Quien me conoce sabe que siento autentica debilidad por los libros de Cristina Perfumo. Me gustan sus historias, me gustan sus personajes y con cada novela y aunque sea un lugar lejano e inhóspito, me siento con cada novela más fan de la Patagonia, se me esta descubriendo un lugar con tantas posibilidades que a cada novela siento más cercana aquella tierra.


Aquell@s que piensan como yo están de enhorabuena pues Cristian saca nueva novela. Titulada Los crímenes del glaciar, nos vamos a encontrar otra apasionante novela negra del autor argentino cuya sinopsis podéis leer a continuación.

 

El cuerpo de un turista aparece congelado en el glaciar más grande de la Patagonia. Murió sobre el hielo, de un disparo en el vientre, hace treinta años.

Pero tú, que te llamas Julián y eres de Barcelona, ignoras que esto te cambia la vida.

Para entenderlo, primero deberás saber que tu padre tenía un hermano del que nunca te habló. Después, que ese hermano acaba de morir. Y por último, que en su testamento figuras como único heredero de una misteriosa propiedad en El Chaltén, un idílico pueblo de la Patagonia.

Viajarás hasta allí para venderla, pero cometerás el error de hacer demasiadas preguntas. Entonces comprenderás que, treinta años después del crimen, en El Chaltén se esconde alguien dispuesto a borrarte del mapa con tal de que no llegues a la verdad.




Tras ganar el Premio Literario de Amazon con El coleccionista de flechas (que ya está siendo adaptada a la pantalla), Cristian Perfumo regresa con un thriller adictivo que llevará al lector a recorrer Barcelona y algunos de los rincones más bonitos y remotos de la Patagonia argentina.

«Cristian Perfumo nos trae la magia de la Patagonia envuelta en el misterio de unas sólidas y ágiles novelas policiacas que no dejan indiferente. Toda una revelación» - Jordi Sierra i Fabra

«Todo amante del buen thriller debería leer a Cristian Perfumo» - Fernando Gamboa


SOBRE EL AUTOR

Cristian Perfumo escribe thrillers ambientados en la Patagonia Argentina, donde se crio.


El primero, El secreto sumergido (2011), está inspirado en una historia real y lleva ya ocho ediciones, con miles de copias vendidas en todo el mundo.
En 2014 publicó Dónde enterré a Fabiana Orquera, que agotó varias ediciones en papel y en julio de 2015 se convirtió en el séptimo libro más vendido de Amazon en España y el décimo en México.


Cazador de farsantes (2015), su tercera novela con frío y viento, también agotó la primera tirada.


El coleccionista de flechas (2017) ganó el Premio Literario de Amazon, al que se presentaron más de 1800 obras de autores de 39 países, y está siendo adaptada a la pantalla.


Rescate gris (2018) fue finalista del Premio Clarín de Novela 2018, uno de los galardones literarios más importantes de Latinoamérica, y más tarde fue publicado por la editorial Suma de Letras.


En 2020 publicó Los ladrones de Entrevientos, una novela de atracos que ha sido definida por la crítica como «La casa de papel en la Patagonia».
Recientemente ha publicado Los crímenes del glaciar (2021).
Sus libros han sido traducidos al inglés, al francés y editados en formatos audiolibro y braille.


Tras vivir años en Australia, Cristian está radicado en Barcelona.



                                                     

Novela ya disponible para disfrutar de una trepidante historia. 

Hace unos días reseñaba el libro de Santiago Isla, Los juegos florales. Tengo que reconocer que me lo pasé muy bien con la novela, tanto como para animaros a leerla (Podéis leer la reseña aquí). El libro es bueno, esta bien escrito y deja al lector con una historia que da pie a la reflexión y de la que se pueden sacar varias lecturas.



Libros en el petate:  Santiago, Los juegos florales es una novela con la que he disfrutado mucho y que en varios momentos de su lectura me ha hecho reflexionar. ¿Se puede decir qué esta obra está más cerca de la realidad que de la ficción si nos fijamos en la trama que tiene?


Santiago Isla: Es una obra de ficción, lo que pasa es que obviamente esta inspirada en una serie de escenarios y de personas que luego han dado lugar a personajes que yo he visto en la vida real. Uno no puede o no debería escribir sobre lo que no conoce y en este caso hay varios mundos aquí y varias formas de ser o aptitudes ante muchas cosas que yo si he conocido previamente. Pero es una ficción.


L.P: Ignacio, el protagonista lo deja todo para vivir el sueño de ser escritor, pero en un principio no lo consigue. ¿Se puede vivir de ser escritor?


S.I:  Es muy difícil y honestamente creo que las personas que viven exclusivamente de la literatura en España se cuentan con los dedos de una mano. Dicho esto, el problema de Ignacio Benavides es que cuando persigues algo, sobre todo en una disciplina en la que triunfas o fracasas y no hay término medio y el número de fracasados es mucho más numeroso que los que triunfan, tienes que saber que el camino es largo, que hay muchas piedras, muchos sinsabores y que  hay que tener una gran tolerancia a la frustración e Ignacio Benavides no tiene tolerancia a la frustración y él piensa que lo esta dejando todo por un sueño, pero en realidad a la mínima que las cosas se le tuercen un poco ya se desespera, se agobia y tiene esa ansiedad por todo que no conduce a ningún lado nunca. Con esto hay un cierto retrato generacional de intolerancia a la frustración. Creer que eres merecedor de muchas cosas y que aspiras a cosas muy grande, pero no ser capaz de recorrer el camino que muchas veces no es agradable para llegar a ellas.


L.P: La trama de esta novela gira en torno a una novela titulada Darse cuenta que resurge del olvido que sufren muchas obras y que tiene una nueva vida en la oportunidad de ser llevada a la pantalla. ¿Cómo surge esta original historia, de un deseo oculto del autor, de alguna experiencia personal o de alguna otra circunstancia?


S.I: No creo que sea por una vivencia mía. Yo he tenido la experiencia de escribir una primera novela porque esta es  la segunda y entonces si que me puedo sentir identificado con algunas de las cosas que le suceden a Ignacio en este sentido.  Lo que quería ilustrar con esto, es a una persona que tiene mucha tendencia a la desesperación y a la frustración. Una persona cuyo mundo se hunde con un fracaso sentimental y literario, que se ha olvidado de sus sueños y que de la noche a la mañana le surge una oportunidad con la que le llenan la cabeza de pájaros.  ¿Cómo lo gestiona mentalmente? En este caso es imposible, no es capaz de enfrentarse a eso cuando tampoco es tan grave ni nada de lo que le ha pasado antes es tan grave, pero no es capaz de afrontarlo.


L.P: Hablamos de personajes y comenzamos por Ignacio Benavides. Como creador del personaje, con tus palabras descríbenos a este muchacho.


S.I: Como te decía anteriormente es un personaje con muy poca tolerancia a la frustración y que tiene ese concepto generacional de merecerlo todo. Luego lleva muy mal  que las cosas no salgan como uno piensa. Por otro lado, a raíz de eso, la gente que ha sido menos ambiciosa que él , pero que ha llevado una vida ordenada, que se ha esforzado, que ha ido cumpliendo con las cosas que se le han ido poniendo por delante como puede ser su padre o su madre, el tiende a despreciarlos porque tiene ese orgullo un poco absurdo de no haber conseguido nada, pero cree ser merecedor de todo lo que anhelaba y de ahí que los mire por encima del hombro. Por otro lado, te diría que a posteriori, reflexionando he visto que es un tipo egoísta, nada generoso con los demás, piensa mucho en sí mismo, en su futuro y en las coas que van a pasar y luego cuando la gente le tiende la mano o intenta ayudarlo de alguna forma huye de eso porque no le gusta.


L.P: En el fondo tiene suerte porque tanto su compañera, como sus padres, sus amigos de Mazarrón al final terminan perdonándole sus barreras y las distancia que él pone entre ellos y siempre están ahí para él.


S.I: Efectivamente tiene suerte. Para mi desde el punto de vista del escritor, el ejemplo perfecto de todo esto es su compañera Uxia, la gallega, que es de los pocos personajes del libro que es generosa y por eso le cogí cariño y de alguna forma sentía la necesidad de darle una recompensa en el libro. Por eso el libro acaba como acaba. No quiero ser moralista y detesto los libros con moralina y con enseñanzas, pero me parece de cierta justicia que la gente que sea buena y que se han portado bien con los demás, luego le sucedan cosas buenas.


L.P: Otro personaje muy potente en el libro es Julio Gasset ¿Qué representa Julio Gasset en este libro?


S.I: Pues un poco la frivolidad.  Por su posición y por tener una vida desahogada no necesita trabajar porque tiene mucho dinero y entonces él no hace las cosas, sino que juega a hacer las cosas. Es un choque entre dos mundos en el sentido de que  Gasset le promete un millón de cosas a Ignacio Benavides y le llena la cabeza de pájaros y entonces a este le va la vida en cada cosas que hace incluso de una manera absurda, para él cualquier pequeño contratiempo es un mundo  porque se lo toma todo muy a pecho y le afecta muchísimo y sin embargo a Julio Gasset es todo lo contrario, todo le da igual porque si hubiera algún error o algún fallo el tiene una serie de redes debajo que le permiten poder caerse todas las veces que quiera.


L.P: Tu novela tiene muchos más personajes y aunque todos son segundarios tiene mucha fuerza. El eje principal se centra en un tridente compuesto por Ignacio Benavides, Julio Gasset y Claudia Lanza quien esta última es mi favorita. ¿Tiene Santiago Isla un favorito de ese tridente?


S.I: Aunque me gustan los tres yo me sigo quedando como personaje favorito con Uxia aunque no tenga un papel relevante. Escribir desde la cabeza de Ignacio es un poco agobiante porque es meterte en la mente de alguien muy ansioso y que se desespera muy rápido. Julio Gasset a veces da un poco de pudor porque alguien que es tan caradura y tan falto de moral puede llegar a hacerte sentir mal. Con respecto a Claudia Lanza, es un personaje algo sinuoso porque nunca sabes del todo que esta pensando y qué pretende con las cosas que hace resultando ser un personaje que juega un poco con las cosas que hace. Tiene un halo de misterio, pero detrás de ese misterio no tiene que haber precisamente algo asombroso.


L.P: A mi me gusta Claudia Lanza porque haga lo que haga parece que no tiene ningún tipo de remordimiento y que esta contenta con todo lo que hace.


S.I: Es una forma de enfocar la vida cuando tus actos no tiene necesariamente que tener consecuencias.  No tiene remordimientos porque muchas veces no le va a pasar nada.


L.P: En tu libro aparece Santiago Isla realizando un pequeño cameo con el que yo en el buen sentido me he divertido mucho. ¿Cómo te dio por ello?


S.I: Por diversión. Escribir un libro es una tarea muy solitaria, de aislarte, de concentrarte, de tener bloqueos y donde se invierten muchas horas. Son en todos esos momentos que un pasa por lo que decido alguna vez deslizarme dentro de mi propio libro como una broma para reírme de mi mismo e interactuar con mis personajes.


L.P: Julio Gasset tiene al comienzo del libro un discurso donde habla de esa segunda obra de los escritores. Comenta que la primera es todo frescura y originalidad y esa segunda es como un compromiso con los lectores para agradar y ofrecerles a los lectores lo que buscan. Esto me hizo pensar en ti puesto que esta es tu segunda obra y me dio por pensar si habrías tenido esa preocupación.


S.I: No, de hecho, yo no estoy de acuerdo con lo que dice Julio Gasset en la novela. Es verdad que la primera vez que escribes algo como no tienes con que compararlo la experiencia es novedosa, pero creo que en el caso del arte y en concreto de la escritura al final escribir son tablas. Puedes tener un talento, pero si no lo ejercitas no vas a ningún lado. En mi caso modestamente pienso que este segundo libro es más libro que el primero porque ya se lo que es escribir un libro. Me he enfrentado a esta segunda experiencia con más herramientas de lo que lo hice en la primera.


L.P: En tu libro uno de los temas principales de los que se habla es del fracaso y en un momento y leo textual se dice: “Su juventud era un fracaso mayúsculo” ¿Te da la sensación de que esta idea es una tónica generalizada en esta sociedad?


S.I: No debería serlo. El fracaso muchas veces de pende de las metas que te pongas. Si tienes aspiraciones modestas es más fácil que no fracases y de que las alcances. Todo esto en un nivel más generacional creo que los jóvenes y hablo de mi generación y luego cualquiera que me desautorice, tenemos de alguna forma el deber de ser optimistas y de no caer en la sensación de frustración y fracaso porque la vida te va llevando por mil sitios que hará que te desencantes con unas cosas y otras que no serán como creías y ahí con el paso de los años puedes llegar a tener una posición más cínica, pero en la juventud hay un deber al menos para mí de ser optimistas.


L.P: Tiene relación esta pregunta con algo que también aparece al menos un par de veces en tu novela y es la idea de ese último tren, de coger ese último tren que pasa por la estación de tu vida. ¿crees en la idea del último tren o piensas que hay más de uno?


S.I: En mi libro esa idea es referente al último tren hacía el futuro. Yo en general soy optimista y creo que siempre hay un último tren hacía el futuro y de que no esta todo perdido.





L.P: Algo que me gusta mucho de tu novela es que es un libro lleno de detalles y esos detalles te convierten en un espectador en primera línea en la cual es fácil situarse dentro del escenario a través de las palabras que relatas. ¿En la vida real eres tan observador como en tus novelas?


S.I: A mi me gusta la literatura que no te dice directamente las cosas. No me gusta que las cosas sean tan frontales ni tan explicitas y por eso me gusta contarlas a través de otros. A través de sus marcas, de lo que comen o de los sitios que visitan es una forma muy contemporánea de ilustrar como son esas personas.


L.P: La novela se titula Los juegos florales. ¿Puedes explicármelo?


S.I: En otros tiempos solían ser esas competiciones literarias de poesía que se convocaban sobre todo sobre los años veinte.  Con esto yo quería reflejar un poco esas aspiraciones literarias de Ignacio Benavides y aunque no es un concurso, hay una intención de llegar a una meta y de ser el ganador, aunque son unos juegos florales que quedan desierto, donde no hay ningún ganador. Era una manera de ilustrar de alguna manera ese concepto de competición.


L.P: En tu libro se habla de fracaso, pero también hay una palabra que no es tan explicita pero que si aparece y que es la frustración.


S.I: Cada uno tiene su propia frustración, pero la de cada uno pesa de una forma diferente. Los problemas derivados de no cumplir sus metas son muchos mayores en unos que en otros.


L.P: Quería preguntarte sin desvelar nada. Metiéndome en la piel de cada personaje llegué a preocuparme por el final que tuvieran al finalizar el libro. ¿Tenías la idea global, pero los finales de todos los tenías tan claro?


S.I: No. Yo cuando empecé a escribir la novela no sabía como iba a acabar.  Yo tenía en la cabeza una relación de personajes, lo que podía ocurrir entre ellos, un par de temas que quería tratar y algunos escenarios.  De lo que empiezo a escribir a como termina hay bastante distancia y hay muchas cosas que voy descubriendo a lo largo del camino. En mi caso y aunque siempre soy muy consciente de la estructura, de lo que estoy haciendo y de que tenga coherencia me dejo llevar. La historia acaba así porque me pareció que tenía sentido de esa forma y porque también reflejaba una serie de cosas que había pasado a lo largo del libro, pero cuando comencé a escribir el libro.


L.P: Pues me alegro de haber sido espectador en primera fila de tu novela y de que hayas descubierto un mudo del que intuía cosas, pero del que me ha gustado saber mucho más.


S.I: Pues muchas gracias por la entrevista y por tus opiniones sobre ella.


L.P: Gracias a ti Santiago.  



Podéis escuchar la entrevista integra en Youtube en este enlace 



 

 

 

 

Lunes 27 de septiembre de 2021. Bonita manera de comenzar una semana reuniéndome en una rueda de prensa donde coincidía con viejos amigos y conocidos de lances literarios.





La Fundación José Manuel Lara organizaba conjuntamente con la Fundación Cajasol de Sevilla una rueda de prensa para presentar dos prestigiosos premios. Se trata del Premio Manuel Alvar de Estudios Humanísticos 2021 que en esta ocasión ha sido otorgado a José Jurado Morales por “Soldados y padres. De guerra, memoria y poesía” y el Premio Antonio Domínguez Ortiz de biografías 2021 para David Félix Fernández Díaz por su obra “Leandro Fernández de Moratín. El ilustre errante


Durante un almuerzo, los allí congregados tuvimos la ocasión de escuchar a los autores exponer un poco algunas anotaciones de sus obras y responder a las preguntas y curiosidades que los allí reunidos teníamos para ellos.


Presentó el acto Gloria Ruiz, en representación de la Fundación Cajasol quien agradeció a las personas y las instituciones que ha hecho posible estos premios y por supuesto felicitó a los galardonados, esperando que el año próximo estuviéramos en el mismo lugar celebrando los premios 2022. Posteriormente cedió la palabra a Pablo Morillo, Director de la Fundación José Manuel Lara, quien agradeció el vinculo existente entre ambas fundaciones que posibilitaban eventos culturales como el que se estaba celebrando.


A continuación tomó la palabra para presentar  a los autores y a sus obras Ignacio Garmendia, editor de la Fundación José Manuel Lara, quien alabó las obras destacando la biografía de Leandro Fernández de Moratín como la más completa hasta el momento, aportando una visión del personaje muy alejada del estereotipo del dramaturgo neoclásico, para presentarnos a la persona real en su contexto amoroso, familiar y en su faceta política, así como de exiliado político, tema que resulta muy interesante en su contexto con la época.


Del libro de José Jurado Morales nos comentó que era un libro muy esclarecedor que analizaba la obra de nueve poetas que fueron combatientes de los dos bandos en las que se habla de las relaciones paterno filiales. “Un libro muy necesario en estos momentos en los que el tema de la memoria histórica esta muy envenenado y que posee una mirada muy limpia a parte del esfuerzo de investigación que ha conllevado”



Esta biografía de Leandro Fernández de Moratín (Madrid, 1760 - París, 1828) aspira a recoger la totalidad de aportaciones ligadas a su vida y entorno realizadas hasta la fecha. Desde el centenario de su muerte hasta la actualidad, nuevas crónicas, estudios biográficos o análisis de índole diversa sobre el ilustre reformista no han hecho más que intentar, de manera más o menos conspicua, incidir sobre las empolvadas aristas de una figura tan celebre en las letras españolas. Ampliamente condicionado por sus escritos dramáticos, Moratín ha sido una especie de apendice metonímico de un teatro de corte neoclásico homogeneo, ordenado, sin fisuras. No obstante, su vida, que según Perez Galdós "es tan interesante como sus obras", sigue siendo un rompecabezas por ensamblar. Minuciosamente documentada, la aproximación de David Felix Fernández Díaz al "ilustrado errante" parte de sus cartas, diarios, escritos no literarios, y proyecta su persona a la luz del devenir histórico, político y literario de su tiempo. Se ofrece así al lector la narrativa vital de una figura que reverbera de forma singular en el período de entre siglos.


Con respecto al libro de David Félix Fernández Díaz, el autor recalcó que es una biografía donde se hace mucho hincapié en la figura personal de Moratín, lejos de analizar al personaje a través de su teatro. Un libro que ha recogido la totalidad de aportaciones ligadas a su vida y entorno realizadas hasta la fecha para proyectar a través de ellas la personalidad del ilustrado.  “Moratín en palabras del autor fue un ilustrado convencido, con esperanzas de que las cosas en esa España de la segunda mitad del siglo XVIII pudieran ponerse a la altura de los grandes países europeos”

David Félix Fernández Díaz
David Félix Fernández Díaz



José Jurado Morales



Llegado el turno de José Jurado Morales, cabe destacar de su intervención la descripción que hizo de su obra. “Soldados y padres” es un libro que trata sobre la guerra civil, pero que más allá de todo eso, trata todas esas historias sobre el conflicto, que de alguna manera u otra hemos heredado a través de algún pariente. Con todo eso ha construido un libro inspirado en la memoria de la guerra civil, no contada por sus protagonistas, sino por sus hijos, lo que se podría llamar la memoria heredada. Un libro como pretexto para hablar de nuestra identidad como miembro de una familia y como seres humanos.  


Con sensibilidad, conocimiento y voluntad de comprensión de la gran tragedia de la Guerra Civil española, este iluminador ensayo reconstruye la participación de los padres de varios escritores que lucharon como soldados en la contienda, abordando unas relaciones paternofiliales que comprenden tanto la admiración personal y la afinidad temperamental, como el desapego afectivo y el conflicto ideológico. Jose Jurado Morales indaga en los recuerdos que los hijos guardan de sus padres y de los relatos que estos les contaron sobre sus vivencias en las trincheras de uno u otro bando. El libro habla de padres e hijos, de guerra y poesía, de España y sus escritores, de pasado y presente, de memoria colectiva e identidad personal, a partir de los recuerdos familiares de Joan Margarit, Jane Durán, Jorge Urrutia, Jacobo Cortines, Miguel d’Ors, Pere Rovira, Andres Trapiello, Antonio Jimenez Millán y Julio Llamazares. Nueve poetas que se han servido de los relatos heredados para indagar en sus orígenes, poniendo de manifiesto la profunda huella de un conflicto cuyas consecuencias no han dejado de proyectarse en la vida contemporánea.



 Diversas preguntas fueron respondidas por los autores mientras transcurría el evento para finalizar con algunas entrevistas personales por parte de los diversos medios que allí estábamos. A continuación, os dejo con un video resumen de la intervención de los diversos protagonistas de los premios.







 Daniela ya este en el instituto y sus lecturas van cambiando con la edad. Se nos ha declarado fan de Stephen King y por eso le recomendamos para este verano El club de los lectores criminales, de Carlos García Miranda.  Lo ha flipado y estamos ante una lectora de novela negra en potencia… aunque el tiempo nos dará o quitará la razón. De momento suma una nueva lectura apasionante a su curriculum que la afianza como lectora empedernida.



Es difícil escribir una reseña cuando quieres contar mucho, pero sabes que no debes contar nada. Por eso he tardado en hacer la reseña de este libro que leí durante las vacaciones. Simplemente me ha resultado una obra genial. Creo que me ha hecho sentir lo que el autor pretendía, hasta el punto de hacerme saltar del sofá cuando lo estaba leyendo, y eso es lo que me ha hecho pensar que es uno de los mejores libros que he leído este año.


Ángela, la protagonista, comienza a estudiar en la Universidad Complutense de Madrid, y además conoce a Nando, que pronto se va a convertir en una persona muy especial. También está Sebas, su mejor amigo y amante de la lectura como ella, y Sara, su gran amiga. Y a ellos se unirán Rai, Koldo, Virginia y Eva. Todos ellos tendrán en común la participación en un club de lectura que será el origen de toda una serie de acontecimientos que mantendrán al lector en vilo hasta el final. La muerte de un profesor, Cruzado, dará lugar a una serie de asesinatos que tendrá como objetivo a todos y cada uno de los personajes de este libro, siempre bajo la sombra de las obras maestras del terror de Stephen King y su famoso Penny Wise, que aquí se hará llamar PayasoUCM. Así, todos los personajes, protagonistas y secundarios, deberán irse enfrentando a sus miedos y sus secretos, y a una posible muerte que puede llegar en cualquier momento, en cada página de un relato narrado por el asesino, que, además, puede ser cualquiera de ellos. Y es que, como dice el autor, “guardar secretos para evitar asumir las culpas solo trae condenas mayores”.


La lectura de El club de los lectores criminales te absorbe hasta el final. Lees sin medida y con el ansia de saber qué más puede ocurrir. Pero a la vez quieres parar porque sientes miedo, un terror psicológico bien conseguido que se mantiene en todas y cada una de sus páginas. Y es que, como le ocurre a Ángela, “las novelas de King la aterraban, pero también empezaba a darse cuenta de que esa sensación de miedo era adictiva” y es justo eso lo que le pasa al lector, que como en mi caso, al no llamarme la atención los libros de terror, empiezas a leer con recelo y llega a un punto en que no puede parar.


Curiosidad, sobresalto, y la idea compartida con los personajes de no saber dónde están la realidad, los sueños y las pesadillas para ellos. Dice Carlos García Miranda en la voz del PayasoUCM: “esta novela os hará temblar porque todo lo que leáis habrá ocurrido en realidad”, y aunque el mensaje va hacia los personajes del libro, el lector acaba convirtiéndose en uno más de ellos en cuanto a temores se refiere. Una novela escrita en Wattpad dentro de otra novela, que a su vez empieza y termina siendo escrita por uno de sus personajes. Una sensación al final de tener que volver a leer algunos fragmentos, e incluso la novela completa, para sacarle todo el partido una vez descubres el desenlace. Porque seguramente se vería de otra manera, se leería desde otra perspectiva, de una forma incluso más terrorífica que la primera vez.


Bien escrito, con una narrativa rápida y sin giros complejos que resten protagonismo a las ideas. Capaz de crear dudas, inquietud, curiosidad, filias y fobias en todo momento. Fácil de llevar a la televisión como una serie, aunque es lógico si sabemos que su autor ya tiene experiencia en ese campo. Recomendable al 100%, incluso para aquellos que aún se plantean sumergirse en un género como es el del terror psicológico.

 


Si lees esta novela, no eres inocente.

Cuando Ángela aceptó participar en el club de lectura de novelas de Stephen King, no imaginaba que su vida daría un vuelco terrorífico. Enredados en una trágica muerte en plena Universidad Complutense de Madrid, todos los participantes del club deberán enfrentarse a sus más profundos secretos y a la peor de las amenazas: cualquiera de ellos puede morir en la siguiente página, y cualquiera de ellos puede ser el asesino.


 Hace unos años ya que descubrí a Nestor F. Marqués a través de otro de sus libros, Fake News de la antigua Roma y desde entonces lo considero uno de los divulgadores más interesantes a los que sigo. Adentrarte de su mano en su mundo o mejor dicho en el mundo romano es tener la certeza de que vas a aprender historia y curiosidades históricas de forma amena y de que será información contrastada porque lo que él te “vende” es divulgación histórica de calidad.




Título: ¡Que los dioses os ayuden!

Autor: Nestor F. Marqués.

Editorial: Espasa.

Género: Ensayo.

Año: 2021

Páginas: 433 páginas.

ISBN: 9788467063417






Sinopsis:

Las creencias de los antiguos romanos explicadas por un gran experto en divulgación histórica.

Mil años separan a los primitivos dioses de la Roma arcaica de la implantación del cristianismo como religión oficial del Imperio de Occidente. Durante ese tiempo se desarrollaron en la antigua Roma una amalgama de creencias: desde los lares, los dioses del hogar, y las divinidades propiamente romanas, hasta los dioses del Olimpo importados de Grecia y reinterpretados "a la romana", pasando por los cultos orientales a Mitra o Cibeles y llegando al cristianismo, perseguido primero y adoptado finalmente como religión oficial.


Impresiones:


Está claro que, para acercarse a un libro como este, uno tiene que tener inquietudes, curiosidad y ganas de conocer y aprender. Estamos ante un ensayo de historia que, si bien está enfocado como reza el subtítulo de la obra en “Religiones, ritos y supersticiones de la antigua Roma”, al final todo se diversifica hasta terminar hablando de horóscopos, cacos, cacas o de incluso vudú.


Y es que hablar de religión y mitología romana lo abarca todo porque los romanos veían en cada acción que hacían la necesidad de solicitar la protección de los dioses o su aprobación. Normal entonces que con esas prácticas y con la idea clara de que su papel tenía que ser, necesariamente trascendental y transformador, que a día de hoy veamos claras huellas de herencia romana en nuestro modo de vida de laguna u otra forma.


Debemos tener en cuenta de que somos herederos del mundo romano y de otras tantas culturas y eso debe estar muy presente porque este está determinado de manera fundamental por los hechos que han ocurrido.


Nos encontramos antes un libro denso, pero debe de serlo porque cuando uno quiere ser claro y despejar dudas sembrando conocimiento no puede pasar de puntillas por el tema del que se va a hablar. A pesar de esto, contamos de nuestra parte con la suerte de que es un libro lleno de curiosidades, lo que lo hace muy ameno, tanto que casi sin querer vas aprendiendo mientras la forma de transmitir de Nestor se hace divertida y entretenida.


Dice el autor para que no nos llevemos a confusión, que este libro no pretende al hablar de religión, ser una biblia ni un manual de adoctrinamiento. Solo pretende, contado con mucho respeto, acercar al lector a las complejas realidades socioculturales que existieron en el mundo romano. Es más bien un viaje religioso cuyo origen es el inicio del surgimiento de los primeros dioses para ir viendo el desarrollo que tendrán las divinidades en el mundo romano.


Una obra que se divide en cuatro fases bien diferenciadas. Nacimiento, Crecimiento, Madurez, Muerte y resurrección.


Todos tenemos conocimientos en mayor o menor medida de mitología, ya sea a través de historias, leyendas o películas. De Alguna forma, esos nombres o hechos nos suenan, pero hasta qué punto conocemos la realidad y cuanto de distorsionado ha llegado hasta nosotros esa información. Con este libro aprenderás mucho y nos servirá para aclarar conceptos del mundo romano porque ¡ojo!, no confundir la mitología romana con la griega porque no son lo mismo ni es una copia una de la otra cambiando los nombres. Cada dios, divinidad, rito o devoción tienen una razón y una historia concreta.


Ahora solo falta que te animes a recibir una interesante lección de historia sobre el mundo romano de la mano de Nestor F. Marqués.


Alea iacta est


Autor:

Néstor F. Marqués es arqueólogo y divulgador cultural. Está especializado en la Roma clásica y en las 
tecnologías de virtualización e impresión 3D aplicadas al patrimonio histórico. Ha trabajado con museos e instituciones de todo el mundo creando museos virtuales accesibles. Toda su experiencia la aplica en el proyecto de divulgación Antigua Roma al Día, en el que da a conocer la cultura romana a través de los medios tecnológicos en red. El proyecto comenzó en Twitter, donde cuenta con más de 150.000 seguidores, con un estilo innovador en el que se unen la cultura y el entretenimiento. Antigua Roma al Día se puede seguir también en otras plataformas como Youtube, Instagram, Facebook o la web antiguaroma.com

Es autor de Un año en la antigua Roma (2018) y Fake news de la antigua Roma (2019).





 

"Nunca es primavera donde tú naciste. Sigues teniendo carita de pena, pero no me mires con tus ojos tristes"  Estos son parte de los versos de Salitre, canción de Quique González quien tal vez pensó en alguien parecido a Ignacio Benavides, el protagonista de esta obra, cuando los compuso. Lo que si es cierto es que Los juegos florales, la novela de Santiago Isla (que buen descubrimiento, me encanta su forma de contar historia, de narrarlas) bien podría inspirar una canción. Una de esas donde se entremezclan sueños incumplidos, amores desesperados, corazones rotos y un puñado de personajes de película dramática.



Título: Los juegos florales.

Autor: Santiago Isla.

Editorial: Espasa.

Año: 2021.

Género: Narrativa contemporánea.

Páginas: 297 páginas.

ISBN: 9788467062472






Sinopsis:

Una tragicomedia rabiosamente actual. Una novela generacional.

En Madrid, la joven generación del desencanto sigue sobreviviendo en sus trabajos precarios sin mayor horizonte que el día siguiente, agarrada a sus aficiones con una obsesión no exenta de la melancolía que impregna los finales de época: la música, las fiestas, las marcas, el coleccionismo de chicos y chicas, la gastronomía y mucho de ese amor ideal que Ginsberg consideraba el peso del mundo. Este es el paisaje en el que vive Ignacio Benavides, quien, para complicarlo aún más, ha elegido como tabla de salvación la literatura, eso de lo que ya sabemos que es muy difícil vivir… A no ser que tengas contactos en las productoras de contenidos: y eso es lo que le acaba de suceder. Con la ilusión de ver sus sueños cumplidos y de redimirse de su propio spleen, Ignacio empieza a frecuentar a los conseguidores del pijerío cultural madrileño que viven de las rentas y a las musas de cartón piedra que los acompañan.

Santiago Isla sigue siendo un flâneur en esta novela «sobre las promesas, las decepciones, la frustración», con ese narrador connotado, irónico y autocrítico que, sin embargo, conserva la esperanza «de un último tren hacia el futuro». El joven autor marca distancia con un estilo tremendamente personal y confirma los dones con los que se calificó su primera novela: frescura, luminosidad, altura, elegancia, inteligencia y entusiasmo.


Impresiones:

Los juegos florales es una novela fresca, escrita con un estilo original con el que he disfrutado mucho y que me ha resultado muy interesante a la hora de leer. Me he sentido protagonista en primera fila de todo lo que ocurría a lo largo de la trama. Una historia con cierta originalidad, que destila humor a raudales, aunque este en muchas ocasiones sea negro, del que desprende ese drama que se esconde tras la realidad de la vida en el apartado de las frustraciones.

 

Ignacio Benavides que, con veintisiete años, es un componente más de una generación que se encuentra frustrada con las expectativas del tiempo que les ha tocado vivir. Otra de esas generaciones que soñaron con la fama y el triunfo y que sobreviven en el mundo en un trabajo al que pudieron aferrarse cuando la realidad de la vida vino a pedirles cuentas, a reclamarles que eligieran un lugar según sus posibilidades y las opciones a las que podían asirse. Cuando le tocó elegir futuro soñó con ser escritor y para ello estudió periodismo desde las barricadas del bar de la facultad, arropado por ese primer amor de adolescencia que te embriaga hasta dejarte una resaca de campeonato y tan marcado como para que tu primer y único libro sea un homenaje a su persona.

 

Hoy en día, Ignacio vive con sus padres y su vida podríamos decir que es aburrida y sin expectativas hasta que durante la presentación de una antología poética en la librería en la que trabaja conoce a Julio Gasset, quien por casualidad llevaba entre otras, la obra de Ignacio. Conversando sobre literatura, escritores y obras, Julio promete a Ignacio que intentará mover su novela porque le parece realmente buena, con una historia tan potente que bien podría ser unas de los próximos estrenos de la pantalla. Será a partir de este momento en que nuestro protagonista vivirá un nuevo sueño, el de la resurrección de su novela y el comienzo una vida que contemplan lujo, fiestas y chicas. Aunque como siempre la realidad no es en la mayoría de estos casos como uno la imagina e Ignacio caminará por el fino alambre de una trama que le depara esperanza y frustración a partes iguales.

 

He disfrutado mucho con Los juegos florales, una tragicomedia que me ha proporcionado muchas horas de buena lectura y pasajes para la reflexión porque en algún momento, muchos hemos tenido algo de Ignacio Benavides, algo de Gasset o de alguno de los distintos personajes que pueblan la escena de esta historia.

 

Una novela que habla de las promesas que se hacen, de lo que nos decepciona, de la frustración mal gestionada como la de nuestro protagonista, del camino que elegimos vivir y algo muy importante como es la figura de ese último tren al que nos aferramos cuando creemos que está pasando por nuestra estación.

 

El escenario donde se desarrolla casi la totalidad de la trama es Madrid, aunque Islas nos regala otras localizaciones como Sanxenxo, Marbella, Mazarrón o Prádena en Segovia que harán que la novela tenga esa sensación de agilidad al parecer que en todo momento nos estamos desplazando con los personajes visitando lugares nuevos y conociendo rincones con encanto desde una fiesta pintoresca a una cafetería perdida en un pueblo de ensueño.

 

Pero si la historia es buena y está cargada de matices para su disfrute, los personajes son brutales. Tenemos un tridente de lo más variopinto cuya punta central es Ignacio Benavides al que se le puede odiar tanto como sentir lástima. A sus flancos Julio Gasset que puede representar muchas cosas y ninguna buena y Carmen Ron, una chica apetecible hasta en su apellido. Completando el elenco y para mí, secundarios de lujo, toda una serie de personajes que sin ellos la novela estaría coja, todos tienen algo, todos poseen cierto rol que te hace pensar en ellos, aunque su aparición no dure más de unas cuantas páginas. Son imprescindibles para que los principales brillen con más fuerza.

 

En definitiva, una novela interesante por los temas que trata y sobre todo por la perspectiva en la que le autor coloca al lector. Uno se siente en primera fila de la trama. Muy divertida, aunque no olvidemos que es una tragicomedia, pero que goza de mucha frescura. Sin lugar a dudas dará mucho pie a la reflexión porque a veces la historia escuece. Santiago Isla ha sido todo un descubrimiento al que seguiré leyendo si comete la barbaridad de escribir una tercera novela.


Autor: 


Santiago Isla
(Madrid 1994) 
es músico, escritor y también tiene un trabajo de verdad.
Desde 2017 firma el blog 
Sonajero. En 2020 publica Buenas noches, su primera novela. Debido a la inconsciencia de la juventud decide publicar una segunda.

 

 

 



 Hoy os traigo uno de esos libros que merecen la pena. Una novela que, además de haceros viajar y conocer tierras lejanas, os descubre personajes cuyas vidas forjaron el destino de una nación. Os confieso que la novela me ha gustado tanto como para pensar que he tenido suerte al leerla, pero eso sí, tiene sus pros y sus contras.


Reconforta cerrar una novela y sentir que has aprendido historia, que has conocido a unos personajes relevantes para su época y de los que desconocía su existencia. Creo que ya solo por esto, merece la pena descubrir un libro como Los leones de Sicilia, una novela que no cae en el saco roto de las lecturas.



Título: Los leones de Sicilia.

Autora: Stefania Auci.

Traductor: Cesar Palma Hunt.

Editorial: Grijalbo.

Año: 2020.

Género: Novela histórica.

Páginas: 512 páginas.

ISBN: 9788425357381



Sinopsis:

Ignazio y Paolo Florio llegan a Palermo en 1799 huyendo de la pobreza y de los terremotos que sacuden su tierra natal, en Calabria. Aunque los comienzos no son fáciles, en poco tiempo los hermanos consiguen convertir su tienda de especias en la mejor de la ciudad. Decididos y tenaces, expanden el negocio con la seda que traen de Inglaterra y no tardarán en comprar las tierras y los palacios de la aristocracia arruinada. Cuando Vincenzo, el hijo de Paolo, tome las riendas de la Casa Florio, el avance será ya imparable: con su propia compañía naviera llevarán el Marsala de sus bodegas hasta los paladares más exquisitos de Europa y América. En Palermo su ascenso se observa con asombro, pero también con envidia y desprecio. Durante décadas seguirán considerándolos una familia de «extranjeros» cuya «sangre apesta a sudor». Nadie es capaz de comprender hasta qué punto en el corazón de los Florio late un ardiente deseo de éxito social que condicionará sus vidas durante generaciones, para bien y para mal.


Impresiones:

Nos encontramos en los últimos años del siglo XVIII y la nueva centuria verá como la familia Fiori deja su Calabria natal, cansada de los constantes terremotos, para probar una vida nueva en Palermo. Allí, los hermanos Paolo e Ignazio regentan una droguería pequeña donde venden especias y otras mercancías provenientes de lejanas tierras. Su vida es el comercio y, aunque los comienzos no son fáciles, ellos son tenaces y quieren prosperar.


"Las especias no solo sirven para cocinar. Son fármacos, son cosméticos, son venenos, son perfumes y memorias de tierras lejanas que pocas personas han visto."


La vida de la familia Fiori impresiona, no lo tuvieron nunca fácil. Fueron extranjeros en su propia tierra, siempre lidiando con los convulsos pulsos políticos a los que la sociedad siciliana estaba sometida. La actual Italia no es el país que hoy en día conocemos, es una tierra dividida, aunque se augura lo que en su día fueron los orígenes de la futura unificación. Gobernada por extranjeros y siempre asfixiada por las exigencias externas para luego ser olvidada, la idiosincrasia del pueblo italiano en esos momentos es cuanto menos curiosa, sobre todo cuando erramos al llamarlos italianos porque más bien nuestros protagonistas son sicilianos. Resulta apasionante ver como los Fiori llegaron, casi de la nada, a construir uno de los imperios comerciales más importantes de aquella zona italiana. Se codearon con la alta sociedad gracias a su dinero, pero nunca fueron totalmente aceptados por sus orígenes humildes de Calabria.


Reconozco que los personajes son interesantes y tienen mucho potencial, pero me ha costado empatizar con ellos en los primeros momentos, puede que, por su carácter duro, severo y donde cuesta verlos sacar un sentimiento que no sea para con su negocio, y a pesar de que van de menos a más, he necesitado llegar al final del libro para que los protagonistas me hagan aflorar verdaderos sentimientos para con ellos. A pesar de todo, su figura y su relevancia son admirables, una vida digna de ser conocida. Uno no pierde el interés en ningún momento, deseoso de continuar descubriendo las vicisitudes de los Fiori, pero sin grandes sobresaltos que destacar.

 

Con estas últimas impresiones no quiero desmerecer el libro de Stefania Auci. La forma de ambientar y encajar la trama en su contexto histórico me ha parecido muy buena. Ha sabido sacar la esencia de los grandes acontecimientos de la época y hacer que los personajes expliquen con sus peripecias los tiempos que les han tocado vivir. La obra cuenta con buenos detalles que encantan al lector, como las citas de los proverbios sicilianos al comienzo de los distintos episodios en los que se estructura la historia. El estilo de la autora deja huella, aunque no lo suficiente para no ponerle algún pero. Quizás le falta ese poco de chicha, un "agárrense que vienen curvas" en la vida de una familia que se ve apasionante, pero que me ha parecido algo burocrática en ciertos momentos.


A pesar de todo, es imprescindible para los amantes de la historia conocer a los Fiori y la influencia que tuvieron en la Sicilia de aquella época. Seguirle la pista en los años posteriores a los que se termina la novela puede ser tan apasionante como para escribir la siguiente.


Autora:



Stefania Auci nació en Trapani pero ha vivido durante años en Palermo donde es profesora de refuerzo 
en una escuela. Tras un exhaustivo trabajo de investigación a lo largo de varios años en las bibliotecas y en las crónicas de la época, ha logrado reconstruir la vida de los Florio en Los leones de Sicilia, un best seller desde su publicación en Italia cuyos derechos de traducción han sido adquiridos por 31 países y que será llevado en breve a la television en formato de serie.