León Torres es el nombre que figura  en  el nuevo D.N.I musical de  Manuel Torres Ayala, ex Los Cardos, ex El Dueño del balón y ex de muchas cosas más. Un trota músico andaluz afincado momentáneamente en Sevilla y que nos regala media hora de conversación que vale su peso en oro. 

Hablando de música, de filosofía y filósofos, de la vida y del Humanismo 2.0 en el que León Torres cree a pie juntillas, en una época en la que el ser humano se debe hacer  responsable de sí mismo y de sus decisiones a todos los niveles.

Le encuentran cierto aire de bluesman que podría soplar en nuestros oídos a reminiscencias de Dylan pero por sus venas y sus cuerdas se vislumbra alguna nota  flamenca que el maestro no tenía. Mientras los medios y la opinión intentan buscarle una comparación, a él le gusta pensar que es un songwriter que trata de componer mirando hacia adentro en lugar de hacia fuera y de ser fiel a sus creaciones. “Un escritor de canciones que se está buscando a través de ellas”

Desde el 2 de Octubre podemos encontrar en la calle Mi perro negro, su nuevo trabajo que será presentado en público  en la casa de la cultura de Coín su pueblo natal, el 14 de Diciembre. Un disco que ha contado para su realización en estudio con músicos tan importantes como Coqui Jiménez (batería de Carlos Tarque y MClan), Pedro Peinado y Lere (bajo de Muchachito Bombo Inferno)

L.P Un título el de este disco bastante curioso.
L.T: Es sacada de una frase “My black dog” que utiliza Wiston Churchill en su autobiografía para referirse a su parte oscura, a las sombras que todos podemos tener. Por eso el título, ya que el disco se realizó en uno de los peores momentos personales por los que he atravesado y creo que no hay un título que lo refleje mejor.

Un disco del que León Torres habla maravilla y que defiende con uñas y dientes cuando habla de él y es que a pesar de provenir de un infierno personal “donde uno llega a rodearse de cosas y situaciones que no puede controlar, el infierno o el cielo al final es la actitud que uno tenga frente a la vida”. Y es que tras haber tocado fondo, subir al cielo, de haber sido el dueño de la sala de conciertos más grande de Europa, de tocar en la calle, al final se ha dado cuenta que está haciendo lo que más le gusta que es cantar y eso habla por sí solo, convirtiendo ahora mismo su disco en su principal prioridad.

L.P: ¿Qué canciones vamos a encontrar en este disco?

L.T: Nueve temas basados en hechos reales, sobre lo que pienso y sobre lo que digo. Todo en primera persona, autobiográfico y muy honesto.  Un disco que no romper con lo que venía haciendo pero sí que es mi proyecto más personal puesto que lo he compuesto, producido, lo he diseñado y he dirigido las grabaciones y cada persona que ha participado lo ha hecho bajo mi supervisión convirtiendo este trabajo en un disco sin concesiones y para autocomplacerme.

Este es un disco que ha hecho que tras un largo periodo de reclusión en los estudios, salga del cascarón y vuelve a la vida, a los conciertos y en definitiva a lo que significa y conlleva tocar.

Estos días suena y promociona el nuevo single de Mi perro negro que se titula “No te podré olvidar”, una canción en forma de letra que acompaña a León Torres desde hace muchos años y cuyo origen se encuentra en la letra de un poema que compuso y que fue premiado en un concurso en sus años de universitario en Granada.

“Este tema es un blues fronterizo  que La Shica me escuchó cantar esta canción en casa de un amigo una noche y me propuso interpretarla a dúo y cómo negarle a una amiga a la que quiero y admiro tanto una petición como esa. Puede decirse que es un tema que siempre ha estado incompleto y que al cantarla con La Shica por fin se ha podido terminar y se ha cerrado su ciclo”



L.P: Qué me dirías que significa esta canción.

L.T: Yo creo que puedes hacer esto y lo otro, viajar por todo el mundo como he hecho yo y llegar muy alto pero hay cosas que uno no puede olvidar y tal vez esta canción es un homenaje en positivo a las mujeres que de algún modo u otro han pasado por mi vida.

L.P: Suena a palabras de superviviente.

L.T: Yo no hablo del pasado con traumas y el tío que soy ahora y del que me siento orgulloso es gracias a todo eso. El fracaso y los palos de la vida los entiendo como una escuela y esa actitud es la que me ayuda a ser una persona feliz.

L.P: Esperando que sigas siendo esa persona feliz te deseo mucha suerte con MI perro negro.

L.T: Muchas gracias Nando.



Con un fragmento del Quijote comienza La senda del Rey, una novela histórica de ficción que fue lectura veraniega y que transcurre en Extremadura, Sevilla y Marruecos. Precisamente en esas fechas partí de Sevilla y el azar me llevo a pasar una semana recorriendo los escenarios que recorrieron sus protagonistas.


Últimamente estoy volviendo a reencontrarme en mis lecturas con el género histórico, uno de mis preferidos quizás influenciado por haber estudiado la carrera de historia. Por ese motivo siempre he sentido debilidad por las novelas que además de enseñarte historia te hacen sentir en tu piel, las vicisitudes que les suceden a sus  protagonistas. La senda del rey  es una de esas historias llenas de injusticas, aventuras, giros que provocan sorpresas en una trama donde el trasfondo político y social de la época está muy bien reflejado hasta el punto que el lector no puede salir indemne de un episodio de reflexión sobre los hechos que acontecen en la novela. 



Título: La senda del rey.
Autora: Rafaela Cano.
Editorial: Grijalbo.
Año: 2019.
Género: Novela histórica de ficción.
Páginas: 491 páginas.
ISBN: 9788425357671




Sinopsis:
1611. Felipe III sale en procesión para festejar la expulsión de los moriscos de los reinos españoles. Mientras, en Extremadura, el joven Tristán debe dejar atrás su aldea y a la joven cristiana a quien ama.
El enfrentamiento entre moriscos seguidores de Mahoma y aquellos otros que han abrazado la fe en Cristo, el amor imposible entre Mencía y Tristán, el vergonzante y oscuro pasado de Elvira, el valioso secreto que la biblioteca de San Lorenzo de El Escorial atesora tras sus muros y la locura que la pérdida de sus preciados libros desata en Muley Zaidán, sultán de Marruecos, son algunas de las tramas que se entrecruzan en esta emocionante y épica novela histórica.
La Senda del rey es la consagración de una voz nueva y sugerente en la novela histórica española.

Impresiones: 

Corre el año de 1609 y nuestra historia nos sitúa en la encomienda de Magacela, regida por su alcaide Juan de Hinestrosa. Es una tierra rica en huertas y con una población trabajadora que daba prosperidad y bonanza económica a la zona. Son tiempos en los que conviven de forma pacífica los cristianos viejos y los moriscos, aunque en estos últimos, no todos están convertidos al cristianismo de forma sincera y en secreto continúan practicando su fe junto con sus cultos y tradiciones.

Será un año después, en Enero de 1610 cuando un pregonero lea en la plaza del pueblo un bando de su majestad Felipe III, que proclama la expulsión de los moriscos de tierras de España. El mundo que hasta ahora conocían los habitantes de Magacela, se desploma para muchas de sus familias que vivían perfectamente integrados dentro de la sociedad. Son artesanos, comerciantes, el verdadero motor de la economía de  estas comarcas y que tendrán que abandonar sus hogares malvendiendo sus propiedades en la mayoría de las ocasiones provocando cierta crisis tanto demográficamente como económicamente.

Este hecho es del que se parte para que se desencadenen las distintas tramas que componen el argumento del libro, que giran finalmente alrededor de una bonita historia de amor no exenta de penas y sufrimiento. Muy bien reflejado por la autora el dolor del hecho de ser expulsados de la tierra en la que has vivido toda la vida, familias separadas en nombre de la religión y de los intereses económico donde sus vidas conforman una trepidante aventura que nos llevará desde por intentar encontrar un destino que les lleve a encontrar la felicidad a pesar de los inconvenientes.

Los personajes de La senda del rey son varios, los cuales  conforman distintas familias y que serán representativos de los distintos estamentos sociales comenzando con el ya citado Juan de Hinestrosa que representa a la nobleza y  su tío Fray Jerónimo al clero. Bartolomé de la Peña, un sedero morisco casado con una cristina vieja y cuyo hijo Tristán será junto a Mencía dos de los protagonistas principales de la novela y artífices de la historia de amor que surge entre ellos y que las circunstancias hacen que tengan que separarse. En líneas generales son buenos personajes aunque no están muy profundizados pero sí que cumplen con el papel de ser los artífices de que la historia cuente muchos detalles históricos de forma amena y refleje los tiempos convulsos que se vivieron en aquella época, a raíz de la expulsión de los moriscos.  


En definitiva, las sensaciones que me ha dejado La senda del rey han sido muy buenas en cuanto que ha sido una lectura que me ha entretenido durante toda la trama. He aprendido curiosidades como la cría de gusanos de seda para la fabricación de la seda y algunos datos sobre el comercio que de esta se hacía en España .Datos sobre los acontecimientos que ocurrieron durante la expulsión de los moriscos y la ruta que estos siguieron y todo ello en una aventura que nos llevará por pintorescos lugares y que nos deparará muchas sorpresas como una trama secundaria dedicada a los libros que he encontrado muy interesante  y algún que otro giro que nos provocará más de una sorpresa. 

Un libro muy recomendable si uno quiere leer una aventura ágil, bien escrita y que contiene los suficientes elementos que la hacen tan interesante  para que la historia no decaiga en ningún momento.

Autora:

Rafaela Cano (Campanario, Badajoz) Licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Extremadura, ejerce como profesora de Lengua y Literatura. Autora de numerosos cuentos, su primera novela Los ojos de Dios conquistó el favor de los lectores. Su segunda obra, La senda del rey ha sido ganadora del II Premio Caligrama en la modalidad de Best Seller y ha supuesto su consagración como escritora de novela histórica.
Reconozco que ver una novela en cuya contraportada prometen aventura, intriga e historia es bastante tentador y si a eso le sumamos que su título contiene palabras como “secreto” y “nocturnos” cuesta trabajo no sucumbir a una lectura que se desarrolla en época de espadachines, inquisición y en una España donde no se pone el sol con su grandeza y sus miserias.

El secreto de los nocturnos es una novela donde vamos a encontrarnos macabros asesinatos, intrigas y conspiraciones, todo envuelto en un halo de misterio donde sus protagonistas en una carrera contrarreloj, intentaran descubrir y desvelar los secretos que se ocultan detrás de unos hechos que como bien está escrito al comienzo de sus páginas “algunos de los sucesos que a continuación se narran nunca tuvieron lugar … o sí …“. Yo solo os puedo decir que tras leer esta novela parte de lo que aquí se cuenta no me importaría que fuera cierto.



Título: El secreto de los nocturnos.
Autor: Sergio Villanueva.
Editorial: Ediciones B
Año: 2019.
Páginas: 398 páginas. 
Género: Novela histórica de ficción.
ISBN: 9788466664653     





Sinopsis:   

    Valencia, 1589. Un alto representante del clero y persona de confianza del Rey Felipe II encuentra la muerte entre las sombras silenciosas de la noche. La necesidad de taparlo y encontrar a los culpables provocará que las altas cúpulas de la Santa Inquisición recurran a un habitual colaborador, el padre Francisco Agustín Tárrega.
Las capacidades analíticas y deductivas del padre Tárrega lo embarcarán, junto a sus pupilos de artes teatrales, Guillem de Castro y Lope de Vega, en la resolución de un misterio que sacará a la luz peligrosas intrigas que agitarán a las altas esferas del poder. Todo ello en el marco de una población y un tiempo en el que las diferentes culturas conviven con el miedo y la desconfianza. Una época en la que también la razón, la esperanza y la lógica escapaban de la férrea sombra católica en reuniones clandestinas y sociedades secretas         

Impresiones:        


Con un inicio trepidante donde de asistir al asesinato a manos de unos encapuchados de un cardenal de la iglesia cercano al rey Felipe II, que recorre sin escolta una solitaria y oscura calle valenciana, pasaremos acto seguido a defender a pie de playa junto a la Guardia de costas el ataque de piratas berberiscos que pretenden botín en tierras que antes fueron suyas. Con gran ritmo comienza la trama y aunque en algún momento se torna pausada es solo un espejismo porque con el trascurrir de los acontecimientos nos veremos envueltos en un thriller histórico que a cada capítulo se vuelve más interesante para terminar en un final sorpresivo y cargado de jugosa reflexión para el lector.

 Es la historia de estos siglos y que estará muy presente en las páginas de este libro, la eterna enemistad o la persecución entre cristianos, moros, moriscos y judíos que desangró tanto monetaria como culturalmente a  este país. Corre el año del señor de 1589, en el trono el monarca Felipe II algo caduco en sus últimos años de reinado y con un impero poderoso pero que comienza a mostrar sus primeras grietas en el gran entramado político y burocrático que lo conformaba. De todas estas pinceladas seremos testigos en mayor o menor medida a lo largo del libro en una trama que Sergio Villanueva ha sabido dotar de un equilibrio perfecto, conjugando historia y aventuras para que conocimiento y placer puedan ir de la mano casi toda la lectura.

Pero volvamos a la historia y hagámoslo presentando a nuestro personaje principal, al padre Francisco Javier Tárrega, canónigo de la catedral de Valencia quien será llamado a presencia del inquisidor Zárate que le encargará la misión de averiguar que se esconde tras los misteriosos asesinatos que va a ir ocurriendo en la ciudad del Turia.

Sin lugar a dudas el padre Tárrega hará las delicias de los lectores, pues es una mezcla de Guillermo de Baskerville, y  Sherlock Holmes que ayudados por un grupo de amigos los cuales forman parte de una organización secreta llamada los nocturnos (que existió en la realidad) y que se dedicaban a rescatar y preservar aquellos libros prohibidos por la iglesia y que atesoran el pensamiento moderno muy alejados de la corriente que prevalece en una España donde la inquisición era casi tan poderosa como el mismísimo rey.

Este grupo encabezado por el padre Tárrega estará formado por grandes figuras de las artes como Lope de Vega, Guillen de Castro o Bernat Catalá de Valeriola, el fundador de esta orden. Todos ellos se reúnen en secreto para escribir obras de arte donde las ideas renovadoras vayan camufladas en las obras de teatro a las que acude el pueblo. Como podremos ver el teatro tiene un peso muy importante en esta novela.

Muchos secretos hay en para desvelar en este libro y muchas sorpresas y momentos para la reflexión esperan a lector en una Valencia que llega a ser un personaje más dentro de una trama que se nos narrará a través de un niño morisco llamado Walel, el cual cuenta la historia muchos años después para que los graves asuntos que ocurrieron aquellos años no queden en el olvido.

El secreto de los nocturnos es una novela que sorprende por su carácter aventurero y sus gotas de thriller enmarcado en un contexto histórico bien descrito, que sin lugar a dudas sorprende con cada luz que va arrojando el autor sobre los misterios que en la novela se esconden y que una vez descubiertos por el lector dan como resultado una novela recomendable si queremos leer algo diferente.


Es la historia de estos siglos y que estará muy presente en las páginas de este libro, la eterna enemistad o la persecución entre cristianos, moros, moriscos y judíos que desangró de forma cruel tanto monetaria como culturalmente a  este país.

Autor:



Sergio Villanueva (Valencia, 1972)  es actor, director y escritor miembro de la Academia de las Artes y de las Ciencias Cinematográficas de España.  Desde el principio su inquietud no se cierra tan solo a la interpretación y comienza a escribir textos teatrales, relatos y poesía. Pronto aborda su primera novela, "Ausencias"  1998. "El laberinto de celuloides" y "Los adioses póstumos" cerrarán una trilogía inconexa que él mismo define como homenaje a sus memorias. Su siguiente trabajo narrativo, dando un giro completo, será una novela histórica. Ha publicado una antología poética ("Poemas reunidos" 2007) y diversos artículos en distintos medios de comunicación, especialmente relacionados con el mundo del cine.











Hay lugares, personas y libros que se prestan a combinarse de tal manera que disfrutar de esos momentos que nos otorga la susodicha oportunidad son de obligado cumplimiento. En una casa palacio, entre buena sombra que invite a la conversación y con un libro tal que “Un asunto demasiado familiar” y en compañía de Rosa Ribas no pasan los minutos, el tiempo se detiene y uno se deja llevar hasta que despierta de ese sueño que nunca quieres que acabe porque la entrevista llega a su fin.

Con aire de ciudadana del mundo, aún le acompaña cierto acento de su tierra aunque lleve veintiocho años lejos de ella. De discurso moderado aunque con las ideas muy claras, Rosa Ribas habla de su última novela con orgullo de madre. Una novela con mucha intriga, mucha reflexión y que según como la miremos nos puede parecer mucho más cercana de lo que podría parecer en un principio. Un misterio que al abrirlo nos descubre otros que poco a poco se van adueñando del protagonismo de la novela. Esos secretos o asuntos internos que cada familia tiene de puertas para dentro. Magnifica la novela, magnifico su estilo y el tempo con que Rosa nos va regalando cada frase, cada escena. Alimenta al lector con la dosis precisa para no empacharnos y que en cada momento tengamos ganas de más.

Hay recomendaciones literarias que a uno le gustaría que le tomaran en serio y esta es una de ellas.

La agencia de detectives de Mateo Hernández tiene su sede en una céntrica calle del popular barrio barcelonés de Sant Andreu. Allí, junto a Mateo, trabajan sus hijos Marc y Amalia, y un asistente, Ayala, encargado de los trabajos más sucios. A veces, además, colabora de una forma peculiar Lola, la mujer de Mateo, cuyas intuiciones sobre los casos suelen ser desconcertantemente certeras. Hasta hace unos meses también formaba parte del equipo Nora, la hija mayor del matrimonio, pero en la actualidad se encuentra en paradero desconocido; una preocupación que, como un silencioso cáncer, está erosionando la convivencia de la familia… y de la empresa. Un día se presenta en las oficinas de la agencia Carlos Guzmán, un constructor muy poderoso, conocido y temido en el barrio a partes iguales. Guzmán encarga a Mateo que encuentre a su hijo, desaparecido desde hace días, y quién sabe si por culpa de los turbios negocios del padre. La investigación va a revelar los vínculos inesperados entre los personajes, los pasados compartidos y las historias secretas que arrastra cada clan… Y de esta forma, una desaparición nos llevará a otra. Y un fascinante paisaje humano seducirá al lector a primera vista.




Libros en el petate: Rosa en tu haber hay unas trece novelas y algún que otro libro más. Con semejante bagaje ¿se hace complicado encontrar historias?

Rosa Ribas: Por suerte para mí no. Si algo se me hace complicado es encontrar tiempo para contar todas las historias que tengo pendientes. He empezado tarde a publicar y a escribir con dedicación completa y me he dado cuenta que se me acumulan las historias y que cada historia te sugiere otra y otra mientras vas acumulando libretas con cosas que te gustaría escribir, así que de momento no y espero que nunca.

L.P: Una nueva novela de detectives. Entiendo que lo tuyo con este género es pasión pero de dónde le viene a Rosa Ribas.

R.R: Pasión o adicción (risas). No sé de donde me viene pero desde luego no puedo negar que hay una afinidad gracias a todo lo que me permite contar a través de este género y no por un interés morboso por el crimen. Son estas historias donde ocurre un suceso muy duro las que dan pie a contar historias que son más importantes. El género negro es muy flexible y facilita muchas opciones a la hora de mezclar elementos, estirarlo todo lo que quieras o romperlo en cualquier punto que al tener unas bases muy claras y reconocibles, el autor siempre lo encuentra.

L.P: Hablemos un poco sobre su título, “Un asunto demasiado familiar”. A medida que uno va leyendo se va dando cuenta que el barrio donde se desarrolla la trama es como una gran familia. Me equivoco.

R.R: Efectivamente, no te equivocas pues Mateo el protagonista tiene la agencia de detectives en un barrio donde conoce a todo el mundo y es un ambiente muy familiar. Por el contrario, a su hija Amalia le encantaría que la agencia estuviera en un barrio más céntrico pero su padre piensa en lo importante que es para el negocio saberlo todo de todo el mundo.

L.P: Esta novela es un drama muy duro que se suaviza con cierto humo y la trama detectivesca y eso me ha llamado la atención, la manera de expresar un drama de forma tan natural.

R.R: Lo que quería contar es la historia de una familia muy complicada, con unas relaciones familiares complejas y sobre todo cuando en el centro de esa familia hay una madre con problemas de un desequilibrio psíquico grave. Lo de convertirlos en detectives fue una idea que vino a posteriori para darles el tejido de que sean ellos justamente por profesión y por vocación los que se dediquen a desenmascarar los secretos ajenos teniendo precisamente cada uno de ellos una historia familiar cargadísima de secretos. La capa esencial es la de la familia y la secundaria la de los detectives.

L.P: Reconozco que he ido disfrutando con cada página, porque es poco a poco y página a página como vas facilitando la información sobre la vida de estos personajes haciendo la novela mucho más interesante. Todo este entramado ya estaba en tu cabeza o ha ido surgiendo a lo largo del desarrollo de la idea principal.

R.R: Un poco de las dos cosas. Tengo que saber a dónde voy porque es mi forma de trabajar pero no quiero saberlo todo porque eso me quita las ganas de escribir. No es un trabajo como el de los guionistas que tienen que saber todo lo que va a ocurrir para ir montando las escenas. Me gusta tener una historia básica y a medida que escribo van pasando otras cosas y a veces la historia que tenías en tu cabeza puede variar y se van añadiendo detalles como personajes completos que no estaban en el plan original.

L.P: “Un asunto demasiado familiar” se desarrolla en un barrio de Barcelona. Uno de esos lugares que originalmente eran un pueblo y que la ciudad los anexionó como barrio al ir creciendo poco a poco. Viviendo desde hace tanto tiempo en Alemania por qué escoges un escenario como este.

R.R: Por dos razones. La primera es que quería que fuera un barrio-pueblo porque yo vengo de una ciudad pequeña donde nos conocemos todos y la segunda que he descubierto estos días a raíz de la promoción y que tiene que ver con mi nostalgia tras llevar veintiocho años fuera, dándome cuenta que añoro muchas cosas y escribiendo esta novela me permitía volver a moverme por Barcelona y era como vivir de nuevo en ella. Me ha permitido volver a una Barcelona que añoro porque cuando escribes sobre un lugar vives en él ya que caminas por sus calles, hablas con su gente  y era una manera de quitarme un poco esa nostalgia.

L.P: Una curiosidad. Yo reconozco que esta historia que cuentas en tu libro podría pasar en mi barrio, pero podría pasar en la Alemania donde vives.

R.R: Algunas cosas son muy de aquí, son cosas que se reconocen como españolas o mediterráneas. Si lo hubiera desarrollado en Alemania si es verdad que hubiera tenido que buscar elementos más propios del país ya que tienes que ir a la idiosincrasia de cada lugar pero en el fondo en un barrio puedes representar el mundo entero. Existen en la novela  aspectos que son específicos de aquí pero después podemos encontrar cosas que son muy humanas y esas no cambian de un lugar a otro ya que son universales. La frase que dice “Háblame de tu pueblo y me estarás hablando del mundo” es cierta.

L.P: El germen para la creación de esta novela surgió en una conversación con tu marido mientras paseabais. Puedes contarnos algo más sobre aquel momento.

R.R: Íbamos paseando cuando le conté a mi marido de que tenía muchas ganas de escribir una historia familiar que contara como son las relaciones entre padres e hijos y mientras conversábamos surgió la idea de los detectives porque me preguntó si no iba a ser policiaca. Hablar sobre detectives nos llevó a conversar sobre aquella mítica serie de detectives llamada Remington Steele y fue clave para introducir en la novela a una persona de esa familia que actuara en la sombra y que diera las pistas decisivas que arrojaran luz sobre los casos.

L.P: uno cierra el libro y queda muy satisfecho con su lectura y con ganas de más porque llega un momento en que sin darte cuenta les has cogido cariño a los personajes y no quieres desprenderte de su presencia. Yo sé que podría ser una saga.

R.R: Lo será.

L.P: Y esta todo en el aire o hay algo planificado.

R.R: Cuando empecé a escribir esta novela yo pensaba dejarla cerrada, pero muy cerca del final y cuando me había enamorado de sus personajes pensé que quería darles más recorrido a la familia Hernández y me planteé una serie de tres novelas para tener un arco narrativo y7 por eso tuve que introducir algunos cambios en esta para dejar algunos hilos de los cuales poder tirar más adelante, aunque por supuesto cerrando y dándole conclusión al tema principal sobre el que gira esta novela.

L.P: Quiero pensar que este libro tiene cierto propósito de denuncia sobre ciertos temas sociales.

R.R: No me planteo nunca las novelas como una tesis, no quiero ni denunciar nada ni protestar por nada pero evidentemente esos temas están ahí porque si hablas de un barrio actual tienes que hablar de corrupción, de la explotación de los inmigrantes, la violencia doméstica, el vandalismo, los robos y ahí en esos temas es clara mi posición respecto a esos temas que son denunciables.

L.P: Decías en una entrevista que una familia era como una novela negra y este libro me lleva a la reflexión de que una familia es perfecta para inspirarse.

R.R: En el fondo si se dice que esta novela es negra es más porque trata de una familia más que por los casos detectivescos porque lo negro es la familia no el caso que le encargan. Lo más negro de esta novela está en la casa, en lo que ocurre dentro de esa familia que es donde encontraremos su aspecto más oscuro.

L.P: Y si te digo que en algunos momentos me ha importado más el contenido por lo que cuentas, que la trama en sí.

R.R: Pues me alegro mucho porque eso era lo que pretendía. Las tramas pueden a veces ser intercambiadas o las puedes resumir en unas líneas porque eso es lo más fácil de hacer pero lo importante son los personajes, lo que hacen y lo que te hacen reflexionara ti y de qué manera te toca lo que les pasa a ellos. Muchas veces recordamos personajes por lo que nos transmitieron pero hemos olvidado la historia en la que aparecían.  Esto no quiere decir que quiera restar importancia a la trama porque está muy trabajada pero después de la novela uno recuerda sobre todo a Mateo, a Lola, a Amalia, su mundo, su forma de verlo, su personalidad y las cosas de las que te han hablado que están fuera de lo que es la trama pura y dura.

L.P: Como lector invito a todo el mundo a leer tu novela porque es una historia maravillosa y sus personajes son dignos de conocer. Yo por ejemplo me quedo con mateo, un personaje que es capaz de reinventarse  y que ejerce dentro de la familia como una especie de salvavidas o mediador al que todos pueden aferrarse o dirigirse llegado el caso Te pongo en un compromiso y te pregunto si tiene Rosa Ribas algún favorito.

R.R: Me cuesta mucho decidirme porque son todos mis personajes aunque te podría hablar de Amalia, que se finge sensata pero que tiene una rabia en el cuerpo tremenda por todo lo que pasa en su vida, por la familia que tiene y por toda su frustración y ha sido por todo ello por lo que me gustaba trabajar con ese personaje.

L.P: Podría decirse que Amalia es un personaje que por su rol podría tener mucho recorrido en futuras entregas.

R.R: Sí aunque como todos, tiene una cara luminosa y una oscura, Amalia es muy joven y puede adquirir una gran solidez por lo que está viviendo y que puede hacer de ella un personaje muy importante. Hay personajes de los que también se puede contar mucho porque aunque sabemos mucho de sus historias quedan aún huecos por rellenar en todos ellos.

L.P: Rosa tengo que reconocerte que leer tu novela ha sido un verdadero placer pero conversar contigo sobre ella mucho más.

R.R: Gracias a ti por tus apreciaciones y tus palabras.


Su anterior novela, El club de los mejores, me dejó muy buen sabor de boca y colocó a Claudio Cerdán la etiqueta de autor de obligada lectura con alguno de sus anteriores trabajos o nuevo si volvía a publicar. Con la aparición de Los señores del humo y de las buenas opiniones que sobre la novela había leído mi interés se acrecentó, hasta que este verano lo convertí en uno de los libros elegidos para mi viaje de vacaciones.

La novela me ha parecido brutal, adictiva y todo un recital de golpes que te sacuden de forma constante directos a la moral que cada uno tenga. Un trabajo literario que representa el lado gris de la vida y lo peor de la condición humana hecha literatura.

Cerdán hace de la ironía un arte. Capaz de convertir la miseria humana en literatura, la historia  es brutal de principio a fin, repartiendo a diestro y siniestro palos y críticas a todo lo sucio e ilícito que se ha hecho en España en los últimos años. Esta novela es un escenario gigante por donde desfilan todo un catálogo de sucesos y situaciones reales que muestran el nivel de corrupción, malversación y despropósitos que el ser humano puede llegar a cometer. Es como un salto mortal que con cada ejemplo se supera. “Españoles: la raza más corrupta del planeta.” Puede llegar a parecer una autentica exageración pero por imposible que todo parezca Claudio no se inventa nada.


Título: Los señores del humo.
Autor: Claudio Cerdán.
Editorial: Ediciones B.
Año: 2019.
Páginas: 556 páginas.
Género: Novela negra, Thriller.
ISBN: 9788466665872





Sinopsis:
Claudio Cerdán nos conduce a través de una historia turbia, oscura y fascinante, en la que todo empieza a cobrar un significado distinto cuando, tras el impacto de las primeras páginas, un asesino en serie empieza a decapitar a sus víctimas por las calles de Madrid.
En una ciudad corrupta e inmisericorde, tres vidas perdidas chocan en su caza al asesino. Paco Faura, policía retirado que trabaja como detective sin licencia, sospecha que todo podría estar relacionado con un caso que no pudo esclarecer treinta años atrás. Mientras tanto, CJ -un antiguo mercenario- piensa que el culpable es un viejo compañero de armas. Y Aldo, un proxeneta que tuvo que huir de México cuando los narcos pusieron precio a su cabeza, perderá la cordura al creer que el pasado vuelve para vengarse.

Impresiones:

La historia de Claudio Cerdán comienza en un descampado cualquiera listo para expropiar en beneficio del político de turno. Hasta allí se ha desplazado el magnate americano Harrelson Levy para visitar los terrenos donde se proyecta la construcción del casino más grande de Europa. Para unos traerá trabajo, oportunidades y vida. Otros en cambio son partidarios de que es pan para una futura y lenta defunción por hambre.

Así comienza un prólogo que bien podría ser un relato corto tan atractivo, que sería capaz de ganar cualquier concurso de relato corto. En pocas páginas, el lector queda atrapado por la lectura pero no tanto por lo que cuenta sino por como lo cuenta.

Tres son los puntos fuertes de esta novela:

En primer lugar sus tres protagonistas, muy diferentes entre sí aunque comparten ese tufillo a perdedores que tienen un trasfondo de buen corazón que le impide brillar por todos los matices grises que atesoran. Poseedores de algunos clichés que suelen atesorar ciertos personajes de novela negra pero que es algo inevitable y totalmente comprensible. El caso es que funciona y la mezcla de tres personajes atormentados por su pasado es explosiva hasta tal punto que el lector en un momento de la lectura se para a reflexionar y se hace la siguiente pregunta ¿Quién es capaz de juzgar sin haber vivido sus vidas?

En segundo lugar la narración. Cerdán vomita verdades una detrás de otra para no dejar títere con cabeza enumerando toda una serie de sucesos y malas prácticas  políticas y empresariales realizadas en España en los últimos años. Todo un compendio de despropósitos donde no sabes si el libro está hecho para encajarlos en la trama o la trama es una mera excusa para poder sacar a la luz toda esa denuncia. Esto provoca que algunas veces el argumento de la novela quede en un segundo plano y uno se interese más por lo que el autor denuncia que por lo que está ocurriendo con los personajes. Algún día me gustaría que alguien dijera que si quieres conocer la historia de España durante la crisis de principios del siglo actual no acuda a los manuales de historia, ni a los ensayos políticos, económicos o sociales. Simplemente acercarse a una biblioteca y elegir de entre las estanterías “Los señores del humo”.

El último punto fuerte y no menos importante pero si una buena razón para recomendar esta novela es su trama, que aunque hemos dicho que se diluye en algunos momentos por razones del guion, se recupera al instante porque nunca pierde interés debido a la cantidad de acción que tiene. Uno en todo momento va a querer saber cómo se van a ir entrecruzando las vidas de los protagonista, que derroteros seguirá el caso del asesino que va decapitando víctimas y sobre todo qué o quién es ese nexo que sirve para unir a tres sujetos tan dispares y de procedencia tan distinta.

Paco Faura un antiguo policía prejubilado tras sufrir un infarto que sobrevive como detective privado sin licencia realizando trabajos de no muy dudosa honestidad para personas con mucho ánimo de lucro con el fin de  pagar la factura de la clínica privada donde su mujer se encuentra en coma desde que hace unos años fuera atropellada por un conductor que se dio a la fuga.

CJ, un antiguo soldado de elite de las fuerzas especiales que tras una traumática experiencia en la guerra de Afganistán se reconvirtió en seguridad privada y trabaja como empleado para el magnate Harrelson Levy. Un tipo duro más por fuera que por dentro y que vive en un mundo donde la realidad le asquea.

El tercero en discordia en esta historia es Aldo, un proxeneta mejicano que huye de un pasado de muerte y horror para aterrizar en España en una vida donde las drogas y la prostitución anestesian sus recuerdos. “Autodestrucción con cuentagotas. Sellar todas las salidas, naufragar en el alcohol, volverse loco sin salir de la oscuridad de su cuarto”. Otro malo con aires de cierto arrepentimiento o visos de humanidad en un mundo inhumano.

Durante su visita a los terrenos, accidentalmente encuentran semienterrado en la tierra el cráneo de una mujer que será el detonante que llevará, a que las vidas de nuestros tres protagonistas se crucen en una trama de largo recorrido que además de ser un thriller violento y bastante negro, pasa por ser una trama que en ningún momento da respiro al lector y que le mantiene constantemente atento a lo que el autor quiere transmitir.

Un thriller que en algunos momentos hace daño a la sensibilidad del lector y que provoca alguna mueca de disgusto y de incredulidad pero más allá de todo eso, lo que debe preocupar es que por más ficción que pueda parecer, esta novela es la vida misma, todo un recorrido por la España más casposa, de pelotazo fácil y de guardar la basura debajo de la alfombra.

Autor:

Caludio Cerdán (Yecla, 1981) es un escritor de novela negra español. Con su primera obra, El país de los ciegos, ganó en 2012 el Premio Novelpol a la Mejor Novela Negra del año.  Un año después vio la luz un nuevo título, Cien años de perdón (Versátil Ediciones, 2013), un thriller que quedó finalista de los Premios LeeMisterio.com 2013 como Mejor Novela y en el II Premio de Novela Pata Negra que otorga la Universidad de Salamanca. Le siguió Un mundo peor (Versátil Ediciones, 2014), una nueva incursión en el género policíaco que ganó el I Premio Ciudad de Santa Cruz a la Mejor Novela Negra de 2014. Además, fue finalista del II Premio Valencia Negra y del III Premio Pata Negra. A continuación publicó La revolución secreta (Alrevés Editorial, 2014), una mezcla de novela histórica, detectivesca y de terror ambientada en los últimos años de la Revolución Rusa. Después llegó Sangre fría (Dolmen Editorial, 2015) una historia de criminales y supervivencia no exenta de humor. A continuación apareció El club de los mejores (Ediciones B, septiembre de 2016), publicada en varios países simultáneamente. Firmada bajo el seudónimo de Arthur Gunn, se trata de una adictiva novela de intriga que ya ha sido comparada con Mystic River de Dennis Lehane y El cuerpo, de Stephen King. En 2017 publicó La última palabra de Juan Elías (Ediciones B, 2017), continuación de la exitosa serie de televisión Sé quién eres, emitida por Mediaset, HBO, BBC4 y vendida a media docena de países. La acogida de este libro fue tan entusiasta que llegó a situarse entre los más vendidos de Amazon, Fnac, Corte Inglés y Casa del Libro.
Como escritor de novela negra ha participado en varias antologías. Además, ha escrito guiones, dirigido cortometrajes y dibujado cómics, entre otras actividades.
Sus libros se han publicado en España, Argentina, México y Francia, entre otros países. En la actualidad reside en Suecia. 





Ayer os hablaba del libro de Ernesto Pérez Vega (podéis leer su reseña aquí) y hoy os traigo el resultado de nuestra conversación sobre Policías. Muerte en la calle.


Con un discurso coherente, dando su opinión, no callándose nada  y argumentando cada palabra que decía como hace la gente que cree en sus ideas y las defiende con pruebas, números e información de profesionales, Ernesto nos habló de su último libro pero destacando que  habrá más y sobre todo mientras lo que defiende siga sin llevarse a la practica  y haya policías con carencias en la formación que luego tienen que poner en práctica en la calle ante un enfrentamiento armado en los que se juegan la vida. Escritor de libros con un alto números de ventas, conferenciante en su materia, fue un placer conversar con él porque me demostró que para poder juzgar a las personas, primero hay que conocerlas y conocer a Ernesto Pérez fue un verdadero lujo.



Libros en el petate: Decías en cierta ocasión cuando presentabas “En la línea de fuego” que tenías historias para escribir tres libros más. Ya vas por el segundo y yo te pregunto, ¿habrá más y queda aún mucho por contar?

Ernesto Pérez: Hay más que contar y casi todo va en la misma línea porque en este mes en el  que estamos han ocurrido seis casos donde la situación ha derivado en provocar como resultado un peligro tan real para la vida del policía que estaría justificado el uso de su arma.
Este libro precisamente cuenta lo que nadie quiere contar y es que la inmensa mayoría de los miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad no están preparados para afrontar situaciones de a vida o muerte que sobrevienen de manera sorpresiva. Nos preparan para una entelequia, para una irrealidad de imposible materialización  en la vida real, ya que nos entrenan de un modo totalmente diferente a como se comporta el ser humano en una situación de a vida o muerte.

L.P: ¿Qué vamos a encontrarnos en esta nueva entrega?

E.P: Recopilo más de veinte testimonios de policías que sobrevivieron disparando hiriendo o matando. Policías que teniendo que hacerlo no lo hicieron. Vamos a encontrar también una serie de artículos míos intercalados entre los capítulos y que guardan alguna relación con la moraleja de cada episodio. Esta es una novedad respecto al anterior libro que solo eran hechos reales. En este libro me he volcado más en querer dar pistas claras y contundentes a quienes lean el libro y tengan responsabilidades de mando y formación para que modifiquen los planes de instrucción y por eso abuso un poco más de resoluciones judiciales que avalan el uso de la fuerza policial. Creo que este libro es un complemento del otro y bajo mi punto de vista mejor escrito.

L.P: Estos libros parten de una necesidad por tu parte ¿Esa necesidad es la que nos has contado en la pregunta anterior o hay algo más?

E.P: Yo desde que era niño ya era un apasionado de la policía y era tirador, es de esa manera en que se conjugaron estas dos situaciones. Como policía mi pasión no era el tiro sino decomisar alijos de droga, detener personas que cometieran actos delictivos, perseguir el delito en el sentido estricto de la palabra y aunque yo en su momento sufrí un enfrentamiento armado al que sobreviví disparando a una persona dos tiros para sobrevivir a quien intentaba matarme, no surge de ahí la necesidad de escribir este libro porque yo ya venía escribiendo artículos que hablaban de estas mismas cuestiones. La idea de escribir esta serie de libros con relatos basados en hechos reales nace de la necesidad de contarle a la gente aquello de lo que no sabe. Tengo la necesidad de divulgar que siente un funcionario de policía en esos tres segundos en los que estas en un tris de vivir o morir y tiene que decidir si dispara o no dispara. Mientras aún no comprendamos jurídicamente  cuando si y cuando no corresponde disparar en un caso de legítima defensa tendré que seguir contando estas cosas.

La portada de este libro está inspirada en el testimonio de un policía que dice que sobrevivió gracias a escuchar una de mis charlas y quien contacto conmigo entre lágrimas para decirme que hoy está vivo gracias a recordar mis palabras cuando un delincuente intento golpearle con un martillo en la cabeza.

Esto demuestra que quien conoce las reacciones fisiológicas propias de un enfrentamiento de este tipo sabe gestionarlas mejor tanto si las cree, las conoce y está convencido de ello y por ese motivo ha entrenado en esas circunstancias, cuando ocurra será un hecho en cierto modo normalizado.

L.P: Pero Ernesto una duda. Se entrena el tiro o convierten el entrenamiento en algo real.

E.P: Cada vez más y permíteme que me atribuya un porcentaje pequeño yo y algunos más que como yo nos dedicamos a la divulgación de esta materia tan desconocida dentro de seno de los cuerpos y seguridad. En Sevilla por ejemplo, la Policía Local de Sevilla ha pasado en muy poco tiempo de hacer tiro deportivo a tiro de realidad. Imagínate como es la realidad que el modelo de entrenamiento de la Policía Nacional es el mismo que el de 1988 y el de la  Guardia Civil se ha modernizado hace poco pero solo ha mejorado un método que hoy en día ya era arcaico.

L.P: Hablas del estado de salud de la formación de los cuerpos y fuerzas de seguridad pero Ernesto, toda la culpa no será de los instructores ¿no?

E.P: La culpa es del sistema y de sus intereses y hasta aquí puedo decir.

L.P: Después de que ocurriera el incidente que sufriste, Ernesto Pérez sigue siendo el mismo que antes o ha cambiado en su pensamiento a como pensaba con respecto a este discurso que tienes hoy en día.

E.P: Yo sigo pensando ahora igual que pensaba antes y me entrenaba buscando reaccionar de la forma más efectiva posible si tenía alguna situación violenta, por eso  pienso que yo sobreviví seguramente porque había entrenado tanto para desenfundar y disparar como para mentalizarme de cómo reaccionar ante un hecho así.

L.P: Tras leer los relatos de los compañeros quería preguntarte Ernesto si se hace duro tener las entrevistas con ellos.

E.P: A mí me gratifica, no se me hace duro porque muchos me dicen que ha sido terapéutico charlar conmigo, hablar con alguien que los entendiera y que los comprendiera y eso lo demuestra que incluso algunos me han dicho que no quería que su testimonio formara parte del libro pero si querían que yo escuchara su historia y que yo le diese mi opinión sobre si lo que ellos sentían era normal.

L.P: En este libro haces hincapié para estar preparado para realizar el disparo súbito. Acabamos de hablar que fue esa preparación la que te salvó la vida.

E.P: Claro. Estas situaciones se producen casi siempre de forma inesperada, violenta y a muy corta distancia. Cuando se produce de esta forma o lo haces ya o posiblemente o no lo cuentes o puede dejarte graves secuelas. Los enfrentamientos armados son dinámicos,  violentos y se producen en décimas de segundo y si no lo tienes entrenado lo más normal es que la respuesta de una persona normal sea la que llevamos en nuestro ADN desde el principio de los tiempos, huir.

L.P: Esta claro que Ernesto Pérez con este libro trata de insistir en muchos capítulos y de arrojar luz sobre esa leyenda negra que hay en torno las consecuencias a nivel judicial del hecho de hacer uso del arma reglamentaria contra una agresión armada.

E.P: La leyenda dice que si desenfundas y disparas, hiriendo o matando, vas a ser condenado. Yo respondo rotundamente que no es cierto. En el 99 por cierto de los casos en que España se desenfunda un arma y se hace uso de ella por parte de un policía en legítima defensa, el policía resulta absuelto si llega a juicio pero la mayor parte de las ocasiones no se llega a juicio y el caso es sobreseído o se archiva porque no se ve delito ya que unas veces no hay acusación del ministerio fiscal o este una vez presentadas todas las pruebas retira las acusaciones.

L.P: Hablamos que este no es un libro únicamente para policías porque sirve para sacar de ciertos errores en las creencias de ciertos temas al ciudadano de a pie.

E.P: Me alegra de que me digas eso porque si ya hay cosas de las que hablo que desconocen mandos y policías imagínate el ciudadano. Somos nosotros mismos los que alimentamos las leyendas urbanas para agarrarnos a lo cómodo.

L.P: Ernesto para terminar te diré que yo soy de esas personas que piensan que en la mayoría de las ocasiones debemos ponernos en ciertas situaciones para poder juzgar lo que le ocurre a otros. Crees que se juzgan muy a la ligera la actuación policial. ¿Se os trata mal a nivel periodístico, social?

E.P: Hay de todo, hay gente que te apoya en exceso y sin cabeza y con otros que no te apoya aunque le demuestres que hay una razón para actuar de tal forma en ciertas circunstancias.

L.P: Pues Ernesto espero que conversaciones como esta sirvan para mejorar las condiciones y manera de pensar de muchos. Muchas gracias por tu tiempo.

E.P: Gracias a ti.


Policías: Muerte en la calle es el nuevo trabajo literario de Ernesto Pérez Vera, un libro que viene a continuar con la línea de su anterior éxito que lleva por título “En la línea de fuego”. Un nuevo ensayo que según el autor esta mejor escrito, mucho más trabajado y que viene a denunciar y a argumentar a través de testimonios, opiniones y sentencias de casos reales, las dificultades y  carencias que se encuentran los cuerpos y fuerzas de seguridad a la hora de enfrentarse a vida o muerte ante un atentado contra sus vidas por parte de un criminal. Carencias en forma de falta de preparación para situaciones reales y poca información jurídica de las consecuencias que un acto en defensa propia con resultado de fuego armado podría acarrearles a dichos agentes. 




Título: Policía: Muerte en la calle.
Autor: Ernesto Pérez Vera.
Editorial: Tecnos.
Año: 2019.
Páginas: 282 páginas.
Género: Ensayo, Divulgación.
ISBN: 9788430976379




Sinopsis:
Esta obra acumula saludables párrafos cargados de angustia y ansiedad, pero también carga consejos e ideas para procurar mejorar y evolucionar en las líneas de tiro, en pos de supervivir en las líneas de fuego. Este es un libro terapéutico para sus protagonistas, pero puede que para usted también lo sea, aunque de modo preventivo. Si sabemos qué, cómo y por qué les sucedió a ellos, afiliémonos a beber de las lecciones aprendidas por aquellos que pudieron regresar a casa con los suyos. "No solo escribo de oídas: una vez sobreviví descerrajando tiros a bocajarro" (Ernesto Pérez Vera, autor de "En la línea de fuego: la realidad de los enfrentamiento armados", Tecnos).

Impresiones:

Podría pensarse que va dirigido a las personas que pertenecen al ámbito policial pero tras su lectura he encontrado muy interesante todos los testimonios recogidos por Ernesto, las conclusiones y la exposición de los diversos puntos de vista a cada caso o situación.

Un libro que proviene de las entrevistas con numerosos policías que han intervenido en enfrentamientos armados  y que viene a arrojar luz o a denunciar en ciertos casos la falta de  preparación de los agentes ante situaciones peligrosas donde ante el peligro para sus vidas deben de hacer fuego y que en muchos casos no son capaces de acometer esa actuación. Para ello el autor argumenta estos hechos con anotaciones sacadas de informes médicos, psicológicos sobre las respuestas del ser humano antes situaciones de estrés y de peligro dejando muy claro como el mejor tirador en el campo de tiro puede fallar todos sus tiros en un acto real.

Me he encontrado una obra llena de sentimiento, de dolor, miedo a morir y de dudas ante el peligro y de fantasmas después de una situación traumática. Testimonios en la mayoría de los casos escalofriantes y que vienen a enseñarnos lo que tal vez sea una máxima. Que en muchos casos no debemos juzgar hasta encontrarnos en el pellejo de quien vive una situación violenta o de peligro real para su propia vida.

El ensayo a medida que vamos leyendo y exceptuando los momentos en los que Ernesto da su opinión o inserta algún artículo relacionado con el tema que se está narrando, se va convirtiendo poco a poco en un libro de relatos donde cada historia, cada testimonio es una pequeña narración de corte dramático que acerca al ciudadano de a pie un poco más al mundo que las fuerzas y cuerpos de seguridad viven en su día a día y que queda para ellos de puertas para adentro y que el extraño a ese mundo no es capaz de vislumbrar.

Aunque la obra en algunos momentos se vuelve algo técnica, Ernesto analiza dichos casos desde un punto de vista humano, racional y jurídico que nos lleva a comprobar que las leyes escritas y la realidad hecha practica están aún muy distanciadas y que se debe trabajar mucho para acercar la realidad del enfrentamiento armado a la preparación que tienen los policías hoy en día.

Un libro valiente que a simple vista puede parecer algo polémico pero que Ernesto sabe defender su postura con una buena dosis de argumentos convincentes.