El pasado 1 de Octubre tuvo lugar en el Patio Sevillano (Sala Puerto), la presentación  de la nueva novela de Fernando Otero, La Suite Jonda. Era la primera presentación que asistía tras el confinamiento y todo discurrió entre muy buenas medidas de seguridad y la organización estuvo de nueve y medio.


Acompañaban al escritor y docente universitario por expreso deseo de este, los periodistas Marina Bernal y Alejandro Luque, y el editor de Algaida Miguel Ángel Matellanes. Como en anteriores ocasiones fue este último quien se encargó de presentar al autor y dar paso a sus acompañantes.


Comentaba Matellanes que este era un libro muy esperado porque Fernando Otero no había vuelto a publicar una novela desde que en el 2012 ganara el Premio Ateneo Joven de Sevilla con su novela Donde la muerte te encuentre




La Suite Jonda es una novela que trata dos líneas argumentales. La primera es rememorar el primer festival de cante Jondo, un evento que se celebró en la ciudad de Granada y que estuvo organizado entre otros por Manuel de Falla. La otra línea es una trama ciertamente intrigante sobre la investigación que le fue encargada al General Picasso, tío del famoso pintor, sobre el desastre de Annual.


Ante tal descripción del libro por parte del editor no pude sino reconocer que la trama me resultaba muy interesante pues aúnan dos temas que me interesan y me gustan bastante, la historia y el flamenco.


Tocó el turno de palabra de Alejandro Luque quien alabó que Fernando Otero hubiese abordado desde el punto de vista de la narrativa una de las minas culturales que tenemos “Muy feliz porque esa pasión que Fernando tiene por el flamenco la haya hecho novela”.


Destacaba el autor que en el flamenco hubo un antes y un después a partir de ese certamen puesto que es a partir de entonces cuando las grabaciones en discos de pizarra de estos cantes comenzaron a proliferar y para ello el autor contó como anécdota como Falla realizaba esas grabaciones a los artistas que participaron en el festival.


Hablando del famoso compositor. Fernando Otero destacó su figura y recalcó que alguien como Falla se interesara por el flamenco supuso un hito a nivel institucional porque era la primera vez que eso ocurría.  “Andalucía era el lumpen de España y el flamenco el lumpen de Andalucía”.


Se detuvo el autor en hablar de Falla como uno de los protagonistas de su novela junto a otras figuras de renombre de las artes de aquella época. De él dijo que era un hombre tímido, introvertido, y que dada su personalidad fue toda una sorpresa que se involucrara tanto en aquel certamen, y dada su fama fue una suerte, que supuso que el evento tomara mayor difusión.


Se pasó por parte de Otero a relatar las diferencias entre cante jondo y flamenco. Explicó a petición del editor en que consistió el certamen y algunas curiosidades sobre él y sobre el expediente Picasso del cual dijo cosas muy interesantes y confesó, que a la hora de buscar información había sido una tarea bastante ardua pues había tenido que leer las actas originales, más de mil folios, en un lenguaje bastante farragoso y administrativo.


De ahí se comentó por parte de Alejandro Luque sobre ese tema siempre candente sobre el estado de salud del flamenco y su leyenda urbana que dice que es un arte que se muere y que con las nuevas innovaciones lo único que se hace es pervertir el arte. Fernando Otero explicó que ya por aquella época para los puristas vivir de cantar era un acto de traición para los flamencos y ya aprovechó para hablar de “el tenazas”, el protagonista de la novela y nos contó varias anécdotas de su persona.


Llegado el turno de intervención de Marina Bernal departió con el autor sobre el trabajo de documentación realizado para elaborar el libro y alabo la capacidad para recrear los diálogos de personajes como Falla y Lorca. “Ha sido un trabajo donde la documentación no es un proceso para documentarse o copiar frases sino para saber cómo piensan”  … “lo más duro ha sido la parte del informe Picasso ya que desde que era joven manejo biografías, y mucha documentación sobre el flamenco


Volvió a preguntar Alejandro Luque y en esta ocasión le pidió al autor que etiquetara su novela y preguntó si había intención de que fuera una novela social. “No era mi intención, pero los componentes del libro se prestan a convertirla en ello” dijo Fernando Otero recordando la famosa frase de Alfonso XIII “que cara se ha puesto la carne de gallina”,  ante las peticiones de rescate del caudillo Abd El-Krim por los soldados hecho prisioneros por este.


Casi concluyendo el evento, Marina Bernal leyó un fragmento de la novela y después se dio paso a  Jesús Corbacho al cante y a Juan Campillo a la guitarra que nos deleitaron con una recreación musical de los cantes de aquel I Concurso de Cante Jondo de Granada de 1922.


Finalizó la presentación con la correspondiente firma de libros.

 

 

María y Tomás son dos jóvenes madrileños que se conocieron siendo pequeños, crecieron fortaleciendo su amistad hasta que el roce y sus dos personalidades se dieron una oportunidad en el amor descubriendo que estar juntos podía ser lo más maravilloso del mundo. Con 19 años la vida los puso a prueba y María se quedó embarazada de Tomás. En esos momentos el mundo se paró y dejó de girar en mitad de carreras universitarias, fiestas, viajes y risas. Lo que para unos puede ser un drama, para ellos fue un paso atrás para tomar impulso y comenzar una nueva vida con mucha más ilusión. No niegan que fue duro y que en algunos momentos lo pasaron mal, pero con el apoyo de sus familiares y amigos hoy en día están muy orgullosos y felices de haber dado aquel paso.


Tuvieron un niño que se llama Tomi y que hoy está loco por cumplir años y aprender a leer para poder echar un vistazo a ese libro que desde hace poco tiene en la estantería de su cuarto en el que sus padres le han contado que es la historia de ellos y en la que él también aparece. Un libro que es un gran regalo para él y que la editorial Planeta les propuso escribir estando en su luna de miel.  Era algo que ya habíamos pensado hacer en algún momento, pero que cuando nos lo propusieron nos hizo mucha ilusión y nos ayudó a decidirnos a llevarlo a cabo”.




María y Tomás han conectado a la primera. Cuando están juntos la magia flota en el aire, aunque ellos sean los últimos en enterarse. Pero ni la vida es un camino de rosas ni este libro es un cuento de hadas. Ellos lo descubrirán enseguida. Como también descubrirán el dolor, el temor, la amistad y, sobre todo, el amor. Esta es una historia de decisiones difíciles, de hacerse mayor de golpe, de realidades que nunca se soñaron y de ilusiones que se cumplen a base de tesón. Pero también es una historia sobre el valor de tomar las riendas de tu propia vida.





Su historia podría ser la historia de cualquier pareja, pero es la suya, un episodio de sus vidas del que no se arrepienten, pero que cuando escribían el libro han recordado momentos muy duros que no han sido fáciles, que les demuestra que con fe han sabido salir adelante y les ha merecido la pena. Por el camino han quedado los tiempos en que María acudía a clases en la Facultad de Derecho embarazada y eran inevitable las miradas que los compañeros de clase le dedicaban por su estado. Tomás nos cuenta que fue duro vivir esos meses como padre en la “distancia”, puesto que al principio cada uno vivía en casa de sus respectivos padres.


No creen en casualidades ni en el destino, pero si en el amor por eso a pesar de que tras el verano del 2014 dejaron de verse y hablarse, gracias a su amiga Cris que creó un grupo de whatsapp entre ellos tres para que volvieran a entablar contacto, ellos aseguran que de una forma u otra sabían que terminarían juntos.


Botas de colores para días de lluvia ha sido escrito por ambos, los capítulos más personales los escribía su propio protagonista, pero en líneas generales todo era consensuado y aprobado por la pareja dejando testimonio de muchas historias novedosas que sus  seguidores nunca han llegado a leer en sus contenido de Instagram. “Hemos ido subiendo a las redes fotos y situaciones nuestras, pero este libro es nuestra historia desde que nos conocimos hasta nuestra luna de miel y aquí hay muchas cosas que no saben nuestros seguidores”. Nos cuenta María que “cuando lees el libro es muy fácil saber intuir quien ha escrito cada capítulo por el estilo que le ha dado cada uno”.


Viendo sus trayectorias uno no puede sino preguntarles cual es el secreto para siendo tan jóvenes tener un hijo, acabar sus carreras y embarcase cada día en infinidad de proyectos.


Nos cuenta Tomás que “detrás del trabajo de influencer hay muchas horas de trabajo, muchas reuniones con su manager, con marcas, con fotógrafos y con un equipo para supervisar y trabajar en el contenido que vamos a publicar porque si no estás constantemente innovando y aportando contenido la gente puede cansarse y dejar de seguirte”


Tomás Páramo se unió a varios influencers y empresas durante el confinamiento en una iniciativa llamada “Acortando las distancias” donde recaudaron fondos para llevar móviles, tablets y datos a los enfermos de covid para que pudieran estar en contacto con sus familiares mientras estaban ingresados y en aislamiento durante la estancia de su enfermedad en los hospitales.


María nos confiesa que “el secreto es el tesón, trabajar duro en lo que te gusta y organizarte muy bien. Pienso que cuando uno tiene muchas tareas que hacer se organiza mejor y termina sabiendo priorizar y organizarse para cumplimentar todo”.


Un libro muy emotivo en el que ambos destacan sobre todo su historia en Coin y el capítulo quince, el que corresponde a su boda. “Hay otros momentos muy importantes y muy bonitos pero por diversos motivos nos quedamos con esos dos por todo lo que significan en nuestra historia


El libro está funcionando muy bien  y para una persona tan creyente como Tomás, que la gente se desplace kilómetros para poder saludarlos en un acto de firmas y les muestren todo su cariño no deja de transmitirles mucha felicidad por saber que lo que ellos han hecho y han querido difundir significa tanto para tanta gente y puede hacer tanto bien.


Un libro muy emotivo que refleja una bonita historia de amor no exenta de momentos duros y que suponen toda una prueba de superación. Como los buenos cuentos tiene un final feliz que esperamos que dure para siempre.



Ya estamos entrando en esos días de frió donde como ocurre en verano con la toalla o la piscina, uno gusta de hacerse fuerte en el sofá con una manta y una buena taza de cualquier liquido de nuestra preferencia a devorar páginas y páginas de una buena historia.


Hoy os traigo una novela de sombras, de lugares oscuros y fríos, con malos que bien podrían ser modelos a diseccionar por un comité de expertos psicólogos en contraposición de los buenos, personajes a los que ellos no les gustaría que se le etiquetasen como héroes, pero que arrojan luz sobre esas sombras de las que hablábamos antes.


Todos nosotros es una novela policíaca que para el que no me quiera seguir leyendo solo le pido que se lleve el nombre en la memoria y que cuando pueda la lea porque sin lugar a dudas su historia, sus personajes y todo el trasfondo que está sumergido entre sus páginas merecen la pena. Se acercan fechas de regalos y esto es apostar a caballo ganador para quien guste del género negro.



Título: Todos nosotros.

Autor: Javier Menéndez Flores.

Editorial: Planeta.

Año: 2020.

Género: Novela Policíaca.

Páginas: 536 páginas.

ISBN: 9788408232858 



Sinopsis:

Madrid, 1981. Una pareja de inspectores de policía investiga el atropello mortal de una joven completamente desnuda cuya autopsia revela unas terribles lesiones previas al accidente. Poco después, dos chicas de edades similares desaparecen. Las tres fueron vistas por última vez en locales de copas. Comenzará así una absorbente intriga criminal, que abarca dos décadas, en la que la acción y la psicología de los personajes se entrelazan con maestría. El Madrid del final de la Transición, en donde los feroces métodos franquistas seguían vivos, contrasta con el de una democracia ya asentada aunque expuesta a los peligros del mundo globalizado.

Una novela que no da tregua al lector gracias al ritmo, el suspense y la violencia, con un final épico, tan sorprendente como demoledor, que reflexiona sobre la complejidad del ser humano y sus zonas más oscuras, pero también sobre la fuerza todopoderosa del amor.


Puedes leer los primeros capítulos aquí


Impresiones:

Todos nosotros tiene un buen comienzo, uno de esos intrigantes que te dejan con ganas de saber más, una figura abstracta lo suficientemente atractiva como para entregarte al proceso que unos cientos de páginas te harán llegar a ese dibujo completado.


Mientras tanto la trama comienza con el atropello de una chica desnuda en una calle de Madrid en una fría noche de 1981. El caso se lo asignan a los inspectores Diego Álamo y Roberto Guzmán. El primero un inspector de la nueva hornada, de la primera promoción de la policía que vio la luz con la democracia. Roberto Guzmán, su compañero, es un policía de la vieja guardia, de aquellos que vivieron la dictadura, sus normas y una forma de trabajar distinta a como se intenta en los nuevos tiempos de democracia. En definitiva un clásico con mal humor, pero que en el fondo no es un mal tipo.


Descubren que Elena Vicuña,  la chica atropellada había sido secuestrada y tal vez en un descuido de su o sus captores huyó, cuando por accidente un coche la atropelló. Investigando les llega la información de que existen otras dos denuncias de chicas de edad similar que también han desaparecido sin causa aparente y que su último paradero conocido fueron locales de la noche madrileña.


Comienza así una investigación contrarreloj vertiginosa en la que nuestros dos protagonistas muestran como era el trabajo policial en una época donde no había móviles, cámaras de seguridad ni los avances científicos que hay hoy en día y que facilitan mucho más las cosas para los policías y en jaque a los malhechores.


La novela discurre en forma de capítulos cortos, llenos de intriga, emoción y que pone en vilo al lector. Una estrategia por parte del autor  que hace que nos sea difícil despegarnos del libro.


En esta primera parte de la trama (la novela consta de dos, una que se desarrolla en 1981 y una segunda que transcurre veinte años después) se alternan los capítulos de investigación de nuestra original pareja con otros muy oscuros y duros narrados por una de las chicas secuestradas. Estos últimos son capítulos duros, violentos que harán encogerse nuestro corazón y desear que nuestros policías salven a la chica pronto. En esta parte el autor sabe contagiar a los lectores de cierta angustia ante los hechos.


En la segunda parte, en el año 2001 en un corto periodo de tiempo vuelven a desaparecer varias chicas jóvenes que habían salido de fiesta. Todo hace recordar a lo sucedido veinte años atrás y en los estamentos policiales volverán a saltar las alarmas ante la posibilidad de desenterrar un caso que abrió una herida incurable.


Esta novela es una auténtica máquina del tiempo que te lleva a los ochenta y a principios del siglo XXI con tal fidelidad que uno parece vivirlo in situ. Todo ello gracias a los continuos de detalles culturales como películas, música, obras de teatro y hechos notables que ocurrieron en esos años. El libro resuma nostalgia con su poquita caspa postfranquista por todos lados. Una novela llena de simbolismos donde el autor va dejando un montón de situaciones que nos harán reflexionar sobre diversos aspectos de la condición humana, de cómo uno es algunos momentos no deja de ser esclavo del tiempo que le toca vivir.


Los personajes son dignos de conocer, los buenos agradan y uno se entrega a ellos y los malos provocan repulsión. De todos ellos sin lugar a dudas destaca Diego Álamo, un hombre que representa al policía vocacional, ese hombre que entiende que su trabajo le gusta y que lo más bonito es servir y ayudar al prójimo. A pesar de esto queda retratado de forma edulcorada, al contrario, es un tipo que tiene todo para triunfar, pero la suerte es esquiva y salvo momentos de felicidad vive instalada en una continua melancolía del que necesita cerrar puertas abiertas para poder vivir en paz.


Una historia muy recomendable porque tiene un escenario atractivo, una trama que no da respiró y llena de giros que en todo momento la hacen atractiva, unos personajes que seducen con su personalidad y un caso intrigante hasta su resolución al final de la novela.


Y solo me queda preguntaros ¿Dónde estabais vosotros entonces?


Autor:

Javier Menéndez Flores (Madrid, 1969) es autor de una quincena de libros. Ha publicado
las novelas Los desoladosEl adiós de los nuestros y, junto con el periodista Melchor Miralles, El hombre que no fui —basada en el crimen de los marqueses de Urquijo—, la cual fue finalista del Premio Rodolfo Walsh de la Semana Negra de Gijón 2018.

También ha firmado libros de entrevistas —Miénteme mientras me besasArte en vena—, un ensayo cinematográfico —Guapos de leyenda— y exitosas biografías de grandes figuras de la música española, entre las que cabe destacar la trilogía dedicada a Joaquín Sabina —Perdonen la tristezaEn carne viva y No amanece jamás— y el único volumen autorizado sobre el grupo Extremoduro, De profundis.

Periodista cultural de larga trayectoria, ha colaborado en diversos medios. Sus artículos y entrevistas han aparecido en cabeceras como InterviúRolling Stone y El Mundo.

Vuelve Daniela y vuelven sus reseñas. Con casi catorce años nuestra joven lectora colaboradora ya va adentrándose en libros de un mayor calado en su profundidad, con otro tipo de aventuras más intrépidas y algo más salvajes donde el mundo que se le muestra puede ser igual de fantasioso, pero en su crudeza puede ser más real.


En esta ocasión ha disfrutado con La goleta de los siete mástiles, un thriller juvenil que le ha encantado y del que se atreve a pedir continuación.


La novela es obra de J.R. Barat, un autor valenciano cultivador de varios géneros literarios  y que ha cosechado diversos premios y reconocimientos como poeta, dramaturgo y narrador. Destaca dentro del género juvenil su Premio Hache en 2014 por su novela Deja en paz a los muertos.




La acción de su nueva novela se sitúa en en Barcelona, donde viva Paula, una adolescente de 14 años. Un día que va a visitar a su abuelo Fermín lo encuentra muerto, colgado del toldo de la terraza. Paula duda de que se haya suicidado e indagando qué puede haber sucedido, descubre que su abuelo poseía un sello de incalculable valor: La goleta de los siete mástiles. Ahora es de Paula. Pero esta feliz noticia pronto se convierte en una pesadilla porque hay demasiado dinero en juego, y gente muy peligrosa dispuesta a matar por conseguirlo...





Acababa de leerme las Aventuras de Sherlock Holmes, cuando llega a mí La Goleta de los Siete Mástiles. Al leer la sinopsis del libro, me doy cuenta de que me voy a encontrar con una especie de historia de detectives. Y entonces pienso que el libro se me va a quedar muy corto. Además, la portada no es que me llame demasiado la atención. Pues no sabéis como me alegro de haberle dado una oportunidad a este libro, porque me ha sorprendido y me ha parecido una novela juvenil maravillosa.


La protagonista es Paula Janés, una chica de 14 años (como yo), que se enfrenta al suicidio de su abuelo, Fermín Janés, un coleccionista de arte y un apasionado de los sellos. Pronto Paula intuye que su abuelo puede haber sido asesinado, y entonces comienza una historia que, aunque en ocasiones parece previsible, pronto se vuelve sorprendente. En ella, la protagonista descubre que su abuelo le ha dejado como herencia todos sus bienes, que incluyen una colección de sellos a los que Paula debe llegar resolviendo una serie de acertijos, y que serán el comienzo de una peligrosa aventura por la obtención de un valioso sello, La Goleta de los Siete Mástiles. En esa aventura contará con la ayuda de su amigo Raúl, el inspector César Varela, que es uno de mis personajes favoritos, y de su padre, que a lo largo del libro sufrirá una evolución sorprendente, demostrando así lo mucho que las personas pueden cambiar.


En el libro me ha faltado conocer algo más de Fermín, el abuelo, y de la relación con su hijo, el padre de Paula, porque me hubiera permitido entender mejor algunas cosas. También me gustaría que J.R.Barat convirtiera a Paula en la protagonista de una segunda parte o un segundo caso.


La Goleta de los Siete Mástiles es un libro muy entretenido y que te hace ponerte en la piel de la protagonista desde el primer momento. De principio a fin es intrigante, siempre con giros que te piden seguir leyendo. De hecho, no he tardado más de dos días en terminarlo. También me ha llamado la atención, además de la historia en sí, que trate temas como la muerte, el suicidio o las familias reconstruidas con mucha naturalidad. Un libro muy recomendable tanto para jóvenes como para lectores que no lo son tanto.

 

Vuelvo a traeros a este rincón de autores menos conocidos una propuesta con una sinopsis más que interesante y que es una de las razones que me ha hecho aceptar esta lectura. La otra es porque de José Enrique Vázquez ya leí su anterior novela, El crimen del centurión y me convenció como contador de historias. Una autor que vuelve a tomar la decisión de autopublicar su obra y que construye unas tramas interesantes, nada superficiales y que se leen con gusto.





En este nuevo trabajo se atreve con una novela negra pura y dura cuya sinopsis os dejo a continuación:


“El maduro inspector Marín lleva una tranquila existencia en el departamento de homicidios hasta el día en que recibe una misiva en la que el remitente confiesa haber acabado con la vida de su propia madre, depositándola en un congelador. En la misma, indica igualmente que ha iniciado la elaboración de un diario, del cual, esa nota es la primera entrada.

 

La carta dará un vuelco a la vida de Marín hasta el punto de que se verá involucrado en un caso que amenaza no sólo su prestigio profesional, sino en último término, su propia vida y la de sus seres queridos. Descifrar la mente del asesino será la única salida para detener la cadena de muertes que apunta al entorno del inspector.

 

Al mismo tiempo, Marín deberá resolver otra muerte que el destino dejará en sus manos: un conocido médico jubilado con síntomas de intoxicación por fentanilo. Un testamento peculiar avala la tesis del inspector de que hay algo más de lo que puede percibirse a primera vista.

 

Un relato donde la muerte, los secretos familiares y el sexo son claros protagonistas.”


En palabras del autor “Es una típica novela policíaca ambientada en época contemporánea en Sevilla”


Si os interesa saber algo más de la novela antes de que cuelgue mi reseña os dejo aquí un enlace a un artículo del Diario de Sevilla donde nos hablan un poco sobre ella. Podéis leerlo pinchando aquí





 Misterio, comedia, crímenes y un grupo de jubilados dispuestos a poner patas arriba una trama que acompañada de una cita que reza “No subestimes el talento de un grupo de abuelos”, se convierte en lo suficientemente atractiva como para darle una oportunidad.


Al frente de semejante historia Richard Osman, un presentador y productor de televisión británico que si bien aquí en nuestra piel de toro no tenemos el placer de conocerlo mucho, allá en la pérfida Albión es toda una celebridad por lo que sea un producto de marketing o no, tiene el suficiente tirón para llamar la atención.


Personalmente me encantan las historias donde l@s abuel@s son protagonistas o tienen un papel importante o destacado en la novela. Soy de la opinión que ell@s tienen un recorrido tan largo en la vida que solo pueden derrochar conocimiento y experiencia que aprovechar, a pesar que en estos tiempos que nos han tocado vivir los políticos se empeñen una y otra vez en demostrarnos que estas personas les estorben y se hayan convertido en un problema.


Conclusiones. Sonrisa en la cara, sensación de habérmelo pasado pipa con una comedia inteligente, llena de misterio y donde su trama tiene mucho más que ofrecer de lo que a simple vista podía creer encontrar cuando empecé a leerlo.



Título: El club del crimen de los jueves.

Título original: The Thursday Murder Club.

Autor: Richard Osman.

Traducción: Claudia Conde.

Editorial: Espasa: 

Año: 2020.

Género: Novela negra, Humor, Comedia

Páginas: 464 páginas.

ISBN: 9788467060225




Sinopsis:

En un pacífico complejo privado para jubilados, cuatro improbables amigos se reúnen una vez a la semana para revisar antiguos casos de asesinatos locales que quedaron sin resolver. Ellos son Ron el rojo, un exactivista socialista lleno de tatuajes y revolución; la dulce Joyce, una enfermera viuda que no es tan ingenua como aparenta; Ibrahim, un antiguo psiquiatra con una increíble capacidad de análisis, y la tremenda y enigmática Elizabeth, que, a sus 81 años, lidera el grupo de investigadores aficionados… o no tanto.

Cuando un promotor inmobiliario de la zona es hallado muerto con una misteriosa fotografía junto al cuerpo, El Club del Crimen de los Jueves se encuentra en medio de su primer caso real. Aunque sean octogenarios, los cuatro amigos guardan algunos trucos en la manga.

¿Podrá este grupo poco ortodoxo pero brillante atrapar al asesino?

Puedes leer un fragmento pinchando aquí


Impresiones:

De la trama, contar más de lo que dice la sinopsis sería injusto. Creo que lo que se expone en ella es lo suficientemente atractivo a simple vista  como para que deje la miel en los labios de quienes han de leer sus páginas. Os adelanto que hay mucho más de lo que la sinopsis cuenta, pero que mucho más porque la trama a cada capítulo se complica y surgen nuevas muertes y nuevas pistas que convierten a todos en sospechosos y os puedo asegurar de que nada es lo que parece en esta disparatada historia. Es disparatada porque el humor y la comedia lo inundan todo, pero no por descacharrante que pueda parecer la trama carece de todo el sentido que aporta su misterioso caso,  manteniendo un planteamiento tan magistral y complejo, que sin lugar a dudas hay que quitarse el sombrero ante el señor Osman por saber conjugar un caso lleno de matices en un ambiente tan variopinto. Es como esas muñecas rusas, una gran matrioska que en su interior esconden muchas más.


"Matar a alguien es fácil, lo difícil es esconder el cadáver"


Pero tranquilos, el desarrollo es lineal y todo va aclarándose página a página sin que se pierda el interés y con una historia en todo momento en estado creciente donde a cada capítulo el lector se siente más a gusto en una trama muy interesante y encantado de hacer compañía a la pandilla de abuelos de la residencia Coopers Chase.   


Y es que este simpático club del crimen de los jueves es encantador. Elizabeth, Joyce, Ron e  Ibrahim, cuatro jubilados encantadores, llenos de virtudes, defectos que son capaces de conseguir lo que se propongan y que disponen de un sinfín de recursos para sacar adelante cualquier situación comprometida que se les ponga por delante. Siempre tienen un amigo que conoce a un conocido, que tiene mano con alguien que sabe o puede… La sensación de que estos abuelos tienen mucha guerra que dar por ahora es algo que se palpa en toda la novela y deja a las claras que quien tuvo retuvo y que más sabe el diablo por viejo que por diablo. Me encantan, son unos personajes a los que he cogido mucho cariño y de los que he disfrutado una barbaridad.


Y para poneros en antecedentes os diré que todo empieza en Coopers Chase un complejo para jubilados donde Ibrahim, Joyce y Ron se reunían los jueves para intentar desentrañar viejos casos sin resolver de la policía que la antigua oficial jubilada Penny Gray aun guardaba de su etapa como inspectora activa. Estos casos era su manera de reunirse los jueves y buscar algo que a la policía se le hubiera pasado por alto, una pista, un detalle, cualquier cosa que arroje algo de luz en un misterio perdido en el tiempo. Pero un día alguien es asesinado en su complejo y por fin ese club de detectives tendrá un caso en vivo y en directo que poder resolver y ojo porque hasta la oficial de policía Donna de Freitas se rendirá a la forma de trabajar de este simpático grupo y capitulara dejándose ayudar por ellos en la investigación.


"A todo el mundo le encanta un buen asesinato, aunque nadie lo reconozca en público"


La narración se alternara con capítulos escritos a modo de pequeño diario de la pluma de Joyce, una de las integrantes del grupo y otros que contaran las partes que no afectan directamente al entorno de nuestros simpáticos detectives y que lo hará un narrador omnisciente.


La novela surgió a raíz de una visita que el autor hizo a una residencia de ancianos y de escuchar las historias que estos le contaron allí. Osman pensó que estas personas podrían ser unos magníficos protagonistas en una historia de crimen y misterio. De hecho la novela tiene comprado los derechos por Steven Spielberg para en un futuro llevarla al cine, hecho que me encantaría porque considero que es una trama muy cinematográfica que podría dar mucho juego en la pantalla.


Una novela que recomiendo por su humor, su misterio y por todos los detalles de sus personajes y los momentos de reflexión que va dejando a lo largo de toda la trama y que no pasan desapercibidos para el lector.


Autor: 

Richard Osman (Billericay. Reino Unido. 1970) es un exitoso presentador, comediante


y productor de televisión británico. Director creativo de Endemol UK, ha trabajado como productor ejecutivo en numerosos espectáculos. Se hizo famoso presentando Pointless. Su popularidad continuó con su propio concurso de la BBC, Two Tribes. Participa regularmente en otros programas televisivos y escribe una columna para Radio Times.


Normalmente suelo mirar con lupa y con toda la desconfianza del mundo los libros que resultan ganadores con tal o cual galardón, premio o etiqueta similar. Tengo que confesar que se ha convertido más en una manía que en un hecho consumado porque entre los diversos premios que he leído he encontrado verdaderas lecturas que cualquier lector no puede dejar escapar a su lectura.


No soy Lizzy Bennet es de esas lecturas que me reconcilian en mi pensamiento positivo hacía las novelas premiadas. Es más, me alegro de que sea la novela ganadora porque he encontrado en ella muchas y muy buenas razones para que haya sido merecedora del Décimo Premio Vergara a la mejor novela romántica.


Ha sido la segunda toma de contacto con el polifacético escritor  J. de la Rosa y refuerza la buena experiencia que tuve con otra lectura suya, por lo que estoy seguro que en un futuro seguiré leyendo títulos suyos.  De paso aprovecho con este libro, para reafirmar que los hombres también podemos leer novela romántica porque en esta novela hay muchos ingredientes que la convierten en una lectura para todo tipo de lectores. Un consejo, solo hay que tener la mente abierta a disfrutar de una trama muy inteligente y no dejarse llevar por los prejuicios que provoca el género romántico en algunas personas.




Título: No soy Lizzy Bennet.

Autor: J. de la Rosa.

Editorial: Vergara Editores. 

Año: 2020.

Género: Romántica, Aventuras.

Páginas: 336 páginas.

ISBN: 9788418045059



Sinopsis:

Llamarse Lizzy apellidándose Bennet fue una casualidad, pero esta anécdota ha marcado su vida desde niña, desde el momento en que decidió guiar su conducta por el código moral de la protagonista de Orgullo y prejuicio, la otra Lizzy Bennet: honor, libertad, coherencia.

Pero algo tuvo que salir muy mal, porque con treinta años recién cumplidos, esos tres principios se han volatilizado: la prensa la considera un monstruo, la policía la persigue, y ella no cree en nada que no sea atravesar el país y llegar a San Cayetano, la capital del sur, donde debe llevar a cabo su última misión antes de acabar entre rejas.

En medio de esta huida, un accidente de tráfico la hace coincidir con John, un tipo que le desagrada al instante, y a quien solo quiere quitarse de encima. Aunque esa tarea no será fácil. John está decidido a recuperar lo que es suyo, y para conseguirlo la perseguirá, si hace falta, hasta el final del mundo.

Así, Lizzy se embarca en una travesía por carretera a lo largo de un país mágico, con la policía pisándoles los talones y unos extraños compañeros de viaje: Eve, enamorada de un hombre al que no conoce; Giacomo, que como cada año desde hace cincuenta y tres va en busca de su amada para pasar juntos una sola noche a la luz de la luna; y Ana, que ha decidido retomar su vida donde la dejó casi cuatro décadas atrás. Y por supuesto John, pues lo que empieza siendo una cuestión de orgullo, derriba todos sus prejuicios hasta hacerla comprender qué es de verdad el amor.

Moteles de carretera, comunas nudistas, grupos de terapia, serrerías perdidas en el bosque y un destino incierto los aunará a todos bajo la magia de una canción, justo cuando sus vidas deben enfrentarse a su destino.


Impresiones:

Imagino que al hablar de Lizzy Bennet, una de las protagonistas de esta novela much@s habréis pensado que ese nombre os suena a cierto personaje de Orgullo y prejuicio, la famosa novela de Jane Austen. Correcto, la obra de José de la Rosa no tiene como única coincidencia ese pequeño detalle puesto que el autor ha querido rendir homenaje a la escritora inglesa con esta novela en ciertos detalles que encontramos a lo largo de la lectura.


Para comenzar la novela, nos vamos a encontrar a nuestra protagonista huyendo en su coche a toda velocidad perseguida por unos agentes de la ley. Se habla de un asesinato, de un cadáver, y de la pobre Lizzy (cuyo perfil es el de una simpática librera) con todas las miras puestas en ella como presunta culpable. En su huida Lizzy tiene un accidente con el coche de John, quien tras este incidente decide perseguir a nuestra chica para reclamarle los daños ocasionados a su vehículo.  Lizzy pretende cruzar el país para llegar a San Cayetano, una localidad al sur donde debe realizar una tarea antes de que la policía logre detenerla y la meta en la cárcel.


Una trama entretenida a más no poder, desde el primer momento nos vamos a ver envueltos y casi protagonistas (el estilo del autor es tan cercano que convierte al lector en testigo de primera fila) de una autentica road movie, con carreras, persecuciones, parajes variopintos y rocambolescos. Un sinfín de situaciones cómicas, románticas y disparatadas. Un libro con un argumento muy cinematográfico como el propio autor nos reconoció en la entrevista que mantuvimos y que podéis leer aquí.


La intriga está servida en buena parte de la trama porque, la información vital del motivo por el cual oye Lizzy , se nos dará a cuentagotas y a través de los pasajes que trascurren en el pasado y que van intercalado con la acción en el presente. El buen rollo está presente y los mensajes de segundas oportunidades, primeras impresiones que luego no resultan ser lo que parecen dan mucho juego en estas páginas llenando la trama de escenas cómicas y entrañables. Un libro que esconde más de lo que puede resultar a primera vista y donde sin lugar a dudas el lector va a descubrir muchas más cosas que una simple historia romántica.


A la hora de hablar de los personajes atentos porque contra todo pronóstico, a nuestra Lizzy le salen competidores porque John se deja querer, Eve es una chica tan misteriosa y tan dura que atrae cual ojos de pantera,  tia Agatha como el motivo de todos los problemas, Ana alma cándida donde mirarse como modelo en ciertos aspectos de como tomarse la vida. La historia es muy buena, pero estos personajes bien merecen una lectura y una oportunidad a este libro que sorprende y promete cumplir con muchas de las expectativas que un libro ofrece a cualquier lector.


Autor:

José de la Rosa (Sevilla., 1970) Estudió Audiovisuales y empezó Periodismo. Ha


obtenido los premios de novela Vergara (2019) y Titania (2014) y ha sido finalista de los Premios Literarios Amazon. Es miembro de la Romance Writers of América (RWA). Ha publicado quince novelas en total, entre románticas y thrillers, y dos manuales sobre técnicas de escritura.