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Hace unos días reseñaba el libro de Santiago Isla, Los juegos florales. Tengo que reconocer que me lo pasé muy bien con la novela, tanto como para animaros a leerla (Podéis leer la reseña aquí). El libro es bueno, esta bien escrito y deja al lector con una historia que da pie a la reflexión y de la que se pueden sacar varias lecturas.



Libros en el petate:  Santiago, Los juegos florales es una novela con la que he disfrutado mucho y que en varios momentos de su lectura me ha hecho reflexionar. ¿Se puede decir qué esta obra está más cerca de la realidad que de la ficción si nos fijamos en la trama que tiene?


Santiago Isla: Es una obra de ficción, lo que pasa es que obviamente esta inspirada en una serie de escenarios y de personas que luego han dado lugar a personajes que yo he visto en la vida real. Uno no puede o no debería escribir sobre lo que no conoce y en este caso hay varios mundos aquí y varias formas de ser o aptitudes ante muchas cosas que yo si he conocido previamente. Pero es una ficción.


L.P: Ignacio, el protagonista lo deja todo para vivir el sueño de ser escritor, pero en un principio no lo consigue. ¿Se puede vivir de ser escritor?


S.I:  Es muy difícil y honestamente creo que las personas que viven exclusivamente de la literatura en España se cuentan con los dedos de una mano. Dicho esto, el problema de Ignacio Benavides es que cuando persigues algo, sobre todo en una disciplina en la que triunfas o fracasas y no hay término medio y el número de fracasados es mucho más numeroso que los que triunfan, tienes que saber que el camino es largo, que hay muchas piedras, muchos sinsabores y que  hay que tener una gran tolerancia a la frustración e Ignacio Benavides no tiene tolerancia a la frustración y él piensa que lo esta dejando todo por un sueño, pero en realidad a la mínima que las cosas se le tuercen un poco ya se desespera, se agobia y tiene esa ansiedad por todo que no conduce a ningún lado nunca. Con esto hay un cierto retrato generacional de intolerancia a la frustración. Creer que eres merecedor de muchas cosas y que aspiras a cosas muy grande, pero no ser capaz de recorrer el camino que muchas veces no es agradable para llegar a ellas.


L.P: La trama de esta novela gira en torno a una novela titulada Darse cuenta que resurge del olvido que sufren muchas obras y que tiene una nueva vida en la oportunidad de ser llevada a la pantalla. ¿Cómo surge esta original historia, de un deseo oculto del autor, de alguna experiencia personal o de alguna otra circunstancia?


S.I: No creo que sea por una vivencia mía. Yo he tenido la experiencia de escribir una primera novela porque esta es  la segunda y entonces si que me puedo sentir identificado con algunas de las cosas que le suceden a Ignacio en este sentido.  Lo que quería ilustrar con esto, es a una persona que tiene mucha tendencia a la desesperación y a la frustración. Una persona cuyo mundo se hunde con un fracaso sentimental y literario, que se ha olvidado de sus sueños y que de la noche a la mañana le surge una oportunidad con la que le llenan la cabeza de pájaros.  ¿Cómo lo gestiona mentalmente? En este caso es imposible, no es capaz de enfrentarse a eso cuando tampoco es tan grave ni nada de lo que le ha pasado antes es tan grave, pero no es capaz de afrontarlo.


L.P: Hablamos de personajes y comenzamos por Ignacio Benavides. Como creador del personaje, con tus palabras descríbenos a este muchacho.


S.I: Como te decía anteriormente es un personaje con muy poca tolerancia a la frustración y que tiene ese concepto generacional de merecerlo todo. Luego lleva muy mal  que las cosas no salgan como uno piensa. Por otro lado, a raíz de eso, la gente que ha sido menos ambiciosa que él , pero que ha llevado una vida ordenada, que se ha esforzado, que ha ido cumpliendo con las cosas que se le han ido poniendo por delante como puede ser su padre o su madre, el tiende a despreciarlos porque tiene ese orgullo un poco absurdo de no haber conseguido nada, pero cree ser merecedor de todo lo que anhelaba y de ahí que los mire por encima del hombro. Por otro lado, te diría que a posteriori, reflexionando he visto que es un tipo egoísta, nada generoso con los demás, piensa mucho en sí mismo, en su futuro y en las coas que van a pasar y luego cuando la gente le tiende la mano o intenta ayudarlo de alguna forma huye de eso porque no le gusta.


L.P: En el fondo tiene suerte porque tanto su compañera, como sus padres, sus amigos de Mazarrón al final terminan perdonándole sus barreras y las distancia que él pone entre ellos y siempre están ahí para él.


S.I: Efectivamente tiene suerte. Para mi desde el punto de vista del escritor, el ejemplo perfecto de todo esto es su compañera Uxia, la gallega, que es de los pocos personajes del libro que es generosa y por eso le cogí cariño y de alguna forma sentía la necesidad de darle una recompensa en el libro. Por eso el libro acaba como acaba. No quiero ser moralista y detesto los libros con moralina y con enseñanzas, pero me parece de cierta justicia que la gente que sea buena y que se han portado bien con los demás, luego le sucedan cosas buenas.


L.P: Otro personaje muy potente en el libro es Julio Gasset ¿Qué representa Julio Gasset en este libro?


S.I: Pues un poco la frivolidad.  Por su posición y por tener una vida desahogada no necesita trabajar porque tiene mucho dinero y entonces él no hace las cosas, sino que juega a hacer las cosas. Es un choque entre dos mundos en el sentido de que  Gasset le promete un millón de cosas a Ignacio Benavides y le llena la cabeza de pájaros y entonces a este le va la vida en cada cosas que hace incluso de una manera absurda, para él cualquier pequeño contratiempo es un mundo  porque se lo toma todo muy a pecho y le afecta muchísimo y sin embargo a Julio Gasset es todo lo contrario, todo le da igual porque si hubiera algún error o algún fallo el tiene una serie de redes debajo que le permiten poder caerse todas las veces que quiera.


L.P: Tu novela tiene muchos más personajes y aunque todos son segundarios tiene mucha fuerza. El eje principal se centra en un tridente compuesto por Ignacio Benavides, Julio Gasset y Claudia Lanza quien esta última es mi favorita. ¿Tiene Santiago Isla un favorito de ese tridente?


S.I: Aunque me gustan los tres yo me sigo quedando como personaje favorito con Uxia aunque no tenga un papel relevante. Escribir desde la cabeza de Ignacio es un poco agobiante porque es meterte en la mente de alguien muy ansioso y que se desespera muy rápido. Julio Gasset a veces da un poco de pudor porque alguien que es tan caradura y tan falto de moral puede llegar a hacerte sentir mal. Con respecto a Claudia Lanza, es un personaje algo sinuoso porque nunca sabes del todo que esta pensando y qué pretende con las cosas que hace resultando ser un personaje que juega un poco con las cosas que hace. Tiene un halo de misterio, pero detrás de ese misterio no tiene que haber precisamente algo asombroso.


L.P: A mi me gusta Claudia Lanza porque haga lo que haga parece que no tiene ningún tipo de remordimiento y que esta contenta con todo lo que hace.


S.I: Es una forma de enfocar la vida cuando tus actos no tiene necesariamente que tener consecuencias.  No tiene remordimientos porque muchas veces no le va a pasar nada.


L.P: En tu libro aparece Santiago Isla realizando un pequeño cameo con el que yo en el buen sentido me he divertido mucho. ¿Cómo te dio por ello?


S.I: Por diversión. Escribir un libro es una tarea muy solitaria, de aislarte, de concentrarte, de tener bloqueos y donde se invierten muchas horas. Son en todos esos momentos que un pasa por lo que decido alguna vez deslizarme dentro de mi propio libro como una broma para reírme de mi mismo e interactuar con mis personajes.


L.P: Julio Gasset tiene al comienzo del libro un discurso donde habla de esa segunda obra de los escritores. Comenta que la primera es todo frescura y originalidad y esa segunda es como un compromiso con los lectores para agradar y ofrecerles a los lectores lo que buscan. Esto me hizo pensar en ti puesto que esta es tu segunda obra y me dio por pensar si habrías tenido esa preocupación.


S.I: No, de hecho, yo no estoy de acuerdo con lo que dice Julio Gasset en la novela. Es verdad que la primera vez que escribes algo como no tienes con que compararlo la experiencia es novedosa, pero creo que en el caso del arte y en concreto de la escritura al final escribir son tablas. Puedes tener un talento, pero si no lo ejercitas no vas a ningún lado. En mi caso modestamente pienso que este segundo libro es más libro que el primero porque ya se lo que es escribir un libro. Me he enfrentado a esta segunda experiencia con más herramientas de lo que lo hice en la primera.


L.P: En tu libro uno de los temas principales de los que se habla es del fracaso y en un momento y leo textual se dice: “Su juventud era un fracaso mayúsculo” ¿Te da la sensación de que esta idea es una tónica generalizada en esta sociedad?


S.I: No debería serlo. El fracaso muchas veces de pende de las metas que te pongas. Si tienes aspiraciones modestas es más fácil que no fracases y de que las alcances. Todo esto en un nivel más generacional creo que los jóvenes y hablo de mi generación y luego cualquiera que me desautorice, tenemos de alguna forma el deber de ser optimistas y de no caer en la sensación de frustración y fracaso porque la vida te va llevando por mil sitios que hará que te desencantes con unas cosas y otras que no serán como creías y ahí con el paso de los años puedes llegar a tener una posición más cínica, pero en la juventud hay un deber al menos para mí de ser optimistas.


L.P: Tiene relación esta pregunta con algo que también aparece al menos un par de veces en tu novela y es la idea de ese último tren, de coger ese último tren que pasa por la estación de tu vida. ¿crees en la idea del último tren o piensas que hay más de uno?


S.I: En mi libro esa idea es referente al último tren hacía el futuro. Yo en general soy optimista y creo que siempre hay un último tren hacía el futuro y de que no esta todo perdido.





L.P: Algo que me gusta mucho de tu novela es que es un libro lleno de detalles y esos detalles te convierten en un espectador en primera línea en la cual es fácil situarse dentro del escenario a través de las palabras que relatas. ¿En la vida real eres tan observador como en tus novelas?


S.I: A mi me gusta la literatura que no te dice directamente las cosas. No me gusta que las cosas sean tan frontales ni tan explicitas y por eso me gusta contarlas a través de otros. A través de sus marcas, de lo que comen o de los sitios que visitan es una forma muy contemporánea de ilustrar como son esas personas.


L.P: La novela se titula Los juegos florales. ¿Puedes explicármelo?


S.I: En otros tiempos solían ser esas competiciones literarias de poesía que se convocaban sobre todo sobre los años veinte.  Con esto yo quería reflejar un poco esas aspiraciones literarias de Ignacio Benavides y aunque no es un concurso, hay una intención de llegar a una meta y de ser el ganador, aunque son unos juegos florales que quedan desierto, donde no hay ningún ganador. Era una manera de ilustrar de alguna manera ese concepto de competición.


L.P: En tu libro se habla de fracaso, pero también hay una palabra que no es tan explicita pero que si aparece y que es la frustración.


S.I: Cada uno tiene su propia frustración, pero la de cada uno pesa de una forma diferente. Los problemas derivados de no cumplir sus metas son muchos mayores en unos que en otros.


L.P: Quería preguntarte sin desvelar nada. Metiéndome en la piel de cada personaje llegué a preocuparme por el final que tuvieran al finalizar el libro. ¿Tenías la idea global, pero los finales de todos los tenías tan claro?


S.I: No. Yo cuando empecé a escribir la novela no sabía como iba a acabar.  Yo tenía en la cabeza una relación de personajes, lo que podía ocurrir entre ellos, un par de temas que quería tratar y algunos escenarios.  De lo que empiezo a escribir a como termina hay bastante distancia y hay muchas cosas que voy descubriendo a lo largo del camino. En mi caso y aunque siempre soy muy consciente de la estructura, de lo que estoy haciendo y de que tenga coherencia me dejo llevar. La historia acaba así porque me pareció que tenía sentido de esa forma y porque también reflejaba una serie de cosas que había pasado a lo largo del libro, pero cuando comencé a escribir el libro.


L.P: Pues me alegro de haber sido espectador en primera fila de tu novela y de que hayas descubierto un mudo del que intuía cosas, pero del que me ha gustado saber mucho más.


S.I: Pues muchas gracias por la entrevista y por tus opiniones sobre ella.


L.P: Gracias a ti Santiago.  



Podéis escuchar la entrevista integra en Youtube en este enlace 



 

 

 

Hay veces que ciertos libros hacen que uno se reencuentren con el yo de otra época, un yo 
en  muchas ocasiones que nada tiene que ver con el que somos en la actualidad y que nos provoca cierto acto reflejo de incomodidad o de risa floja y todo ello cargado con la inevitable reflexión que trae consigo esa frase tan usada en estas ocasiones de “y como hemos cambiado”

¡Año de desesperezarse Darío!  (Sí, así es el título y no me preguntéis si va con doble sentido o hay algún otro motivo para ello) es una novela corta que se lee de forma amena en un viaje de autobús, tren o una tarde de piscina o playa. Con sensaciones agridulces, palabra muy socorrida a la hora de hablar de libros que tienen cosas que nos han gustado pero que también poseen puntos que nos dejan regusto amargo, la obra de Pedro González merece nuestra atención puesto que soy de la opinión que de toda lectura se aprende algo y esta tiene algunos elementos que son muy interesantes. 




Título: ¡Año de desesperezarse Darío!

Autor: Pedro González Núñez.
Editorial: Donbuk.
Año: 2019.
Páginas: 111 páginas. 
Género: Narrativa contemporánea. Juvenil.
ISBN: 9788417503611




Sinopsis:
Darío es un joven normal y corriente, un adolescente que vive en un pueblo gris con una rutinaria existencia en pleno proceso de descubrimiento del mundo que le rodea. En este ambiente, a punto de recibir una paliza por parte de unos neonazis, entabla amistad con un extraño vecino que esconde un oscuro secreto. En los meses siguientes, Darío encuentra en él a una especie de guía y mentor que le muestra una nueva forma de mirar la realidad de su alrededor. Entre conversaciones de bar, el joven encontrará el amor y observará que no todo es tan intenso como cree.


Si te interesa este libro puedes conseguirlo en la página de la editorial en este enlace



Impresiones: 

Darío es un joven de 16 años que vive en un pueblo dormitorio de una gran capital, que va a un instituto normal, que tiene sus inquietudes como cualquier chico de su edad y que tiene su particular visión de la realidad y las circunstancias que le rodean que se suele tener con esa edad. No comprende los consejos de los mayores y piensa que en la vida lo verdaderamente importante y necesario son los videojuegos, las chicas y divertirse y no precisamente en ese orden.

Un chico listo, que con la ley del mínimo esfuerzo va superando exámenes y cursos mientras vive con su madre y reflexiona sobre su vida en una especie de diario que abarcara un año entre los meses de 1991 y 1992.

Un día de vuelta a casa tras una salida de fin de semana con sus amigos, a las puertas de su casa recibe una paliza a manos de unos neonazis y de la que es salvado antes de que ocurra una desgracia en el último momento por un extraño y solitario vecino que se ha mudado hace poco al barrio.
A partir de entonces, Darío irá relatando en esa especie de diario su visión sobre su madre, con la que vive sólo tras ser abandonado por su padre, los estudios, los amigos, las chicas, el amor, la hipocresía en la que vive la sociedad, sus salidas, etc.  En todos estas  cuestiones y temas dará su punto de vista, sus sensaciones, pero será a raíz de ser salvado por su misterioso vecino y las charlas que mantendrá con él, que veremos cómo su punto de vista se va volviendo algo más maduro y su discurso se vuelve más reflexivo y racional.

Un libro que merece una oportunidad aunque por el camino vamos a encontrarnos a un autor que creo da demasiados rodeos y se repite en su mensaje más de lo necesario y que hace que en algunos momentos uno pierda la paciencia cuando usa el mismo calificativo para nombrar a su madre o por ejemplo a sus agresores. Creo que le ha faltado ser más directo y conciso a la hora de buscar el camino para tocar la fibra sensible porque el mensaje está ahí y es bueno  pero no en todos los capítulos llega de la forma más adecuada.

En definitiva una buena novela para ver en la figura de Darío el adolescente que fuimos y en quien nos hemos convertido hoy. Tal vez ese más enfocada hacia los jóvenes pero como he dicho anteriormente es una lectura que te enseña y de la que no puedes salir sin reflexionar.




Autor: 


Pedro González es Licenciado en Comunicación Audiovisual y Técnico Superior en Educación Infantil. Tras 13 años trabajando en medios de comunicación de Murcia, y uno más dedicado a niños y guarderías, decide comenzar una nueva aventura en el mundo online redactando artículos para periódicos y blogs. En este proceso empieza a dar rienda suelta a su verdadera pasión: la escritura de novela de ficción. De su fértil imaginación han nacido «La piedra del diluvio» y «¡Año de desperezarse, Darío!», su segunda obra publicada.


Paloma Bravo acaba de regalarnos uno de esos libros que son para recomendar a todo el mundo y que ya tiene su presencia en las estanterías de todas las librerías. Las incorrectas es una lectura que nos hará sonreír mucho pero que propondrá a quien lo lea una gran dosis de reflexión. Un libro para disfrutar con cada página, con cada escena y que uno no puede perderse ni una de las escenas que campan por sus páginas.

Con motivo de su visita la semana pasada a Sevilla tuvimos la suerte de poder preguntarle ciertas curiosidades que me surgieron a raíz de una lectura, que se ha convertido en una de las grandes alegrías lectoras de este mes.


Libros en el petate: A lo mejor estoy metiendo la pata con lo que voy a decirte Paloma pero, es mi impresión o de un tiempo a esta parte están proliferando (algo que por otra parte me encanta porque estoy aprendiendo a conocer mejor a las mujeres, dentro de la cultura patriarcal en la que hemos crecido) mucha literatura con temática feminista. ¿A qué crees que es debido?



Paloma Bravo: Por un lado, están proliferando los ensayos feministas que actualizan las teorías clásicas y nos explican qué es el feminismo y por qué sigue siendo necesario en pleno siglo XXI desde ópticas tan distintas como la de Nuria Varela, Jessa Crispin o Virginie Despentes. Por otro, en la ficción, lo que está habiendo es más voces femeninas que se vuelcan en la realidad y no en el romanticismo. Y en la realidad está el feminismo porque está la necesidad de una igualdad real. Yo, de todos modos, lo que quise escribir es una novela divertida, peleona y realista.





Eva, Cristina, Candela e Inma no tienen nada en común (ni el estado civil, ni la profesión, ni la actitud ante la vida) pero se encuentran en el club de fútbol de sus hijos. Allí, inmersas cada una en su propia crisis vital, descubrirán que la amistad lo puede todo.

Vitales, solidarias, disparatadas, rebeldes, sinceras y peleonas se apoyarán y ayudarán como solo saben hacerlo las amigas, y conseguirán gestionar juntas sus complicados alrededores: una niña psicópata, una bloguera furiosa, una hermana narcisista, un ex maravilloso y otro en la cárcel, una película que les cambiará la vida... Eso sí: su forma de hacer las cosas es muy suya: desde el humor y una irremediable incorrección.

Paloma Bravo construye una divertida trama coral en la que la ternura y la emoción van de la mano de la crítica social y la ironía más fina. Un retrato fielmente deformado de la vida contemporánea con todas sus contradicciones y, también, claro, sus alegrías.


L.P: Las incorrectas está protagonizada por un grupo de mujeres de unos cuarenta años en la que no reconozco a mi madre con esa edad, por ejemplo. ¿Son los cuarenta los nuevos treinta como he escuchado en algún que otro clamor popular?



P.B: “Los cuarenta son los nuevos treinta, los cincuenta son los nuevos cuarenta…”. Eso son frases para que nos arruguemos con dignidad. Los cuarenta son los cuarenta. La edad en que los hombres siguen siendo jóvenes y las mujeres somos “maduras”, como la fruta. Es también la edad que nos marcan como límite para tener o no hijos, pero lo que sí que creo es que a los cuarenta las mujeres somos y estamos estupendas, llenas de ilusión, ganas y energía, con mucha experiencia, mucho humor y mucha sabiduría. A tope.



L.P: Lo hablaba con Patricia Escalona, con Laura Baskaran e incluso con Iván Repila semanas atrás de que estoy conociendo un feminismo que me encanta y al que quiero defender. Crees que vivimos muy influenciados por un feminismo mal vendido o explicado que viene de atrás.



P.B: El feminismo es igualdad y en la igualdad ganamos todos. Yo creo en un feminismo practicante (la expresión es de una amiga), que se ejerce y se exige, que construye, y que —como el movimiento— se demuestra andando. El feminismo que se utiliza como arma arrojadiza es otra cosa. Y no creo que sea por venir de atrás, que consiguió grandes avances, sino porque vivimos en un mundo binario, que exige estar a favor o en contra de cualquier idea. Conozco a muy poca gente que esté en contra de la igualdad.



L.P: El tema de los hijos está muy presente en esta novela y tengo que reconocer que he disfrutado mucho con los niños. ¿Ha tenido tu maternidad mucho que ver en esto?



P.B: Eso de la maternidad suena siempre tan trascendente… Lo que sí ha tenido que ver es la constatación de que los niños son como son, que nacen con una personalidad bastante definida, y que los padres y las madres los queremos, los estimulamos, los intentamos encauzar, pero… No son un lienzo en blanco.



L.P: Una novela que tiene lugar con el telón de fondo de la crisis. Es en esos momentos donde se puede conocer mejor a las personas o donde hay un filón para sacar ideas.



P.B: ¿No habíamos superado la crisis? Es broma. Lo que creo es que la crisis nos grabó una lección tremenda: que los trabajos no son para siempre y que el paro puede derrumbar toda tu vida (la casa en la que vives, el colegio al que van tus hijos, las cervezas del aperitivo…). No creo que sea una novela con la crisis de fondo, pero sí una historia realista en la que la realidad económica influye en las protagonistas igual que influye en los lectores.



 L.P: Se habla también en esta novela mucho de la amistad y leyendo tu libro y lo que sucede en él da la sensación de que es posible encontrar amigos de verdad a los cuarenta y que uno no solo tiene que depender de aquellos que son los de toda la vida.



P.B: ¡Claro que es posible! A ver, todos cambiamos. Afortunadamente. Y cada uno cambia a su manera. Por mucho que quieras a tus amigos de los veinte, es probable que con algunos de ellos hayas dejado de compartir cosas que, sin embargo, sí compartes ahora con un compañero del trabajo o con una madre del colegio. Nunca hay que cerrarse a hacer amigos nuevos.



L.P: Hay mucho tópico convertido en situaciones, muy bonitos en algunos momentos, en otros no tanto y mucha frase y sentencia aquí y allá que a mí me ha encantado. Te pregunto, ¿son solo ideas o son tus ideas?



P.B Depende de cuáles. Algunas las comparto. Otras, no sé. O no tanto. Piensa que son seis protagonistas muy diferentes, entre sí y, por supuesto, conmigo. Me quedo con que te gusten las frases porque el libro, aparte de tener mucho humor, está muy bien escrito.



L.P: Me lo he pasado en grande con Las incorrectas Paloma (de corazón), he aprendido, he reflexionado y me he divertido porque tiene momentos geniales cargados de un humor muy visual y que te roba la sonrisa hasta el punto de no poder evitar la carcajada. ¿Es mucho más fácil contar así las cosas, con humor?



P.B: Con humor es todo más fácil. Caerse, levantarse, mirarse al espejo, escuchar a los demás y, por supuesto, contar. El humor nace de la empatía, no lo hay si no entiendes a los demás.



L.P: Digamos que los personajes masculinos en muchos casos están cargados de ese lastre del que hay que ir deshaciéndose en estos tiempo. ¿Cuánto puede aprender un hombre leyendo este libro?



P.B: No lo sé. Me voy a basar en lo que me han dicho lectores de mis otras novelas: que gracias a mi sentido del humor y a mi forma de contar entendían mucho mejor a las mujeres.



 L.P: Las incorrectas tienen moraleja.



P.B: Moraleja, no. Las incorrectas es una novela con muchas capas de lectura. Parece una comedia, pero tiene mensajes profundos sobre la autocrítica, la empatía, la amistad y el no etiquetar a los demás.



L.P: Hablábamos de los personajes que forman esta historia. Me encantan con sus pros y sus contras y creo que ellas son parte del éxito que seguro que va a tener este libro.  Tengo que confesarte que yo tengo una favorita (Eva). Tiene Paloma Bravo una.



P.B: Es difícil tener favoritas, pero sí, seguramente Eva. Porque es la que sirve de detonante y porque, dentro de que es divertida, vitalista y muy incorrecta, transmite mucha paz.



L.P Para terminar, dicen que la realidad supera muchas veces a la ficción y creo que este libro cumple esta sentencia. Te comenta la gente que es real como la vida misma.



P.B Me dicen “gracias por contarnos”, “gracias por poner en palabras lo que nos pasa”. “Hablas de mí, de mis amigas, de mi cuñada, de nuestras parejas…”. Los libros están también para eso, para poner en palabras lo que nos pasa y saber que no estamos solos.



Vuelvo a la carga con esta sección porque Ricardo Muñoz autopublicó hace unos meses su segunda novela titulada, Lo que Patty no sabía. Un título algo curioso pero que contenida en su trama hay muchas ideas y escenas de la vida cotidiana, política y social a la que sacarle jugo. Ya disfrute mucho con su anterior novela así que para mí era imposible no caer en la tentación una vez más. 



Marcos quiere enseñar a su nieto Darío cómo se segaba antaño. Cuando el niño se presta aplicado a usar la hoz, esta choca con un antiguo proyectil de la Guerra Civil. El Equipo de Búsqueda y Localización de Artefactos Explosivos acude a Altos del Llano avisado por Valentina, alcaldesa del pueblo y mujer de Marcos, y se encuentra con una sorpresa: Patty, una avutarda, ha anidado y puesto tres huevos junto al explosivo. El veredicto es claro: la detonación controlada del proyectil destruirá el nido y los huevos de Patty.
Los quebraderos de cabeza para Paco, jefe del GEDEX, llegarán cuando la prensa decida que el de Patty será un tema del que sacar tajada, y las altas esferas políticas del país, presionadas por la opinión pública, le ordenen que retrase la neutralización del proyectil hasta que los pollos nazcan.
Con Patty proclamada como principal foco de la atención mediática del país, y con intereses enfrentados, ecologistas, políticos, periodistas, y otras gentes de dudosa reputación, la utilizarán y querrán decidir sobre su futuro… no siempre a su favor.

Patty, ¡ármate de paciencia!

Lo que Patty no sabía, segunda novela de Ricardo Muñoz, es una sátira sobre la sociedad actual, la prensa, la política y las omnipresentes redes sociales que parecen condicionar las decisiones de los que, en este país, y probablemente en el mundo, tienen algo que decir.



Qué os parece.

Lo mío con este libro fue amor a primera vista y no precisamente por su portada o su título. Sentí necesidad de leerlo por su personaje, un Cesare Annunziata de setenta y siete años que encarna la figura de un auténtico “cascarrabias tocapelotas”.

Cesare fue la clave, el culpable de todo y al terminar de leer su última página sigo considerándolo responsable de que “La tentación de ser felices” sin duda estará al final del año entre mis diez mejores novelas  leídas en el 2017 y puede que no sea por calidad pero si por el cariño que le he tomado a su lectura.

Título: La tentación de ser felices.
La tentazuibe du essere felice

Autor: Lorenzo Marone.
Traductor: Ana Romeral.

Editorial: HarperCollins.

Año: 2016.

Género: Narrativa contemporánea.

Páginas:  251 páginas.

ISBN: 9788491390046

Precio: 17,90 euros



Sinopsis:


Cesare Annunziata podría definirse sin demasiados miramientos como un viejo y cínico "tocapelotas". Con setenta y siete años, viudo desde hace cinco, y padre de dos hijos, Cesare ha decidido pasar de todo y de todos. Los pocos balances que hace de su vida están marcados por una feroz ironía, quizá por miedo a no poder seguir haciéndolos. Su existencia podría seguir su rumbo hasta su previsible y universal final entre vasos de vino con Marino, el viejecito neurótico de la segunda planta; las charlas no deseadas con Eleonora, la loca de los gatos del vecindario; y fogonazos de pasión carnal con Rossana, la enfermera madura que redondea sus ingresos con atenciones de pago a los viudos del barrio.
Pero un día llega a su edificio la joven y enigmática Emma, casada con un individuo siniestro con el que no parece tener nada en común. Cesare no tarda en darse cuenta de que en esa pareja hay algo que no funciona, y sin duda no se implicaría si no fuera por la silenciosa llamada de socorro que lanzan los tristes ojos de Emma… Los secretos que Cesare descubre sobre su vecina, pero sobre todo sobre sí mismo, conformarán la trama de esta novela formidable, capaz de dibujar un personaje en el que conviven, en alegre contradicción, el cinismo más feroz y la más profunda humanidad.
(sinopsis facilitada por la editorial)
Muchas veces salta una pregunta generalizada de que es lo que uno más desea y la gente dice dinero, trabajar menos, ser feliz, etc. Yo bromas aparte siempre he tenido claro que teniendo salud el resto con mayor o menor esfuerzo puede conseguirse y este libro es un claro ejemplo de la importancia de la salud pero si ese es aspecto es fundamental tener a una persona que te asesore correctamente y de forma en que uno se sienta a gusto recibiendo esos consejos y ahí es donde en un primer momento entra a escena la figura del médico de familia. 

 Vengo sin cita es una forma magnífica de conocer muchos aspectos de la medicina familiar que nos toca muy de cerca y que muchas veces no llegamos a ser conscientes de que nos rodea, una forma de conocer nuestra respuesta ante los síntomas de alguna enfermedad y una forma de aprender con mucho sentido del humor.
Pruébelo, este libro no necesita receta y no tiene contraindicaciones de esas raras que vienen en los prospectos.  

Y si aún estas dudando con la entrevista que tuve con el autor aquí 



Título: Vengo sin cita. 

Autor: Fernando Fabiani-Laura Santolaya

Editorial: Aguilar.

Año: 2016.

Género: Narrativa contemporanea, humor.

Páginas: 191 páginas.

ISBN: 978-84-03-51555-0

Precio: 14,90 euros.



Sinopsis:



¿Imaginas lo que es ejercer la medicina hoy en día a la sombra de Google, sin el caché de House, el látigo de Grey ni el glamour de Clooney?
Teodoro Jarcia, Teo para los amigos, es médico de familia. Acaba de cumplir cuarenta y se siente en el ecuador de su vida. Si echa la vista atrás no solo es consciente del paso del tiempo, también de lo que la medicina ha influido en su manera de vivir. Para el doctor Teo, una persona normal tirando a hippie, no es fácil ser médico en la actualidad, pero lo sobrelleva como puede. Y es que la profesión ha cambiado mucho. Antes el médico era una persona respetable junto al alcalde y el cura. Ahora el alcalde es corrupto, el cura no tiene fieles y el médico se llama# Google.
Fernando Fabiani, @FernandoFabiani, médico de profesión, construye un relato sobre divertidas y sorprendentes anécdotas del mundo de la medicina, desde la carrera hasta la consulta diaria, partiendo de experiencias propias y de colegas del gremio. Ilustrado por Laura Santolaya, @P8ladas, y con sección invitada de @dijoelpaciente, Vengo sin cita es un libro que, sin perder en ningún momento el sentido del humor, aprovecha para abordar temas sanitarios de modo sencillo y que te arrancarán una sonrisa.
(sinopsis facilitada por la editorial)




Prisas, una enfermedad no catalogada dentro del sistema sanitario de este país pero que está muy presente dentro de nosotros y de nuestra vida. Eso es lo que yo tenía cuando llegué al hotel dispuesto para cumplir con mi cita con Flavia Company sobre su libro Haru, una autentica preciosidad por dentro y por fuera y con una sinopsis muy significativa “Después de leer la historia de Haru, leerás tu vida de otra manera”, corta pero directa para que pedir más sobre todo cuando es sincera o al menos amenaza con serlo, otra cosas es que uno quiera cambiar o sea de esos que resisten ante todo lo que trae aires de renovación que amenaza con limpiar las ideas preconcebidas y no explicadas ni razonadas.

Como os decía andaba con esas prisas cuando conocí a Flavia Company y mi mundo se paró, o más bien fue más conscientes de todo lo que me rodeaba, la luz que inundaba el patio andaluz donde conversábamos, el canto de los pájaros, sus palabras todo ello ajeno a mi hasta que sin saberlo ella me fue convenciendo que existían.

Complicado no sentirte atrapado por Flavia, con su acento argentino gastado por años en España que aún resiste a perder el recuerdo del acento, por sus palabras que suenan a convencimiento y a verdad en su boca acompañado de una mirada franca y directa, tanto que uno convierte la conversación en un cara a cara por no perder el duelo.

Mis preguntas se convirtieron en sus respuestas pero a la vez en mis dudas internas y en un serio propósito de leer su libro una segunda vez porque dejó claro que su libro es especial, yo ya lo creía antes de toparme cara a cara con ella pero salí convencido que disfrutar con él sin prejuicios ni juicios, desnudo para captar con cada historia mis propias enseñanzas y comprensiones sobre ellas.
El tiempo es juez y dicto que todo tiene un final y el compartido con Flavia llegaba a su fin con todo el dolor de mi corazón puesto que sin ella pretenderlo estaba obrando un cambio en mi forma de ver ciertas cosas y yo quería seguir reinventándome.

Vuelvo a casa esta vez sin prisas con la experiencia de haber conocido a una mujer muy interesante y de que bajo el brazo llevo un libro que cuenta una historia entrañable de la que uno puede sacar muchas enseñanzas sin que te obligue a ser sino a comprender.


La entrevista a continuación y sólo por lo que uno puede aprender de sus palabras ya merece la pena mostrar un poco de curiosidad.

Hoy reseño una novela de las que no me extrañaría ver en manos de pasajeros de medios de transporte, bañistas de piscinas y pequeños terratenientes de parcelas de arena en la playa. Una novela que se desarrolla en verano y que sin lugar a dudas en una buena oportunidad para descubrir a un Andrés Pérez Domínguez para todo aquel que aún no lo haya hecho. Sin lugar a dudas otra novela para recomendar sin miramientos.

 Sobre Los dioses cansados estuvimos su autor y yo conversando hace un tiempo y puedes dar buena cuenta de ello aquí


Título: Los dioses cansados.

Autor: Andrés Pérez Domínguez.

Editorial: Alianza Literaria.

Año: 2016.

Género: Novela negra, Narrativa contemporánea.

Páginas: 486 páginas.

ISBN: 9788491043577

Precio: 18,00 euros.


Sinopsis:
Cuando el inspector Nicolás Gallardo regresa a Sevilla después de pasar siete años fuera y le encargan el caso de Leopoldo Barrena, poco puede imaginar que tras el suicidio del político retirado, en apariencia rutinario, se esconde una turbia trama de abusos, chantajes y angustia. Un accidente tuerce los planes de un sencillo robo. Desde ese momento, las tinieblas del pasado, como heridas no restañadas, emergen de manera imparable, llevándose por delante a quienes pretenden ocultar la verdad o, peor aún, medrar a su costa. Paso a paso, mientras trata de sobrevivir a su propia biografía personal, el inspector Gallardo dará sentido a la violencia que le rodea. El resultado de su investigación ofrece un panorama desolador: un misterioso orfanato, la vida rota de una joven y la tragedia de unos niños infelices... Novela coral, repleta de personajes profundamente humanos, en "Los dioses cansados" escuchamos, entre el silencio culpable de los verdugos, el desesperado grito de sus víctimas que, incapaces de perdonarse a sí mismas por pecados que nunca cometieron, más que venganza claman silencio.
(sinopsis facilitada por la editorial)


Hoy no digo que traigo la lectura de un libro, hoy recomiendo encarecidamente su lectura, para todo lo demás leer y disfrutar.


Título: Abuelo Tomás.

Autora: María Neila Martín.

Editorial:  Círuclo Rojo.

Año: 2015.

Género: Narrativa Contemporánea.

Páginas: 124 páginas.

ISBN: 978-84-9126-081-3

Precio: 12,00 euros.



Sinopsis:

Os presento al Abuelo Tomás, un hombre ya entrado en años, leal viudo y amante dueño de Epi y Blas, dos revoltosos mininos. Es un personaje excepcional. Algo gruñón, muy cabezota y bastante chapado a la antigua, pero también divertido, alegre y solidario. Tiene sus contradicciones, pues ha vivido tanto que a estas alturas se cuestiona hasta su propia identidad.
Os recordará algo al italiano Salvatore, el de La Sonrisa Etrusca, porque su nieto es su debilidad y su razón de ser, y quizá se os parezca un poco también a Allan Karlsson, ese que saltó por la ventana y se largó, por ese mismo empuje y falta de vergüenza que caracteriza a los que poco tienen ya que perder, y gracias a ello su existencia se va llenando de momentos trepidantes e inolvidables.
Abuelo Tomás es una novela actual que, siguiendo el día a día de este entrañable protagonista a través de sus pensamientos y vivencias, aborda temas como la vejez, la muerte, las relaciones familiares y laborales o los vicios de la sociedad moderna, siempre desde un punto de vista desenfadado y optimista.

(sinopsis facilitada por la editorial)


A veces tenemos la sensación de que un comic, tebeo o novela gráfica son libros que están destinados para un público ya infantil o gente friki. Una obra como la de Isaac Rosa y Cristina Bueno son las que te reconcilian con la idea de que los prejuicios son malos consejeros y en ciertos temas hay vehículos que acercan mucho más rápido y de forma idónea a temas que urgen que la gente conozco, deguste y trate. La invitación está hecha haya cada un@ si quiere perdérsela y pasar de puntillas por la realidad.


Título: Aquí vivió (Historia de un desahucio)

Autor: Isaac Rosa-Cristina Bueno.

Editorial: Nube de tinta.

Año: 2016.

Género: Novel gráfica, Drama. Narrativa contemporánea.

Páginas: 256.

ISBN: 9788415594741

Precio: 19,95.



Sinopsis:

Una ruptura familiar, un cambio de casa, la adolescencia. Tres situaciones difíciles, y a Alicia le ha tocado vivir todas a la vez. Pero además hay algo extraño en su nueva vivienda: vecinos hostiles, un diario secreto y una visita inesperada.
Alicia emprende una investigación que nos acercará a la tragedia de miles de familias que han perdido su casa. Pero también a la lucha de quienes llevan años resistiendo contra los desahucios.
Aquí vivió es la primera novela gráfica de Isaac Rosa, ilustrada por Cristina Bueno.
La opinión de la crítica:
«Un relato imprescindible, conmovedor, riguroso y valiente, enmarcado en uno de los episodios más importantes de los últimos años en nuestro país: la lucha por el derecho a la vivienda.»
Olga Rodríguez, periodista y escritora (Premio Enfoque de Periodismo 2014)
«Contra la tragedia del desahucio, Aquí vivió nos transmite fuerza para conjurar el fantasma de una pobreza que debilita. No estamos solos.»
Marta Sanz, novelista (Premio Herralde 2015)
«La historia pone cara y voz a los protagonistas de una estafa inmobiliaria, y resulta que no son solo los que desahucian y los desahuciados: es, finalmente, toda la sociedad la que participa. Qué gran tebeo.»
Manel Fontdevila, historietista, autor de La parejita
(sinopsis facilitada por la editorial)
Mi participación en la lectura conjunta de Sobre Grace llega a su fin con la publicación de esta reseña, tengo que agradecer a las organizadoras la organización y la posibilidad de poder participar en una lectura en la que tenía puestas unas miras muy altas y que desafortunadamente me ha dejado cierto sentimiento de semifrustación literaria. A continuación os explico el motivo.



Título: Sobre Grace.

Original: About Grace

Autor: Anthony Doerr.

Traductor: Laura Vidal

Editorial: Suma de Letras.

Año: 2016

Género: Narrativa contemporánea. Misterio.

Páginas: 553 páginas.

I.S.B.N: 978-84-8365-880-2

Precio: 19, 90 euros.





Sinopsis: 


Desde su niñez en Alaska, David Winkler ha vivido obsesionado por la nieve. Además, David tiene un don: a veces puede ver cosas antes de que ocurran. Sus premoniciones le permiten saber que un vecino será atropellado por el autobús o que se enamorará de una mujer en un supermercado. Pero cuando David sueña que su hija se va a ahogar en una inundación sin que él pueda salvarla, toda su vida se desmorona. Huir de su familia, de su casa y de su propio futuro parece el único modo de negar el sueño que lo atormenta.
Solo, sin medios y sin saber si su hija ha sobrevivido o si su mujer ha conseguido perdonarlo, David tendrá que comenzar una nueva vida. Hasta el día en que deba enfrentarse a la decisión de buscar a las personas que dejó atrás.
Haciendo uso de una prosa luminosa, Doerr ha creado una inolvidable novela sobre el poder del amor y la belleza de la naturaleza, y sobre los pequeños milagros que transforman nuestras vidas.
(sinopsis facilitada por la editorial)

Antes de La Feria del Libro de Sevilla tuve la oportunidad de tener un encuentro con un autor del que mis conocidos hablan maravillas como persona, y su libros lo presentan como un gran escritor. No es ni más ni menos que Andrés Pérez Domínguez, paisano, casi vecino y autor que nos presenta su nueva novela, una historia policiaca en la que busca reflejar  realidades sociales con personajes cargados de contradicciones y que esta dotada de un gran equilibrio entre la historia y sus protagonistas.

El hotel Inglaterra fue nuevamente testigo de una conversación en la que el autor me confirmó las buenas sensaciones que he tenido con el libro donde pude conocer las inquietudes que tiene a la hora de escribir y como afronta el reto de crear historias.

En unos días publicaré la reseña de Los dioses cansados, mientras tanto os dejo con la entrevista y os puedo asegurar que apostar sobre seguro con esta historia llena de personajes muy humanos y repleta de giros sorprendentes donde la naturalidad es la seña de identidad.


Cuando el inspector Nicolás Gallardo regresa a Sevilla después de pasar siete años fuera y le encargan el caso de Leopoldo Barrena, poco puede imaginar que tras el suicidio del político retirado, en apariencia rutinario, se esconde una turbia trama de abusos, chantajes y angustia. Un accidente tuerce los planes de un sencillo robo. Desde ese momento, las tinieblas del pasado, como heridas no restañadas, emergen de manera imparable, llevándose por delante a quienes pretenden ocultar la verdad o, peor aún, medrar a su costa. Paso a paso, mientras trata de sobrevivir a su propia biografía personal, el inspector Gallardo dará sentido a la violencia que le rodea. El resultado de su investigación ofrece un panorama desolador: un misterioso orfanato, la vida rota de una joven y la tragedia de unos niños infelices... Novela coral, repleta de personajes profundamente humanos, en "Los dioses cansados" escuchamos, entre el silencio culpable de los verdugos, el desesperado grito de sus víctimas que, incapaces de perdonarse a sí mismas por pecados que nunca cometieron, más que venganza claman silencio.

Hay veces que los retos pueden hacerse complicados pero para eso están los colegas de lecturas, para echarte un cable en los momentos en los que no sabes decidirte por una lectura o te falta un título perdido entre centenares de títulos apuntados en una libretilla. En esta ocasión este libro me lo recomendó Paco,  de Un lector indiscreto y como suelo fiarme de la voz de la experiencia allí que tras un par de días pude confiarle mis experiencias con su recomendación. Hoy las comparto con tod@s vosotr@s.


Título: El tren de los sueños rotos.

Autor: José Antonio Quesada Coves.

Editorial: Autopublicado.

Año: 2014.

Género: Thriller, narrativa contemporánea.

Páginas: 169 páginas.

ASIN: BOOR8PMKKS

Precio: 1,22 euros (formato digital)




Sinopsis:
Karam es un joven marroquí al que se le ha quedado pequeño su país, así que decide viajar a España con el fin de hacer realidad sus sueños. Granada es el punto de partida de un largo y ajetreado viaje. El negocio familiar del tráfico de hachís le permite conseguir dinero rápido en el continente europeo con el que cumplir sus objetivos. Pero el amor, las drogas y unas extrañas amistades se cruzan en su camino de forma inesperada, haciendo que todo se precipite con los atentados del 11-M de 2004 en Madrid. 
Esta obra narra la persecución de los sueños de un hombre que busca la felicidad en el lugar equivocado.

(sinopsis facilitada por el autor)



Hoy el blog está de enhorabuena pues traigo la primera reseña de un libro de Julia Navarro, una autora cuyos libros he leído pero que hasta el momento no había reseñado ninguno. Me estreno con un libro que me ha gustado bastante pero que me ha dejado ciertas sensaciones agridulces con su lectura. 




Título: Historia de un canalla.

Autora: Julia Navarro.

Editorial: Plaza & Janés

Año: 2016.

Género: Narrativa contemporánea.

Páginas: 864 páginas.

ISBN: 9788401016950

Precio: 22,90 euros.



Sinopsis:

Soy un canalla y no me arrepiento de serlo.
He mentido, engañado y manipulado a mi antojo sin que me importaran las consecuencias.
He destruido sueños y reputaciones, he traicionado a los que me han sido leales, he provocado dolor a aquellos que quisieron ayudarme.
He jugado con las esperanzas de quienes pensaron que podrían cambiar lo que soy.
Sé lo que hice y siempre supe lo que debí hacer.
Esta es la historia de un canalla. La mía.

Thomas Spencer sabe cómo conseguir todo lo que desea. Una salud delicada es el precio que ha tenido que pagar por su estilo de vida, pero no se lamenta por ello. Sin embargo, desde su último episodio cardíaco, una sensación extraña se ha apoderado de él y en la soledad de su lujoso apartamento de Brooklyn, se suceden las noches en que no puede evitar preguntarse cómo habría sido la vida que conscientemente eligió no vivir.
El recuerdo de los momentos que le llevaron a triunfar como publicista y asesor de imagen, entre Londres y Nueva York en los ochenta y noventa, nos descubre los turbios mecanismos que en ocasiones emplean los centros de poder para conseguir sus fines. Un mundo hostil, gobernado por hombres, en el que las mujeres se resisten a tener un papel secundario.



Gusta intercalar entre novelas más densas otras lecturas de las que te duran un par de días entre las manos porque son tan entretenidas que cuando te das tiempo has avanzado tanto que te da pereza dejar de leer. Andrea contra pronóstico es ideal para tal fin y si buscas una comedia con toques serios y una historia que bien podría ser verdad, esta es buena elección.



Título: Andrea contra pronóstico.

Autora: Alba Lago.

Editorial: Suma de letras.

Año: 2016.

Género: Comedia romántica, narrativa contemporánea.

Páginas: 411 páginas.

ISBN: 978-84-8365-855-0

Precio: 16,90 euros. 

Puedes leer el primer capítulo aquí


Sinopsis: 


Andrea se convierte en emigrante el día que sube a un avión destino Londres, con un billete de ida, una pequeña maleta y sus ahorros en busca de lo que no encuentra en su país, trabajo. Lo que no sabe Andrea es que la ciudad del Támesis le ofrecerá mucho más que eso: obstáculos, ilusión, decepciones, amistad yamor. Porque ¿puede alguien enamorarse contra pronóstico?
Alba Lago, presentadora de El Tiempo en Telecinco, debuta en el panorama literario con una novela enérgica y divertida que nos habla del amor como desenfreno y locura, de los sueños como motor de impulso y de la pasión como imán para acercar a seres diametralmente opuestos.
¿Hacemos las maletas? Lee, viaja y ¡descubre!
«Quién coño me iba a decir que, después de cinco interminables años de carrera y un máster, tendría que irme del país de mierda en el que había nacido y crecido. Sí, habéis leído bien, una puta mierda... y para vislumbrar el futuro prometedor del que tanto me hablaron desde que aprendí la tabla del dos, tuve que hacer las maletas y empezar de cero. Otro país. Otra cultura. Otro idioma».
(sinopsis facilitada por la editorial)