Comenzamos un nuevo año que debemos procurar este cargado de nuevos e ilusionantes  proyectos, por lo que bueno es dejar cerrados aquellos que emprendimos en el 2019 que  y tienen fecha de caducidad en ese mismo año. Os hablo en concreto del Reto Autores de la A a la Z 2019.
Hemos preferido esperar a que la vorágine de las fiestas navideñas terminara para no procuraros un agobio extra, y ya con más calma y con las energías a tope para comenzar un año recién estrenado, declaramos por finalizado el reto del 2019.  Ya podéis enviarnos vuestros logros al siguiente correo ( elcapifer@gmail.com ).
 Muy importante, por favor, no olvidéis el enlace a vuestra entrada donde apuntasteis todas las reseñas para el reto  y los puntos que habéis conseguido.
Recordad que solo serán válidas aquellas reseñas publicadas entre el 1 de Enero y el 31 de Diciembre del 2019 y que aunque no hayáis completado todo el abecedario podéis tener puntos para participar en el sorteo si habéis cumplido los requisitos mínimos.
Gracias a todos por vuestra participación y desde aquí os animamos a enrolaros en el reto para este 2020 que ya está en marcha. Es tan fácil como apuntarse pinchando en el siguiente link.
Desde la publicación de esta entrada tenéis una semana justa para enviarnos vuestros correos porque unos días después  publicaremos los participantes, el sorteo y los libros a los que optáis. 


Día lluvioso y frío donde los hubiera en la tarde noche que el periodista onubense afincado en el Aljarafe sevillano Antonio Manfredi,  presentaba su nuevo libro Fantasmas del periodismo en la Sala circular del Pabellón de Andalucía, sede de Canal Sur. Son en esos días, donde el tiempo invita a refugiarse en casa con una buena lectura y una buena manta o como en mi caso, disfrutar de una presentación sobre un libro que os adelanto es una verdadera maravilla.

Rodeado de amigos y compañeros de profesión, se notaba que Antonio jugaba en casa, por lo que el evento fue una charla interesante sobre literatura y periodismo presentado por la periodista Eva Navarrete, quien reconocía que tras leer el libro había llegado a la conclusión entre risas que no conocía a Antonio Manfredi tanto como ella pensaba.

En palabras del propio autor, Fantasmas del periodismoes un continuo ejercicio de reconstrucción de la profesión, reflejado a través de múltiples experiencias contado en forma de relatos”.

Relatos donde se habla de los grandes males del periodismo y de esa lucha del periodista entre lo que debe hacer y el ejercicio de ética profesional, donde al final la balanza se decanta del lado en el que esta la letra de la hipoteca. Relaciones de poder, la incursión de las nuevas tecnologías en el periodismo, la desinformación y de otros temas paralelos como el yihadismo, la violencia de género y otros, de igual relevancia que hacen que este libro contenga todo un abanico de temas de interés actual. Posteriormente me pareció muy interesante saber que algunos son autobiográficos como el del funeral de Franco o cierto viaje a Perú y otros son historias que le han pasado a gente que ha conocido o noticias que luego le han servido de inspiración.

Veintidós relatos con muchos personajes curiosos e interesantes  que desfilan por ellos y para los que la presentadora interrogó al autor sobre si todos eran Antonio Manfredi a lo que él respondió que “todo el mundo cuando escribe ficción, derrama algo de sí” para posteriormente responder negativamente a la pregunta porque Manfredi prefiere pensar que sus personajes tienen alma y personalidad propia.

Entre preguntas de Eva Navarrete, respuestas, reflexiones en voz alta y comentarios del autor, discurría una presentación de la que estaba disfrutando enormemente porque me sentía testigo en primera fila de un análisis en vivo, y por un profesional de la vieja guardia (que no renuncia a las nuevas tecnologías como nos insistió en varias ocasiones) de la realidad actual del periodismo. Una exposición bastante crítica donde Antonio Manfredi hablaba de un trabajo que ama apasionadamente, pero en la que también existen cosas que le duelen de ella, aunque insistía en que periodismo tenía que escribirse con mayúsculas.

No faltaron los momentos nostálgicos en los que el autor recordaba con cierta tristeza como se había hecho periodista en la redacción, al calor de los compañeros, en el codo con codo y que desgraciadamente de eso quedaba poco porque hoy en día muchos profesionales trabajaban desde casa. Risas hubo muchas en forma de respuestas ingeniosas, cometarios mordaces o anécdotas divertidas, pero también hubo momentos para los homenajes y las dedicatorias como a las dos personas a quien dedica el libro el periodista, a Carmen de Burgos y a Manuel Chaves Nogales, que en boca del autor “dos personas capaces de trascender a su tiempo y que hicieron un periodismo comprometido basado en la apreciaciones literarias

A pesar de lo aquí comentado, Fantasmas del periodismo no es un libro pesimista pero tampoco optimista, tal vez y en mi opinión es  un puñado de vivencias que en muchos casos provoca cierto pellizco de sentimiento para los que como yo, hemos visto la figura del periodista envuelta en cierto halo de aventurero urbanita.

Terminó la presentación hablando de los miedos a los que se enfrentaba un periodista acostumbrado a ser una autentica máquina de escribir y de fabricar noticias cuando se tenía que atrever al reto de construir una novela, unos relatos o unos personajes. Yo pienso que no debe dársele tan mal cuando acaba de ganar el Premio de relatos cortos Ciudad de Sevilla con un relato sobre Manuel Chaves Nogales.

Como se suele decir por aquí, Antonio Manfredi en sus relatos no da puntada sin hilo por lo que sobran las recomendaciones y falta tiempo para poder disfrutarlo.



Futbolista que marcó una época, campeón del mundo con la albiceleste  en un periodo tan difícil y complicado para su país como aquella Argentina de 1978. Han transcurrido cuarenta años desde que ganó aquella copa del rey con el Valencia C.F y Mario Alberto Kempes tiene en la librería editada por la editorial Sargantana “su” autobiografía.

Un libro sin lugar a dudas muy personal, donde relata sus comienzos en un ejercicio de memoria retrospectiva digno de elogiar, con sus sensaciones, sus reflexiones a toro pasado de aquellas épocas y lo que es muy importante mojándose y dando su opinión sin esconderse.

El jugador argentino relata su vida, su dilatada trayectoria futbolística, sin pararse en sensacionalismos pero no ahorrándose ningún comentario ni opinión sobre cada hecho que ha acompañado su vida durante su vida como futbolista.
Creo que estamos ante un libro muy personal, que sin lugar a dudas muestra una vida y sobre todo a un hombre que logró grandes triunfos a nivel deportivo pero que no dejó de ser un tipo normal.

Fue fácil sentarse a conversar con él ya que en ningún momento trató de regatear ninguna pregunta y fue todo un placer escuchar con la sencillez y la naturalidad con la que se expresa alguien que ha sido y sigue siendo todo un icono para muchos amantes del futbol. 



Libros en el petate: Final de la Copa del Rey entre Valencia y Barcelona, cuarenta años que ganó usted dicha copa con el Valencia, centenario del Valencia. Este libro coincide con todas esas fechas ¿Qué bonito todo y cuanto que recordar?

Mario Alberto Kempes: Bonito y agradable. Nunca he podido ver al Valencia en una final estando en la cancha y recordar aquella final de hace cuarenta años es muy lindo pero hay que recordar que eso es historia y en esta final  el Valencia tiene que escribir otra historia para que esa historia tan bonita que tiene vaya creciendo.

L.P: Empieza su libro contando su vida desde chiquito como usted dice y habla de sus padres haciendo mucho hincapié en cómo le trataban por lo que entiendo que para usted fue muy importante esa asesoría por parte de ellos.

M.A.K: Que me tuvieran cortito como decimos allí en Argentina. Si uno lee el libro puede ver las edades de las que uno habla puede ver que la juventud la disfruté porque hacía lo que me gustaba no lo que otros jóvenes hacía como por ejemplo salir de discotecas, tener vacaciones, etc. Yo no pude disfrutar de todo eso pero se dice “quien te quita lo bailado” porque yo me dedique desde pequeño a algo que me gustaba y eso en un tiempo en el que no existían tantas diversiones tecnológicas era puro placer.

L.P: Habla en el libro de los sacrificios que tuvo que hacer, que no fueron pocos. Habla de esos viajes interminables en autobús en solitario a corta edad para poder ir a entrenar. ¿En algún momento echo de menos ser un tipo normal?

M.A.K: Un tipo normal es lo que uno hace cuando lo hace a gusto. Yo a la semana tenía que hacer en colectivo unos 800 kilómetros para ir a Córdoba a entrenar y competir, pero lo hacía encantado porque disfrutaba de jugar.

L.P: Con una edad muy joven vivió viajes en solitario, una dictadura, polémicas, duras negociaciones. De todo eso habla usted en el libro y por ello quería preguntarle si el futbolista madura más deprisa.

M.A.K: Yo no creo que madure más deprisa pero sí que es una vida diferente a todas las demás. Hoy es muy diferente a aquella época porque a los futbolistas los tratan como a reyes y en aquella época íbamos por ejemplo  en autobús y tren  a jugar desde Valencia a Bilbao y hoy en una hora te plantas en una avión en cualquier parte.  Si es verdad que yo venía de un país donde estábamos acostumbrados a viajar en colectivo a todos lados por eso a  mí no me resultaba excesivamente duro esos viajes.

L.P: Pero durante la dictadura no tuvo que ser fácil siendo tan joven tanta polémica y verse envuelto en medio de todo aquello cuando formó parte de la selección.

M.A.K: Yo vine a España en el 76 y la dictadura empezó después por eso no la viví mucho aunque sí la tuve que sufrir durante el mundial.

L.P: Pero si sufrieron presiones para que no jugaran aquel mundial.

M.A.K: No, nunca se dijo en Argentina en el 78 que no jugáramos aunque si es cierto que en el 82 se escucharon rumores. De todas maneras nosotros jugábamos engañados porque en prensa no salía nada de lo que sucedía en las Malvinas, al contrario según los noticiarios nosotros íbamos ganando la guerra y cuando llegamos a España y vimos todas esas noticias descubrimos que la realidad era que íbamos perdiendo por mil a cero. Fíjate que curioso, he sabido de personas que estuvieron amenazadas de muerte o presas que luego se salvaron de milagro y cuentan que la única alegría que tuvieron en aquella época fue saber que Argentina salió campeona del mundo.

L.P: Es un libro donde he podido comprobar que habla de muchas cosas y sin tapujos de todas ellas. Habla de los incentivos a Polonia en aquel mundial, opina sobre compañeros y confiesa muchas curiosidades, demostrando que para este libro no ha tenido pelos en la lengua.

M.A.K: Bueno lo de Polonia fue un incentivo por hacer su trabajo, yo nunca he estado en contra de pagar por ir hacia delante pero si en contra de cobrar por dejarse perder.

L.P: En el libro pone claro que es una autobiografía. Se puede decir lo más personal que se ha escrito sobre Mario Alberto Kempes.

M.A.K: Sí, pero siempre en lo deportivo. No he querido contar intimidades de las que hacen daño, de las que luego cuando se cuentan ciertas bromas o chances de algunas concentraciones quien las sufre pasa por tonto. Nunca me ha gustado que me gasten bromas por eso yo no las hacía y por unos segundos de risa en general no he querido incluir en este libro algo que haga a alguien le pueda hacer daño.

L.P: Hablando de esas concentraciones, usted habla de las diversas experiencias que tuve a lo largo de su carrera y especialmente habla con cariño de la del 78 más que de la del 82 ¿Cree que con una concentración con la del 78 en el mundial de España hubieran sido diferente el resultado?

M.A.K: Fue muchísimo mejor. No sé si hubiera cambiado algo pero en el 78 nosotros estábamos concentrados, aislado de todos y pensábamos en grupo y sabíamos que de hacer algo grande lo haría el grupo, todos juntos.

L.P: Desde la distancia y una vez con el libro en las librerías ¿piensa que se le ha quedado algo en el tintero?

M.A.K: Yo creo que esta todo, lo he repasado varias veces y pienso que no he olvidado nada.

L.P: Habla de los enfrentamientos entre su selección y los países europeos. Habla de las diferencias entre el estilo de futbol europeo y el sudamericano. ¿Llegó a sentirse jugador de estilo europeo en sus años en Europa o nunca perdió la esencia?

M.A.K: Yo creo que había una gran diferencia entre el fútbol del otro lado y el de este lado. Europa era fuerza, potencia y aunque había buenos jugadores el fútbol de acá era más fuerza. En cambio allá los jugadores eran más habilidosos pero a medida que los jugadores de allá fuimos cruzando el charco, se fueron mezclando las cosas. Los que no corríamos allá comenzamos a correr y los que aquí eran casi picapiedras comenzaron a jugar. Creo que Europa se adaptó mejor y más rápido al cambio que nosotros porque al brasileiro o argentino lo hacías correr pero tenía que ser con pelota porque de otra forma no corría. Yo pienso que lo que siempre falló en nosotros fue la organización en el campo aunque ahora está todo más parejo.

L.P: En su libro habla de ese interés del Barcelona y de otros clubs importantes en su etapa de más éxito en España y de repente renueva con el Valencia. ¿En algún momento piensa Mario Alberto Kempes que se precipitó al tomar aquella decisión?

M.A.K: No. En mi renovación por el Valencia nadie sabía cómo iba a salir mi mundial y me la jugué yo renovando con ellos y se la jugó el Valencia. Puede que en aquella ocasión me precipitará pero la mentalidad que tenía en aquellos momentos era la de firmar por tres años y regresar a Argentina pensando que el dinero aquel nos iba a durar para toda la vida. Hoy a la larga y pensando en cómo se manejan las cosas creo que puede que me precipitara pero en cuando firme  no.

L.P: Volviendo a la selección, habla sin tapujos de aquella etapa. Creo que es una de las partes más emotivas y bonitas del libro cuando habla de enfundarse la albiceleste y de todo lo que pasó vistiendo aquella camiseta. No dudo que lo dio todo por aquella selección por eso quiero preguntarle si le hubiera gustado entrenar a Argentina en algún mundial.

M.A.K: Jugar un mundial no te capacita para ser buen entrenador. Hay muchos entrenadores que no han jugado un mundial y lo han ganado como entrenadores. Yo no sé si estaba capacitado para dirigir al combinado nacional pero tengo que reconocer que mi paso por algunos países en los que no salí bien parado como entrenador y tener que estar haciendo la valija para ir de un país a otro entrenando hizo que cuando me llegó la oferta de la televisión cambiara los banquillos por el plató de televisión. Siempre dejé la puerta abierta por si llegaba alguna llamada de algún equipo pero tengo que reconocer que el tema selección nunca se me cruzó por la cabeza.

L.P: Hay frase que comenta en el libro que dice que “se sufre más fuera que dentro de la cancha” refiriéndose a esos momentos en los que no pudo jugar por alguna lesión o alguna tarjeta-. ¿Se reafirma en esa frase?

M.A.K: Cuando estas dentro de la cancha todo depende de uno mismo y del conjunto. Cuando estas fuera ya sea como entrenador o como jugador, dependes de lo que hagan los demás, por eso nunca he sido, como entrenador, de llenarles la cabeza a los jugadores con órdenes y de estar dándole indicaciones constantemente. Si eres bueno y sabes lo que debes hacer con tres o cuatro cosas ya vas bien.

L.P: Sufrirá Kempes mucho viendo la final del Valencia-Barcelona

M.A.K: No soy mucho de sufrir. Si yo supiera que el Valencia no va a ganar esa final no hubiera venido y le tengo la confianza del 50% y cuando empiece el partido veremos de qué lado de la balanza cae ese otro 50.

L.P: Estoy seguro de que Mario Alberto Kempes se ha sentido querido lo largo de su carrera deportiva  ¿Hoy en día sigue notando ese cariño?

M.A.K: Más que antes porque antes porque dentro de la cancha puedes ser bueno, malo o regular y te van a aceptar como jugador. El problema es cuando sales fuera y vas vestido de calle y eso es lo que siempre he intentado siempre saludar a todo el mundo y ser algo familiar aunque algunas veces me haya equivocado y no lo haya hecho bien. El jugador de fútbol no es intocable, lo hacen intocable los empresarios o incluso ellos mismos. Si la gente se acostumbra a que eres un tipo normal no te van a molestar pero si no te ven nunca y te consideran intocable la gente te mitifica e intentará acercarse más a ti.

L.P: Dice usted que es parco en palabras pero en el libro demuestra que un asado, un vino y una reunión le encantaba.

M.A.K: Y me encanta. En Argentina es típico juntarte los sábados antes de un partido y comerte un asado. Es algo normal.

L.P: Me encanta esa anécdota de cuando jugaba en el Hércules,  de los asados después de los entrenamientos en el mismo Rico Pérez.

M.A.K: Exacto, en cualquier momento y sin planificar. Terminaba un entrenamiento y comentábamos de hacer un asadito y allá que iba uno por la carne, otro prendía el fuego y otros ponían la mesa y el vino. Esas cosas no se planifican sino que nacen espontáneamente.

L.P: Esa y muchas otras curiosidades que cuenta en el libro que el fútbol ha evolucionado una barbaridad.

M.A.K: Ahora se cuida mucho a los futbolistas. Cuando uno está dentro de la cancha por mucho que se cuide puede tener un día tonto  y que el rival te pase por encima y a quien le vas a echar la culpa por ello a que no comiste lo que no debías. Hay que vivir la vida y hacer cosas normales. A los jugadores hay que cuidarlos pero no sacarlos de su hábitat natural.

L.P: El libro está lleno de curiosidades sobre su persona y salvo una anécdota sobre el bigote ocurrida durante el mundial de Argentina 78 yo quería preguntarle si ha sido muy supersticioso Mario Alberto Kempes en su vida como futbolista.

M.A.K: No al contario, aquella anécdota del mundial fue más por flojo que por supersticioso. No lo he sido nunca, creo que la suerte es de quien la busca.

L.P: Pues Mario Alberto muchas gracias por todo y desde luego ha sido todo un placer leer este libro y poder charlar contigo sobre él.

M.A.K: Un placer.


Me siento con César Brandon a conversar y hay algo en lo que me fijo a lo largo de toda nuestra charla. Su sonrisa no le ha abandonado durante todo el tiempo que hemos estado juntos y eso es algo de lo que aprender. También quiero aprender de César la facilidad de soltar constantemente palabras como “gracias”, “claro que sí”, “por supuesto”. Es tan difícil encontrar una palabra negativa o un simple “no” en su discurso que emociona y sorprende por igual. Tras todo lo que le rodea se intuye un tío normal que tal vez vive el sueño que de niño se atrevió imaginar o es un niño que mantiene intacto el sueño con el que un ti como él quiere vivir. En cualquiera de las dos situaciones me parece que alguien que es capaz de emocionar con sus palabras merece mi admiración.

Akeva es su nuevo trabajo, la historia de Agosto y de su diario Eva donde podremos leer parte de la vida de nuestra protagonista y situaciones que describe con su familia y compañeros. Al final, ese diario no es más que el vehículo para plasmar todo un mundo de sentimientos, reflexiones e ideas sobre el mundo de Agosto.


Ha sido mi primer acercamiento a Cesar Brando, a su mundo literario y ha conseguido llamar mi atención con una prosa que trasmite, que te hace reflexionar y que te emociona en la mayoría de los casos.

Libros en el petate: Buenas tardes Brandon. Tengo que confesarte que al hablar contigo me transmites muy  buen rollo y quería preguntarte si es algo que ya te hayan dicho y qué opinas sobre ello.

César Brandon: Ya me lo habían comentado y es algo que se me hace raro porque no acabo de entenderlo pero como soy buena gente lo acepto (risas).

L.P: Me ha resultado muy interesante tu historia porque si no me equivoco viniste a España con una beca que luego el gobierno de tu país te retiró y eso me ha hecho pensar que de una situación negativa que provoca un problema para ti, se convierte en algo positivo que tal vez no hubiera ocurrido si no llegas a estar en esa situación límite.

C.B: Yo estudiaba en Ceuta y una de las cosas más bonitas que me ha podido pasar fue el momento en el cual nos quitan la beca, hecho que el gobierno alegó que fue por motivos de la crisis, aunque estas becas eran algo que ya estaba pactado y consensuado, es cuando entre profesores, compañeros, secretarios de la universidad, etc, consigo acabar los estudios porque me mantienen ellos.

L.P: ¿Te consideras un poeta? Yo te llamaría tal vez contador de historias que llegan al alma.

C.B: Definitivamente me definiría como contador de historias porque para mí lo importante es dar el mensaje o expresar la idea que tengo o crear una historia independientemente del formato en que lo haga. Yo creo que simplemente definiéndome solo como un poeta estaría como metiéndome dentro de una jaula.

L.P: Viendo la gente que espera ahí fuera para que le firmes tus libros, los comentarios en las redes sociales y todo lo que se ha montado alrededor de tu obra, considerarías que la poesía tiene poder.

C.B: Muchísimo poder, de hecho es algo de lo que hablo en este libro. La poesía tiene el poder de cambiar a las personas, de mover, de inspirar.

L.P: El título de tu nueva obra” Akeva” me parece precioso, tanto que he mirado la vida estos días atrás, a través del título de tu obra. ¿Por qué Akeva?

C.B: Para mí era muy importante tras el programa de Got Talent e incluso antes del programa, una necesidad que sentía para con mi madre, mi familia, mis amigos o mis lectores de agradecerle todo, tanto su apoyo, el estar ahí.

L.P: Gracias, por favor, perdón. Son palabras en peligro de extinción ¿Opinas lo mismo?

C.B: Completamente.   De alguna forma creo que hemos perdido el respeto a la vida, a la esencia de por qué estamos aquí y de cosas tan fundamentales como simplemente dar los buenos días a una persona, decir gracias, por favor o pedir perdón se están perdiendo.

L.P: Queremos tener miles de seguidores en las redes sociales pero llegamos a un sitio y no somos capaces de interactuar con una sola persona cuando la tenemos delante.

C.B: No puedo estar más de acuerdo contigo.

L.P: ¿Te sientes más responsable a la hora de escribir que antes?

C.B: Si. Definitivamente la responsabilidad se ha aumentado sobre todo después de salir en el programa y de tener la repercusión que ha llegado a tener todo eso. Nunca ha sido muy importante para mí decir que estoy escribiendo para cambiar el mundo (me parece muy egocentrista pensar que una sola persona escribiendo puede hacerlo aunque no dudo que puede influir en la gente que le rodea). Esta la responsabilidad personal, de nunca publicar algo con lo que no esté de acuerdo, ya sea por exigencias por parte de la editorial o por aprovechar el boom y escribir cuatro frases y publicar algo que no tenga la suficiente calidad para mí por el simple hecho de vender.

L.P: Hablamos de tu libro. ¿Quién es Eva?. Eva es algo material pero no podemos dejarlo ahí, es esa explicación.

C.B: Eva es una compañera, una amiga, la voz en nuestra cabeza. Es el medio por la cual esta chica llamada Agosto consigue de alguna forma su mundo interior y sacar todo lo que lleva dentro sobre su familia, su país, las cosas que suceden en su vida.

L.P: Eva es un diario. Es este diario lo que usas como hilo conductor para contar una historia.

C.B: Totalmente. La idea era escribir una historia y hacerlo desde una perspectiva de esa persona que lo encuentra y que lo lee a saltos, leyendo momentos puntuales.

L.P. César, si te digo que has escrito un libro en femenino ¿qué opinas?

C.B: No te equivocas. La voz que utilizo es un personaje en femenino porque creo que era necesario porque a la hora de hablar de ciertas problemáticas era importante que se hiciera desde el punto de vista de una mujer porque ellas tienen los mismo problemas que los hombres y unos cuantos más añadidos.

L.P: Este libro es ficción o realidad.

C.B: Me gusta llamarlo historias de ciencia ficción basada en hechos reales. Muchas cosas son experiencias mías, otras que me han contado la gente pero al fin y al cabo es literatura y hay que adornarlo.

L.P: A nosotros nos toca juzgar o adivinar que puede ser verdad.

C.B: Exactamente.

L.P: ¿Qué te pasaría si no pudieras escribir?

C.B: Al fin y al cabo no pasaría nada pero yo creo  que una parte de mi moriría.

L.P: Leyéndote me da la sensación de que la gente, las personas necesitan escribir, de que serían mejores personas si escribieran.  ¿Estás de acuerdo?

C.B: Completamente y estoy convencido de que la escritura es una forma de liberarse. Acordándome de tu anterior pregunta recuerdo cuando pasé un año sin escribir y recuerdo que me estaba muriendo por dentro simplemente impidiendo sacar al exterior lo que llevaba dentro. Por eso es importante que la gente escriba sobre todo si es para uno mismo ya que la gente no puede mentirse si escribe para sí mismo.

L.P: ¿Te atreverías a convertir tus letras en canciones?

C.B: Me gustaría que lo hiciera alguien porque no creo que yo tuviera el talento musical suficiente para hacerlo.

L.P: Para finalizar dime un capítulo de tu libro. Yo elijo  “Donde nos encontramos”

C.B: Yo estoy entre ese y el capítulo de “mío” porque es el que más he disfrutado escribiendo, u8n capitulo que esta contado desde la perspectiva de un perro, la mascota de uno de los personajes.

L.P: César solo me queda decirte “Akeva” por tu libro y por esta charla.

C.B: “Akeva” a ti Fernando por todo.





El 5 de Diciembre del 2019 será una fecha que quedará en la memoria de todos los que asistimos esa noche al Pabellón de Deportes Municipal de San Pablo. Otro grande que se subía a un escenario en una plaza tan difícil como Sevilla, capaz de la mejor de las respuestas como del silencio que deja el vacío en las gradas. Delante de nosotros, un Bryan Adams al que avalan sus más de 85 millones de discos vendidos y un montón  de canciones de éxito aclamadas por crítica y público.

Tres cuartos de entrada en una noche fría. Un pabellón que poco a poco se iba llenando con personas con una media de edad muy centrada en los cuarenta, llegada desde diversos rincones (Almería, Granada, Málaga, Portugal) que no quisieron perderse la oportunidad de hacer una muesca más en su historial de conciertos de artistas de categoría.

El mundo de la música ha cambiado, ya no puedes medir a los músicos por sus discos vendidos, pero si por la cantidad de conciertos y la asistencia de público que tienen a ellos. Tal vez Bryan Adams ya no esté en el candelero de las listas en los medios, sus hits no suenen en las emisoras más populares, pero la diferencia que tiene el canadiense con otros, es que no es un producto con fecha de caducidad como pudo demostrar esa noche en Sevilla. El bueno de Bryan tiene lo que otros anhelan, siete mil fans como los de Sevilla,  que hubieran ido a verle tocar siempre porque sus fans son fieles y aguardaban ahí agazapados durante años hasta que les llegó la oportunidad de ver al autor de canciones que han marcado su vida.

La tan manida frase de los viejos rockeros nunca mueren se hizo realidad una vez más y es que el cantante canadiense a sus sesenta años lo dio todo y demostró encontrarse en un estado de forma estupendo. Reconozco que no sabía que iba a encontrarme pero el Bryan Adams quetenía ante mí me lo hubiera llevado de marcha y de cervezas sin dudarlo ni un solo instante. Repito, sesenta años y por él parece que no ha pasado el tiempo.

Llegó las 21:15, y el artista apareció encima del escenario, tranquilo y como el que no quiere la cosas dijo "Buenas noches soy Bryan Adams" y comenzó con un tema de su nuevo disco Shine a light, concretamente The last night on earth y como si fuera la última noche en la tierra, el público comenzó a hacerle los coros demostrando que no habían ido a ser meros espectadores sino a disfrutar de una noche única.



El artista sorprendido por la respuesta continuo con Somebody como preguntándose si realmente había alguien ahí abajo que escuchara, y él sin lugar a dudas, pudo comprobar por la respuestalo que el por el título de su tercer tema parecía intuir lo que iba a ser la noche con un Can´t stop this thing we started. De los fríos momentos iniciales durante la espera, el ambiente pasó de cero a cien, con un público que se notaba que estaba disfrutando de lo allí arriba en el escenario sabían como trasmitir.

Juntos, artista y espectadores enfilaron el siguiente tema Run tu you demostrando que ya estaban en sintonía y fue cuando llegó Shine a Light que parecía presagiar que se aproximaba uno de los momentazos de noche, cuando la siguiente canción fue Heaven. El  pabellón de pronto se iluminó con las miles de las luces de los teléfonos móviles de los que allí estábamos.

Entre bromas de la supuesta aparición de Tina Turner para cantar con el artista la famosa It´s only you que cantaran juntos antaño, en su lugar nos tuvimos que conformar con un magistral Keith Scott que tuvo en diversos momentos un protagonismo de lujo con sus solos de guitarra que provocaron el delirio entre los asistentes.

El concierto llegaba a su ecuador y hasta esos momentos lo vivido demostraba que a veces lo simple, si es bueno basta para triunfar. Un escenario básico con algunas luces led, una pantalla gigante que emitía videos con una estética muy apropiada para las canciones que iban saliendo del repertorio del artista. Todo esto ofrecían la magia y la complicidad que da cantar tus canciones de siempre junto a uno de tus cantantes responsable de poner música a tu vida.

Llegó la hora de las peticiones y el canadiense pidió entre  bromas a varias personas de la primera fila que le chivaran algunos temas para cantarlos y en un improvisado Please forgive me con el nombre de la chica a la que le preguntó dejó otro de los grandes momentos de la noche y me repito, fueron muchos.

Llegó la hora en la que el concierto tomó su recta final y el ambiente seguía demostrando que la sintonía entre artista y publico era total y para demostrarlo quedaron como muestra  temas como  como Everything i do, i do it for you  y una emotiva Have you ever really loved a woman, con un sentido homenaje a Paco de Lucía en las que un Bryan Adams intimista puso el alma y el público la emoción en sus coros. Como el bien dice en su canción, aquello no había ya quien lo parara y no había canción que no se coreara, que no se sintiera y que tocase la fibra sensible de cualquiera que estuviera allí porque el artista demostró que siempre hay canciones y momentos que dan la oportunidad  de reconciliarse con la música y de seguir siendo fieles a lo que nos provoca y nos emociona.

Llegó el final y entre clásicos que nunca pasarán de modA como Summer of 69, Cuts like a Knife, junto con una maravillosa versión de I fought the law que dejó al público algo descolocado hasta que supo reaccionar, el espectáculo llegó al momento máximo de complicidad cuando el artista confesó que Sevilla para él era una ciudad muy especial puesto que con pocos años y viviendo en Portugal, la visitó junto a su padre y acudió a un espectáculo de flamenco que le marcó de por vida.

Despedida a lo grande tras 26 canciones hasta el momento  con un All for love que quizás debería servirnos de excusa para hacer más las cosas por amor y tomar buena nota. Todo terminó y se demostró que no son necesarios juegos de artificios para hacer vibrar a la gente, basta con una banda entregada y buen rock and roll.

Algo nos unió esa noche más que un puñado de canciones, fue la sonrisa y la cara de felicidad con la que todo el mundo salió del pabellón esa noche. Yo estuve allí y pude cantar a escasos diez metros, junto a Bryam Adams canciones que me traen al recuerdo momentos felices de antaño con su banda sonora de fondo.

Si os hablo de Antonio Fraguas de Pablo tal vez no os suene su nombre, pero si os digo Forges seguro que ya sabréis de quien os estoy hablando. Un dibujante mítico con cuyas viñetas muchos de nosotros hemos crecido y en muchos casos siendo pequeños y poco acostumbrados a leer noticias, era a través de estos chistes gráficos la forma de enterarnos de que es lo que se cocía en los temas de opinión y en las noticas de la época.


Aficionado a coleccionar viñetas de humor, las de Forges estaban entre ellas y aunque en algún momento de mi vida, no sé si de forma accidental o en algunas de las numerosas mudanzas, perdí esa colección que hoy en día podría ser un tesoro para coleccionistas, la llegada a casa de Forges inédito viene a resarcirme de aquella pérdida.


Título: Forges inédito. Mayormente.
Autor: Forges.
Editorial: Espasa.
Año: 2019.
Género: Humor gráfico.
Páginas: 194 páginas.
ISBN: 9788467056877



Sinopsis:

La editorial Espasa reúne más de 300 viñetas inéditas que el inolvidable Forges dibujó desde 1990 hasta su muerte en 2018, en una recopilación que pone de relieve su carácter visionario y adelantado a su tiempo al tratar temas que hoy en día siguen preocupando a nuestra sociedad. Precedidos por una introducción escrita por sus familiares para explicar el proceso creativo del autor, los chistes recogidos en este libro son de indudable valor histórico y documental: no solo constituyen un magnífico retrato de estas tres décadas de la historia de España, sino que además reflejan que el trabajo del gran humorista gráfico estaba enormemente pegado a la actualidad, razón por la cual muchos de ellos no salieron finalmente a la luz.

Impresiones:

Este libro contiene algo más de 300 viñetas inéditas de Forges, Dibujos que en cierto modo, como explican sus familiares,  fueron desechadas por el propio autor o por la redacción del periódico por diversos motivos como cuestión de gustos, censura o de preferencias por motivos del interés noticiario del momento. Por lo tanto son viñetas que nunca fueron publicadas y con esta obra podemos disfrutar de una colección nunca vista hasta ahora.

Cuenta este volumen con una introducción a modo de entrevista, donde los familiares nos cuentan y nos analizan como era el proceso de creación de Forges. Nos abrirán en canal su personalidad para descubrir su alma de dibujante, sus manías y su dinámica de trabajo (trucos, materiales, técnicas,  inspiración modo de trabajar). Un pequeño análisis con la que podremos hacernos una idea de quien era Forges como persona y como dibujante.

Un Forges que una vez dijo que se había dedicado al humor porque según él sufría mucho. “El humor hace soportable la vida. Es como una especie de revancha contra los reveses cotidianos; una llave que abre los grilletes que aprisionan la común de los mortales”.

Cuentan también sus familiares que Forges se caracterizba por hacer un humor sin crueldad. “Solo apretaba las tuercas a los poderosos”, vamos un auténtico Robin Hood de las viñetas.
Divididas en dos partes, en la primera vamos a encontrarnos viñetas anteriores al año 2000 y en la segunda viñetas correspondientes al año 2000 y posteriores, teniendo en cuenta que Forges dibujo hasta casi los últimos días de su vida.

La temática de las viñetas seleccionadas es muy variada pero como siempre suele pasar, temas como la economía, la hipotecas, la corrupción, la cultura, el feminismo, el fútbol o la idiosincrasia del ser humano son los temas que más se repiten y que demuestra tristemente que en esta España, una viñeta de hace diez o veinte años sigue teniendo vigor dando igual el año que se publique. Algunas veces se caen de la lista algunos temas porque quedan desfasados como la mili pero la educación, el paro, etc siempre serán fuente de inspiración. Soy de la opinión de que a través de los chistes o viñetas que podemos ver en los periódicos uno puede conocer la historia según el periodo en el que se haya publicado.

Por ello viendo esta colección podemos reflexionar y hacernos una idea de lo que le preocupaba a Forges, los temas que convertía en vehículo para su reivindicación y como a través de sus viñetas daba pequeños tirones de orejas a la sociedad, a los políticos, al sistema.

“Nos aproximamos al día en que lo único coherente que se emita por televisión será la publicidad”.

Hay que reconocer que para ser “desechos”, las viñetas son muy buenas, tanto que algunas son capaces de arrancarte una carcajada sin que tenga ni un solo bocadillo de dialogo.

Un libro que viene a enriqueces mi biblioteca personal y que a buen seguro releeré en más de una ocasión.

Para terminar una reflexión que aparece en una de sus viñetas de este libro.

“Tristes tiempos en los que los libros se compran y los teléfonos móviles se regalan”


Autor: 
 


Antonio Fraguas de Pablo (Forges) (1942-2018), alias Forges, inició en los años setenta (después de haber trabajado en Televisión Española) una dilatada trayectoria como humorista gráfico en la prensa española, carrera que continuó hasta su último aliento, con su chiste diario en El País. La editorial Espasa ha publicado varios de sus libros.




Lleno hasta la bandera para la presentación hace unas semanas en la Fundación Cajasol del nuevo trabajo literario de Dolores Redondo, La cara norte del corazón. Una novela muy esperada y que de nuevo trae a los lectores nuevas andanzas de la inspectora Amaia Salazar. 

En esta ocasión nos encontramos a una Amaia de veinticinco años, subinspectora de la policía foral de navarra realizando un cursillo de intercambio para policías de la Europol en las instalaciones de la Academia del FBI.  Será invitada a ofrecer sus impresiones sobre un caso real que se está estudiando de un asesino en serie al que apodan “el compositor”. Es a raíz de los juicios que emite Amaia que será incluida en el equipo encargado de dar caza al asesino y será a partir de esos momentos en los que la aventura de nuestro personaje comienza de manera frénica en una carrera contrarreloj para evitar más muertes en un escenario apocalíptico como es la ciudad de New Orleans en mitad de una catástrofe climática.

Una trama que aunque se desarrolla casi en su totalidad en el año 2005, en una Nueva Orleans  sacudida por los efectos del huracán Katrina, en esta novela tendrá respuestas para algunas de las incógnitas que al lector le pudieron quedar de ciertos acontecimientos ocurridos en la trilogía. Con este libro por fin sabremos porque a lo largo de la trilogía había tantas referencias a la ciudad americana y al agente del FBI Aloisius Dupree.

Presentó el acto el periodista Manuel Pedraz quien fue dando pinceladas de la novela a la par que comentaba y preguntaba diversas cuestiones de la trama con la autora. De sus personajes, Pedraz comentó que arrojaban más misterios a la trama que luces a la hora de esclarecer diversas situaciones. Una novela llena de misterios de los cuales algunos serán desvela dos por sus personajes aunque no todos, por lo que intuimos que habrá más entregas.

La autora nos habló del significado del título de la novela La cara norte del corazón. Una cara norte que simboliza esa cara norte de una montaña por donde todo alpinista avezado quiere subir y que nosotros mismos no le permitimos. “Todo el mundo tiene un lugar por donde es difícil que los demás accedan y donde uno guarda sus demonios y secretos que nos hacen vulnerables”.


Podéis ver la explicación en el siguiente vídeo. 



Comentaba la autora que el libro habla del tiempo  que todos esos personajes de la novela han pasado explorando esa cara norte y de lo que han aprendido. Este aprendizaje les ha hecho exploradores y conocedores no solo de esa cara norte sino de esas personas que transitan por ella.

“Amaia sí sabe reconocer el mal es porque ha estado en el infierno y sabe el camino de vuelta y lo peor de todo, sabe reconocer a un demonio cuando lo ve”

Algo en particular de lo que disfruté en esta presentación fue la parte en la que se habló de Dupree. Dolores Redondo esclarece en este libro algo de la historia del agente del FBI y nos muestra que como Amaia tiene muchas deudas pendientes que resolver en una New Orleans que le ha dejado sus propias cicatrices en el corazón. Sin lugar a dudas en este libro nos acercaremos mucho más a esa  figura que  hasta el momento aparecía en la trilogía de forma enigmática.  

Continuando con los personajes de la novela, la autora reconoció que la creación del asesino la había supuesto una de las partes más difíciles de la novela y que por ello creía que este personaje nos iba a gustar y a sorprender porque escapa de los perfiles normales de los asesinos en serie. Un asesino que no desea fama, no quiere ser sorprendido, no firma sus crímenes  y que deja una pequeña señal que pasa inadvertida durante mucho tiempo para los investigadores y que está basado en un perfil real de un hombre que desapareció durante dieciocho años tras sus crímenes y que un buen día gracias a un programa de televisión y a una aplicación de envejecimiento de rostros pudo ser localizado.


Dolores confesó que novelar sus crímenes verdaderos, meterse en su cabeza y narrar la parte real del sufrimiento de las personas que vivieron el paso del Katrina por la ciudad ha sido tremendamente difícil y que le había dejado muy tocada.

En ese punto explicó como esa parte la había estructurado en dos. Por una parte la investigación al uso de la trama, de la forma en la que debía acometerse las investigaciones, los tiempos y la forma de actuar  y la otra, la descripción de lo que sucedió durante la catástrofe del Katrina donde la población vivió sin agua, sin alimentos, sin electricidad en una ciudad salvaje, casi prehistórica en el puro caos con cientos de cadáveres por las calles. La autora nos facilitó datos que realmente fueron espeluznantes y de cómo las víctimas fueron como siempre los de siempre, los pobres, los ancianos, los niños y en definitiva, los desheredados que esperaban una ayuda que llegó tarde y mal.

Una autora que fue muy crítica con el gobierno y con sus manera de proceder en lo ocurrido con esa situación catastrófica ocurrida en la ciudad norteamericana. “Esta es una novela que es un homenaje a todas esas personas que viven en ciudades como New Orleans Baztán o Ribeira Sacra".

Un escenario que a nivel humano es dantesco y terrible y que se alegra de haber contado porque desde el 2005 tiene esa deuda pendiente con New Orleans y de ahí la razón de que dejara tantas pistas en sus anteriores novelas, para que las siguiéramos y que nos pudieran llevar hasta esta.

En cuanto a nivel de guion, la novela es fantástica porque coloca a los personajes entre la vida y la muerte constantemente, viviendo la tragedia en primera persona y poniéndose en la tesitura de seguir con la investigación o ponerse a ayudar a las víctimas de la catástrofe. 



Otra de las tramas que tiene el libro es conocer a una Amaia con quince años viviendo en Elizondo en casa de su tía Engrasi. Vamos a conocer a una Amaia muy especial como nos explica la autora en el siguiente vídeo. 

En sus novelas nos comentaba la autora que siempre está presente la importancia de pertenecer a una familia, de un apellido y en La cara norte del corazón también se nota. 

Al final de la presentación se pasó a tratar temas relacionados con el mundo místico, un elemento muy presente en las novelas de la autora vasca, y que resultó muy interesante porque Dolores Redondo  dio una pequeña exposición de cómo hay demonios universales que cada civilización ha bautizado con un nombre distinto. Miedos que la gente no sabe controlar y que demuestra que la historia de la humanidad es la de todos esos miedos.

La autora también habló de una palabra clave que aparece en el libro y por la que fue preguntada por Manuel Pedraz y que no es otra que Bazagrá