El ingenuo salvaje fue escrito en 1960 por David Storey, ganó el Mac Millan Fiction Awards con el título original de This Sporting Life y su historia fue llevada al cine en 1963 por Lindsay Anderson, con Richard Harris y Rachel Roberts como protagonistas. La película fue todo un éxito y cosechó numerosos reconocimientos en forma de premios.


Hace unos meses, la editorial Impedimenta volvía a reeditarlo, cosa que es de agradecer porque es una novela fantástica que puede tildarse de todo un clásico que ha resistido el paso del tiempo con muy buena salud. Reconozco que es la primera vez que la leo aunque hace años vi la película. El libro  que me ha dejado esa sensación de estar leyendo un libro necesario, una de esas lecturas en las que uno disfruta y sale orgulloso de tenerlas marcadas en su haber como lector. 



Título: El ingenuo salvaje. 
Título original: This sporting life.
Autor: David Storey.
Editorial: Impedimenta.
Año: 2019.
Género: Drama.
Páginas: 391 páginas.
ISBN: 9788417553364




Sinopsis:
Arthur Machin es hijo de un simple minero y no espera salir de la ciudad industrial del norte de Inglaterra en la que nació, un agujero de frustración y aburrimiento, pero su vida cambia cuando el equipo local de rugby lo ficha para la Liga Nacional inglesa. De la noche a la mañana, todo el mundo conoce su nombre, se codea con los hombres más poderosos de la zona y puede comprar todo lo que se le antoje. Sin embargo, Arthur no tarda en darse cuenta de que la popularidad no implica necesariamente la felicidad. Mientras va incomodando cada vez más a las clases altas, que no suelen admitir a nadie de origen humilde en sus selectos círculos, Machin trata infructuosamente de hallar cariño en la señora Hammond, su casera, y demostrarse a sí mismo que es algo más que una torpe marioneta de la sociedad, incapaz de hacer nada salvo regodearse en su propia fama.


Impresiones:

Arthur Machin es hijo de la clase obrera inglesa de la postguerra, alguien que en circunstancias normales tendría difícil mejorar sus condiciones de vida y su estatus social en una sociedad británica de la época, con unos estamentos muy diferenciados donde las clases privilegiadas son muy herméticas.

Un buen día, alguien le consigue una prueba para intentar entrar a formar parte del equipo de rugby de la ciudad. Arthur no solo consigue entrar en el equipo, destaca tanto en sus partidos de prueba que le hacen un suculento contrato y a partir de esos momentos será una estrella deportiva emergente.
Para quienes hayan leído la palabra rugby y la asocien al deporte no pierdan el interés en este libro porque se perderían una auténtica joya de la literatura. Realmente el rugby tiene un papel en la narración prácticamente testimonial, pues es el la excusa para ser el escaparate con el que presentar a nuestro protagonista como ídolo de masas de un deporte muy popular en Inglaterra. Arthur será desde los primeros compases el ídolo que tiene el público para  vivir desde fuera los triunfos dentro del campo, pero como todos los ídolos creados a partir de la fama, muchos son de barro y nuestro protagonista no será una excepción. En el fondo no es más que  un animal herido, un juguete roto que constantemente nos recordará que su fama y su éxito es inversamente proporcional a su felicidad personal.

El rugby servirá a Arthur para ascender socialmente, para codearse con personajes públicos que de otra forma no osarían tener relación con él. De la noche a la mañana tendrá un buen sueldo, un coche de alta gama, mucho dinero para gastar y será el invitado en muchas fiestas y reuniones.
Pero lejos de todo esto, Arthur se nos presenta como el mismo tipo duro y bruto que podemos encontrar dentro del terreno de juego y será esa la forma en la que sabe vivir la vida, como si fuera un partido de rugby en la que se mezclan épica, resistencia y brutalidad.

David Storey construye una historia con un lenguaje sencillo, sin descripciones que se hagan pesadas, pero donde al lector no le resulta difícil imaginar el escenario y la época  donde se desarrolla la trama. Los diálogos son maravillosos, de una soltura y naturalidad pasmosa donde un puñado de frases dicen más de lo que a simple vista significan.

La novela poco a poco va calando hasta hacer daño porque a uno le cuesta quedarse impasible ante semejante drama,  el de un personaje en constante fuera de juego, que no termina de saber nunca donde termina la ficción de su vida, del juego y  donde comienza la realidad de los amigos o los interesados. Es por eso que quizás el sueño de fama que vive Arthur tiene escondidos los mismos demonios que guardaban su vida anterior.

La novela puede dividirse en dos partes; la primera en la que veremos la ascensión del protagonista y su relación con su casera, un intento de historia de amor donde esa protagonista femenina tal vez sea ese salvavidas que puede llegar a mantener a Arthur  a flote en ese mundo vertiginoso de fama que le aleja de su verdadera realidad. Esa relación entre Arthur y la señora Hammond es una de las relaciones más dramáticas que he leído en mucho tiempo.

En la segunda parte, el autor ira resolviendo todos los conflictos que se han ido produciendo y presentando en la parte anterior. Todo ello desde una narración contada por el propio protagonista que nos muestra en toda la novela un trasfondo social que heredó la Inglaterra que recientemente había dejado atrás la segunda guerra mundial.


Un libro sencillamente fantástico que además nos ofrece la oportunidad de ver su gran adaptación cinematográfica. Que no os engañe su portada porque no es un libro deportivo y sí una oportunidad única de conocer un personaje que no les dejará indiferentes. 


Autor:

David Storey. Nació en Wakefield, Yorkshire. De familia obrera, su padre trabajó en una mina de carbón, pero él llegó a estudiar en la Slade School of Fine Art de Londres, donde se mantuvo por sí mismo jugando en un equipo de rugby a trece. A pesar de que comenzó su carrera literaria como dramaturgo, la fama le llegó con su primera novela, El ingenuo salvaje (1960), que se alzó con el Macmillan Fiction Award. Seguirían Flight into Camden (1961, Premio John Llewellyn Rhys y Premio Somerset Maugham), y Saville, que ganó el Premio Booker en 1976. Cuando Lindsay Anderson adaptó su novela El ingenuo salvaje a la pantalla en 1963, él mismo firmó el guion. Storey falleció el 4 de octubre de 2017 en Londres a los 83 años de edad, a causa de la enfermedad de Parkinson.




Hablar de Cristian Perfumo es hablar de un autor al que conocí ya hace unos añitos y al que he ido leyendo y siguiendo a cada nuevo libro que sacaba y del que puedo decir con la boca grande, que nunca me ha defraudado una lectura suya.

Ganador del Premio Amazon de literatura 2017, es un escritor de novelas de género negro, que se desarrollan en un escenario tan peculiar como es la Patagonia. Sus personajes son gente normal sin grandes características o cualidades. Por ello, que personajes así, den tanto juego en unas tramas tan interesantes siempre es un valor añadido que ha hecho que Cristian sea reconocido por miles de lectores y sus novelas hayan sido traducidas a varios idiomas.

Acaba de sacar nueva novela titulada Los ladrones de Entrevientos y leyendo la sinopsis podéis comprobar que pinta genial.


Por cierto, ya está a la venta y podéis conseguirla aquí. 

                                                              






Durante años, trabajó para ellos. Ahora va a desvalijarlos.
Entrevientos no ha cambiado. Sigue siendo una de las minas de oro más remotas de la Patagonia y del mundo. Sin embargo, para Noelia Viader se ha convertido en un sitio totalmente diferente. Hace un año era su lugar de trabajo y hoy es una cruz roja en el mapa sobre el que repasa los detalles del atraco.

Tras catorce años alejada del mundo criminal, Noelia retoma el contacto con un mítico ladrón de bancos al que le debe la vida. Juntos reúnen a la banda que planea llevarse de Entrevientos cinco mil kilos de oro y plata.

Tienen dos horas antes de que llegue la policía. Si lo logran, los diarios hablarán de un robo magistral. Y ella habrá hecho justicia.




Se ha hecho esperar, pero tener paciencia ha merecido la pena  porque hemos estado trabajando para que todos los finalistas de la edición 2019 del Reto Autores de la A a la Z tuvieran su recompensa en forma de libro.

Sin querer dilatar más el asunto os dejamos la lista de los participantes que han logrado conseguir los requisitos mínimos para llegar al sorteo final. 

Finalistas:

Paco  (Un lector indiscreto)  8 puntos

Margari  (Mis lecturas y más)  7 puntos

Nuria  (Pasaran las horas)  3 puntos

Laky  (libros que hay que leer)  3 puntos









Son diez participantes  en el sorteo y diez premios a elegir uno por cada suertud@, según el orden que les toque en divina providencia.
















Una vez visto el resultado según el turno que te haya tocado tendrás que mandar una lista con tus preferencias en orden para que te sea asignado tu premio. Cuando tengáis la elección mandar un correo a elcapifer@gmail.com con vuestros datos.

Muchas gracias a tod@s por participar y si queréis repetir os recordamos que os podéis apuntar al reto del 2020 aquí.



El secreto de la buena digestión es el nuevo trabajo de Ángela Quintas, licenciada en Ciencias Químicas y máster en Dietética y Nutrición Humana. En su tercer libro, la autora nos muestra de forma desenfadada y muy didáctica, los secretos que muchos desconocen sobre nuestra digestión y lo importante  que es de que gocemos de una buena alimentación que será fundamental para una buena digestión que tan importante puede ser para otros factores de nuestra vida como nuestro estado de animo, nuestra salud, etc. 



Un trabajo de divulgación que nos explica como funciona el proceso digestivo en nuestro cuerpo, los elementos que lo componen, los beneficios y también sus peligros. Todo ello escrito y contado de forma amena, muy entretenida para que el lector se enganche a todo lo que nos cuenta Ángela.  No faltaran anécdotas simpáticas, casos reales, datos curiosos y los típicos bulos que la sociedad llega a creerse como verdades y consejos absolutos.


Libros en el petate: El secreto de la buena digestión es tu tercer libro. Viendo los dos anteriores (Adelgazar para siempre y Las recetas de adelgazar para siempre), quizás no sería más lógico que este fuera el primero en el orden de creación.


Ángela Quintas: (Risas) Puede que tengas razón pero este libro me ha costado escribirlo más que los anteriores porque al ser un libro más complicado me ha costado más coger el tono y quería que detrás hubiera un fundamento científico pero que apeteciera leerlo, que abrieras el libro y te engancharas con su contenido.

L.P: A la hora de hacer un libro qué te hace decantarte por el contenido que va a tener; los comentarios de la gente, ideas que te rondan por la cabeza, propuestas editoriales.

A.Q: El primer libro surgió por azar, la editorial me propuso escribir un libro y al principio me asusté un poco porque yo nunca había escrito uno, yo soy muy científica y para mí fue un reto. Al final funcionó muy bien y fue una experiencia muy bonita. Luego vino la oportunidad de escribir el segundo, que era la parte de las recetas que complementaba el libro y eran recetas que yo hacía en casa. Este tercero ha sido como un reto porque yo quería introducir un pequeño cambio y contar toda la parte química y todo lo que ocurre dentro de nuestra digestión pero de una manera muy divulgativa y que la gente lo entendiera. Para mí este libro ha sido un verdadero reto y me ha costado muchísimo.

L.P: Eso significa que de momento paramos o tienes entre manos otro proyecto literario.

A.Q: De momento paramos, acaba de salir este al mercado y de momento quiero disfrutarlo. Yo soy muy metódica a la hora de escribir, me levanto a las cinco y escribo hasta las ocho, llevo mi peque al cole, paso consulta, los fines de semana y necesito obsesionarme mucho con lo que estoy haciendo para poder conseguir un libro.

L.P: Tu libro en algunas cosas me ha abierto los ojos y por ello quería preguntarte si por tu experiencia, es la gente consciente de la importancia de la digestión para su día a día.

A.Q: La gente no tiene ni idea de lo importante que es la digestión. Comemos cualquier cosa, no le dedicamos el tiempo suficiente a masticar e introducimos los alimentos en la boca y realmente desconocemos lo que está sucediendo en esos momentos dentro de nosotros. Hay gente que se sorprende cuando le dices que dentro tiene bacterias y microbiota que nos ayudan.

L.P: En tu libro dices que la salud intestinal es salud emocional. ¿La felicidad empieza con la digestión?

A.Q: Nosotros tenemos doscientos millones de neuronas en nuestro intestino y de ahí que se llame el segundo cerebro y los últimos estudios demuestran que enfermedades como la ansiedad, la depresión, el Parkinson e incluso la esclerosis múltiple la padecen personas que tienen una alteración en su microbiota. Por ejemplo, un neurotransmisor como es la serotonina, que es el neurotransmisor de la felicidad o del placer, se produce en un noventa por ciento en nuestro intestino. Eso nos hace recapacitar de cuanta gente toma antidepresivos en este país y debería hacernos mirar hacia nuestro intestino.


L.P: Creo que la gente acude a especialistas para tratar la ansiedad y tal vez el tema de la alimentación sea algo en el que no se haga mucho hincapié en estas consultas.

A.Q: En el caso de la serotonina, esta se fabrica a partir de un aminoácido esencial que se llama triptófano. Si yo no consumo suficiente cantidad de ese aminoácido no podré fabricar serotonina o melatonina, lo que hará que coma mal, que este triste, que quiera comer dulces y a dormir mal. Muchas veces el origen es la no fabricación de esos triptófanos y es ahí a donde nos tenemos que remontar.


L.P: La conversación nos ha llevado a hablar de una palabra casi mágica  que anteriormente has mencionado y que es la microbiota. ¿En qué consiste semejante palabreja?

A.Q: La micro biota es lo que antes llamábamos flora intestinal y a la que ha habido que cambiar el nombre porque no tenemos flores sino bichitos. La microbiota juega un papel muy importante porque es única, cada uno tiene la suya propia como si fuera un código de barras y depende mucho de las circunstancias en las que uno haya nacido y se haya desarrollado.

L.P: Estamos ante un libro muy divulgativo. Pienso que la labor de los divulgadores es muy importante a la hora de llenar esos espacios de información de la que carecemos por eso quería preguntarte ante tanto bulo, tanta información de muchas fuentes, tanto google ¿Qué consejo darías a esas personas con inquietudes por saber sobre la materia de la que estamos hablando?

A.Q: Sobre todo que miraran de donde viene la fuente. Es muy importante que la información que recabemos este avalado por unos estudios, por una profesionalidad. Por un lado está bien que haya tanta información porque antes no teníamos acceso de una manera tan fácil y rápida pero por otra parte ante tantas fuentes hay que saber filtrar de donde viene toda esa información.

L.P: Ahora que estamos hablando de todo ese torrente de información sobre la alimentación ¿Qué opinas de todas esas dietas, app y programas con los que se nos bombardea constantemente?

A.Q: Creo que hay que saber utilizarlas. Por ejemplo el estado quiere ahora implantar el Nutriscore y esto puede ser útil para comparar productos de la misma familia pero puede dar a error si lo uso para comparar elementos de diferentes familias. Si el ochenta por ciento de nuestra compra lo hacemos en el mercado y en nuestra cesta echamos productos naturales y no procesados, no necesitaremos tantas app a la hora de ir a la compra.

L.P: Quería preguntarte viendo con  respecto a todas esas dietas y tanto consejo en el mundo de la nutrición si hay alguna verdad absoluta porque al ritmo que vamos lo que hoy es fantástico mañana sale alguien diciendo que no vale para nada y es mejor otra cosa.

A.Q: Lo que no funciona son las cosas radicales. No tiene ningún sentido que hagas una dieta extrema si no te vas a sentir tener una adherencia a esa dieta y no te vas a sentir bien con ella. Por ejemplo esa dieta del ayuno estaría genial  si viviéramos en el campo y nos dedicáramos a dar paseos, pero yo con el ritmo de vida que llevo no podría estar sin comer porque me caería redonda. ¿Cómo fundamento está bien? Pues a lo mejor sí en condiciones muy particulares, pero hacer ayuno con el estrés que tenemos hoy en día habrá gente que le va a resultar muy complicado. Creo que al final con todo esto, lo que hay que ser es lógicos, creo que el peso ideal no existe, lo que existe es el peso saludable. En esta sociedad asociamos todo el rato delgadez con salud y no es cierto. Puedes encontrarte personas con un ligero sobrepeso y que sus analíticas estén bien y otras delgadas y cuyas analíticas estén para echarse las manos a la cabeza.

L.P: Hablas en tu libro de esos alimentos a los cuales tenemos cierta adicción. ¿Se puede decir que por parte de las empresas se busca esa adicción y que es un problema real?

A.Q: Lo tengo claro y además solo tienes que ver la publicidad. Te pongo un ejemplo,  los anuncios de chocolates nos los ponen cuando ya estamos sentados y tenemos la guardia baja. Son alimentos que producen mucho placer el comerlos y todo lo que le rodea a nivel de sugestión y de marketing está muy estudiado. El problema no es que lo comamos una vez, lo realmente importante no es lo que comas un día sino lo que haces los trescientos sesenta y cuatro restantes.

L.P: No podemos terminar la entrevista sin dejar de hablar de un tema que aparece en tu libro, que tiene un capítulo dedicado a ella,  y que a los adultos en cierto modo nos da cierto reparo hablar y que es de la caca.  Es importante saber analizarla y saber que puede decirnos de nuestra alimentación.

A.Q: Es importante hablar de ella y mirarla porque al final da muchísima información  y aunque es un tema algo tabú del que casi nadie habla y que todos hacemos, parece que normalizamos cuando hay niños pequeños pero que entre adultos a muchos le da reparos hablar de ella y es algo de lo que podemos sacar mucha información. Por ponerte un caso extremo te diré que ha habido situaciones en las que a un paciente se le ha detectado un cáncer de colon en un estadio muy temprano gracias a detectar sangre en sus heces. No siempre que haya sangra va a ser por un cáncer de colon pero si es cierto que hay que mirar, que ver porque repito, nos da mucha información de cómo podemos estar de salud en ese momento.

L.P: Hablas de esos tabús como  la caca, los eructos, los consejos populares y otro tipo de cosas que en algunas ocasiones la sociedad entierra por no querer hablar de ella o por querer centrar la importancia en otro tipo de cuestiones. ¿Crees que la sociedad tiende a dirigirnos, y no siempre bien, tendiendo  a alejarnos de ser más naturales?

A.Q: Yo creo que sí y de algo que me estoy dando cuenta con esta promo que estoy haciendo es que no tiene nada que ver como se tratan estos temas de una provincia a otra. Los catalanes por ejemplo son muy escatológicos y hablan con total libertad del tema de la caca. Sin embargo en otras provincias son incapaces de sacarme ese capítulo del libro en una entrevista. Creo que es algo que va con la cultura de cada uno. Yo he intentado hacerlo de una manera que no eche a la gente para atrás. 

L.P: Ángela, ha sido un verdadero placer conocerte , leer tu libro y que en algunas cuestiones me hayas abierto los ojos.

A.Q: Encantada con tu visión del libro y tus preguntas.





Hace ya un par de años que no suelo apuntarme a retos literarios porque algunos los cumplía de sobra y otros por mis condiciones de lecturas no llegaba ni de lejos. Una lástima porque todos me parecen muy interesantes y disfruto mucho con ellos. Algún día si me vuelve a picar el gusanillo me pondré de nuevo con ellos, pero de momento y aunque este año no lo organice porque estoy reordenando un poco mi vida si quiero ser fiel al reto que al que un día Marisa y yo dimos vida.

Es por ello que será el único reto en el que participe. Me imagino que todos ya sabéis de que va. Se trata de completar un abecedario con las iniciales del primer apellido de cada autor o autora de un libro que hayamos leído y reseñado.

Para informaros sobre la reglas y como participar podéis dirigiros al blog de su organizadora aquí.


Mis lecturas para el reto son: 

Abecedario:

A
B
C
D
E
F
H
I
J
K
L
N
O
P
Q
R
T
U
V
W
Z

Letras extraordinarias

CH
LL
Ñ
X
Y







Título: El ritmo asesino.
Autor: Víctor Sáenz Barrón.
Editorial: Ediciones Dimensionales.
Año: 2019.
Género: Thriller, intriga, ficción.
Páginas: 278 páginas.
ISBN: 9788417366285




Sinopsis:
Roberto del Álamo, agente del Centro Nacional de Control de Riesgos Inmediatos, tiene un caso entre manos. Nadie acaba de dar crédito al curioso planteamiento que defiende, pero él sabe que algo grave está sucediendo. En su opinión, la reciente ola de suicidios oculta una actividad criminal que puede representar un peligro de enorme magnitud si se expande. Ante la falta de apoyo por parte del CNCRI, muchos procesarían la información rápidamente, se olvidarían del tema y volverían a sus vidas; pero él tiene un problema con la finalización, no puede dejar nada a medias. La década de los noventa está terminando, y la juventud de Simalarga se encuentra totalmente cautivada por la música y las drogas. La noche desata toda su potencia en el corazón de los que deambulan por ella. Es el momento perfecto para manipular las mentes de los jóvenes ocultando mensajes dentro de los sonidos que mueven sus emociones. ¿Y si en algún momento se ha difundido un ritmo casi inaudible, una interferencia subliminal que influye mortalmente en aquellos que la escuchan?

Impresiones:

Roberto del Álamo, agente del Centro Nacional de Control de Riesgos Inmediatos ( CNCRI, agencia gubernamental secreta)  es el encargado de investigar varias muertes con un cierto patrón similar y que resultan algo extrañas. Son una serie de suicidios de gente joven en la localidad de Simalarga y que están relacionados con la noche, las fiestas y las drogas.

Recabada la información, analizada y realizado el informe, Roberto llega a la conclusión de que lo que obliga a estos jóvenes a tomar la vía del suicido es una melodía musical que alguien introduce en las fiestas nocturnas que se organizan a menudo en la localidad.


El caso queda archivado porque sus superiores no terminan de quedar convencidos por sus argumentos por lo que el bueno de Roberto decide tomarse unos días de vacaciones en cierto modo obligado por su superior y sin decirle nada a su jefe, decide marchar a Simalarga para, de incógnito, descubrir que está detrás de todas estas muertes y que intención tiene con ello.


Una sinopsis que me pareció muy potente, cargada de intriga y con elementos interesantes que podían contener bastante salsa para disfrutar de una historia en cierto modo original y que aunque se nos muestra inmediatamente qué mata a estos jóvenes, luego tiene bastantes giros y posibilidades de crear una trama que sorprenda al lector.


Como os digo, la historia tiene una pinta genial lo que ocurre es que a medida que vamos leyendo se va haciendo cuesta arriba porque lo que podría ser un thriller de ciencia ficción internacional, de estos que hacen una película taquillera, va perdiendo el interés debido en gran parte a su personaje. Un Roberto que en muchos momentos va como pollo sin cabeza por la trama, que no queda bien definido si es un agente especial o un simple analista venido a más. Se me ha ido haciendo bola el personaje con su flechazo amoroso, sus idas y venidas intentando pasar por un joven más dentro de las tribus de la noche y por supuesto, por sus decisiones, que en la mayoría de los casos no he podido comprender.


 La trama mantiene su intriga e invita a querer saber más de ella y de todo lo que está oculto que el autor nos irá  desvelando a cuentagotas y a pesar de que a mitad de lectura, nos sorprende con un giro totalmente inesperado, es demasiado tarde porque para mi gusto, el personaje con sus reflexiones, sus inseguridades y sus diálogos ya me parecía un absurdo.


Creo que para ciertos lectores que les va la mezcla de géneros y la ficción en cierto modo bizarra puede llegarles a gustar. A mí el personaje no me ha convencido y ha lastrado con él, el resto de la lectura.


Autor:



Víctor Sáenz Barrón (Logroño, 1979) Procedente del mundo de la pintura y las bellas artes. Creativo, ilustrador, autor de cómics, narrador de historias de muy diferentes maneras, relacionado con las artes gráficas, editor y escritor. La ficción puebla su mente. Toda una vida persiguiendo el arte en imágenes y palabras. Autor de los títulos la canción del bosque mágico, Todo lo que no debí hacer, El ritmo asesino y Susurros extraños.
http://www.victorsaenzbarron.com
https://victorsaenzbarron.blogspot.com
Hay libros que ya le gustaría a uno firmarlos como propios, y este es el caso del que vengo a presentaros hoy. Toda una apuesta por un trabajo personal que tal vez no sea esa obra de masas que convence a todo el mundo, pero que sin embargo es una joya literaria con un gran valor histórico por el testimonio, la calidad humana y el estilo de su creador.

Cuaderno de San Lorenzo es un libro muy especial que se convirtió en propio en el momento en que llegó a mis manos porque cuenta historias personales del barrio que me vio crecer, donde me declaré por primera vez y me dijeron que sí. Un barrio con epicentro en una  plaza en la que  me hice nazareno, pero nazareno de los que van en silencio y buscan en su interior al hombre humilde con cada paso de reflexión que le brindan las horas de la madrugada. Un barrio con mil rincones que cuando uno es niño los explora con ojos que no miran, sino que descubren.


Dicen que uno no es de donde nace sino de donde pace y en este barrio alimenté mi niñez, descubrí que el mundo podía ser muy grande, aunque ese universo lo formará solo un puñado de calles.  “Nadie explicaba al niño la paradoja de que se vive más cuanto menos se  sabe de la vida. Nadie le advertía que crecer era apagar la mitad de los sentidos”.





Título: Cuaderno de San Lorenzo.
Autor: Francisco Gallardo.
Editorial: Algaida Editores.
Año: 2019.
Genero: Autobiografía, Relatos,
Páginas: 224 páginas.
ISBN: 9788491891291



Sinopsis:
Regresar no es lo mismo que retornar. Regresa quien anhela, retorna el que no puede hacer otra cosa. Cuando tengo la suerte de regresar a San Lorenzo me doy cuenta de que mi niñez es muy de barrio. De jugar a la pelota, el fútbol entonces era una cosa de los ingleses. Mi infancia era una plaza y una Alameda donde correr detrás del futuro, eso que los más optimistas llamaban el porvenir. La felicidad era correr fuerte, rápido y luego tener hambre, mucha hambre. La felicidad era saltar al cielo, a piola, alto, muy alto y luego rebotar en el suelo. Los huesos de niño son inmortales: Mi infancia es un quiosco de periódicos adonde llegaban las noticias que me importaban muy poco. Luego, de mayor, siempre he tenido muchos problemas para saber dónde estaba la importancia del mundo. Si en las pequeñas cosas que pasaban en esta plaza o las que yo veía en un televisor en blanco y negro.

Impresiones:

Por todo ello le debo a su autor, Francisco Gallardo gratitud eterna porque ha puesto en mis manos una pequeña máquina del tiempo (algunos libros  obran esos milagros) con la que me he transportado a mi niñez, a mi juventud y a un barrio al que le debo tantos buenos  recuerdos. Esas deudas son eternas y solo pueden pagarse con admiración y cariño.

Yo de mayor quiero escribir la vida como lo hace Francisco Gallardo donde un minúsculo mundo de colores es una canica y donde el lenguaje sirve para algo más que para contar cosas. Para dar vida a fotos en blanco y negro, belleza a lo que no lo tiene y por eso se habla de “mujeres de sonrisa pintada”, “hombres con el deseo urgente de los mercenarios”. 

Paco es un prestidigitador de la palabra y por eso inventa y  sorprende cuando menos se lo espera el lector con la facilidad con la que impregna de reflexión sus textos.

Este libro es la recopilación de muchos micro relatos donde el autor se desnuda sobre el papel, dejándonos el puro sentimiento de los recuerdos inocentes de un niño hecho hombre que nos advierte que tarde o temprano todos volvemos, aunque sea por un momento, a ser niños cuando de rememorar nuestra infancia se trata.

“Tenía tres o cuatro años, la vida entonces era una pared blanca, sin desconchados”

Casi sin querer o quizás queriendo, como el que piensa en voz alta, nos cuenta testimonios en primera persona de recuerdos e historias pasadas siempre desde el recuerdo del niño que fue. Un libro local que se convierte en universal desde el momento en que su estilo y su prosa puede llegar a emocionar a cualquier lector llevándole en ese instante a recordar ese mismo barrio, esa misma infancia pero con otros nombres.

Ya digo que para mí es un libro muy especial porque esa Plaza de San Lorenzo es mi plaza, ese Gran Poder mi Gran Poder, ese Cine Ideal el lugar donde quien les escribe paraba bajo su gran portalón, balones envenenados soñando ser Esnaola o Arconada.  Este libro ha despertado en mi recuerdos que ya ni recordaba que tenía, olvidados en los más profundo han vuelto a salir a la superficie, regados con las palabras precisas del autor  aquel sonrojo que provocaba el escaparate de la corsetería Mónaco al paso de un niño de pocos años por delante de ella, la primera vez que me monté en uno de aquellos autobuses azules con conductor y cobrador de billetes en la parte de atrás, allá subido en su torre de expender viajes a una ciudad que con aquellos ojos resultaba tan grande.

Reflexionando me atrevo a pesar  que Gallardo y yo hemos compartido la misma trinchera aunque en distintas épocas, la misma arena de playa bajo los mismos adoquines que fueron testigo de nuestro caminar por esas calles,  por esos rincones con historias hasta llegar a lo que de niños podría llamarse la frontera de nuestro mundo conocido, el río.  Sí querido Paco. Tu frontera también era la mía, esa abuela María Jesús la de todos y ese torno de las Carmelitas, motivo de alguna que otra travesura en busca de esas pelotas Gorila embarcadas desde el patio del Colegio Cervantes.

Homenaje, historia, recuerdos, tiene tantos nombres este libro que hoy con la memoria busco entre sus fotos la imagen de algún conocido, la huella de un detalle en unas calles cuya transformación ha sido lenta, como casi todo en la vida de esta ciudad acostumbrada a vivir despacio, disfrutando del momento.


Una demostración de como del recuerdo limpio que queda con el paso de los años y la poesía hecha relato se pueden hacer también historias que perduren en el tiempo.

Autor:

Francisco Gallardo, sevillano del barrio de San Lorenzo, fue jugador de baloncesto durante más de dos décadas. Médico de profesión, especialista en Medicina y Traumatología del Deporte, ha desarrollado su carrera profesional en el Caja San Fernando de baloncesto y en diversos centros deportivos. Autor de libros como El rcok de la calle Feria, , La última noche, que ganó el V Premio Ateneo de Novela Histórica y Áspera seda  de la muerte que se alzó con el XXI Premio de Novela Ciudad de Badajoz.