuentos y mis lectores más antiguos y lo digo con orgullo, me consideran un cuentista y yo creo que eso es una virtud que se puede aplicar a mis novelas porque de hecho muchos de mis personajes nacen desde uno de mis cuentos

L.P: Tienes un cuento favorito porque a mí me resulta complicado quedarme con uno solo.

A.P.D: Personalmente uno de mis  favorito es el segundo que se titula Luna de miel porque es uno de los más difíciles de hacer. Es un cuento con muy pocos elementos y los cuentos cuantos menos elementos manejas en ellos más complicados de escribir. En este caso es una pareja que está en una habitación y a partir de ahí y sin más elementos tienes que construir toda una historia a partir de una conversación entre los dos.

L.P: Salvando pequeños detalles que existen entre los cuentos, uno lee estos relatos y bien podría parecer que estamos antes los mismos personajes que interactúan en historias que se suceden en el tiempo. 


A.P.D: Pues no lo había visto de esa manera y ahora que me lo comentas puede ser perfectamente. Esa es otra de las maravillas de la literatura, hay cosas de las que el autor no es consciente y el lector si lo es. 

L.P: Decías en una entrevista en Canal Sur que es distinto a la hora de escribir enfrentarse a una novela, un trabajo de largo recorrido que a un cuento. Del primer caso al segundo ¿cambia tu estilo?

A.P.D: Depende porque un cuento te permite cosas que una novela no y viceversa. Mi estilo es el mismo siempre pero yo voy adaptándolo de una forma no consciente porque me lo va pidiendo la historia y eso es algo intuitivo según lo que requiera en cada momento la historia como te decía. 

L.P: Un tema que ser repite en este libro de relatos es la infidelidad. ¿Es por algún motivo?

A.P.D: No, por nada en concreto (risas)

L.P: No te lo pregunto a título personal. Quizás es porque es un tema que te disgusta. 

A.P.D: Tal vez porque es un detonante muy potente y eso hace que se desencadene muchas cosas y que los sentimientos estén a flor de piel algo que se refleja muy bien en El tiempo detenido, o también por ejemplo en Ojos tristes.

L.P: El tiempo detenido es otro ejemplo más de final donde el lector es capaz de inventar más de una conclusión  o hipótesis diferentes.

A.P.D: Pues la verdad es que ahora que me cuentas tu interpretación del final te confieso que yo no lo había escrito pensando en lo que me dices pero es una idea tan buena como la que yo tuve cuando lo escribí. 



L.P: Cómo describirías a tus personajes. Yo a simple vista veo todo un repertorio de perdedores.

A.P.D: Los buenos personajes son aquellos que son como tú y como yo. Gente que es absolutamente normal pero que las circunstancias que viven son extraordinarias. Es decir podemos ser el malo de una novela en un mal día nuestro, pero podemos ser héroes si las circunstancias son favorables.  Mis personajes en este libro no diría que son perdedores, son gente que se han dado cuenta o han descubierto qué es la letra pequeña.

L.P: Pues entonces te diré que me veo de protagonista en el cuento La mesa coja.

A.P.D: Ese cuento es muy bonito y de hecho es el que inspira la portada del libro.

L.P: Te lo digo porque aunque cualquiera de los que relatos del libro puede ser una historia real, considero que esa  para mí precisamente  es la más real de todas.

A.P.D: Ese cuento es una metáfora muy sutil de lo que es la vida. Una historia donde uno de los protagonistas quiere que todo sea perfecto y que lleva a su chica a un restaurante pero de pronto la mesa cojea. Una metáfora preciosa que lleva mucho implícito. 

L.P: Cuentos donde hay amor, desamor, pero hay una frase que me ha impactado muchísimo y que es “en el amor y en la vida tienes que dejarte engañar sino quieres estar enfurruñado”.

A.P.D: ¿No crees que es cierto? Otra vez volvemos a la letra pequeña. Con el tiempo te das cuenta de que en la vida no puedes obligar a nadie a que sea como tú quieres que sea. A que te traten como quieres que te traten porque para  cada uno vive la vida  de una forma diferente. Al final, a la gente la tienes que querer con sus aciertos y con sus fallos o te quedarás solo. Por eso lo de dejarte engañar porque a veces no queda otro remedio. 

L.P: Para terminar pensando en lo que has ido diciendo off de record intuyo que algunos de estos cuentos algunos están inspirados en circunstancias reales.

A.P.D: El cumpleaños surge de una experiencia personal en la que hace muchos años una mujer muy mayor me llamaba constantemente por teléfono recriminándome creyendo que era su hijo de que no la llamara y cada vez que intentaba explicarle que yo no era su hijo me colgaba sin tiempo a convencerla.

L.P: Ese cuento tiene detalles preciosos Andrés.

A.P.D: Es lo que te decía, el escribir te permite ordenar la vida y encontrar explicación a cosas que no tienen otra explicación. Yo no le encontraba explicación a lo que me ocurría con aquella mujer y se la di a través de un cuento.

Dibujos animados surge por una historia que me contaba mi madre sobre mi algo que una vez le dijo mi abuelo y ese recuerdo yo lo convierto en literatura y creo que eso es una de las cosas más bonitas de la literatura.

L.P: Andrés ha sido un verdadero placer por partida doble, leer tu libro y tener esta conversación.

A.P.D: Gracias a ti por compartir conmigo la interpretación de tu lectura.

Una nueva propuesta ha llegado al blog y no he podido resistirme. Crimen e historia de la mano en lo que parece a simple vista, una interesante historia de ficción que se desarrolla en el marco de las conjuras y tracciones en la ciudad de la antigua Roma.

Lectura para estos días de playa, piscina o amenizar ese viaje en tren o autobús hasta los lugares de destino.


Pronto os traigo mis impresiones pero si mientras tanto queréis conseguirla y hacer de ella una de vuestras lecturas de verano abajo os dejo el enlace.  






Título: El crimen del centurión.
Autor: José Enrique Vazquez. 
Editorial: Autopublicado.
Género: Novela historica de ficción, thriller. 
Páginas: 200 páginas en formato digital.










Roma, año 81 d.C. Tito es emperador, y pretende realizar ciertas reformas que perjudicarán a parte de la nobleza. Su hermano Domiciano encabeza la oposición en la sombra. Tres hombres están dispuestos a todo para evitar una conjura que acabe con su vida. Varios crímenes ilustran y sirven de paisaje para relatar cómo los romanos amaban, mataban y morían en esa época.


                                                       
Hace poco os comentaba que Cuerpos malditos había sido una de las mejores lecturas delos últimos meses. Una historia dura, violenta y llena de frustración que a pesar de todo merece la pena leer porque pienso que con este tipo de lecturas uno crece como persona y te aportan algo tan importante como la reflexión, la capacidad de comprobar que hay que juzgar menos y razonar más.  Pasé un rato muy agradable con su autora Lucía Baskaran, hablamos de temas relacionados con el libro, algunos de los cuales eran puntos de vista  o razones por las que había escrito su novela y que me ayudo a disfrutar mucho más de esa lectura reciente. 

¿Viste tu vida pasar por delante de tus ojos antes de morir? ¿Era yo la protagonista de alguna de esas imágenes? ¿Cuál fue tu último pensamiento? ¿Llegaste a quererme alguna vez? ¿Para quién eran esas flores?

Martín murió hace más de un año y Alicia no deja de hacerse esas preguntas, atormentada por el recuerdo de quien fuera su prometido. Apenas tiene veintiocho y ya es viuda, pero en los arcenes de su luto aguardan una nueva pareja, el reencuentro con su mejor amiga y el fantasma de una madre ausente.

Cuerpos malditos es una novela breve y áspera sobre cómo nos transforman las pérdidas. La historia de una mujer que busca rehacer su vida al tiempo que ahonda en el pasado para desenredar los motivos de su infelicidad: una adolescencia marcada por la aparición del deseo, la violencia, la dificultad para reconocer su propio cuerpo y las heridas del primer amor y del primer desengaño. 

Lucía Baskaran escribe sobre la asfixia de las familias, el cuerpo y la amistad con la brutal elegancia de quien entiende lo humano.




Libros en el petate: En una entrevista te  preguntaban en referencia a tu anterior novela “Partir” si creías que hablar sin tapujos  de sexo y  orgasmos femeninos podía molestar y respondías que mientras siguiera molestando habría que seguir escribiendo. Leyendo “Cuerpos malditos” yo te pregunto, seguimos sin cambiar o hay esperanza.

Lucía Baskaran: Rearticularía eso y diría que si no le molesta a nadie es que muy bien no lo estás haciendo. Cuando escribes algo siempre te expones a la crítica y por supuesto que no le va a gustar a todo el mundo y cuando hay algo de género y es una mujer la que escribe por supuesto que molesta más. Me sorprende que con el tema de la masturbación femenina haya aún gente que se moleste cuando es un tema que se ha tratado en la literatura, quizás no en España, pero si en otros lugares y eso me hizo reflexionar y pensar que si es un tema que fuera de mis círculos no sienta bien es un tema que aún se debe debatir.

L.P: Creo que es un tema que debería verse como normal y mientras más hablaba sobre feminismo con autoras como Patricia Escalona, Luna Miguel o autores como  Iván Repila cuya literatura es necesaria para que uno pueda leer sobre estos temas sin que te sorprenda y llegue a verse como algo normal. Mientras una escena en un libro donde un varón se masturba nos pueda llegar a resultar divertida  y en otra donde lo haga una mujer nos escandalice o ruborice creo que algo va mal.

L.B: Desde luego que ahí hay una lectura de género que hacer y es verdad que hay muy poca información en torno a la sexualidad femenina la cual aún es objeto de debate público y mientras nos sigan clasificando entre vírgenes y putas, todo lo que sea expresar el propio deseo sin que intervenga la mirada masculina sigue generando polémica. Es terrible pero es así.

L.P: Leyendo “Cuerpos malditos” me he sentido identificado en algunos pasajes con su protagonista Alicia, en algunos momentos de su  vida, en lo que piensa, en sus contradicciones. Eso me ha hecho pensar que de alguna u otra forma Alicia somos todos.

L.B: Para mi es importante que los personajes tengan contradicciones ya que si carecen de ellas son solo clichés.

L.P: Te lo preguntaba porque no hace falta ser mujer para identificarse como Alicia.

L.B: Por supuesto. Hay rasgos en los que cualquier hombre se puede identificar con Alicia porque al final es una mujer que empieza con una perdida, todos conocemos lo que es una perdida porque es algo inherente al ser humano que es perder a alguien y no tiene que  ser por una muerte como le ha pasado en este caso a Alicia sino por una ruptura amorosa. La muerte y el dolor es algo con la que todas y todos convivimos.
Alicia es una joven que experimenta la sexualidad con su mejor amiga del colegio. Siente que la opinión pública no la ve con buenos ojos y por eso cuando la abandona su madre y encuentra a Martín quien se convierte en su pareja cree haber encontrado el mundo perfecto y estar viviendo la vida correcta, en una historia que ella misma se cuenta para poder sobrevivir y construir su personalidad a través de ser la novia de Martín, la que todo el mundo juzga como la ideal por eso parto de esa premisa y Martín muerte dejando a Alicia sola y que  tenga que preguntarse que una vez muerto su pareja quién es ella.

L.P: Por eso el título de Cuerpos malditos, por esa constante lucha por ser la persona que realmente quiere ser.

L.B: Es no solo la vuelta a la niña sino a la mujer salvaje, a la mujer sin domesticar, a la que aún los mandatos de género no le afectan. Alicia niña es una chica salvaje aunque termina siendo domesticada.

L.P: Este libro tiene capítulos magníficos y uno especialmente que me ha gustado mucho es donde hablas de la pasión, de cuando el deseo ocurre antes de la palabra y es esa palabra algunas veces el enemigo porque cuando se clasifica el deseo se rompe y entonces pasa a ser algo que está en el cuerpo a limitarlo, a ponerle nombre.    Crees que nos obstinamos en poner etiquetas a lo que deseamos.

L.B: Sí y no. El tema del deseo me interesa mucho y tiene que ver mucho con el libro. Cuando decía que las palabras limitan el deseo lo digo porque en ese momento de la novela, Alicia y Anne están descubriendo la sexualidad y aun no tienen un juicio moral sobre la sexualidad, ni tienen claro que está bien o que es punible. Dicho esto, precisamente una de las cosas que me parecen violentas de las relaciones es que no se habla de las preferencias sexuales dentro de la pareja porque hay una creencia de que si hablamos de lo que te gusta a ti o de lo que me gusta a mí, vamos a romper la magia. Para mí esto es absurdo y creo que la expresión del deseo abierta y entusiasta da mucho morbo.

L.P: En algunos momentos esta novela puede parecer dura o real. Parece que si leemos ciertas escenas en un libro tendemos a sorprendernos por la situación y en cierto modo son hechos que ocurren en la vida real. ¿Endulzamos la vida o la enmascaramos? 

L.B: Yo creo que es necesario endulzar la vida. Todos estamos llenos de máscaras porque de otra manera no podríamos vivir en sociedad evidentemente. En la vida nos salva el humor. La vida no es fácil para nadie.
Cuerpos malditos tiene mucho que ver con los demonios interiores en este caso de Alicia, de tener demonios internos y de cómo gestionar esos demonios hacia mí o hacia las personas que le rodean.

L.P: Hay un momento en el libro donde hablas de habitar un cuerpo a medias. Podrías explicar el sentido porque yo creo que en esta frase reside un poco la clave del libro o al menos eso es lo que yo he interpretado aunque este libro tiene muchas lecturas y no trata solo de un tema.

L.B: Claro. A mí me gusta que cada uno haga la suya. Eso es lo bonito de la literatura, que cada persona le toca una cosa y hace su lectura de un libro.
Habitar un cuerpo a medias tiene que ver con la otredad, con ser mujer y ser lo opuesto al hombre y nunca ser el cuerpo correcto por una parte y en el otro sentido la constante sensación de la insatisfacción. De no ser lo suficientemente guapa, lista, preparada. Ahora se habla del síndrome de la impostura de que si eres mujer tienes ese síntoma de estar constantemente siendo juzgada por todo lo que haces.

L.P: Es una locura si te digo de que además de para adultos este libro debería ser leído por adolescentes.

L.B: No. Soy profesora de inglés y te reconozco que ellos tienen una capacidad de crítica muy importante. Conozco a una profesora que de hecho lo ha recomendado a sus alumnos para que lean este libro. Hay ejemplos relacionales  en el libro que son muy interesantes de que lo lean los jóvenes y yo sería muy feliz de que los jóvenes leyeran mi novela.

L.P: Me ha llamado mucho la atención la figura que en el libro tienen las madres.

L.B: La maternidad es otro de los temas del libro porque está muy ligada  a la identidad femenina. El sistema quiere que seamos madres a la fuerza y yo con esta historia quería que esa mala madre que nos encontramos en Cristina al principio del libro tuviera al final una voz para decir que ella tenía una serie de motivos para hacer lo que hizo y que además de ser madre es muchas cosas más. Quería con este ejemplo que se deje de demonizar a las madres por no ser lo suficientemente buena madre o entregada. En Cuerpos malditos aparecen distintas madres para mostrar que no todas las madres tienen que ser el mismo tipo.

L.P: Una lectura que se me ha hecho muy fluida pero en algunos momentos me ha dado la sensación de que más que narrar analizabas.

L.B: No tanto analizar, lo que yo si tenía claro es hacer de espejo, mostrar una realidad mediante la ficción.

L.P: Me llama mucho la atención la lucha entre cuerpo y mente que sufren los personajes en tu novela.

L.B: Ese es otro de los temas del libro, la lucha del cuerpo contra la mente. Le damos mucha importancia a lo que pensamos, somos seres híper racionales que intentamos extinguir nuestros deseos y estos no tienen que ser solo sexuales sino por ejemplo querer vivir. Es en esos deseos de vida donde Alicia esta extinguida porque ella se ha empeñado en ser la novia de Martin, en querer tener hijos aunque realmente en su interior no lo quiere.

L.P: Se hablaba de la auto ficción más que de la autobiografía con tu anterior novela. En Cuerpos malditos tenías los temas pensados o te has inspirado en la realidad.

“Mis libros surgen de preguntas para las que no tengo respuesta”

L.B: La base de esta historia es una historia que me contó un amigo mío y que le pasó a unos conocidos suyos. Chico y chica se conocen en la adolescencia, se enamoran como locos y al llegar a la veintena ya tienen planes de bodas y de tener hijos. De buenas a primera el chico muere y ella se casa con su cuñado y quiere tener un hijo porque está convencida de que así va a traer al muerto a la vida. Fue una historia que me impactó tanto que pensé en cual había sido el proceso mental de esta mujer para llegar a esa conclusión y de ahí nace este libro. Normalmente mis libros nacen de una pregunta que me hago y de la que no tengo respuesta. Tengo que reconocer que no he sido fiel a la historia porque la he utilizado como vehículo para llevar a la ficción los temas que más me interesaban como la amistad entre mujeres, la familia como nido de violencia,  la construcción de la identidad femenina y de como la mirada masculina atraviesa esa identidad. Cuando estaba escribiendo este libro conocí a una rabina, una de las tres únicas rabinas de Francia y le conste la historia que te he contado de estos chicos y me dijo que esta historia aparecía en la biblia y que además era una ley.

L.P: Eso sucede de igual manera  en el Corán. Cuando un marido fallecía, su hermano tenía que casarse con su cuñada.

L.B: En el País Vasco hasta hace unos cientos de años si yo como mujer me casaba con un hombre que tenía el mayorazgo, si el moría te quedabas junto al hermano y nadie te preguntaba nada. Es esta cosa patriarcal de entender la casa y la mujer como propiedad para hacer que la familia tradicional funcione y continúe su legado. Entonces yo pensé como sería una versión contemporánea de todo esto.

L.P: Decías hace unos momentos que “mis libros surgen de preguntas a las cuales no tienes respuestas”. Podría ser un bonito titular.

L.B: Yo creo que la gente que nos dedicamos a  escribir ficción somos gente curiosa. Yo soy una persona muy curiosa y cuando no tengo respuesta yo sé que está en algún lado y es cuando empieza mi búsqueda. Si tuviera que escribir sabiendo el final de una historia creo que no podría, que me aburriría. Yo necesito ir un poco a ciegas y ver donde me lleva la historia.

L.P: Lucía leyendo tu novela y si tengo que pensar en una palabra a mí se me viene a la cabeza “frustración”. Si la tuvieras que definir que palabra usarías o que te parece la mía.

L.B: Yo si cierro los ojos y tengo que definirla la primera que me viene a la cabeza es “violencia”. Creo que es una novela violenta pero no física sino violencia soterrada     

L.P: Lucía ha sido un verdadero placer charlar contigo y más tras haber leído tu libro.      

L.B: Muchas gracias a ti por este rato tan agradable.




Recuerdo que cuando era pequeño y me sentaba en el suelo con unas tijeras y  con una montaña de ediciones del suplemento de ABC (creo recordar que llamaba Blanco y Negro) dedicándome a recortar viñetas de los chistes de los humoristas colaboradores en esos momentos como Mingote, Forges, Gila y Chumy Chúmez entre otros.


Reuní con los que yo creía que eran los mejores chistes de aquellas revistas tal colección que hoy en día bien se hubiera podido hacer una recopilación de una calidad fuera de toda duda si las continuas mudanzas no hubieran terminado con aquellos recuerdos de mi niñez en algún contenedor de reciclaje.

Revivo aquellos momentos porque con motivo del decimoquinto aniversario de la muerte del humorista Chumy Chúmez, la editorial Reino de Cordelia ha editado una preciosidad de libro que reúne una antología de chistes del autor clasificándolos en varias temáticas. Una verdadera obra de coleccionista con una edición muy cuidada.





Título: Humores que matan.
Autor: Chumy Chúmez.
Editorial: Reino de Cordelia.
Año: 2018.
Páginas: 231 páginas.
Género: Humor gráfico.
ISBN: 9788416968619




Sinopsis:

Humores que matan es la antología de uno de los mejores humoristas gráficos españoles del siglo XX. Considerado por Antonio Mingote como «el mejor dibujante de todos nosotros», los chistes de Chumy Chúmez no solo mantienen su vigencia, sino que siguen proporcionando una mirada lúcida y descarada a la realidad, todo un alarde de ejercicio de la libertad.

Puedes ver sus primeras páginas aquí.

Impresiones: 


Fue Chumy Chúmez un defensor acérrimo de lo que hoy se considera políticamente incorrecto en unos tiempos, los de la agonía de la dictadura y de la posterior democracia, donde hubo dos escuelas a la hora de hacer humor. La primera nacida a raíz de la posguerra civil y al a sombra de la dictadura denominada “sin malevolencia” impuesta por la censura franquista y la otra, de la que Chumy formaba parte y que era partidaria del chiste crítico y agresivo.

"Hay muchos chistes espléndidos que pierden eficacia por culpa de su lenguaje inadecuado. Los chistógrafos deben cuidar tanto como los dibujos los diálogos de los personajes que aparecen en los chistes, que deben ser concisos, breves,significativos, rítmicos y además con un final feliz... que la frase termine con una armonía musical..."



Con una introducción a cargo del editor Jesús Egido donde resume en varias páginas la trayectoria y pensamiento de Chumy Chúmez, nos pone en antecedentes de la importancia que tuve el autor en el humor gráfico de este país, en una época de cambios muy importante para una España  que salía de un periodo de censura que daba mucho más valor al trabajo que estos humoristas realizaban.

Tras el prólogo del editor nos encontramos con una selección de chistes de viñeta única, dividido en varios bloques según su temática, que van desde la política, la corrupción, la cultura, el machismo rancio, la crisis, España, la muerte etc, todas ellas con un título muy sugerente para su presentación en cada sección.

Han pasado dieciséis años desde que Chumy nos dejó y muchos más desde que ideara muchos de esos chistes, pero echando la vista atrás algo es seguro, su humor es atemporal y él mismo ya lo intuía con uno de sus chistes que rezaba “Si no fuera porque piden fechas, la historia de España sería facilísima, porque siempre es la misma”. Desgraciadamente los mismos chistes de antaño se podrían incluir en cualquier periódico de hoy en día y tendría la misma aceptación porque no desentonaría por desfasado y eso dice mucho de la condición humana que no ha cambiado en lo que respecta  a sus vicios y defectos.
  
Lo que por el contrario si es de mérito es estar tantos años inventando viñetas y chistes y siempre con una calidad altísima.

Buen homenaje a uno de los grandes humoristas de este país que sin lugar a dudas hará las delicias de los que lo recuerdan con cariño y una oportunidad para que los más jóvenes lo conozcan. 

Autor: 

José María González Castrillo (San Sebastián, 1927 – Madrid, 2003) fue un maestro del humor gráfico que también escribió libros y dirigió películas. Estudio para ejerccer como profesor mercantil, pero su pasión por el dibujo y la pintura le llevaron enseguida hasta el dibujo humorístico, primero con colaboraciones puntuales en periódicos y posteriormente más regularmente en revistas como La Cordorniz y Triunfo. Hasta la voladura en 1971 del diario Madrid, publicó un chiste diario en su tercera página. Un año después fundó Hermano Lobo, semanario inspirado en el francés Charlie Hebdo. Colaboró, entre otros medios, con Cuadernos para el Diálogo, El IndependienteEl SolPuebloTele RadioSábado GráficoMundo Diario o Por Favor. Recibió numerosos reconocimientos, como el Premio Paleta Agromán (1977), el Mingote (1985), el «Francisco Cerecedo» de Periodismo (1991) y el Iberoamericano de Humor Gráfico Quevedos (2002). En 1970 un jurado canadiense le proclamó el mejor humorista gráfico del mundo. Dirigió dos largometrajes, Dios bendiga cada rincón de esta casa (1977) y ¿Pero no vas a cambiar nunca, Margarita? (1978) y el mediometraje La lozana andaluza (1983).





El pasado 31 de se presentaba en la capital hispalense el libro Relatos en 70 mm en la sede del Lar Gallego con un lleno absoluto y  la presencia de presidente y vicepresidente de la institución Don Alfredo Otero y Don José Manuel Gil y la visita de Don Alberto Pérez Calero, presidente del Ateneo de Sevilla

Presentó el acto o mejor dicho ejerció de maestro de ceremonias el autor del Prólogo y editor del mismo, el escritor José Luis Ordóñez que estuvo acompañado en todo momentos por tres de los veintidós autores que participan en el libro.

Un libro compuesto por veintitrés  relatos y un prólogo donde intervienen doce escritoras y doce escritores y que en cierta manera es una continuación de aquel que se editó hace cuatro años y que se titulaba Relatos en 35 mm y que también cubría la temática del cine.

Relatos que están unidos a través de la temática del mundo del cine y que quiere ser un homenaje al séptimo arte a través de la buena literatura. Hecho por autores muy interesados en la literatura y en el cine, y que han tenido total libertad para escribir sus creaciones con la única condición, de que trataran sobre el mundo del cine.


Comentaba José Luis, continuando con la explicación a grandes rasgos de las características de la obra reunida en este libro, que algunos de ellos estaban basados en actores como Errol Flynn o actrices como Katheryn Herbut o incluso la mítica Marilin Monroe, que sin proponerlo, ha sido la figura más nombrada dentro del libro. Una  recopilación de relatos donde se nos  habla sobre historias de películas y sus rodajes o de aquellas otras proyectadas en viejos cines de toda la vida, con patio de butacas, pantalla única y cortina roja como en el relato que cierra el libro.


Hablando sobre algunos de los autores y sobre las historias contenidas en Relatos en 70 mm, comentó a grandes pinceladas que por ejemplo María Zaragoza abría el libro con un relato sobre Errol Flynn y su vida fuera de la pantalla. El autor granadino Juan Varo proponía trasladarnos al Madrid de los años noventa, en una época de la decadencia de la postmovida de los años ochenta. Relatos para todos los gustos y de todo tipo que mezclan el mundo del terrorismo con el cine, romances de personajes famosos con otros completamente anónimos. Relatos con historias salvajes que rozan la temática negra y algunos que son micro relatos con apenas seis líneas.

Historias turbias y misteriosas, homenajes al mundo del cine y hasta mundos de ficción donde  los autómatas acuden al cine.

José Luis dio paso  tras su introducción a sus compañeros de presentación tomando la palabra en primer lugar Elena Marqués que nos habló de su viaje a Nápoles y de la curiosidad de que un viaje como el suyo, le trajera constantemente imágenes relacionadas con el cine y con diversas películas, provocando deseos por visitar escenarios que aparecen en películas ya fueran de su gusto o no. Nos contaba como la mayoría de sus viajes estaban regidos por el cine y de cómo este forma parte de la vida de algunas personas como el protagonista del relato que ella ha escrito titulado “Lo que el cine se llevó”.

Acto seguido José Iglesias Blandón nos habló de su creación ¿Por qué no Eva Green?, un relato donde la protagonista no es la actriz pero si  está  muy presente entre sus páginas. Una historia sobre el amor y las relaciones, donde los personajes usan el amor al cine para agarrarse a ese elemento  y avanzar en la relación de una pareja deteriorada. Escrito solo con preguntas en primera persona que el protagonista se hace así mismo y que recaen indirectamente sobre el lector, haciendo que la historia vaya avanzando.  La elección de esta técnica para construir sobre ella el relato está orientada no a conseguir respuestas sino a plantear preguntas en el lector.

En su conclusión, José Iglesias invitaba a leer este libro porque piensa que es un gran libro de relatos y para argumentar su opinión acudió a una anécdota de Cortázar donde el autor explicaba a un alumno que elementos debía de tener una buena historia.  El escritor argentino decía que una buena historia debe fundamentarse en tres grandes apoyos como son la condición histórica, la condición humana y una tercera parte  que es la formal. En su opinión, José Iglesias opina que esta obra es un libro que no va  a dejar indiferente a aquellos que son amantes del cine.

La tercera invitada en hablar sobre el libro y su relato fue Eva Marquéz la cual se reconocía una niña de televisión. Un aparato que le abrió una ventana al mundo y fue ella la que le mostró como enamorarse del cine. Hablando de su relato, comentó lo difícil que había sido para ella comenzarlo puesto que no sabía por dónde empezar y al que tras darle mil formas y crear mil vidas a través de su memoria y de los recuerdos que se le venían a la cabeza tras tanto cine vivido decidió escribir un relato donde reflejar la complejidad de la condición humana. Un relato el suyo de personajes complejos, que refleja en la figura de los especialistas de cine, figuras que vemos en la gran pantalla y de los que luego nadie habla. Inspirado en un viaje a Roma, fue una idea que no buscó sino que la encontró, demostrando así que todos los escritores de esta serie de relatos tienen algo de escritor, guionista, actor secundario, director, especialista, convirtiéndose así en todo un homenaje a los que están en un segundo plano.


Finalizando su la intervención de Eva Marquéz se dio paso a un turno de preguntas y al visionado del booktrailer del libro.