miércoles, 19 de agosto de 2015

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Detrás del Molino. Mariana Pesci

Llevo unos meses volviendo a leer poesía y he de reconocer que he disfrutado tanto que por mis manos han pasado varios libros sin importarme tener un empacho de sentimientos prestados. Con Mariana he viajado, me he sentido naufrago y marinero en tierra de viajes, melancolías y tristezas de la que uno gusta sufrir por pluma ajena



Título: Detrás del Molno.

Autora: Mariana Pesci.

Editorial: Cuadernos del Laberinto (anaquel de poesía)

Año: 2015

Género: Poesía.

Páginas: 60 páginas.

ISBN: 978-84-94316555

Precio: 10 euros.

Puedes conseguirlo aquí





Sinopsis:

Detrás del molino nos empuja a mirar, a intuir; quizás también a buscar un camino, una puerta e incluso un momento concreto atrapado por la luminosidad de la naturaleza —siempre presente en la autora—. Los poemas de Mariana Pesci abordan viajes hacia el interior de uno mismo, desafían la luz, los puntos cardinales y el destino para adentrarnos en versos llenos de claridad, en la magia del encuentro de almas que se rozan, de la caricia entre pieles que se aman.

Detrás del molino es un pasaporte, una llave, la invitación esperada que nos abre paso al laberinto de la metáfora, al símbolo poético. Como nos dice el poeta Urceloy en el prólogo:Mariana esconde la sabiduría de la contención en la agonía de los olvidados, en las frases donde ha de ponerse la vida, la intimidad al descubierto: el gozo de ser molino, viento y agua, luz y voz, luz que busca en el silencio la mirada de los mendigos.

(sinopsis facilitada por la editorial)




Autora:  Maria Pesci nacida en Córdoba Capital, Argentina (1960). Licenciada en Psicología, terapeuta familiar y de pareja.
Reside en en Madrid desde hace trece años y en todo este tiempo  ha transitado por diversos talleres de escritura creativa, relato y poesía: Escuela de Escritores, Fuentetaja, Casa de la Cultura de Tres Cantos…

En el 2011 Publicó la plaquette Puerto de Naufragios. Anteriormente participó en las antologías poéticas Manos a la obra Manos a la obra. Dos, así como en el libro de relatos Al fondo hay sitio. 

Su interés por el "Ser Humano", como único e irrepetible, la ha llevado a escribir desde una perspectiva integradora donde lo físico, lo psicológico lo espiritual y lo social constituyen un todo y una parte en una continua y recíproca interacción. 

Rebelde a las etiquetas, busca la libertad desde una mirada curiosa con el deseo profundo de sorprenderse a cada paso.

Se define como «Viajera en estado puro». Ha vivido en países como Ecuador, México, Nigeria, Arabia Saudita... y visitado numerosos lugares que la han aportado diferencias a su vida e ingredientes esenciales donde las imágenes han inspirado a la palabra. Y la palabra, una y otra vez, intenta devolverse hecha poesía.


Impresiones:

No podréis negarme que en tiempos de calores como los que pasamos en verano una portada como esta alegra la vista y es altamente recomendable para el  subconsciente tenerla muy cerca de la vista. Todo un acierto la imagen y que decir que durante su lectura han sido varias las ocasiones en las que me hubiera encantado estar en laguna de sus rocas oyendo el murmullo del agua mientras me perdía en los versos de María Pesci.

Antes de adentrarnos en comentar los poemas de la autora no me gustaría olvidarme de mencionar el prologo de Jesús Urcelay donde con un entusiasmo fuera de toda duda alaba el trabajo de la autora y tras dar muestras de que no es persona que le tenga miedo a las palabras nos regala una cita que nos da la clave de lo que para algunos escritores muchas veces es escribir “Hablar es tomar la voz y la boca de todos los necesitados del mundo” , creo que el lector encuentra en ciertas lecturas las ideas, las palabras que en algún momento ha querido expresar o reflexionar y no ha encontrado en ese momento y es necesario acudir a ciertas frases, fragmentos prestadas por autores donde encontramos esa vía de escape para nuestros sentimientos. Tras leer “Detrás del Molino” he visto a Mariana Pesci a una de esas autoras en las que uno se ve reflejado y puede pensar “Mariana ha escrito lo que yo quería decir”.

La grandeza de la poesía es que puede ser interpretada de formas distintas por toda persona que la lea y su versión de lo que significa lo que ha leído no tiene porque ser misma, por ello cuando la autora comienza con un título como “A todos los náufragos” me fue imposible no pensar que en dichos versos había historias que podrían hablar de mí.  Hay que leer sobre Mariana para saber que es una viajera nata, sus versos intuyen su vida, arrastran consigo restos de esos Puertos, colores de los distintos lugares del mundo donde ella plantó raíces y vivencias, con sus naufragios, sus melancolías, plasmando ideas con frases que desgarran las sombras, de los momentos de derrota, donde volver la vista atrás es obligado para recordar que aún quedan o quedaron sueños por realizar.

Un estilo muy ligado a la naturaleza, poemas con olor a salitre, un constante ruido de olas chocando contra las páginas, metáforas que llevan a las palabras de Mariana más allá de lo que realmente uno lee, llevando a cada persona a vestir sus propios sentimientos del color que les inspire los versos que lee. Recorrer los versos de Pesci es arriesgarte a que una de sus frases te impacte tanto que una sola estrofa cargada de sentimiento te haga merecer con creces haber leído un libro tan corto.

“Las caricias dieron paso a los bostezos a cada lado de la una cama cada vez más ancha. El frío dormía entre nosotros y el futuro pasó a ser un álbum de recuerdos por vivir” (página 15)

Detrás del Molino es un ejemplo de cómo la vida puede usar a la naturaleza para expresar los sentimientos y hacerla canalizadora de momentos tan vulgares y simples unas veces como importantes son para cada persona puesto que al fin y al cabo a veces los recuerdos es lo único que nos queda.


Puede que se repita en ciertos momentos con las metáforas pero este libro es un pequeño rincón donde uno toma a la melancolía como propiedad privada  de la mano de las palabras de Mariana, y a pesar de estar llenos de tristeza, a uno les hace sentirse vivo.

8 comentarios:

  1. Vaya, que leas poesía no me sorprende, que haya reseña sí, me parece difícil sintetizar este tipo de obras y lo has hecho muy bien tanto por la parte de la autora como por las sensaciones que te ha generado. Ole, hermanito ;)

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  2. La verdad es que hace mucho tiempo que no me animo con la poesía y cada vez me da más pereza.
    Besos.

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  3. Hola!
    No suelo leer poesía, pero me ha gustado tu reseña. Besotes

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  4. No me gusta la poesía y creo que este libro no es para mí :)

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  5. No me llama demasiado, de momento no creo que me anime
    un besote

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  6. El género me gusta aunque últimamente he vuelto a los clásicos y no me arriesgo con nuevos poetas. A esta autora me la descubres y me dejas con ganas de acercarme a ella. Y felicidades por la preciosa reseña.
    Besotes!!!

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  7. Me alegro que te acerques a este género a ver si se me pega algo de ti porque yo no consigo engancharme a la poesía. Besos.

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  8. Yo también este verano he vuelto a leer poesía, es un género que tengo muy abandonado. Lo creo que con el calor esa portada llamaba a un bañito refrescante, jeje. La verdad que el agua es un elemento muy poético.
    Besitos

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SEVILLA, ANDALUCIA
Un lector errante, con mil aficiones entre las que un buen libro es un refugio perfecto para devorar en el camino de la vida. Si quieres comentarme algo: elcapifer@gmail.com

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