Encuentro con Sarah Lark sobre su novela Bajo cielos lejanos.



Hace unos días tuvimos el gran privilegio de poder sentarnos cara a cara con una de las reinas del landscape, una autora que ha vendido millones de libros y que a pesar de ciertos problemas con el idioma supo compensar dicha barrera con la simpatía y la sonrisa de su talante. Una Sarah Lark que nos habló de algunos de los detalles de su última novela Bajo cielos lejanos respondiendo a nuestras preguntas con mucha sinceridad y sin pelos en la lengua. Supimos por ella de sus viajes, de su infancia con un padre comisario, de por qué escribe sobre todo novelas ambientadas en parajes exóticos, sobre su nuevo proyecto y algunas confesiones sobre Nueva Zelanda y sus moradores.



Una novela que a pesar de tener su desarrollo principal en Nueva Zelanda y en el pasado como otras obras anteriores suyas, ha significado un cambio en el registro de la autora, introduciendo novedades en su trama como algunos toques de novela negra, una trama dual que comparte pasado y presente y un tema de fondo tan interesante como los niños maorís que fueron criados por familias de pakehas (personas de origen no maorí). Un libro que sin duda recomiendo para transportarnos a tierras lejanas y una charla que sin duda puede aportar datos interesantes para los que gusten de la autora y sus novelas.






Libros en el petate: Buenas tardes Sarah. Nuevamente una novela ambientada en Oceanía. Qué tiene esta tierra para que te haya marcado tanto.

Sara Lark: El género es landscape y por lo tanto necesito un país exótico porque puedo plasmar en él experiencias pasadas y por Nueva Zelanda siento una fascinación especial porque es un país único, con una naturaleza especial  de animales muy pintorescos e increíbles y una vegetación con plantas endémicas y bosques húmedos que parecen lugares mágicos. Tras ver las películas de El señor de los anillos me dije que esta tierra tan maravillosa no podía ser la protagonista sólo de una historia mística sino de una real.

L.P: Esta novela tiene una serie de características diferentes a las anteriores. Parte de la historia se desarrolla en el presente. A qué se debe esta serie de cambios.

S.L: Solo queríamos hacer algo diferente porque hacer siempre lo mismo es un poco aburrido  y por eso hemos combinado presente con pasado, probar diferentes estilos. La historia de Stephanie está escrito en un estilo actual y el la de Marama es un diario.

L.P: Bajo cielos lejanos tiene algo de novela negra.

S.L: Un poco sí.

L.P: A mi particularmente me ha gustado mucho esas pinceladas que da usted en la historia. No sé si antes había tenido experiencias con este género.

S.L: No, solo de lectura. Yo leo novela negra e incluso fantástica pero la novela negra es un género del que no me considero buena escritora. No creo que tenga esa imaginación malévola para escribir historias es ese tipo. En este caso he tomado las ideas de casos criminales famosos  que he buscado en Nueva Zelanda y he cogido algunos ejemplos de ellos.

L.P: Y cómo ha sido la experiencia, te has sentido cómoda.

S.L: Si, siempre me siento cómoda sobre lo que escribo pero tengo que admitir que yo no soy una persona que le resulte fácil escribir sobre crímenes y pueda crear personajes policiales y puede ser porque mi padre fue comisario de la policía y la vida de un agente de la ley no tiene nada mágico y para mí no tenía nada de interesante, al contrario era muy estresante. De casa al trabajo, del trabajo a casa e incluso algunos fines de semana tenía que trabajar y no podía jugar conmigo y eso era una diferencia que yo notaba entre los demás niños y yo. Nunca he comprendido la fascinación que siente la gente por esos comisarios de las novelas suecas o islandesas donde ellos sufren y viven una vida con tantos tormentos. La vida de un maestro creo que es más dura (risas).

L.P: Esta historia tiene parte de ficción y otras partes reales. Cómo llegas a estar partes de tu novela que son reales.



S.L: Es algo que hago siempre en estas novelas que se desarrollan en Nueva Zelanda introduzco partes de ficción pero otras reales. Normalmente los eventos como catástrofes naturales, guerras, etc es lo que yo busco real para introducir mis personajes ficticios en esas partes reales. En esta ocasión encontré un crimen muy parecido al que hay en la historia de Marama de niños maorís perdidos y crecieron en familias inglesas. Son historias reales que ocurrieron en realidad y a partir de ahí hago una mezcla con la ficción y creo que eso es lo que hace que las historias parezcan auténticas que tengan esas partes de realidad.

L.P: Stephanie es una de las protagonistas. Quién es Stephanie y puedo preguntarte si comparte algo de Sarah.

S.L: No mucho aunque como Stephanie yo he sido periodista aunque no en la sección de noticias sino para una revista del mundo del caballo. Si hablamos del carácter no nos parecemos en nada (risas).

L.P: En este libro y en anteriores  mencionas cierta colonia alemana en Nueva Zelanda con personajes de origen alemán que vivían en aquellas tierras. Realmente existieron esas personas o es un guiño a tus orígenes alemanes.

S.L: Claro que sí. En la última trilogía escribí sobre un pueblo alemán que prácticamente todos sus habitantes emigraron a Nueva Zelanda, aunque si es verdad que su porcentaje no era tan elevado como los ingleses. Hay dos o tres ejemplos datados de comunidades alemanas que juntas fueron hasta aquellas tierras.
En Hamburgo hay un museo en la zona del puerto dedicado a los  colonos alemanes que partieron a América y a Oceanía  y es muy interesante todas las historias que de aquellas personas se cuenta.

L.P: Lo comenté en las redes sociales que mi conocimiento sobre Nueva Zelanda es sobre todo gracias al rugby y a ti. Por eso te doy las gracias por descubrirnos tanta información de tierras tan lejanas.

S.L: (risas) Gracias, aunque tengo que decir lo mismo porque he descubierto un montón de cosas que desconocía.

L.P: Bajos cielos lejanos es una historia fascinante y refleja mucho la personalidad y la historia de Nueva Zelanda. Hay mucha historia aún por descubrir de aquel país.

S.L: No mucha porque la historia de este país es muy corta y yo ya he escrito sobre casi todo. Actualmente estoy escribiendo sobre una tribu que vivía en las islas Chatham al este de Nueva Zelanda y que no son maorís aunque tienen las mismas raíces porque vienen de polinesia pero su cultura es completamente diferente y vivían en esas islas completamente aislados hasta que 1835. En ese año fueron invadidos por una tribu maorí que casi les hizo desaparecer y es una historia muy interesante y poco conocida.

L.P: Se puede decir que sería tu próximo libro.

S.L: Se puede decir que es sobre lo que estoy escribiendo ahora (risas).

L.P: Narras en este libro pasajes muy duros. Cuesta ser objetiva cuando uno escribe sobre hechos como los que aparecen en tu libro.

S.L: No puedo ser objetiva porque para mí es difícil entender como alguien puede maltratar a otra persona. Forma parte de la profesión de escritor algunas veces escribir sobre estas cosas y uno debe ser capaz de hacerlo poniéndose en la piel de los personajes que viven esas experiencias aunque tengo que reconocer que para mí hay fronteras y hay pasajes que tengo que pasar por alto e intento evitar reproducir esos pasajes de crímenes muy crueles en mis historias.

L.P: Las personas que como yo han leído tus libros y hemos sufrido con sus personajes nos hacemos la pregunta de cómo viven ahora esos maorís en la actualidad. Están integrados o hay diferencias en la actualidad.

S.L: Es una pregunta algo difícil porque depende de cada persona, de cada zona o incluso la comunidad. Si miras las estadísticas hasta ahora son los peor educados, tiene una esperanza de vida más corta, sus índices de paro y alcoholismo son más elevados y ocupan los primeros puestos en las listas negativas de la sociedad. Son estadísticas muy duras aunque pienso que para integrarte en la sociedad, tienes que querer integrarte y si no estás por la labor tienes estos problemas porque la oportunidad para integrarse en Nueva Zelanda es bastante favorable porque la cultura maorí no está vetada en los colegios, se respetan y comparten ambos idiomas públicamente, la justicia publica defiende los derechos de los maorís. Las posibilidades para la integración de los maorís son muchas y si las cifras que he comentado antes son una realidad habrá que buscar de quien es realmente la responsabilidad.

L.P: Esta nueva novela tuya no es una trilogía verdad.

S.L: No, es una  novela única, desde el principio he querido que la historia de Marama y de Stephanie fuera contada en un solo libro y que se centrara y abarcara solo esas dos historias.

L.P: Lo que sí es una historia muy cinematográfica.

S.L: Pienso que lo son todas mis novelas.

L.P: A mi esta me lo ha parecido más, tienes alguna propuesta.

S.L: El problema es que hay muchas empresas de producción que se interesan por mis libros pero las posturas y los proyectos no están muy definidos. Creo que el verdadero escoyo para la realización es la falta de financiación más que de interés. Son muy caros porque si hablamos de las sagas familiares nos encontramos que en los rodajes hay niños, se sitúan en el siglo XIX  y eso supone vestuario, animales, hay que trasladarse hasta Nueva Zelanda y todo eso es difícil.

L.P: Tengo una observación que hacerte. Por qué eres tan mala con Rick, uno de los personajes masculinos de tu novela.

S.L: Yo no soy mala con él, lo es Stephanie y yo no soy ella. Si yo tuviera un Rick en mi vida lo cuidaría mucho porque él es todo un  caballero. (Risas)

L.P: Te reconozco que al principio llegué a odiar un poco a Stephanie.

S.L: Lo sé, pero hay que comprender también que la vida de ella no ha sido fácil y su carácter es de ese modo un poco debido a sus circunstancias.

L.P: De todas formas tus historias de amor son algo peligrosas porque no siempre salen bien paradas.

S.L: El amor en el fondo siempre tiene algo de peligro si no encuentras a alguien como Rick pero eso hace los libros interesantes (risas). Nadie quiere leer historias donde todo lo que ocurra sea normal.

L.P: Para terminar, crees que te será fácil cambiar de ubicación de país.

S.L: Para mí no sería un problema cambiar de registro pero mis lectoras solo quieren leer historias que se desarrollen en Nueva Zelanda y de momento nos quedamos en ese país, lo que ocurra más adelante no lo sabemos.

L.P: En Alemania se tiene muy en cuenta lo que quiere el lector.

S.L: Sí muy en cuenta, aunque al final elijo yo lo que quiero escribir y nadie me obliga pero  si es verdad que las ventas y los beneficios influyen mucho a la hora de decidir sobre lo que quiero escribir.

L.P: Sarah tengo que reconocer que ha sido un verdadero placer conocerte y poder charlar contigo sobre este mundo maravilloso al que nos trasladas con tus novelas.

S.L: Gracias, he estado encantada de estar aquí.

6 comentarios:

  1. Ayer mismo publiqué la reseña de este libro y me ha sorprendido ese cambio tan notable en la estructuración de la trama, con dos líneas argumentales a!ejadas en el tiempo. Besos y gracias por la entrevista

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  2. Pero qué lujo! Y muy buena entrevista. A este último libro le tengo ganas.
    Besotes!!!

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  3. Marisa y tú sois unos afortunados. Muy buena entrevista y un lujo estar con la autora. A mí sin embargo, sus libros no creas que me apetece en este momento.
    Besos

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  4. Un encuentro estupendo. Me encantó conocerla.

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