El 5 de Diciembre del 2019 será una fecha que quedará en la memoria de todos los que asistimos esa noche al Pabellón de Deportes Municipal de San Pablo. Otro grande que se subía a un escenario en una plaza tan difícil como Sevilla, capaz de la mejor de las respuestas como del silencio que deja el vacío en las gradas. Delante de nosotros, un Bryan Adams al que avalan sus más de 85 millones de discos vendidos y un montón  de canciones de éxito aclamadas por crítica y público.

Tres cuartos de entrada en una noche fría. Un pabellón que poco a poco se iba llenando con personas con una media de edad muy centrada en los cuarenta, llegada desde diversos rincones (Almería, Granada, Málaga, Portugal) que no quisieron perderse la oportunidad de hacer una muesca más en su historial de conciertos de artistas de categoría.

El mundo de la música ha cambiado, ya no puedes medir a los músicos por sus discos vendidos, pero si por la cantidad de conciertos y la asistencia de público que tienen a ellos. Tal vez Bryan Adams ya no esté en el candelero de las listas en los medios, sus hits no suenen en las emisoras más populares, pero la diferencia que tiene el canadiense con otros, es que no es un producto con fecha de caducidad como pudo demostrar esa noche en Sevilla. El bueno de Bryan tiene lo que otros anhelan, siete mil fans como los de Sevilla,  que hubieran ido a verle tocar siempre porque sus fans son fieles y aguardaban ahí agazapados durante años hasta que les llegó la oportunidad de ver al autor de canciones que han marcado su vida.

La tan manida frase de los viejos rockeros nunca mueren se hizo realidad una vez más y es que el cantante canadiense a sus sesenta años lo dio todo y demostró encontrarse en un estado de forma estupendo. Reconozco que no sabía que iba a encontrarme pero el Bryan Adams quetenía ante mí me lo hubiera llevado de marcha y de cervezas sin dudarlo ni un solo instante. Repito, sesenta años y por él parece que no ha pasado el tiempo.

Llegó las 21:15, y el artista apareció encima del escenario, tranquilo y como el que no quiere la cosas dijo "Buenas noches soy Bryan Adams" y comenzó con un tema de su nuevo disco Shine a light, concretamente The last night on earth y como si fuera la última noche en la tierra, el público comenzó a hacerle los coros demostrando que no habían ido a ser meros espectadores sino a disfrutar de una noche única.



El artista sorprendido por la respuesta continuo con Somebody como preguntándose si realmente había alguien ahí abajo que escuchara, y él sin lugar a dudas, pudo comprobar por la respuestalo que el por el título de su tercer tema parecía intuir lo que iba a ser la noche con un Can´t stop this thing we started. De los fríos momentos iniciales durante la espera, el ambiente pasó de cero a cien, con un público que se notaba que estaba disfrutando de lo allí arriba en el escenario sabían como trasmitir.

Juntos, artista y espectadores enfilaron el siguiente tema Run tu you demostrando que ya estaban en sintonía y fue cuando llegó Shine a Light que parecía presagiar que se aproximaba uno de los momentazos de noche, cuando la siguiente canción fue Heaven. El  pabellón de pronto se iluminó con las miles de las luces de los teléfonos móviles de los que allí estábamos.

Entre bromas de la supuesta aparición de Tina Turner para cantar con el artista la famosa It´s only you que cantaran juntos antaño, en su lugar nos tuvimos que conformar con un magistral Keith Scott que tuvo en diversos momentos un protagonismo de lujo con sus solos de guitarra que provocaron el delirio entre los asistentes.

El concierto llegaba a su ecuador y hasta esos momentos lo vivido demostraba que a veces lo simple, si es bueno basta para triunfar. Un escenario básico con algunas luces led, una pantalla gigante que emitía videos con una estética muy apropiada para las canciones que iban saliendo del repertorio del artista. Todo esto ofrecían la magia y la complicidad que da cantar tus canciones de siempre junto a uno de tus cantantes responsable de poner música a tu vida.

Llegó la hora de las peticiones y el canadiense pidió entre  bromas a varias personas de la primera fila que le chivaran algunos temas para cantarlos y en un improvisado Please forgive me con el nombre de la chica a la que le preguntó dejó otro de los grandes momentos de la noche y me repito, fueron muchos.

Llegó la hora en la que el concierto tomó su recta final y el ambiente seguía demostrando que la sintonía entre artista y publico era total y para demostrarlo quedaron como muestra  temas como  como Everything i do, i do it for you  y una emotiva Have you ever really loved a woman, con un sentido homenaje a Paco de Lucía en las que un Bryan Adams intimista puso el alma y el público la emoción en sus coros. Como el bien dice en su canción, aquello no había ya quien lo parara y no había canción que no se coreara, que no se sintiera y que tocase la fibra sensible de cualquiera que estuviera allí porque el artista demostró que siempre hay canciones y momentos que dan la oportunidad  de reconciliarse con la música y de seguir siendo fieles a lo que nos provoca y nos emociona.

Llegó el final y entre clásicos que nunca pasarán de modA como Summer of 69, Cuts like a Knife, junto con una maravillosa versión de I fought the law que dejó al público algo descolocado hasta que supo reaccionar, el espectáculo llegó al momento máximo de complicidad cuando el artista confesó que Sevilla para él era una ciudad muy especial puesto que con pocos años y viviendo en Portugal, la visitó junto a su padre y acudió a un espectáculo de flamenco que le marcó de por vida.

Despedida a lo grande tras 26 canciones hasta el momento  con un All for love que quizás debería servirnos de excusa para hacer más las cosas por amor y tomar buena nota. Todo terminó y se demostró que no son necesarios juegos de artificios para hacer vibrar a la gente, basta con una banda entregada y buen rock and roll.

Algo nos unió esa noche más que un puñado de canciones, fue la sonrisa y la cara de felicidad con la que todo el mundo salió del pabellón esa noche. Yo estuve allí y pude cantar a escasos diez metros, junto a Bryam Adams canciones que me traen al recuerdo momentos felices de antaño con su banda sonora de fondo.

Si os hablo de Antonio Fraguas de Pablo tal vez no os suene su nombre, pero si os digo Forges seguro que ya sabréis de quien os estoy hablando. Un dibujante mítico con cuyas viñetas muchos de nosotros hemos crecido y en muchos casos siendo pequeños y poco acostumbrados a leer noticias, era a través de estos chistes gráficos la forma de enterarnos de que es lo que se cocía en los temas de opinión y en las noticas de la época.


Aficionado a coleccionar viñetas de humor, las de Forges estaban entre ellas y aunque en algún momento de mi vida, no sé si de forma accidental o en algunas de las numerosas mudanzas, perdí esa colección que hoy en día podría ser un tesoro para coleccionistas, la llegada a casa de Forges inédito viene a resarcirme de aquella pérdida.


Título: Forges inédito. Mayormente.
Autor: Forges.
Editorial: Espasa.
Año: 2019.
Género: Humor gráfico.
Páginas: 194 páginas.
ISBN: 9788467056877



Sinopsis:

La editorial Espasa reúne más de 300 viñetas inéditas que el inolvidable Forges dibujó desde 1990 hasta su muerte en 2018, en una recopilación que pone de relieve su carácter visionario y adelantado a su tiempo al tratar temas que hoy en día siguen preocupando a nuestra sociedad. Precedidos por una introducción escrita por sus familiares para explicar el proceso creativo del autor, los chistes recogidos en este libro son de indudable valor histórico y documental: no solo constituyen un magnífico retrato de estas tres décadas de la historia de España, sino que además reflejan que el trabajo del gran humorista gráfico estaba enormemente pegado a la actualidad, razón por la cual muchos de ellos no salieron finalmente a la luz.

Impresiones:

Este libro contiene algo más de 300 viñetas inéditas de Forges, Dibujos que en cierto modo, como explican sus familiares,  fueron desechadas por el propio autor o por la redacción del periódico por diversos motivos como cuestión de gustos, censura o de preferencias por motivos del interés noticiario del momento. Por lo tanto son viñetas que nunca fueron publicadas y con esta obra podemos disfrutar de una colección nunca vista hasta ahora.

Cuenta este volumen con una introducción a modo de entrevista, donde los familiares nos cuentan y nos analizan como era el proceso de creación de Forges. Nos abrirán en canal su personalidad para descubrir su alma de dibujante, sus manías y su dinámica de trabajo (trucos, materiales, técnicas,  inspiración modo de trabajar). Un pequeño análisis con la que podremos hacernos una idea de quien era Forges como persona y como dibujante.

Un Forges que una vez dijo que se había dedicado al humor porque según él sufría mucho. “El humor hace soportable la vida. Es como una especie de revancha contra los reveses cotidianos; una llave que abre los grilletes que aprisionan la común de los mortales”.

Cuentan también sus familiares que Forges se caracterizba por hacer un humor sin crueldad. “Solo apretaba las tuercas a los poderosos”, vamos un auténtico Robin Hood de las viñetas.
Divididas en dos partes, en la primera vamos a encontrarnos viñetas anteriores al año 2000 y en la segunda viñetas correspondientes al año 2000 y posteriores, teniendo en cuenta que Forges dibujo hasta casi los últimos días de su vida.

La temática de las viñetas seleccionadas es muy variada pero como siempre suele pasar, temas como la economía, la hipotecas, la corrupción, la cultura, el feminismo, el fútbol o la idiosincrasia del ser humano son los temas que más se repiten y que demuestra tristemente que en esta España, una viñeta de hace diez o veinte años sigue teniendo vigor dando igual el año que se publique. Algunas veces se caen de la lista algunos temas porque quedan desfasados como la mili pero la educación, el paro, etc siempre serán fuente de inspiración. Soy de la opinión de que a través de los chistes o viñetas que podemos ver en los periódicos uno puede conocer la historia según el periodo en el que se haya publicado.

Por ello viendo esta colección podemos reflexionar y hacernos una idea de lo que le preocupaba a Forges, los temas que convertía en vehículo para su reivindicación y como a través de sus viñetas daba pequeños tirones de orejas a la sociedad, a los políticos, al sistema.

“Nos aproximamos al día en que lo único coherente que se emita por televisión será la publicidad”.

Hay que reconocer que para ser “desechos”, las viñetas son muy buenas, tanto que algunas son capaces de arrancarte una carcajada sin que tenga ni un solo bocadillo de dialogo.

Un libro que viene a enriqueces mi biblioteca personal y que a buen seguro releeré en más de una ocasión.

Para terminar una reflexión que aparece en una de sus viñetas de este libro.

“Tristes tiempos en los que los libros se compran y los teléfonos móviles se regalan”


Autor: 
 


Antonio Fraguas de Pablo (Forges) (1942-2018), alias Forges, inició en los años setenta (después de haber trabajado en Televisión Española) una dilatada trayectoria como humorista gráfico en la prensa española, carrera que continuó hasta su último aliento, con su chiste diario en El País. La editorial Espasa ha publicado varios de sus libros.




Lleno hasta la bandera para la presentación hace unas semanas en la Fundación Cajasol del nuevo trabajo literario de Dolores Redondo, La cara norte del corazón. Una novela muy esperada y que de nuevo trae a los lectores nuevas andanzas de la inspectora Amaia Salazar. 

En esta ocasión nos encontramos a una Amaia de veinticinco años, subinspectora de la policía foral de navarra realizando un cursillo de intercambio para policías de la Europol en las instalaciones de la Academia del FBI.  Será invitada a ofrecer sus impresiones sobre un caso real que se está estudiando de un asesino en serie al que apodan “el compositor”. Es a raíz de los juicios que emite Amaia que será incluida en el equipo encargado de dar caza al asesino y será a partir de esos momentos en los que la aventura de nuestro personaje comienza de manera frénica en una carrera contrarreloj para evitar más muertes en un escenario apocalíptico como es la ciudad de New Orleans en mitad de una catástrofe climática.

Una trama que aunque se desarrolla casi en su totalidad en el año 2005, en una Nueva Orleans  sacudida por los efectos del huracán Katrina, en esta novela tendrá respuestas para algunas de las incógnitas que al lector le pudieron quedar de ciertos acontecimientos ocurridos en la trilogía. Con este libro por fin sabremos porque a lo largo de la trilogía había tantas referencias a la ciudad americana y al agente del FBI Aloisius Dupree.

Presentó el acto el periodista Manuel Pedraz quien fue dando pinceladas de la novela a la par que comentaba y preguntaba diversas cuestiones de la trama con la autora. De sus personajes, Pedraz comentó que arrojaban más misterios a la trama que luces a la hora de esclarecer diversas situaciones. Una novela llena de misterios de los cuales algunos serán desvela dos por sus personajes aunque no todos, por lo que intuimos que habrá más entregas.

La autora nos habló del significado del título de la novela La cara norte del corazón. Una cara norte que simboliza esa cara norte de una montaña por donde todo alpinista avezado quiere subir y que nosotros mismos no le permitimos. “Todo el mundo tiene un lugar por donde es difícil que los demás accedan y donde uno guarda sus demonios y secretos que nos hacen vulnerables”.


Podéis ver la explicación en el siguiente vídeo. 



Comentaba la autora que el libro habla del tiempo  que todos esos personajes de la novela han pasado explorando esa cara norte y de lo que han aprendido. Este aprendizaje les ha hecho exploradores y conocedores no solo de esa cara norte sino de esas personas que transitan por ella.

“Amaia sí sabe reconocer el mal es porque ha estado en el infierno y sabe el camino de vuelta y lo peor de todo, sabe reconocer a un demonio cuando lo ve”

Algo en particular de lo que disfruté en esta presentación fue la parte en la que se habló de Dupree. Dolores Redondo esclarece en este libro algo de la historia del agente del FBI y nos muestra que como Amaia tiene muchas deudas pendientes que resolver en una New Orleans que le ha dejado sus propias cicatrices en el corazón. Sin lugar a dudas en este libro nos acercaremos mucho más a esa  figura que  hasta el momento aparecía en la trilogía de forma enigmática.  

Continuando con los personajes de la novela, la autora reconoció que la creación del asesino la había supuesto una de las partes más difíciles de la novela y que por ello creía que este personaje nos iba a gustar y a sorprender porque escapa de los perfiles normales de los asesinos en serie. Un asesino que no desea fama, no quiere ser sorprendido, no firma sus crímenes  y que deja una pequeña señal que pasa inadvertida durante mucho tiempo para los investigadores y que está basado en un perfil real de un hombre que desapareció durante dieciocho años tras sus crímenes y que un buen día gracias a un programa de televisión y a una aplicación de envejecimiento de rostros pudo ser localizado.


Dolores confesó que novelar sus crímenes verdaderos, meterse en su cabeza y narrar la parte real del sufrimiento de las personas que vivieron el paso del Katrina por la ciudad ha sido tremendamente difícil y que le había dejado muy tocada.

En ese punto explicó como esa parte la había estructurado en dos. Por una parte la investigación al uso de la trama, de la forma en la que debía acometerse las investigaciones, los tiempos y la forma de actuar  y la otra, la descripción de lo que sucedió durante la catástrofe del Katrina donde la población vivió sin agua, sin alimentos, sin electricidad en una ciudad salvaje, casi prehistórica en el puro caos con cientos de cadáveres por las calles. La autora nos facilitó datos que realmente fueron espeluznantes y de cómo las víctimas fueron como siempre los de siempre, los pobres, los ancianos, los niños y en definitiva, los desheredados que esperaban una ayuda que llegó tarde y mal.

Una autora que fue muy crítica con el gobierno y con sus manera de proceder en lo ocurrido con esa situación catastrófica ocurrida en la ciudad norteamericana. “Esta es una novela que es un homenaje a todas esas personas que viven en ciudades como New Orleans Baztán o Ribeira Sacra".

Un escenario que a nivel humano es dantesco y terrible y que se alegra de haber contado porque desde el 2005 tiene esa deuda pendiente con New Orleans y de ahí la razón de que dejara tantas pistas en sus anteriores novelas, para que las siguiéramos y que nos pudieran llevar hasta esta.

En cuanto a nivel de guion, la novela es fantástica porque coloca a los personajes entre la vida y la muerte constantemente, viviendo la tragedia en primera persona y poniéndose en la tesitura de seguir con la investigación o ponerse a ayudar a las víctimas de la catástrofe. 



Otra de las tramas que tiene el libro es conocer a una Amaia con quince años viviendo en Elizondo en casa de su tía Engrasi. Vamos a conocer a una Amaia muy especial como nos explica la autora en el siguiente vídeo. 

En sus novelas nos comentaba la autora que siempre está presente la importancia de pertenecer a una familia, de un apellido y en La cara norte del corazón también se nota. 

Al final de la presentación se pasó a tratar temas relacionados con el mundo místico, un elemento muy presente en las novelas de la autora vasca, y que resultó muy interesante porque Dolores Redondo  dio una pequeña exposición de cómo hay demonios universales que cada civilización ha bautizado con un nombre distinto. Miedos que la gente no sabe controlar y que demuestra que la historia de la humanidad es la de todos esos miedos.

La autora también habló de una palabra clave que aparece en el libro y por la que fue preguntada por Manuel Pedraz y que no es otra que Bazagrá




Úbeda es desde el años 2003 Patrimonio Cultural de la Humanidad pero desde hace ocho ediciones, la ciudad tiene a gala tener como Patrimonio cultural de Andalucía, España y la Humanidad un Certamen Internacional de Novela Histórica del que sentirse orgulloso.

Quería haber publicado esta entrada antes pero tengo que reconocer que me ha costado asimilar todo lo vivido durante tres días en un certamen que no me duele decir que es todo un lujo para los amantes de la historia.

Este año cumple su octava edición y al paciente se le ve con una salud de hierro y con un futuro prometedor porque se palpa que Úbeda está orgullosa de  su certamen y que lo respalda a nivel institucional y personal con el calor humano y el cariño que le ponen todos  los que lo hacen posible.

Buen motivo o escusa es aprovechar el Certamen para hacer un poco de turismo como yo hice la mañana del viernes. Paseo guiado por sus iglesias, sus palacios y sus edificios emblemáticos situados en el casco antiguo. Una ciudad llena de historias y curiosidades que sin lugar a dudas no defrauda al conocerla porque tiene ese encanto especial que da pasear por su casco histórico.

Llegada la tarde del viernes  el Certamen comenzaba con dos presentaciones en la librería Libros Prohibidos donde Pedro Uceda presentó Historia de una flor de la escritora Claudia Casanova. Una historia inspirada  en un personaje real pero llevada a la ficción. Ambos participantes hablaron sobre el libro, el personaje, la época y todos disfrutamos en su parte final cuando Claudia nos contó detalles de su labor como editora para la editorial Ático de libros.

A continuación le tocó el turno a Eva María, presentando al escritor canario José Zoilo y su trilogía de Las cenizas de Hispania, quien relató su andadura hasta publicar con una gran editorial y el proceso de creación de sus tres novelas.  
Divertidas, amenas y sobre todo interesantes estas dos presentaciones que daban el pistoletazo de partida a un certamen donde el tema de la figura de la mujer, los antiguos imperios, las expediciones y las aventuras tenían su sello destacado en las distintas mesas literarias.

El sábado fue un día de emociones fuertes. A las 10:15 tenía lugar la presentación y entrega del Premio de Novela Histórica Ciudad de Úbeda, que recayó en Alan Pitronello por su novela La segunda expedición. No olviden ese nombre porque dio un discurso soberbio en contra de la leyenda negra que crítica  la colonización española en América. Su libro tiene olor a aventuras añejas como las de antes así que espero poder pronto una entrada hablando sobre él.



Tocaba el turno de Pedro Santamaría y su novela El ateniense, que narra la vida de Alcibíades,  un personaje que ante las palabras del autor, a los allí presentes nos pareció una figura muy atractiva de conocer. El personaje me resultó intrigante y sin lugar a dudas me dejó con ganas de adéntrame en las páginas del libro del autor cántabro para conocerle.  

Después de El Ateniense pudimos contar con un escritor con una trayectoria internacional reconocida y contrastada como es Simon Scarrow, cuya presencia junto con la de Ben Kane y Baptiste Touverey, dejan una muestra la categoría y lo acertado del título de Certamen internacional de novela histórica. Scarrow se mostró muy cercano y en todo momento hizo gala de un humor muy británico durante su charla.

Simom Scarrow y Ben Kane con un servidor


Llegado el mediodía el Certamen se trasladaba a la calle, concretamente a la Plaza Vázquez de Molina donde tuvo lugar la recreación de la batalla de Isandlwana, entre las tropas británicas y las zulúes. Este año se ha elegido este suceso con motivo del 140 aniversario de dicho enfrentamiento, donde el ejército británico sufrió su primera gran derrota ante una fuerza indígena de tecnología y armamento inferior. Fueron momentos muy vistosos donde el público se lo pasó en grande y se pudo ver con todo lujo de detalles el mimo y la precisión con la que los integrantes del ejército británico estaban caracterizados de la época y actuaban en la representación.



Por la tarde tuvimos la suerte de poder asistir a la charla de Ben Kean, muy bien presentado por Yolanda Rocha, que nos habló de su novela Guerra de Imperios, una obra muy original porque apenas hay novelas que reflejen los contactos entre el mundo militar romano y el griego. Muy sincero, directo y divertido fue el autor irlandés nacido en Kenia que dejó algunos momentos fabulosos para la carcajada general del público.

Muy esperada era la presencia del autor francés  Touverey, que con su novela Constantinopla, ha conseguido muy buenas críticas y reseñas en el mundo literario, teniendo en cuenta que es su primera novela. Demostró que siente pasión por ese periodo histórico y que lo va a seguir demostrando pues su novela apunta a convertirse en saga.

Al día siguiente y en una última jornada que la lluvia ensombreció un poco al no poder realizarse algunas de las actividades al aire libre que estaban previstas, el certamen se despidió con dos citas  muy interesantes que pusieron broche el broche a las mesas literarias. En primer lugar Iñaki Biggi recibió por su novela Vakirias, el Premio Los cerros de Úbeda 2019, una autentica novela de aventuras vikingas en tierras hispanas de la que charló con el también escritor Emilio Lara.


La última mesa fue para los escritores Emilio Lara y Sebastián, moderada por el periodista Jesús Fernández que desgranaron la novela del primero titulada Tiempos de esperanza, novela que recibió este año el Premio Edhasa de Narrativa Histórica.



Un certamen que ha durado desde el 12 de Noviembre hasta el 17 de Noviembre y por lo que además también han pasado autores como Francisco Narla que presentó su nueva novela Fierro, la autora Mercedes Santos con Sitiados, el actor Carlos Bardem con Mongo Blanco y Julio Alejandre con otra novela de viajes y aventuras como es Las islas de Poniente, finalista del Premio de Novela Histórica Ciudad de Úbeda del año pasado.

Hasta aquí una pequeña crónica de un gran fin de semana. Poco a poco os iré relatando más detenidamente y con todo lujo de detalle todo lo que antes os he narrado.

 Un verdadero placer y privilegio poder asistir a este evento, conocer a los autores, blogueros, periodistas y compartir mesa, charla y paseos por las calles de una magnifica ciudad que invita a volver porque uno desde el primer momento que la conoce ya forma parte de ella.

La leyenda del verso suelto. Final en blues, es de esas historias que a mi particularmente me gustaría escribir. En primer lugar por su título, una de las razones principales por las que me atrajo este libro. La sinopsis suma puntos, atractiva a más no poder y todo un juego de malabares si de su estilo narrativo hablamos.

 Una historia que en algunos momentos me suena a realismo mágico o épico, que te lleva dando bandazos de un lado a otro del planeta a través de distintas épocas en el tiempo y diversos personajes. Tiene algún pero, que hizo que en ciertos capítulos, pocos eso sí, me desconectaron de una historia que hasta esos momentos me llenaba de ganas por saber más sobre el destino de sus personajes, las causas y sobre todo a que final me dirigía.


Título: La leyenda del verso suelto. Final en blues.
Autor: Álex Medina R.
Editorial: Cazador de ratas.
Año: 2018.
Género: Novela histórica de ficción, Ciencia ficción.
Páginas: 456 páginas.
ISBN: 9788494874147






Sinopsis:


1938: Un soldado republicano decide desertar cuando solo le queda ese supuesto deshonor o morir en las escaramuzas previas a la Batalla del Ebro.
1863: Un oficial confederado que quería morir con honor sobrevive milagrosamente a una carga suicida en plena matanza de Gettysburg.
2020: Dos mujeres afrontan como pueden en Cádiz y en Maine el Fin del Mundo tal y como lo conocemos. Apenas resisten una de cada 100.000 personas en todo el planeta después de que una misteriosa enfermedad matase a la inmensa mayoría de la población dos años antes. Además, la Tierra ha dejado de girar y ha condenado a la península ibérica a un eterno atardecer (media mañana en Estados Unidos). Pero todo tiene un principio y un final y es ahora, justo en el epílogo de la Historia, cuando el destino de unas pocas vidas en la Guerra Civil Española y en la Guerra de la Secesión americana enlazan con los últimos supervivientes de la raza humana. Porque no existen los versos sueltos y toda pequeña historia importa.

Impresiones:

Decía Jean Paul Sartre que “cuando los ricos se hacen la guerra, son los pobres lo que mueren” y tengo que confesar que leer cosas sobre nuestra guerra civil, siempre me resulta interesante y en este punto, La leyenda del verso suelto no me ha defraudado la parte que narra las aventuras del soldado republicano Juan Carmona Sáez, cuando en 1938, en plena batalla del Ebro desertó de su posición antes de que se avecinara una dura derrota de los suyos que no hacía más que continuar con el lento repliegue de las tropas republicanas. En su huida, Juan encuentra al brigadista Joe Quetin Valdivers, con el que vivirá numerosas aventuras que demostrarán lo cruel que es siempre una guerra y más si se combate hermano contra hermano. Confesar que no tiene desperdicio esta parte de la historia ya que el autor muestra lo duro de una guerra civil y es muy meritorio, reflejando de manera cruda, diversas situaciones que dejan huella en la reflexión del lector y eso es de agradecer porque el autor es valiente y no pasa de puntillas con una narración superflua. Álex Medina no profundiza mucho en los personajes porque hará que su historia se haga a fuego lento en otras cocinas pero me quedo con las conversaciones entre Juan y Quentin que son puro oro.

De la guerra civil pasamos a una historia apocalíptica en la actualidad. Un buen día, el mundo se levanta con la noticia de que un virus desconocido asola el planeta y al tercer día solo ha sobrevivido el 0,01% de la población. La tierra ha dejado de girar sobre sí misma y unos viven siempre de día y la otra parte en una oscuridad permanente. Las personas que mueren lo hacen sin dolor, se quedan como auténticas estatuas de cera que no se descomponen, al igual que la comida que no se estropea aunque deja de tener sabor. Los amantes de las historias de corte apocalípticas sin lugar a dudas encontrarán material original, muy entretenido y adiptivo protagonizado por dos mujeres, Carmen Ramírez Carmona aquí en Cáliz y M.J. Iverson en los Estados Unidos. Muy entretenidas sus vidas y su postura ante unos suceso extremos como los que se describen en la trama.

La tercera historia en discordia y que quizás haga de nexo de unión entre la primera y la segunda, se desarrolla durante la guerra de secesión americana entre los estados confederados y los de la unión. Esta historia dará en parte ciertas claves para unir los otros dos relatos y aunque a ratos muy interesantes, en otros momentos si me ha resultado algo lenta y sin chicha pero que se salva porque me ha permitido gracias a la información que da el autor, conocer muchos datos interesantes sobre el conflicto americano que desconocía y que me han hecho aprender mucho sobre ella.

Salvo por los peros indicados, este libro te va atrapando con cada historia porque no sabes hacía donde te lleva pero tienes la necesidad de seguir su senda para saber dónde va a llevarte, cual es la razón de su trama porque no la sabes pero intuyes que una razón escondida tiene que haber, hasta que  bien avanzado el libro no comienzas a descubrir.

Mención especial para el autor y su estilo de narración. Narrador, autor, entradas de blog, poesía, bandas sonoras, conversaciones, narrador omnisciente, lenguaje coloquial, anacronismo dialectico, etc, etc, etc, que hacen de esta lectura algo original, disparatado en algunos momentos o fruto de una mente ingeniosa en proceso de ser descubierta. Una lectura poco ortodoxa para gente que quiera disfrutar de tramas originales y estilos novedosos.

Autor:

Álex Medina R. (San Fernando, 1975) Periodista de profesión: ha trabajado en medios provinciales, nacionales, económicos y digitales, así como en gabinetes de comunicación. En todos estos lugares se ha dedicado a escribir. De vez en cuando, salta de la realidad a la ficción y del reportaje a la novela. Su primera obra publicada fue ‘Una aventura pop’ (Lapsus Calami, 2014), a la que siguió ‘La dama blanca del Mississippi’ (Cazador de Ratas, 2017). ambas historias clásicas de aventuras ambientadas en el siglo XIX pero con una visión actual y que entroncan con esta novela en temas y estilo. También se ha aproximado al género negro con ‘Runaway’ (Cazador de Ratas, 2018).




Hace unos días, tuvo lugar como viene siendo costumbre cada año por estas fechas, la presentación de los Premios de Novela Ateneo de Sevilla que en su 51 edición para el senior fue otorgado a José Ángel Mañas por su obra La última juerga  y la 24 edición del joven que recayó para la autora Mercedes Fisteus por Dentro de dos años.

Hizo los honores de presentación del acto su presidente Don Alberto Pérez Calero quien dijo sentirse emocionado porque un año más y con el esfuerzo de una institución privada con muy pocos medios y gracias a la colaboración de las instituciones involucradas en el proyecto se podría celebrar un año más uno de los mejores premios literarios de Sevilla.



Fue precisamente Francisco Prior quien agradeció a estas instituciones representadas en el acto por Rafael Muñoz, director de Actuaciones Socioculturares de la Fundación Unicaja y a Fernando Murube en nombre de Ámbito Cultural de El Corte Inglés que gracias a su participación desinteresada se pudiera celebrar un año más este Premio cuya convocatoria para el año 2020 se adelantaba al próximo mes de diciembre en lugar de a enero como venía siendo habitual y del que esperaba en su versión joven poder encontrar los apoyos necesarios que incrementaran la cuantía del premio y así animar a la recepción de más obras.

Tras Francisco Prior, se le cedió la palabra a Miguel Ángel Matellanes, editor de Algaida, quien fue el encargado de presentar las obras y sus autores empezando por el ateneo joven de la autora Mercedes Fisteus, de cuya obra dijo que el jurado, a diferencia del año anterior que había seleccionado una novela de corte muy realista, este año la selección había recaído en una obra de contenido histórico y también fantástico que versa sobre un episodio sobradamente conocido como son los juicios de las brujas de Salem ocurridos en Massachusetts. “En la novela Dentro de dos años, la autora ha posado su mirada en ese proceso pero desde una perspectiva  nueva donde no se pregunta tanto qué pasó en el desarrollo de ese juicio sino qué ocurrió después con el juez que dictó esa sentencia”

Fue su autora, Mercedes Fisteus quien comentó que la historia de los juicios de Salem había servido de base para su novela pero que por encima había otra historia que es donde introduce la ficción. Con esta segunda trama ha querido hacer justicia y resaltar algunas perspectivas sobre esta historia que han quedado oculta a lo largo de los años y del tiempo. Elementos a los que no alude directamente pero que si menciona para que sea el propio lector quien las vea a través de la consecución de los hechos.



“Yo voy contando la historia pero a la vez voy contando la mía para que el lector entienda lo que pasó, entienda también las circunstancias del juez y de las personas que estuvieron imputadas. En ningún momento he intentado justificar la actuación de los jueces pero si que he intentado comprender en base a todo el contexto de entonces, la forma de sucederse los hechos  en un episodio histórico del que no se ha hablado todo lo que se debería y del que han quedado cosas olvidadas”.

Sobre la obra ganadora del ateneo, Matellanes dijo que era una novela muy esperada por los seguidores de Historias del Kronen, una novela que se convirtió hace veinticinco años en un fenómeno de masas y que propició que su autor, José Ángel Mañas quedara finalista del Premio Nadal y que propició que se diera nombre a tanto a  una generación como a la aparición de un nuevo elenco de jóvenes escritores.



“En la novela se nos presenta aquellos personajes veinticinco años después, mostrándonos como les ha cambiado la vida, la evolución de los personajes y como cualquier intento por tener de nuevo veinticinco años está condenado al fracaso. Esta nueva novela se puede leer independiente de la anterior si alguien no la ha leído y para los lectores que si lo hicieron quiero decirles que se van a llevar muchas sorpresas”.

Por su parte, José Ángel Mañas comentó sentirse muy satisfecho por el premio, que suponía toda una coronación a su veinticinco años de carrera literaria, destacando que era su primer premio importante. “Puede decirse que este es mi premio por fin ya que tras quedar finalista, necesitaba sentir lo que era ganar un premio importante”.

En palabras de su autor, la novela trae a la vida a Carlos, el narrador de Historias del Kronen, “siendo una novela muy esperada porque la gente reclamaba una secuela donde pudieran saber que había pasado con su protagonista”.

Sobre este asunto comentó que había sido muy difícil darle continuación ya que volver a vivir un momento mágico como el que atravesó cuando escribió Historias del Kronen era complicado y le hacía falta esa picara idea que le diera la chispa que le sirviera de excusa para traer de nuevo a todos aquellos personajes y que activaran de nuevo ese universo Kronen.



J.A. Mañas explicó como una noche se acostó y por la mañana se despertó con la solución a como darle forma a esa continuación, ahí estaba esa idea con la que ha intentado crear una novela ágil y gamberra, que para su sorpresa ha comprobado que prácticamente se ha escrito sola.

Hay una frase que siempre ha sonado como un eco en el mundo de la música. “Larga vida al rock and roll” y esta cita parece que ni pintada para un grupo como 091. De seguidores fieles, han sido estos los que les han pedido que vuelvan una y otra vez y parece que les han escuchado porque  veinticinco años después de su último disco, el grupo se ha rendido a la evidencia de que sus fans no les olvidan y siguen teniendo ganas de más.

Por ese motivo vuelven con “La otra vida”, un nuevo trabajo que nos muestra a un grupo que siguen haciendo su música, plasmando su estilo pero donde se nota que ya son componentes de largo recorrido y cuyas maletas atesoran vivencias personales.


Se puede decir que con este nuevo disco y su vuelta, para los fans de 091 “sigue estando dios de nuestro lado


Libros en el petate: En aquel último concierto de Maracena os despedisteis del público al grito de “Nos vemos en otra resurrección”. Es esto un regreso o en vosotros existe la idea de que nunca os fuisteis.

 Víctor Lapido: Sí nos fuimos claramente y además nuestro último disco se llamaba Último concierto, lo que ocurre es que después nos hemos desdicho porque no somos fiables (risas). Nos fuimos durante veinte años que es un tiempo bastante largo y en el que estuvimos diciendo que no volveríamos.

José Antonio García: Lo que ocurre es que las circunstancias cambiaron y nos dimos cuenta que la gente que nos seguía en su época y gente que incluso no nos había visto porque no había nacido reclamaba que volviéramos para poder acudir a un concierto nuestro porque en su memoria aquellos días fueron muy especiales y entonces nos ablandamos y volvimos   decidiendo celebrar nuestro último concierto

Libros en el petate: ¿Ha tenido que ver la gira de hace tres años con este nuevo disco porque si no recuerdo mal, en una entrevista del 2015 comentasteis que no había en vosotros una idea de continuidad?

José Antonio García: Cuando dimos el último concierto en el Pabellón de deportes de Granada yo dije unas palabras donde dejábamos la puerta abierta a lo que pudiera pasar sabiendo que teníamos el compromiso de estar un año tocando la gira de la maniobra de resurrección. En esos momentos nosotros también teníamos compromisos profesionales al haber dejado aparcada nuestras carreras en solitario cada uno y al concluir esos compromisos nos reunimos y sopesamos que si íbamos a seguir con esos conciertos como 091 teníamos que darle a la gente algo nuevo y no solo las canciones de siempre. Por eso decidimos grabar un nuevo disco con canciones nuevas.

Libros en el petate: Ya está el disco en el mercado y la gira tiene sus primeras fechas de conciertos. ¿Cómo están siendo las sensaciones?

Víctor Lapido: Acabamos de regresar de Madrid de una promo y ha ido muy bien y en Granada la respuesta a la firma de discos fue fantástica y desde la compañía nos han dicho que se ha agotado el vinilo.  Las ventas van muy bien y el feedback está funcionando y ya nos están llamando de algunos festivales para cerrar nuestra participación.

José Antonio García: La sensación que tenía la gente del nuevo disco es que no sabía lo que se iba a encontrar con un disco nuevo y su respuesta ha sido como si 091 hubiera continuado en aquel año 1996 y hubiéramos hecho un siguiente disco. Se han llevado una grata sorpresa porque han visto que lavanda sigue en la misma línea.

Víctor Lapido: Yo también creo que es una continuación pero con un estilo más depurado porque la experiencia que hemos adquirido todos estos años por nuestra parte tienen que notarse en este disco. Es un disco que hemos grabado con unos medios mucho más avanzados que los que había antes y además nosotros a diferencia de los anteriores hemos estado muy encima en las grabaciones y hemos decidido en todo lo que respecta a su realización.

José Antonio García: Eso nunca había sucedido con los ceros puesto que siempre las compañías había estado metidas dentro y nos había jodido en muchos aspectos. Estamos muy contestos en este aspecto porque nosotros hemos dirigido todo el proceso.

Libros en el petate: Es un disco nuevo tras muchos años en los que no creabais para cero noventa y uno, pero se nota que son vuestras letras y se nota que sois vosotros. ¿Se puede decir que vuestras letras son atemporales o hay un plan concebido?



Víctor Lapido: Yo creo  que las letras de José Ignacio son atemporales y que han resistido el paso del tiempo estupendamente. Yo creo que ese es el secreto de que haya pervivido el mito de los 091 que las canciones son igual de validas antes que ahora.

José Antonio García: José Ignacio tiene una forma de escribir  letras que siempre lo deja todo como muy abierto y cualquiera puede escuchar una canción de los cero y te puede sugerir la letra una cosa y a mí me sugiere otra. Son letras muy abiertas que cada uno se la puede llevar al terreno que quiera dependiendo del estado de ánimo que tenga.

José Ignacio Lapido: El único plan que teníamos era hacer un gran disco, intentarlo al menos. No grabar algo para salir del paso y que nos sirviera de excusa para tocar en directo. Queríamos que el álbum tuviera entidad artística por sí mismo, más allá de que fuera el primero que grabábamos con canciones nuevas desde 1994. El sonido general disco refleja lo que somos ahora. Unos tíos por los que ha pasado el tiempo pero que no hemos dejado de escuchar y de hacer música. Esa experiencia acumulada está en el disco, en la letra, en la música y en la interpretación.

Libros en el petate: Tengo la sensación de que ahora se consume la música de una forma mucho más rápida que antes y se olvida a toda prisa. ¿Tenéis vosotros esa misma sensación?

Víctor Lapido: El mundo ha cambiado y el principal cambio creo que está en la comunicación, internet ha llegado para quedarse y uno de los grandes damnificados es el músico porque quizás tu trabajo no se ve recompensado.

José Antonio García: Hoy en día hay un problema y es que las nuevas generaciones no compran música (mis propios hijos no tienen discos) y es una generación que no le da valor a un disco, a tenerlo como algo suyo y creo que la propia industria se ha cargado esa mentalidad.

Libros en el petate: Tanto en los buenos momentos como en los malos, conozco a mucha gente, entre las que yo me incluyo, que se refugian en las letras de 091. ¿Son los 091 muy melancólicos como algunas de sus letras?

Víctor Lapido: Yo vivo el pasado con nostalgia pero lo justo ya que me gusta vivir el presente. Si hay algo que nos caracteriza al grupo es que somos gente de nuestro tiempo.

José Antonio García: A mí me gusta lo que he vivido y estoy satisfecho con mi vida y con lo que me ha ocurrido pero no me baso en el pasado y creo que nos pasa lo mismo a todo el mundo.

José Ignacio Lapido: No sabría decirte. La tristeza habita entre nosotros, forma parte de nuestras vidas ¿por qué no vamos a escribir sobre ello? Se trata de crear belleza a partir de eso. Creo que la felicidad es un estado transitorio al que hay que aspirar, pero es muy fugaz. Supongo que también esos destellos de felicidad aparecen en las letras.  Los 091 somos de nubes y claros, más de nubes que de claros.

Libros en el petate: Dicen que siempre tuvisteis más talento que suerte. ¿Qué pensáis de esto,  os molesta o por el contrario os ha hecho más fuerte viendo vuestro éxito?

Víctor Lapido: Las circunstancias son las que son y nosotros nunca hemos renegado del éxito y de hecho teníamos cierto éxito pero creo que hemos sido un grupo de prestigio y con seguidores muy fieles. Hemos sido un grupo muy reconocido por la crítica aunque nunca hemos tenido el éxito de otros grupos que en aquellos años compartían el momento con nosotros.

José Antonio García: Yo creo que el problema estuvo en las compañías que nunca supieron el producto que tenían entre manos. Cada disco que teníamos era una lucha por la producción, por la realización, por las portadas, por las fotos y no querían dejarnos ser nosotros y siempre querían darnos un aire al grupo que hubiera funcionado ese año o que estaba de moda. Yo creo que nunca llegamos a más por culpa de todo lo que nos rodeaba y por no explotar un producto original como creo que éramos nosotros.

Libros en el petate: “Comprendí que el tiempo no se rendirá jamás  y muero un poco en cada parpadeo”. Yo sé que cada estrofa puede tener mil interpretaciones pero en esta frase yo veo algo de la filosofía de 091 (y perdonarme por el atrevimiento) ¿Me equivoco o que filosofía tiene 091?

Víctor Lapido: Yo creo que hemos sido un grupo muy coherente con su carrera y te puedo hablar de la mía en particular que es la de seguir adelante siempre con optimismo. No creíamos que maniobra de resurrección fuera a seguir adelante e incluso hicimos una porra de las entradas que íbamos a vender del primer día de concierto y la porra era tirando por lo bajo (risas).

José Antonio García: Yo creo que el problema es que nunca nos hemos creído lo que somos, siempre hemos sido un grupo muy humilde y de una forma muy natural y eso en el fondo es muy positivo.

José Ignacio Lapido: 091 no tiene ninguna filosofía en particular. Somos músicos de rock a los que nos interesa que en nuestras canciones sean algo más que la excusa para cantar una melodía. Yo soy bastante escéptico en muchas cosas que me rodean, y supongo que ese escepticismo se trasluce en mis letras. El desencanto con el mundo que nos rodea también es un tema recurrente. En cuanto a esa frase… la lucha contra el tiempo es una batalla perdida. Cuanto antes nos mentalicemos de esa derrota, mejor. No queremos que nos cuenten el final de nuestra película pero no hay otro: mueren todos.

Libros en el petate: Respondiendo a lo que indica José Antonio puedo asegurarte que vuestros fan te puedo asegurar que hoy 25 años después siguen escuchando vuestras canciones y los de otros grupos que llegaron mucho más lejos estoy seguro que no.

José Antonio García: Puede ser e incluso te diría que nuestros fans con el tiempo han ido consiguiendo que se unieran más fans. La gente con nosotros ha utilizado mucho el boca a boca y a nosotros nos ha llegado gente diciendo que nos escuchan desde que algún amigo se los descubrió.

Víctor Lapido: Eso tiene mucho mérito porque cuando nos separamos no había discos nuestros reeditados y las nuevas generaciones al material que pudo acceder es al que había colgado en la red, que era nuestro último concierto.

Libros en el petate: Esto me da pie a preguntaros ¿qué tal con las nuevas generaciones?

Victor Lapido: Muy bien, hemos visto en nuestros conciertos gente joven  que no había nacido o no tenían edad para entrar en un concierto en  aquella época de finales de los noventa y son los hijos de nuestros fans que sus padres les han puesto nuestras canciones desde pequeños.

José Antonio García: Una curiosidad, en nuestros conciertos de la maniobra de resurrección los padres venían a preguntarnos si podían acudir con sus hijos pequeños.

Libros en el petate: José Ignacio eres el que ha compuesto la letra a los temas del nuevo disco. ¿Cómo se lleva escribir para ti y para 091, cuesta trabajo diferenciarse?

José Ignacio Lapido: Lo llevo bien. El trabajo es el mismo: hay que intentar hacer las mejores canciones que uno pueda en el momento que te toca escribirlas. Estas de “La otra vida” ya sabía de antemano que iban a ir en un disco de 091, el primero después de 25 años. Era una gran responsabilidad escribir material nuevo después de tanto tiempo. Me puse manos a la obra y ahí están. Cuando trabajas con un grupo lo que ser escucha al final es el resultado de la unión de todas las personalidades y el talento de los cinco miembros del grupo. Aunque hay que señalar que en el disco también ha tenido una aportación muy especial Raúl Bernal, con los teclados y su visión musical de las canciones.

Libros en el petate: José Ignacio se te considera uno de los compositores con más calidad en el panorama musical español. Hace unos años coincidía con Eric Jiménez para hablar de su libro, en el que por cierto habla de vosotros en él. ¿Nunca te ha tentado la idea de escribir un libro sea de lo que sea?

José Ignacio Lapido: Tentarme sí me ha tentado. De hecho, hace muchos años escribí un manuscrito para un libro de poemas. Lo que pasa es que lo dejé reposar y pasado el tiempo no me pareció digno de editarse. Creo que hay un problema de desforestación en el planeta, y editar tantos libros como se editan, muchos de ellos perfectamente prescindibles, plantea problemas con el medio ambiente.  Yo soy escritor de canciones, y si algún día, cuando esté a punto de morir o mañana mismo, decido escribir y editar un libro lo haré con el convencimiento de que el bosque que se tale para hacer ese libro sea talado por una razón poderosa, no para contentar a mi ego.

Libros en el petate: Pues encantado de poder disfrutar de este rato con vosotros y de poder seguir escuchando vuestra música y vuestros directos. Mucha suerte.

091: Gracias a ti